Razones para ver la tele
El corto que veis arriba llega a través de Escrito Por y me parece un buen motivo para hablar de tele. David Galán Galindo es el hacedor de la maravilla y, a la sazón, guionista de Sé lo que hicisteis…,. A los actores protagonistas ya los conocéis. Si de algo me ha servido esta huelga que habéis aguantado con tanta paciencia y cariño hacia mí (mil gracias), ha sido para pensar en mirar la tele de otra manera, centrando la atención en cosas pequeñas en lugar de perderme en la incoherencia de los despachos de las plantas altas. Algo de eso seguirá habiendo por aquí de vez en cuando, que la cabra tira al monte, pero no sólo eso.
Durante estos días he encontrado varias razones para ver la tele. Muchas de ellas las aportasteis vosotros en los comentarios de la entrada anterior y otras las he tenido que buscar navegando en mis gustos personales y fijándome en qué busco cuando le doy a los botones del mando a distancia. Me he dado cuenta de que busco cosas muy concretas, que no pongo la tele sólo para pasar el rato, y que la tele tiene ahora unas dimensiones mucho mayores gracias a Internet y no sólo por la descarga de contenidos, también por la cantidad de información que podemos encontrar de las cosas que nos gustan.
Así, durante estos días he visto dibujos animados y series de canales infantiles. He visto retransmisiones deportivas (la carrera de ayer de la Fórmula 1 me pareció una bendita locura). Mirando las noticias de tele me he encontrado con alguna que otra alegría, como que los de Cuatro han fichado a los Especialistas Secundarios, unos humoristas como la copa de un pino, para el programa de Santi Millán. He redescubierto el placer de las películas y los documentales en los canales temáticos. He disfrutado con series más que otras veces, sólo porque no tenía que posponerlas por ver otra cosa «obligatoria» de un canal generalista. Me he dedicado a buscar vídeos de música en YouTube y he engordado considerablemente mi lista de favoritos.
Pero sobre todo me he dado cuenta de que mi huelga no era tan descabellada gracias a vosotros y, como veis, he intentado hacer los deberes y valorar todas las posibilidades que me planteasteis. Seguiré viendo tele y hablando de ella pero introduciré un punto de vista más personal, hablaré más veces de lo que me gusta e intentaré no abusar de las noticias que, después de todo, de tele tienen poco. El blog está abierto para todos, ya lo sabéis, así que quien quiera enviar una colaboración sólo tiene que ponerse a ello y aparecerá aquí. En fin, que todo tiene un proceso y ahora estoy en ello.
En resumen, que razones para ver la tele hay muchas: Salvados, Buenafuente, Perdidos, Anatomía de Grey, Glee, Mad Men, Cosas de monos, Phineas y Ferb, Documentos TV…,. Y hay más, pero ninguna de ellas sería entretenida de verdad y relevante si no pudiéramos comentarla. Gracias a todos por vuestra ayuda.
‘La tele que me parió’ se declara en huelga
Es que ya no puedo más de verdad. Qué pocas cosas están haciendo ahora mismo en la tele que me interesen ni un poquito. Sigo algunas series y para de contar. Pero es que hace días que no hago más que hablar de novedades que, ya de principio, me la traen al fresco. Igual soy yo, que me estoy haciendo vieja, pero hasta los programas que antes me resultaban imprescindibles los paso ya por alto muchas veces.
Esta mañana, viendo las noticias más recientes, me debatía entre hablar de la nueva pandilla de pijas de laSexta o entre el nuevo canal masculino de Antena 3. Qué tristeza de panorama. Ya hace días que no puedo hablar con cierto entusiasmo de nada, que no hay nada que pique mi curiosidad y me parece que todos los proyectos que van y vienen, que se anuncian, son fruto de un momento crítico en la industria televisiva nacional.
El apagón analógico, la fragmentación de la audiencia y la puñetera crisis les ha pillado a todos con el pie cambiado y no hacen más que emitirse globos sonda, programas experimento barateros para probar que otra televisión peor es posible. Supongo que la competencia de Televisión Española sin publicidad habrá hecho que más de uno se suba por las paredes, y lo entiendo, pero ¿qué es de los espectadores en momentos así?
Parece que el consumo televisivo no baja así que la gente sigue viendo la tele pero ya no comulgan con ruedas de molino. Muchos de los programas que se están estrenando en la mayoría de las cadenas duran dos telediarios y la gente se inclina por lo tradicional, por el valor seguro, y se dejan de seguir programas parche. Así y todo las propuestas siguen en la línea, sólo hace falta repasar las últimas entradas que he publicado aquí.
