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‘Malas pulgas’, encantando perros a la española
Pues me muero de ganas de ver el programa, para qué os voy a engañar. Si habéis visto la promo os habréis dado cuenta de que no intentan disimular en lo más mínimo, más bien al contrario, el parecido razonable entre este programa y el de Cesar Millan, El encantador de perros, pero es que sería de ilusos no hacerlo, sobre todo porque ambos van a emitirse en la misma cadena.
Hace un tiempo hablamos de esta propuesta del programa y temíamos que lo presentase Nacho Sierra. Por suerte no ha sido así y el especialista elegido, Borja Capponi, tiene trayectoria profesional para parar un carro. La propuesta, además del amansamiento de las fieras, incluye reportajes sobre el cuidado de los perros y sobre todo me parece acertado que hayan escogido ambientes rurales para las grabaciones. No nos olvidemos que las casas unifamiliares que salen en el programa americano no abundan por aquí y grabar un programa en un piso de sesenta metros cuadrados tiene que ser una odisea (que se lo digan a los de Reforma sorpresa).
No obstante, creo que lo más importante de todo es que hagan hincapié en la educación de los dueños más que en la de los animales. En este artículo usan palabras como «dominar» o «controlar» que no me hacen demasiada gracia, pero supongo que es una forma de vender el espacio. No olvidemos que la hora escogida para la emisión, los viernes a las nueve y media de la noche, es la franja de los coach en Cuatro. Cualquier cosa que traicione ese espíritu, como Soy adicto, pasará sin pena ni gloria. La gente busca reconocerse en los casos y poder aplicar las pautas de los programas, ya sean con niños o con adolescentes. Veremos si los perros cumplen la misma función y consiguen hacerse un hueco en los mandos a distancia.
Yo, que tengo una perra conflictiva, he aprendido unas cuantas cosas viendo programas de estos, aunque parezca la tontería del siglo. Sobre todo he aprendido a estar más tranquila yo para que esté más tranquila ella. Por otro lado, me encantan los perros así que le dedicaré mi tiempo, claro que sí. Espero que las expectativas no me jueguen una mala pasada porque este tipo de adaptaciones…, ya se sabe.
La guerra de los gorgoritos infantiles
Me da mucha vergüenza, mucha, que Antena 3 promocione su programa Quiero cantar con la actuación de esta niña, que no es otra cosa que lo que hizo Cuatro trayéndose a Paul Potts, el primero en triunfar con «Nessum Dorma» en el programa Britain’s Got Talent. Eso sí, la madrina del programa de Antena 3 fue Isabel Pantoja, toma ya, y ni siquiera con eso el programa consiguió hacer una audiencia ni medio decente. Marcó un triste 10,5% de share durante las tres horas que duró en el prime time del domingo. Un batacazo en toda regla que se explica de una forma sencilla: no todo funciona.
Quiero cantar se presentó como en pañales y todo parecía improvisado. ¿Es posible que Jorge Fernández se atascase leyendo el cue? Un montón de niños con habilidades irregulares cantando en un escenario pelado, solos ante el peligro, sin banda que simulase música en directo y sin bailarines. Venga a salir teléfonos para que la gente votase. Dos equipos, uno de pequeños y otro de más mayores. La Pantoja «pantojeando». Soporífero a no ser que se conociese a alguna de las criaturas. Con lo que me gustaba a mí Menudas estrellas.
Pero lo más gracioso de todo es que parece que Antena 3 creía que tenía el oro y el moro con este programa (en el país de los ciegos el tuerto es el rey), y la semana pasada anunciaron que la segunda gala se emitiría en martes, en competencia directa con el programa de Telecinco del mismo pelaje y que se llama Cántame una canción. Para ello trasladaron Karabudjan (serie de Hugo Silva con nombre de volcán islandés), al prime time del jueves y ayer mismo, viendo las audiencias de su programa del domingo, rectificaron contraprogramándose a sí mismos (merecen multa por esto), y devolvieron la serie a su día original (está claro que quieren cancelarla vía fracaso de audiencia), huyendo así competir con el mismo formato con la cadena amiga, sabedores de que tienen todas las de perder.
Ridículo para Antena 3 que con este movimiento se carga no uno, sino dos espacios: Karabudjan ya flojeaba y esto va a ser la estocada; pero a Quiero cantar no le va a ir mejor porque este cambiazo se excusa en problemas de producción de un programa que en jueves tendrá que competir con Gran reserva en La 1 y el fútbol de Telecinco. A esto se le llama matar dos pájaros de un tiro.
