Han dado que hablar en 2009
Repaso al canto de lo que más hemos comentado en este blog durante este año. No es poca cosa, no os creáis. Este tipo de entradas me sirven para recordar asuntos que ya tenía olvidados. Mi memoria ya no es lo que era.
- Enero: La estrella indiscutible fue A ver si llego, aquella serie del mercado y la crisis de José Luis Moreno. No pongo la cabecera porque tengo piedad pero sólo con mencionarla sé que muchos estaréis todo el día con la cancioncita de marras. Mis disculpas. También generó polémica el estreno de Acusados, con el tema aquel del plagio, pero la serie consiguió temporada completa más renovación (en breve se estrenará la segunda), y aunque no llegó a la media de la cadena su audiencia fue más que respetable. Muy llamativo fue el momento de Rico al instante, en el que una madre le puso al equipo las peras al cuarto.
- Febrero: Samanta Villar ya estaba entre nosotros y su 21 días sin comer tuvo mucha miga y habría acaparado el interés del mes de no ser por Doctor Mateo y Águila Roja, que tuvieron un encontronazo.
- Marzo: El programa de Berto causó sensación, pero en el mal sentido, e igual que vino se fue. No tuvo demasiadas oportunidades. Por su parte, la serie de Cuatro Hay alguien ahí, a pesar de no gozar del aprecio del respetable friki, traspasó la barrera y tiene pendiente de estreno su segunda temporada.
- Abril: Fiasco de Telecinco con La tribu, el insoportable programa de Javier Sardá que acabó en desastre. En el lado positivo, La chica de ayer, que consiguió terminar temporada pero se quedó en eso, en una temporada.
- Mayo: De buena ley llegó sembrando dudas acerca de su autenticidad pero resiste en antena. En la tele es normal que las cosas sean falsas, lo malo es que se note. Antena 3, por su parte, se cubrió de gloria con la retransmisión de un partido de fútbol. Qué mal lo hicieron, qué mal.
- Junio: Antena 3 la pifió pero bien con La gran oportunidad, un teletimo de todo a cien en prime time. Y se acabó el fútbol gratis, con tanto bombo como le habían dado. Hay que ver, la de concursos de Antena 3 que han terminado este año en fracaso.
- Julio: Este mes confesé que me gustaba La que se avecina y descubrí que no era la única. Es reconfortante ver cómo no se es la única rara del planeta. También fue el mes de Michael Jackson, al que le dio por aparecerse en su casa haciendo de fantasma.
- Agosto: Empezamos a poner a caldo a Risto sin haber visto el programa todavía. Luego pudimos ver que no nos equivocábamos. La TDT de pago empezaba a causar estragos en la moral colectiva. Pero me gané vuestro corazoncito con esta entrada de dibujos animados en carne y hueso. ¡Tenemos todos el complejo de Peter Pan!
- Septiembre: Mes movidito de estrenos y cancelaciones. Llegó El aprendiz y laSexta demostró cómo no se emite un programa. Antena 3 anunció unos estrenos lamentables. Telecinco metió la pata con Harper’s Island y Antena 3 hizo lo mismo con Somos cómplices. Entre tanta mala noticia, os molaron mucho las series de acción de los Ochenta.
- Octubre: Os dio por debatir sobre las marcas blancas. Carmen Lomana despertó pasiones. Y el exitoso Curso del 63 nos dejó a cuadros.
- Noviembre: En este mes repitieron éxito Samanta Villar con su historia de los hierros «desaparecidos». Risto Mejide se coló en Babia por la puerta de atrás. Y otra entrada de dibujos animados, los que nos gustaron siendo mayores, generó entusiasmo. Estoy planteándome hablar sólo de estas tres cosas en el blog, visto el éxito que tienen.
- Diciembre: Mes de cambios a más no poder. Hablamos de fusiones, y nos quedamos cortos. Televisión Española presentó su propuesta para el 2010, ya sin publicidad. Y la tele nos volvió a sorprender con el intercambio entre Buenafuente y Wyoming.
Menudo año, ¿no? Hemos tenido de todo. En el 2010 empieza una nueva era con las fusiones y la nueva Televisión Española pero de eso ya hablaremos más adelante. Sólo me queda desearos una buena salida de año y una mejor entrada. Que el año que empieza nos sea propicio a todos.
Me lo he pensado mejor: no tengo piedad.
Jefes infiltrados en Antena 3
El vídeo de arriba es de Undercover boss, la versión americana de un reality en el que el jefe de una empresa se inflitra entre sus empleados para conocer el funcionamiento de su empresa o algo así, no termino de entender muy bien el objetivo. Antena 3 y BocaBoca están preparando la versión nacional del programa que se llamará El jefe e irá de lo mismo.