Cómo entiendo a Matías Prats, ahora más que nunca. Porque yo me esfuerzo, lo intento, pero es agotador ver como la tele parece más un desierto de ideas que un oasis de entretenimiento. Es que ya ni gracia me hacen muchas cosas. Así que sí, me estoy planteando ponerme en huelga de teclas caídas (paso de las huelgas a la japonesa). También os digo que igual mañana una idea cruza mi cabeza y volvemos al entusiasmo habitual, pero cada vez me resulta más difícil hablar bien de las nuevas propuestas y hablar mal siempre, despotricando, no me termina de satisfacer, aunque a muchos de vosotros sé que os gusta que saque a pasear la mala leche que hay en mí.
¿Qué me recomendáis que haga? No me digáis que leer, que eso ya lo hago (ahora mismo tengo entre manos El pibe que arruinaba las fotos, de Hernán Casciari, y me está gustando). Podría dedicarme a la nostalgia al cien por cien, pero hasta la nostalgia tiene un límite, o a los anuncios, pero para eso mejor ponemos la tele, que allí están todos. Así que nada, vosotros diréis. Estoy en vuestras manos. Si creéis que el blog necesita un cambio, ahora es el momento de decirlo.
Políticos y realities, una asociación terroríficamente lógica
Atención, esto es lo que se mueve en el resto del mundo así que no tardará mucho en llegar aquí. Sarah Pallin está negociando un programa en el que mostrará las interioridades de Alaska, el estado americano del que fue representante. Sabe lo que se juega y pide un millón de euros por la broma. No está mal, sobre todo pensando que es ella la que en realidad tendría que pagar porque su imagen pública está muy deteriorada, de ahí su necesidad de salir en un reality. Por su parte, el Príncipe Carlos de Inglaterra será el anfitrión de la final de un reality culinario en, nada más y nada menos, la BBC. En la República Dominicana tienen un reality político como tal y participan todos los representantes políticos. Y hay más ejemplos.
Ahora viene cuando yo me suelto la melena. ¿Acaso Tengo una pregunta para usted no es un reality político? Ahí está el señor o señora, a pecho descubierto, respondiendo a preguntas hechas por una selección muy bien pensada de ciudadanos, preguntas pactadas, claro. La foto que no se hace esperar, las reacciones medidas, el presentador actuando como el Súper de Gran Hermano. Podría ser peor, eso sí, podrían acercarse a la realidad más aún y mostrarse cercanos, como ciudadanos de a pie.
Bueno, eso ya lo hacen. ¿Qué si no son todas esas secciones caramelo en diferentes programas en los que podemos ver al político de turno respondiendo a preguntas incisivas del periodista-reportero y mostrando sus intimidades como si tal cosa? En esto, los reportajes de Thais Villas se llevan la palma, aunque Jordi Évole no se queda atrás.
Qué tiempos aquellos en los que los políticos sólo sonreían en campaña electoral, una vez cada cuatro años. El resto del tiempo podíamos dedicarnos a criticarles bien a gusto. Ahora todo es televisión, desde la falta de corbatas en Andalucía hasta la presencia en manifestaciones en el País Vasco. Está todo tan medido como en un reality y no hay nada que les saque de sus casillas, al menos en apariencia. De hecho, hay cadenas que informan las veinticuatro horas de la obra y milagros de los políticos que les toca. Propaganda a troche y moche. La televisión está tan viciada de este buen rollo de ida y vuelta que cuando una periodista hace una entrevista incisiva a un político intentan comérsela con patatas, por pasarse de lista.
El antídoto sigue siendo, como en tiempos de La Codorniz, el humor. Aún hay reductos en los que poder ver cómo se hace guasa de esta relación simbiótica entre políticos y televisión. No creo que duren mucho, este tipo de ideas irán desapareciendo paulatinamente, pero mientras tanto podemos echarnos unas risas, que ya es algo.
Y ojo, que a mí me gusta la política, son los políticos los que me tocan cada vez más las narices con tanta impostura televisada. Pero qué le vamos a hacer, la televisión es, con diferencia, el medio que más llega a los votantes, así que no nos extrañe que un día de estos Rosa Díez aparezca en Supervivientes, por ejemplo. Porque sí, en general son gente que se toma en serio su papel representativo (no me gusta llamarle trabajo), pero cada vez más entra en el lote mostrar la cara humana, aunque sea falsa y construida por un asesor de imagen.
