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‘Vuelo 8714’, el morbo en miniserie
Muchas veces se ha tirado en este país de casos reales para hacer miniseries. Recientemente recuerdo el caso de Fago (La 1), que estuvo paralizada por un juzgado, los policías de Coslada también tuvieron la suya, las jovencitas de El pacto, famosos de postín…,. Estos son sólo algunos de los ejemplo que traigo a colación para ejemplificar que se han tratado temas para todos los gustos y para todas las edades, pero lo que prepara Telecinco es un verdadero salto al vacío.
Su miniserie sobre el accidente del avión de Spanair roza lo incomprensible y lo que me parece más interesante, por llamarlo de alguna manera, es ver si serán capaces de hacer autocrítica y sacarán fiel imagen del comportamiento asqueroso de parte de la prensa, Telecinco incluida, en aquellos días aciagos. Y que conste, no es la primera vez que Telecinco intenta sacar tajada del asunto. Ya tuvieron a una de las víctimas del accidente en aquel esperpento que era La caja. Jugaron al morbo con un episodio de Hospital Central que primero retiraron para luego emitir cuando más les convenía. Y, por supuesto, se apuntaron un tanto en lo que a amarillismo se refiere con la cobertura de sus informativos y de sus programas de medio pelo.
En estas circunstancias, a nadie puede extrañarle que la Asociación de Afectados haya intentado parar la emisión de la serie que Telecinco quiere estrenar en el aniversario del accidente. Una serie que según dicen no cuenta con su visto bueno y, yendo más allá, consideran que puede interferir en el proceso judicial abierto. Respecto a los ejemplos de otros casos reales que he puesto antes, la diferencia es obvia: en este caso el número de víctimas directas e indirectas se multiplica exponencialmente y la alarma social también, un instrumento que los de Telecinco siempre saben usar a su favor.
La miniserie en cuestión se titula como veis en el vídeo de arriba y estará protagonizada por Emma Suárez y Carmelo Gómez, que no sé en qué pensaban cuando se embarcaron en algo así. A veces no entiendo ciertas decisiones. Dicen desde Telecinco que se ha invitado a la Asociación de Afectados a leer los guiones, aunque estos lo niegan, y también dicen que la miniserie guardará respeto por las vícitmas. Espero que con esto no se refieran al recurso fácil de cambiar los nombres porque, de hecho, en el título de la serie el nombre del avión siniestrado está cambiado. No nos engañemos, esto lo hacen para no tener problemas con la justicia, no para guardar respeto por nadie.
En cualquier caso, como esto se trata de opinar, yo voy a decir qué pienso. Francamente, me parece mal que Telecinco tire de morbo con un caso así. Ya lo han hecho otras veces, claro, pero con esta miniserie sientan un precedente escabroso y un hito vergonzoso. Lo más lamentable de todo es que no haya un organismo que regule estas cosas porque está claro que las televisiones intentarán sacar tajada de cosas así, pero alguien tendría que trabajar para mediar en este tipo de asuntos. Las cadenas pueden hacer ficción de lo que quieran, pero las víctimas también están en su derecho a exigir respeto a su intimidad. Si estáis interesados en saber cómo va el asunto, en la web de la Asociación podéis encontrar información. Desde aquí mi solidaridad con su causa y mi total apoyo en la batalla que tienen. No pienso ver la miniserie. No creo que sirva de mucho, pero toda piedra hace pared. También quería dejar un recuerdo muy especial para ti. Espero que pases estos días lo mejor posible. Estoy para lo que necesites.
Por qué no vi ‘Las joyas de la corona’
Soy muy consciente de que tener un blog de tele conlleva ciertos sacrificios (algunos muy grandes), pero con el tiempo he aprendido ciertas cosas. La más importante es que si ves un programa de estreno que no ve ni el tato, harás una crítica que no leerá ni el tato y, además, habrás perdido horas irrecuperables soportando ese estreno. Total, si el programa triunfa siempre se está a tiempo de escribir algo más adelante.
Ayer estaba decidida a ver Las joyas de la corona (Telecinco, con Carmen Lomana de anfitriona). Incluso me convencí de que podría hasta echarme unas risas igual que hago con Granjero busca esposa, pero según fue avanzando el día se me fueron quitando las ganas y fue flaqueando mi convencimiento. Ver un programa sin saber si va a funcionar da mucha pereza y, conforme pasa el tiempo, me da mucho más. Sé con eso fallo a mis obligaciones con el blog pero qué le voy a hacer, la carne es débil así que decidí no romper mi rutina y decantarme por Los Tudor en La 1, que me tiene enganchada.