Para que luego digan que la tele no es un reflejo de la sociedad. Que preocupa el paro, pues realities de trabajo a cascoporro. Tenemos varios ejemplos como El aprendiz (laSexta), o El secreto (Antena 3), con millonarios infiltrados en realidades sociales extremas. Además se rumoreaba que Antena 3 iba a adaptar también Famous, Rich and Homeless, con famosos viviendo en la calle. Algunas entregas de 21 días (Cuatro), han tratado el tema de la pobreza y la indigencia, y Ajuste de cuentas es un intento de adoctrinar a la gente para que no caiga en la ruina. En los internacional, hablamos hace un tiempo de Someone’s gotta go, un reality en el que son los propios trabajadores los que tienen que despedir a un compañero. Para todos los gustos, vamos.
No sé por qué no se hacen programas de pobres viviendo la vida de sus jefes. Supongo que piensan que no tendrán interés y que a la gente nos gusta más ver a los ricos pasando las de Caín. En mi caso, cuando se habla de trabajo y de condiciones laborales se me ponen los pelos como escarpias. Tengo alma de sindicalista, qué le voy a hacer, y ver determinados tratamientos voluntaristas de los aspectos laborales me enerva porque creo que el trabajo, tan necesario, está inmerso en unas condiciones y en unas relaciones que nos revientan a la mínima. Que se haga entretenimiento de algo así me parece delicado pero no me lo tengáis en cuenta, que soy una exagerada para según qué cosas.
Pero dejando de lado mis reticencias, leo en la web de la productora que tienen los derechos de la adaptación y del producto en lata. Esto es, que también pueden emitir el original, pero aún así prefieren la adaptación. ¿Por qué? Las adaptaciones son más flexibles, se españolizan los temas, se ajustan las duraciones y los tiempos de publicidad, y se controla el producto final de una forma más directa. Se pierde espectacularidad, claro, porque en España hay menos empresarios de los que tirar para que protagonicen estos espectáculos y hay menos empresas grandes en las que se pueda poner en práctica el experimento. Puede terminar pasando como con Esta casa era una ruina, que anuncian a bombo y platillo que han tenido que derrumbar una casa y eso en la versión americana lo hacen en cada episodio, pero funciona.
En fin, que veremos qué nos depara El jefe y si los espectadores de Antena 3 aceptan barco como animal acuático. A mí me gustaría que no se lo tomasen en serio y que no lo vendiesen como experimento sociológico, como hicieron con Curso del 63, pero quizá eso sea demasiado pedir. ¿Tanto prestigio ha perdido el entretenimiento que ya no se vende por sí solo?
Pocoyó conquista el ciberespacio con un multijugador
Esta no me la esperaba. Leo aquí que la siguiente evolución de Mundo Pocoyó consiste en que los niños pueden jugar en red y lanzarse a las aventuras de Pocoyó a través de un sistema de amigos. Como los juegos en red de toda la vida, ahora los pertenecientes a la comunidad de Mundo Pocoyó pueden hacerse listas de amigos con los que jugar en un modo multijugador a los diferentes desafíos planteados en la web, siempre con las directrices educativas de la franquicia Pocoyó.
Lo más gracioso del asunto es que hasta los propios padres, o cualquier otro pariente, pueden jugar con los niños en el modo multijugador. Una forma de salvar las distancias cuando las hayan y de poder compartir momentos educativos con los niños aunque no se esté físicamente a su lado.
Mediante el Pocoyizador, una herramienta para hacerse el personaje a imagen y semejanza de uno mismo, se puede jugar con tu propio personaje. El de aquí al lado es el mío.
Según se va avanzando en el juego se van desbloqueando logros, como vestidos nuevos, pegatinas para decorar la habitación que tengas en Mundo Pocoyó y desafíos. Cuanto más desafíos se consigan, más opciones se tendrán para ganar premios de la franquicia en sorteos. No sé yo si este cariz competitivo es apto para los niños pero los pedagogos lo han aprobado.
Lo malo es que el Mundo Pocoyó aún está muy vacío, hay poca gente jugando, pero si empiezan a difundirlo en los colegios como herramienta educativa van a tener un éxito seguro. Qué tiempos aquellos en los que los intercambios entre colegios se hacían en carne y hueso. Ahora los críos podrán jugar con niños de todo el mundo gracias a Pocoyó. Con todo esto me parece que el muñeco pierde parte de su inocencia pero qué se le va a hacer, igual es que este tipo de cosas ya me cogen mayor. Me estoy haciendo vieja.