Y ¿qué hace Telecinco? Pues también andan más liados que la pata de un romano. Cántame una canción iba a presentarlo Javier Sardá pero finalmente se lo han dado a Pilar Rubio, que progresa adecuadamente siempre y cuando no acabe de tertuliana en Sálvame. Además, presentan como jurados a Jesús Vázquez, Noemí Galera, David Bustamante y David Civera para que las connotaciones con Operación Triunfo sean inevitables, hasta ese punto dudan de su propia apuesta cuyo planteamiento, sin nominaciones ni expulsiones, tiene pinta de gala del chichinabo pero que no tendrá una competencia frontal que le quite brillo y esplendor. Otra vez, en el país de los ciegos el tuerto es el rey.
Y lo peor, niños para arriba, niños para abajo, y el Defensor del Menor de Madrid espiando a sus hijos en Tuenti. Qué país.
Políticos y realities, una asociación terroríficamente lógica
Atención, esto es lo que se mueve en el resto del mundo así que no tardará mucho en llegar aquí. Sarah Pallin está negociando un programa en el que mostrará las interioridades de Alaska, el estado americano del que fue representante. Sabe lo que se juega y pide un millón de euros por la broma. No está mal, sobre todo pensando que es ella la que en realidad tendría que pagar porque su imagen pública está muy deteriorada, de ahí su necesidad de salir en un reality. Por su parte, el Príncipe Carlos de Inglaterra será el anfitrión de la final de un reality culinario en, nada más y nada menos, la BBC. En la República Dominicana tienen un reality político como tal y participan todos los representantes políticos. Y hay más ejemplos.
Ahora viene cuando yo me suelto la melena. ¿Acaso Tengo una pregunta para usted no es un reality político? Ahí está el señor o señora, a pecho descubierto, respondiendo a preguntas hechas por una selección muy bien pensada de ciudadanos, preguntas pactadas, claro. La foto que no se hace esperar, las reacciones medidas, el presentador actuando como el Súper de Gran Hermano. Podría ser peor, eso sí, podrían acercarse a la realidad más aún y mostrarse cercanos, como ciudadanos de a pie.
Bueno, eso ya lo hacen. ¿Qué si no son todas esas secciones caramelo en diferentes programas en los que podemos ver al político de turno respondiendo a preguntas incisivas del periodista-reportero y mostrando sus intimidades como si tal cosa? En esto, los reportajes de Thais Villas se llevan la palma, aunque Jordi Évole no se queda atrás.
Qué tiempos aquellos en los que los políticos sólo sonreían en campaña electoral, una vez cada cuatro años. El resto del tiempo podíamos dedicarnos a criticarles bien a gusto. Ahora todo es televisión, desde la falta de corbatas en Andalucía hasta la presencia en manifestaciones en el País Vasco. Está todo tan medido como en un reality y no hay nada que les saque de sus casillas, al menos en apariencia. De hecho, hay cadenas que informan las veinticuatro horas de la obra y milagros de los políticos que les toca. Propaganda a troche y moche. La televisión está tan viciada de este buen rollo de ida y vuelta que cuando una periodista hace una entrevista incisiva a un político intentan comérsela con patatas, por pasarse de lista.
El antídoto sigue siendo, como en tiempos de La Codorniz, el humor. Aún hay reductos en los que poder ver cómo se hace guasa de esta relación simbiótica entre políticos y televisión. No creo que duren mucho, este tipo de ideas irán desapareciendo paulatinamente, pero mientras tanto podemos echarnos unas risas, que ya es algo.
Y ojo, que a mí me gusta la política, son los políticos los que me tocan cada vez más las narices con tanta impostura televisada. Pero qué le vamos a hacer, la televisión es, con diferencia, el medio que más llega a los votantes, así que no nos extrañe que un día de estos Rosa Díez aparezca en Supervivientes, por ejemplo. Porque sí, en general son gente que se toma en serio su papel representativo (no me gusta llamarle trabajo), pero cada vez más entra en el lote mostrar la cara humana, aunque sea falsa y construida por un asesor de imagen.
Las tremendas novedades de Cuatro
Como dice la promo de arriba, «nada es fácil en esta vida» y parece que los de Cuatro necesiten de verdad un hermano mayor o un director espiritual que les guíe en esta nueva etapa porque cada idea que proponen en entretenimiento, que no en series, parece peor que la anterior. Es extraño el equilibrio que parece que quieren alcanzar entre ficción y realidad, entre reportaje y documental, entre reality y serie, entre Pinto y Valdemoro. Igual ése es el problema, que se quedan a medio camino de todo y las medias tintas son difíciles de encajar por la mayoría de los espectadores.
Aquí van tres ejemplos de lo que digo y que podremos ver próximamente en nuestras pantallas, si es que apretamos el botón adecuado del mando:
- Aislados (el programa antes conocido por Rehab). Supuestamente sustituirá a Hermano Mayor en la noche de los viernes. Ya hablamos del asunto aquí y exprese mi opinión en aquel momento. El asunto tratará de la rehabilitación de jóvenes toxicómanos a través de una terapia de grupo en formato encierro. Me parece que los coach se les están yendo de las manos y cada vez suben más el tono morboso. La Supernanny al lado de estos parece una hermanita de la caridad.