Las tremendas novedades de Cuatro
Como dice la promo de arriba, «nada es fácil en esta vida» y parece que los de Cuatro necesiten de verdad un hermano mayor o un director espiritual que les guíe en esta nueva etapa porque cada idea que proponen en entretenimiento, que no en series, parece peor que la anterior. Es extraño el equilibrio que parece que quieren alcanzar entre ficción y realidad, entre reportaje y documental, entre reality y serie, entre Pinto y Valdemoro. Igual ése es el problema, que se quedan a medio camino de todo y las medias tintas son difíciles de encajar por la mayoría de los espectadores.
Aquí van tres ejemplos de lo que digo y que podremos ver próximamente en nuestras pantallas, si es que apretamos el botón adecuado del mando:
- Aislados (el programa antes conocido por Rehab). Supuestamente sustituirá a Hermano Mayor en la noche de los viernes. Ya hablamos del asunto aquí y exprese mi opinión en aquel momento. El asunto tratará de la rehabilitación de jóvenes toxicómanos a través de una terapia de grupo en formato encierro. Me parece que los coach se les están yendo de las manos y cada vez suben más el tono morboso. La Supernanny al lado de estos parece una hermanita de la caridad.
- Spanish Hollywood Wives (título provisional). Adaptación de un formato de éxito sueco en el que se mostrará, en cuatro especiales de una hora, la vida y lujos de tres españolas en Hollywood. Producido por los artífices de El aprendiz (laSexta), el programa mezclará entretenimiento, reportaje y documental. Lo lujoso pega y mola, a la gente se ve que le gusta ver cómo viven los ricos, y esto se ha demostrado con los especiales sobre el tema de Callejeros, 21 días, Quién vive ahí y demás programas similares, que antes o después tropiezan con la misma piedra. Crisis? What crisis?
- Quiero vivir. Esto sí que es una serie, adaptación de la original mejicana Terminales. Dramón juvenil de una persona a la que se le detecta un cáncer que le cambia la vida. Lágrimas a cascoporro, y amor, y un tema socialmente sensible del que aprovecharse para, otra vez, mezclar ficción y realidad creando un mixto. En fin, que no cejan en su empeño de «culebronear» la cadena, ellos sabrán por qué.
Si a esto le sumamos la aparición de Florentino Fernández en las sobremesas o el reality de futbolistas que ya comentamos, a Cuatro sólo le falta que las ficciones internacionales le funcionen, pero con la mezcla de estilos no me extraña que el pastiche tenga puntos débiles. Castle, por ejemplo, no será la serie del siglo, pero está haciendo unas audiencias de pena, inmerecidas, y creo que en parte se debe a que a los espectadores de la cadena sólo les gusta una parte de sus contenidos y Cuatro no se decide a apostar por ellos al cien por cien. ¿Perder el aura de modernidad? Antes muerta que sencilla.
Personajes de anuncios que traspasaron la pantalla
Hoy me ha dado por recordar personajes y muñecos que pasaron a la posteridad gracias a los anuncios. No son todos lo que están, pero creo que son todos los que son. Mi selección personal es la que sigue. He intentado reflejar todo tipo de casos.
- Conguitos: Siguen iguales desde tiempos inmemoriales. Recuerdo un anuncio más reciente con un conguito que parecía Tina Turner, pero he optado por poner otro más antiguo para demostrar que, aunque los tiempos cambien, hay cosas que permanecen.
- Fido Dido: Tuvo hasta un juego de ordenador además de camisetas, bolis, estuches…,. Si tenéis una edad lo recordaréis. Nació en 1985 en una servilleta.
- Elvis: Muñecos de estos se vendían hasta en los chinos. Luego fueron cambiando, aparecieron otros personajes, hasta que cayeron en el olvido.
- Flat Eric: El muñequito amarillo de los anuncios de Levi’s no es otra cosa que la creación de Mr. Oizo, un productor musical francés. Se hizo muy popular y llegó a salir en un videoclip.
- Los García: La tabarra que dieron con el cambio al euro. Yo les cogí una manía tremenda. ¡Estaban por todas partes!, como buena campaña institucional que se precie, y el anuncio tuvo varias versiones.
- Prosikito: Uno de los grandes aciertos de los últimos tiempos. No hay nada como el sentido del humor para vender algo.
Bueno, seguro que me dejo alguno. Ya sabéis que en los comentarios podéis dar rienda suelta a vuestros recuerdos. Los pelochos me los he dejado a cosa hecha, que me caen muy mal.