De todas formas quiero dejar constancia de que lo intenté pero hay ciertas cosas que pueden conmigo. No hablaré del casting que, oportunamente, es demencial. Es que los profesores, tutores o como quieran llamarse, me caen mal. Tampoco creo en ese concepto de «urbanidad» que quieren vendernos. El rollo de la gala me pareció eso, un rollo. Jordi González tiene menos credibilidad que una zapatilla. El decorado era espantoso. En fin, demasiados argumentos en contra y pocos a favor, en mi caso.
La consecuencia es que como no vi el programa, no puedo criticarlo. ¡Qué liberación! Tampoco han salido las audiencias a estas horas así que aún no sé cómo funcionó la cosa. He leído opiniones en Facebook y había para todos los gustos: desde los amantes de lo freak hasta los que decían que como programa era una castaña. Yo sólo sé que no sé nada pero, ciertamente, si funciona no podremos poner el grito en el cielo. Eso sí, cuidado, porque ya avisaron desde Telecinco de que si la cosa marchaba el programa se convertiría en fijo de temporada y dejaría de ser un estreno veraniego.
Francamente, lo que vi no me dio muy buenas vibraciones pero en estos casos siempre digo lo mismo: no soy el target que buscan. Habrá gente que se lo haya pasado pipa y que habrán encontrado cosas positivas, aunque sólo sea el placer de criticar al personal y eso lo entiendo, yo me paso el día criticando. En cualquier caso, ahí queda para la posteridad. Me queda la duda de si de este invento saldrá algún tertuliano o tertuliana de postín. ¿Le estarán buscando el relevo a Belén Esteban?
Presentadoras y actrices: el largo camino a la interpretación
Ya lo dijo Pilar Rubio en su día, que si fichaba por Telecinco era porque tendría la posibilidad de participar en alguna serie de la cadena. De eso hace seis meses y hoy ya sabemos que será la estrella femenina de Piratas, una serie sobre lo obvio que estará ambientada en la época de los corsarios. A primera vista, promete ser una producción de las gordas.
La carrera de Pilar Rubio en el cine ha existido pero ha sido irregular, no ha alcanzado éxitos relevantes, y la televisión es un medio más que útil para probar registros, sobre todo si una es presentadora estrella.
Por otro lado, hace unos días me preguntaba dónde iba Cristina Urgel y hoy ya sé la respuesta: se ha ido a Colombia a grabar la serie La Reina del Sur para Antena 3 y Telemundo. Otra presentadora que ficha por una cadena con la promesa de hacer entretenimiento a cambio de ficción. En este caso, el proyecto es ambicioso porque Telemundo tendrá la serie de sesenta episodios y, aprovechando la jugada, Antena 3 hará la misma serie pero en trece capítulos. Un mismo proyecto para dos mercados diferentes, y Cristina Urgel intentando meter cabeza a ambos lados del Atlántico.
La trayectoria como actriz de Cristina Urgel en cine ha sido aún más irrelevante que la de Pilar Rubio, pero sí se puede asociar su nombre a algunos proyectos de ficción televisiva que tampoco han ido muy allá (El auténtico Rodrigo Leal o La dársena de poniente, por ejemplo), pero que la sitúan en el recuerdo de algunos espectadores.
Y es que éste es el nuevo rumbo para las presentadoras con ansias de dar el salto y consolidarse como actrices: tienen que aceptar presentar entretenimiento para que la cadena les brinde ficción. Y no todas las cadenas sirven para esto. La 1, por ejemplo, no acostumbra a mezclar papeles. Cuatro y laSexta apenas producen ficción y no les caben estrellas con demasiado relumbrón en sus parrillas (aún les falta conseguir espectadores). Pero Telecinco y Antena 3 son cadenas idóneas para dar este salto.
En ambos casos, el nivel de producción propia es elevado. Esto no asegura el éxito y en cada proyecto hay un riesgo pero el mercado de actrices nacionales está tan ajustado que ser presentadora para ser actriz parece una fórmula sólida para evitar otros obstáculos. La televisión asegura a veces más espectadores que una película en el cine, se hacen contactos y puede que, al final, alguien las tome en serio y les dé el papel de su vida. Es difícil, sí, pero es posible.
Sin ir más lejos, me acuerdo de Belén Rueda. Su camino ha sido largo pero ya ha tocado con éxito todos los palos y en la próxima temporada volverá a estar en Telecinco con otra serie (Soldados). Si esto nos lo hubieran dicho hace años, nos habríamos partido de risa.