- Spanish Hollywood Wives (título provisional). Adaptación de un formato de éxito sueco en el que se mostrará, en cuatro especiales de una hora, la vida y lujos de tres españolas en Hollywood. Producido por los artífices de El aprendiz (laSexta), el programa mezclará entretenimiento, reportaje y documental. Lo lujoso pega y mola, a la gente se ve que le gusta ver cómo viven los ricos, y esto se ha demostrado con los especiales sobre el tema de Callejeros, 21 días, Quién vive ahí y demás programas similares, que antes o después tropiezan con la misma piedra. Crisis? What crisis?
- Quiero vivir. Esto sí que es una serie, adaptación de la original mejicana Terminales. Dramón juvenil de una persona a la que se le detecta un cáncer que le cambia la vida. Lágrimas a cascoporro, y amor, y un tema socialmente sensible del que aprovecharse para, otra vez, mezclar ficción y realidad creando un mixto. En fin, que no cejan en su empeño de «culebronear» la cadena, ellos sabrán por qué.
Si a esto le sumamos la aparición de Florentino Fernández en las sobremesas o el reality de futbolistas que ya comentamos, a Cuatro sólo le falta que las ficciones internacionales le funcionen, pero con la mezcla de estilos no me extraña que el pastiche tenga puntos débiles. Castle, por ejemplo, no será la serie del siglo, pero está haciendo unas audiencias de pena, inmerecidas, y creo que en parte se debe a que a los espectadores de la cadena sólo les gusta una parte de sus contenidos y Cuatro no se decide a apostar por ellos al cien por cien. ¿Perder el aura de modernidad? Antes muerta que sencilla.
De los Ni-Nis y sus demonios

Me ha costado mucho decidirme a escribir esta entrada, mucho. El motivo es que es un asunto que creo que supera la mera opinión y escandalizarse por las imágenes de los abusos sexuales a una compañera en Generación Ni-Ni es lo evidente, lo obvio, pero no sabía cómo enfocar el tema para ir un poco más allá. Ya han pasado casi dos semanas del infausto momento televisivo, ya hay voces realmente acreditadas que han dicho lo suyo, así que en estos momentos me veo con fuerzas para hacer un esbozo de lo que creo que ha ocurrido. Tirar de hemeroteca puede ser muy útil en estos casos.
El caso coincidió con la emisión del lunes 8 de marzo que, para más guasa, es el día de la mujer trabajadora, ni-ni o ama de casa. Yo lo vi en directo de casualidad. Me pasé por allí a ver cómo iba el macarreo y me encontré con que dos compañeros le restregaban los genitales por la cara a una de las compañeras. No me lo podía creer. Callé porque no quise dejar salir mi vena iracunda y decidí esperar. Aquella emisión tuvo una audiencia de 940.000 espectadores y un 4,9 de share. Entre esos espectadores se ve que nadie tenía blog porque en Internet no se le dio cancha al asunto. La semana siguiente los datos los datos empeoraron: 816.000 espectadores y un 4,4 % de share. Tal y como funciona el morbo en televisión tendría que haber sido al revés, pero les salió el tiro por la culata.
El 13 de marzo se publicó este excelente artículo, de lectura casi obligatoria, en el que una Catedrática de Derecho Penal analiza el caso desde la perspectiva correcta y, a partir de ahí, saltó la chispa. Muchas otras personas se subieron al carro de la protesta, entidades piden la retirada del programa y laSexta pide disculpas a través de su cuenta Twitter y reubican el programa en el late night. ¿Por la polémica? No se lo creen ni ellos. Lo cambian de horario porque no lo veía ni el tato. Eso sí, han logrado que el asunto dé la vuelta al mundo.
Cuando hablé del estreno del programa ya comentaba las declaraciones de Roberto Ontiveros, que decía que si no creaban polémica algo habrían hecho mal. Como les dije ayer por Twitter a los de laSexta, siento que se hayan tomado lo de la polémica tan al pie de la letra. Es una pena que una cadena emita cualquier cosa por conseguir audiencia y que luego, encima, lo justifiquen como parte de un proceso de terapia cuando no es más que un programa de televisión, sólo eso. No hay cosa que más me moleste que intenten convertir la caja tonta en escuela de algo, por mucho que me guste la tele.
Ayer escuchaba en la radio, al hilo de esto, que sería necesario que se crease un organismo que velase por los contenidos que se emiten. ¿Para qué?, me pregunto, ¿acaso el sentido común está reñido con los negocios? Salta a la vista que sí. No hay organismo que consiga actuar a priori y a toro pasado, poco se puede hacer. ¿Van a dejar las cadenas de ganar dinero a costa de sacrificar sus momentos más jugosos? Porque como apuntaba Víctor en ¡Vaya Tele!, fue la propia cadena la que colgó el vídeo en YouTube acompañado de estas descripciones: «Las imágenes más obscenas vividas hasta ahora» y «Más carnaza en http://www.nini.lasexta.com».