Momentazos televisivos del año
No he podido evitar caer en la tentación así que hoy me voy a cascar una entrada de vídeos con lo mejor de la tele de este año. Ha habido momentos realmente antológicos, por diferentes motivos, y hoy os los traigo aquí para que podamos comentarlos.
Este vídeo me parece tremendo. Esto pasó en el especial niños de Password de principios de año. La respuesta era «mayo», la pista que da Elena Furiase es «abril» y la niña, imbuida por un espíritu de lenguaje chino cachondo, dijo «cerral». Lo tiene que haber pasado fatal en el cole esta criatura.
Recuerdo especial a Estas no son las noticias, un gran programa de humor en Cuatro que no aguantó el tirón. Qué se le va a hacer, pero me parecía un programa muy bueno.
A principios de año una nevada descomunal paralizó Madrid y se culpó a las predicciones metereológicas. Esta fue la respuesta del señor de laSexta.
Qué difícil se me ha hecho elegir algo de Muchachada Nuí. Al final me he quedado con Bunbury, pero podrían haber elegido diez momentos más.
«La paranoria» de Buenafuente con Pep Plaza. Enorme.
Pillada en Intereconomía a un tertuliano. «Ahora no estamos grabando, ¿no?». Qué despiste.
De todas las cosas que les han pasado a los de El intermedio este año, ésta me parece una de las más relevantes porque critican a su propia cadena. He preferido no poner el turbio asunto con Telemadrid, pero también se las trae, y el más que visto tema de la becaria.
Es mi episodio favorito de Qué vida más triste, pero con diferencia. Verles haciendo los vídeos de YouTube me parece sublime.
Este lapsus me parece genial. El pobre Sergio Sauca promocionando Callejeros en La 1. Tremendo.
El héroe del temporal. Le hicieron hasta una página en Facebook y yo me creí sus lágrimas de cocodrilo. ¡Que le den un programa ya!
En Espejo Público han hecho el consabido numerito del mago que adivina el número de la lotería de Navidad, pero les han pillado con el carrito del helado. El papelito iba en el abrecartas.
Hay muchos momentazos más y, como siempre, podéis dejarlos en los comentarios. He intentado que la muestra fuera representativa de distintos canales. Igual falta Telecinco pero como van borrando vídeos como locos, que les recuerden otros.
El peso de la tradición refuerza a La 1
No sé que nos pasa a los espectadores en Navidad pero vamos todos como locos a morir a La 1. Estoy segura de que en más de una casa se oye eso de: «Pon la primera cadena», en una especie de flashback colectivo. La 1 está acompañada por otras cadenas desde los noventa pero año tras año, en cada fecha señalada, se lleva la audiencia. Este año tampoco ha sido menos.
Su retransmisión de la lotería de Navidad fue la más vista, su Nochebuena ha sido la más vista y queda la Nochevieja, que seguro que lo vuelven a petar con sus campanadas. Entre medias quedan esos repasos a la actualidad del año con los que ya nos amenazan desde las distintas cadenas y seguro que el de Televisión Española no tiene problemas para triunfar en share. El resto de cadenas lo tienen crudo si quieren arañar puntos en estas fechas porque parece que la gente lo tiene claro: en Navidad, La 1.
Algo pasa en el subconsciente colectivo, quizá sea cosa de apego a la tradición o algo así, pero lo cierto es que en estas fechas navideñas, las últimas de Televisión Española sin publicidad, van a terminar liderando el mes y el año gracias a la costumbre de la gente de poner La 1 cuando no se ve la tele. Porque no nos engañemos, estamos en esas fechas en las que la gente pone la tele de soniquete de fondo pero sin prestarle demasiada atención. Gracias a este horror vacui La 1 tiene todas las cartas para erigirse en triunfadora y empezar el 2010 con muy buen pie.
En nuestro caso, en Nochebuena fuimos a parar a Veo 7, que estaban emitiendo Qué bello es vivir. No he conseguido ver esa película en condiciones y el jueves tampoco fue menos. Ahí estaba el pobre James Stewart agobiado por sus tribulaciones y nosotros pasando olímpicamente de él. En Nochevieja no elijo yo programación tampoco pero el año pasado la gente se inclinó por Ramón García, que este año no está en ninguna cadena. Os lo aviso para que no perdáis tiempo buscándolo. Así que supongo que elegiremos La 1 por costumbre.
Me pregunto hasta cuándo durará esta hegemonía de Televisión Española. Me llama mucho la atención porque con la cambios que hay a todos los niveles, que algo así se mantenga por la magia de la nostalgia me parece casi único.








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