‘Supercharly’, estreno veraniego de saldo
Y lo de saldo no lo digo por la calidad de la serie, ni hablar, lo digo porque Supercharly fue cancelada por la propia Telecinco hace unos meses, con apenas cinco episodios grabados. En aquel momento no pasó el filtro de la cadena pero como el verano está para algo parece que tienen pensado emitir esos cinco episodios en prime time, a ver si pueden rascarle algo de rentabilidad. Podría pasarles lo mismo que a Los misterios de Laura en La 1, que llegó por la puerta de atrás y parece que consiguió una segunda oportunidad de la que aún no se sabe nada.
De la historia de Telecinco con sus series ya hablé aquí y este estreno de Supercharly en pleno verano no es más que una confirmación de todo aquello. Supongo que no les costará reconocer su error si la audiencia apoya la serie aunque es complicado emitir un producto en esas condiciones, con cinco episodios grabados y sin un final que se precie.
El tema es que el protagonista, interpretado por Luis Callejo (en un principio iba a ser Antonio Molero), es azotado por la crisis económica y justo en ese momento se da cuenta de que tiene poderes extraordinarios. En su momento se vendió como un superhéroe de barrio, que diría Kiko Veneno, pero lo cierto es que no les favoreció demasiado el éxito en Antena 3 de Los protegidos, una serie que ha gustado mucho a los espectadores pero a la que yo nunca he conseguido verle la gracia. Siempre es una alegría que la ficción nacional se adentre en terrenos desconocidos por aquí pero hacerlo por partida doble parece que ha sido demasiado. Y siempre la dramedia, que no va a haber forma de que nos la quitemos de encima.
Si la serie funciona podrían plantearse hacer más episodios pero yo lo veo complicado. Tanto Luis Callejo como Malena Alterio, la chica de la serie, son actores de primer nivel y tremendamente ocupados. La tele es un modo de vida muchas veces imprescindible pero, claro, dejarlo todo por una serie que ya te han cancelado una vez debe de ser una decisión difícil de tomar.
Supercharly se verá en el prime time de Telecinco, en un día aún por determinar, y servirá para rellenar una noche a la semana en agosto. Yo creo que, si fueran listos, harían una estrategia de emisión muy determinada. Yo me inventaría un lema tipo: «Salva una serie», para llamar la atención de los espectadores, y les invitaría a que virtualmente emitiesen votos y opiniones para que pudieran sentirse partícipes del asunto. Vamos, que haría un evento de un estreno menor, si lo que de verdad quieren es rentabilidad. En cambio, si su objetivo es quitarse el muerto de encima, con que no hagan nada es más que suficiente.
En fin, que me pica la curiosidad con la serie y si es verdad que terminan dándole un horario yo le daré una oportunidad porque, sobre todo, si no gusta en Telecinco es más que probable que me guste a mí.
Telecinco y el fútbol hacen historia
Perdóneme, padre, porque he pecado. He visto todos los partidos del Mundial que he podido (me gusta el fútbol); he disfrutado con el pulpo Paul; he deseado recuperar la vuvuzela que teníamos en los años 80; he maldecido a Telecinco por sus cortes publicitarios con ventana compartida y por sus entrevistas grabadas a pie de campo mientras a nosotros nos ponían anuncios; he rabiado un poco porque a Telecinco les estuvieran saliendo las cosas tan a pedir de boca…,.
Anoche ninguna cadena quiso competir con la emisión del partido de fútbol y las calles a partir de las ocho y media se convirtieron en sitios solitarios. Ayer fue un buen momento para hacer planes si el fútbol no era lo nuestro. A estas horas es fácil suponer que la emisión habrá hecho unos registros históricos porque en la parrilla de generalistas no había alternativas. Nadie quiso quemar cartuchos en una noche que, sí o sí, iba a ser de Telecinco. El resto se batieron en retirada a sus cuarteles para esperar tiempos mejores. Dicen que una retirada a tiempo es una victoria. Algunos canales hicieron especiales del partido. Sobre todo Cuatro, que desde la Eurocopa 2008 domina estos haceres, y se pasaron el día conectados con Sudáfrica, incluso repitiendo contenidos. Qué más daba, había que hablar de fútbol, aunque fuera de mala manera.
No entraré a hacer comentarios del partido a lo José María García, sólo quiero decir que esta Selección, pese a las primas que cobren y pese a que el fútbol sea uno de los mayores negocios, han hecho su camino a base de una serie de valores que, queramos o no, se transmiten a la audiencia y eso me parece el mayor triunfo. Con la cantidad de programas de dudosa moral que se emiten a diario, ver a un equipo de gente joven jugando con deportividad y siendo humildes es una imagen valiosa que puede dar ejemplo, y de ejemplos no vamos muy sobrados últimamente.