No somos idiotas, aunque muchos seamos ni-nis. Los vídeos se grabaron, dejaron que eso pasara, se editaron, superaron todos los filtros posibles y se emitieron en prime time. Ahora toca pedir disculpas porque la estrategia para conseguir audiencia no les funcionó pero la etiqueta de hipócritas no se la quita nadie. Y eso que el presidente de la cadena decía que no iba a recurrir a «contenidos tóxicos». En fin, que las palabras se las lleva el viento y a la hora de la verdad se han pasado por el forro el principio de ética o de moral necesario para poder salir del bache sin un borrón, que es lo que les gustaría. Haberlo pensado antes.
Generación Ni-Ni ya era un mal programa antes de que se decidiesen a emitir este funesto suceso. Ahora directamente es un programa fracasado: en su intención didáctica, porque la pandilla está desorbitada; en su intento de éxito, porque las audiencias han sido más que pobres; y en su afán de reflejo de la sociedad, porque la sociedad les ha demostrado con su rotunda reacción que no todo vale. Espero que sea la primera y última vez que tenga que hablar de una cosa así, tan profundamente desagradable.
Por cierto. No hay vídeo que ilustre la entrada porque los han borrado y, aunque los hubiera, creo que no hay que difundir un momento como ese así que, por favor, si encontráis alguno no lo peguéis en los comentarios. He preferido poner una imagen de unos Ni-Ni de manual. Si se supone que están desarrollando un trabajo, la llevan clara porque los resultados saltan a la vista.
El trío de ‘Sálvame’, ‘Toma cero’ y Tania Llasera
Hay ecuaciones en la que una de las variables falla. En este caso fallan dos. Del titular podríamos quedarnos con Sálvame como único salvavidas porque Toma cero era de vergüenza ajena y el éxito que pueda tener Tania Llasera al frente de Mira quién mira aún está por demostrar.
Sálvame llega hasta las cuatro horas como si nada, para intentar frenar de una vez por todas el éxito de El diario. Y es que hay que tener mala leche, para dos espacios que le funcionan a Antena 3, querer neutralizar uno es de ser muy maquiavélicos. ¿No pueden dejarles que sigan soñando con ovejas eléctricas?
Para afrontar tamaño reto en Telecinco han decidido por fin finiquitar Toma cero, un concurso sin enjundia que seguía en su horario contra viento y marea. Yo llegué a pensar que habían pactado con el diablo. De otra forma no se entiende que con sus datos, sus espectáculos bochornosos y su falta de tensión se mantuviese en antena. Ésta ha sido la víctima propiciatoria de la historia. El cornudo que se va con el rabo entre las piernas.
Para afrontar las cuatro horas de programa que tendrá ahora Sálvame y no tener que mudarse a vivir a Telecinco, Jorge Javier Vázquez ha dejado Mira quién mira en manos de Tania Llasera, otra de las reporteras hurtadas a laSexta que casualmente vendrá a bailarle el agua, nunca mejor dicho, a su antigua compañera Pilar Rubio. El Mira quién mira será ahora menos incisivo porque, las cosas como son, la mano que tiene Jorge Javier con estos programas no la tiene nadie. No sé si Tania Llasera tendrá la mala baba que hace falta pero más le vale hacer un entrenamiento intensivo para atenuar sus poses de niña bien, que entre tante gente de barrio no van a pegar ni con cola. Ella sería la amante en este trío.
Sálvame sigue haciendo audiencia a manos llenas. De no ser por los culebrones de La 1 tendrían las tardes para ellos solos. El secreto de este éxito no es otro que el de convertir una tertulia de salón en un programa, el de generar conflictos a lo reality con los colaboradores y el de comentar las noticias sin un atisbo de periodismo. Todo ello guiado por el eficaz Jorge Javier Vázquez, al que se le nota que disfruta como un enano cada vez que tiene que perseguir a alguien hasta los baños de la cadena. Meriendan en directo, pagan por las palabrotas, se ríen de sí mismos y, de vez en cuando, a lo culebrón, tienen declaraciones de amor en directo. A mí no me entretetiene el invento pero entiendo su éxito. Además con el tiempo han aprendido y las querellas, si las hay, irán para lo colaboradores, así que Telecinco estará libre de multas. ¿Se puede pedir más? Sí, sólo una cosa, que la gallina de los huevos de oro no muera de éxito.
Cuatro horas diarias, más el Deluxe, más el Mira quién mira suponen mucho trabajo para todos. En algún momento tendrán que coger vacaciones. ¿Qué será de Telecinco entonces?








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