De los Ni-Nis y sus demonios

Me ha costado mucho decidirme a escribir esta entrada, mucho. El motivo es que es un asunto que creo que supera la mera opinión y escandalizarse por las imágenes de los abusos sexuales a una compañera en Generación Ni-Ni es lo evidente, lo obvio, pero no sabía cómo enfocar el tema para ir un poco más allá. Ya han pasado casi dos semanas del infausto momento televisivo, ya hay voces realmente acreditadas que han dicho lo suyo, así que en estos momentos me veo con fuerzas para hacer un esbozo de lo que creo que ha ocurrido. Tirar de hemeroteca puede ser muy útil en estos casos.
El caso coincidió con la emisión del lunes 8 de marzo que, para más guasa, es el día de la mujer trabajadora, ni-ni o ama de casa. Yo lo vi en directo de casualidad. Me pasé por allí a ver cómo iba el macarreo y me encontré con que dos compañeros le restregaban los genitales por la cara a una de las compañeras. No me lo podía creer. Callé porque no quise dejar salir mi vena iracunda y decidí esperar. Aquella emisión tuvo una audiencia de 940.000 espectadores y un 4,9 de share. Entre esos espectadores se ve que nadie tenía blog porque en Internet no se le dio cancha al asunto. La semana siguiente los datos los datos empeoraron: 816.000 espectadores y un 4,4 % de share. Tal y como funciona el morbo en televisión tendría que haber sido al revés, pero les salió el tiro por la culata.
El 13 de marzo se publicó este excelente artículo, de lectura casi obligatoria, en el que una Catedrática de Derecho Penal analiza el caso desde la perspectiva correcta y, a partir de ahí, saltó la chispa. Muchas otras personas se subieron al carro de la protesta, entidades piden la retirada del programa y laSexta pide disculpas a través de su cuenta Twitter y reubican el programa en el late night. ¿Por la polémica? No se lo creen ni ellos. Lo cambian de horario porque no lo veía ni el tato. Eso sí, han logrado que el asunto dé la vuelta al mundo.
Cuando hablé del estreno del programa ya comentaba las declaraciones de Roberto Ontiveros, que decía que si no creaban polémica algo habrían hecho mal. Como les dije ayer por Twitter a los de laSexta, siento que se hayan tomado lo de la polémica tan al pie de la letra. Es una pena que una cadena emita cualquier cosa por conseguir audiencia y que luego, encima, lo justifiquen como parte de un proceso de terapia cuando no es más que un programa de televisión, sólo eso. No hay cosa que más me moleste que intenten convertir la caja tonta en escuela de algo, por mucho que me guste la tele.
Ayer escuchaba en la radio, al hilo de esto, que sería necesario que se crease un organismo que velase por los contenidos que se emiten. ¿Para qué?, me pregunto, ¿acaso el sentido común está reñido con los negocios? Salta a la vista que sí. No hay organismo que consiga actuar a priori y a toro pasado, poco se puede hacer. ¿Van a dejar las cadenas de ganar dinero a costa de sacrificar sus momentos más jugosos? Porque como apuntaba Víctor en ¡Vaya Tele!, fue la propia cadena la que colgó el vídeo en YouTube acompañado de estas descripciones: «Las imágenes más obscenas vividas hasta ahora» y «Más carnaza en http://www.nini.lasexta.com».
No somos idiotas, aunque muchos seamos ni-nis. Los vídeos se grabaron, dejaron que eso pasara, se editaron, superaron todos los filtros posibles y se emitieron en prime time. Ahora toca pedir disculpas porque la estrategia para conseguir audiencia no les funcionó pero la etiqueta de hipócritas no se la quita nadie. Y eso que el presidente de la cadena decía que no iba a recurrir a «contenidos tóxicos». En fin, que las palabras se las lleva el viento y a la hora de la verdad se han pasado por el forro el principio de ética o de moral necesario para poder salir del bache sin un borrón, que es lo que les gustaría. Haberlo pensado antes.
Generación Ni-Ni ya era un mal programa antes de que se decidiesen a emitir este funesto suceso. Ahora directamente es un programa fracasado: en su intención didáctica, porque la pandilla está desorbitada; en su intento de éxito, porque las audiencias han sido más que pobres; y en su afán de reflejo de la sociedad, porque la sociedad les ha demostrado con su rotunda reacción que no todo vale. Espero que sea la primera y última vez que tenga que hablar de una cosa así, tan profundamente desagradable.
Por cierto. No hay vídeo que ilustre la entrada porque los han borrado y, aunque los hubiera, creo que no hay que difundir un momento como ese así que, por favor, si encontráis alguno no lo peguéis en los comentarios. He preferido poner una imagen de unos Ni-Ni de manual. Si se supone que están desarrollando un trabajo, la llevan clara porque los resultados saltan a la vista.








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