Y mi último pecado: emocionarme con el beso que ha dado la vuelta al mundo. Qué queréis que os diga, yo también tengo mi corazoncito. Sara Carbonero intentó hasta el final hacer su trabajo como estaba mandado pero la euforia del equipo se lo ponía difícil. Tiene que ser duro saber que millones de personas están esperando que metas la gamba para decirte que eres guapa pero tonta. Y entonces apareció Casillas, uno de los jugadores clave del Mundial, y redimió todo asomo de polémica con un beso en directo. Así es como se hacen las cosas: con naturalidad y con sinceridad.
En lo que a mí respecta, prometo no volver a hablar de fútbol hasta que la ocasión lo merezca otra vez. Qué se le va a hacer, nadie es perfecto y yo, como todos, tengo mis debilidades. Aún recuerdo el España – Malta de 1983, el olor de las calles y la cara de mi padre. La afición me viene de largo así que permitidme este paréntesis hoy. Sé que todo el mundo está hablando de lo mismo pero ya seré original otro día.
Arguiñano volverá a Telecinco
Venga, va, lo reconozco, el titular es engañoso, pero no es del todo falso. Resulta que, como todos recordaréis, Karlos Arguiñano se ha ido de Telecinco a Antena 3 llevándose consigo todos los programas de su productora. El buenazo de Arguiñano dejó en Telecinco programas grabados para todo el mes de julio. Agosto sería como un mes de vacaciones y en septiembre estrenaría en Antena 3. Todo calculado al milímetro y ciertamente bienintencionado a primera vista, de no ser porque Arguiñano no cayó en la cuenta de una cosa muy importante: en Telecinco el más tonto hace relojes.
Picaresca española, o quizá sería mejor decir italiana por aquello de los orígenes de la cadena: desde el lunes, el programa de la mañana de Telecinco y el siguiente Mujeres y hombres y viceversa alargaron su horario y Arguiñano desapareció del mapa sin dejar rastro. Si alguien se ha sentido decepcionado porque el cocinero no se despidió como está mandado, que sepa que seguramente haya por ahí un programa grabado, que no se emitirá nunca, en el que el cocinero glosará las virtudes de su etapa en Telecinco. Los archivos de las cadenas tienen que estar llenos de programas así.
Y ¿qué va a ser de esas recetas cocinadas y nunca vistas? Lo más probable es que Telecinco las emita en septiembre, cuando Arguiñano estrene en Antena 3, si es que no lo impiden los contratos de exclusividad firmados. Por otro lado, puede que Telecinco haya decidido ser drástica en el asunto y finiquitar la relación con un mal final, como sucede en todas las relaciones de cuernos. ¿Se habrán borrado del Facebook? A saber.
Lo cierto es que las audiencias del lunes de Telecinco (las del martes aún no se han publicado cuando escribo esto), no han notado la marcha de Arguiñano y las audiencias en esa franja se han mantenido con la reestructuración de contenidos. El viernes 2 de julio Arguiñano marcó un 16,5% de share y el lunes 5 Mujeres y hombres y viceversa hizo un 15,5% de share total, de todo el programa. Los Simpson en Antena 3 han mantenido sus datos habituales en esos dos días.
Creo, a la vista de todo, que Telecinco ha mandado un mensajito envenenado a Antena 3 para demostrarle que sin Arguiñano también se vive bien pero, por otro lado, estos datos pueden interpretarse como pistas a Antena 3 a la hora de programar a su nueva estrella. Luego estarán los escépticos que digan que los datos de los programas en verano no son demasiado relevantes porque en verano, como en Gran Hermano, todo se magnifica. Pero a estas alturas el asunto Arguiñano está adquiriendo tintes de partida de ajedrez y si bien Antena 3 fue la que fichó a la estrella, Telecinco ha hecho un buen movimiento quitándolo de la programación de golpe y amenazando, cual espada de Damocles, con los programas grabados.
Veremos cómo acaba el culebrón pero no deja de ser interesante cómo a veces las cadenas muestran sus cartas tan a las claras, permitiéndonos conocer mejor cómo funciona el negocio. Al final, no es tan importante la estrella mediática como el uso que se hace de ella. Arguiñano con el cambio se juega su estabilidad y su imagen. Sólo necesita que Antena 3 esté a la altura pero eso, quizá, sea pedir demasiado.








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