Posts filed under ‘Televisión’

Mariló Montero, esa fiera

Si tuviese que escoger entre Ana Rosa Quintana, Susana Griso o Mariló Montero lo tendría claro, muy claro. No soy espectadora de ninguno de estos magacines pero, quiera o no, siempre he visto trozos diseminados y la única que me engancha es Mariló. No es ya cuestión de contenidos, que también, es que su estilo personal me resulta muy atractivo. Si habéis algo de Las mañanas de La 1 sabréis a qué me refiero: además de su naturalidad, Mariló es más basta que un arado. Y lo digo sin mala idea, ¿eh?, que me gusta mucho ese tono arreglado pero informal que se gasta, siempre impoluta y perfecta pero con unas maneras rudas que hacen que el contraste me resulte muy interesante.

Mi hora de café en el bar al que voy (allí siempre la tienen sintonizada), suele coincidir con el momento licuadora. Esto es, cuando se ponen a hablar de zumos sanos y, teniendo una muestra hecha en una jarrita mona, Mariló se embarca en la tarea de repetir la gesta. No falla, sus zumos nunca se parecen a los de la jarra, nunca. Ni en textura, ni en color y no me atrevería a comparar los sabores, con todos mis respetos para la buena voluntad que pone Mariló en la tarea. En el vídeo de arriba podéis ver sus desastres en la cocina, que también son de antología, y en Sé lo que hicisteis más de una vez han sacado los desplantes que le hace al entrañable doctor Gutiérrez, ese señor que pensó que tras el despido de Torreiglesias tendría un programa propio pero que se ha quedado con las ganas. Y eso sí, no aptos para los sensibles son los bailes, ridículos por definición y ya, diría yo, una imagen de marca.

Mariló Montero tiene saber estar, guarda la compostura cuando es necesario y sufre y disfruta con lo que cuentan. No es capaz de pasar de la risa al llanto sin transición, como hacen otras, y eso le honra. Se nota que está a gusto con lo que hace y sus colaboradores le siguen el juego y se dejan sorprender por las salidas de Mariló, que tiene para todos. No le hacen falta grandes tertulianos ni un partenaire con el que compartir el protagonismo: la estrella es ella y se lo merece.

A pesar de todo esto, o quizá por ello, las audiencias no acompañan al espacio, que no consigue liderar en su franja y a menudo aparece en la lista por detrás de Susana Griso. La reina de las mañanas sigue siendo Ana Rosa. Supongo que hay cosas difíciles de cambiar y parece que en La 1 no están dispuestos a optar al liderato a cambio de cualquier cosa. Claro que tienen corazón y carnaza, pero cuidadosamente dosificado. Abundan en ciertas tragedias, sí, pero el programa no gira en torno a ellas. De hecho a mí me parece el magacín más purista de todos en cuanto a formato pero eso parece que ya no se lleva. Una pena.

9 octubre 2010 at 09:42 9 comentarios

Programaciones enfrentadas, pelea de barro

Apenas llevamos un mes de temporada y las cadenas ya se han puesto el uniforme de pelea. Objetivo: fastidiar la emisión del oponente. Lo conseguido: despistar al espectador. Hay casos y casos, es cierto, pero me da cierta vergüenza ajena ver determinados movimientos. Cierto es que no soy programadora, no me cansaré de repetirlo, pero sí que soy espectadora. Los cambios de los que voy a hablar no afectan a mi parrilla personal, una parrilla que a estas alturas ya tengo muy clara, pero afectan a las parrillas de otros muchos, la gran mayoría a juzgar por lo que dicen las encuestas.

En primer lugar, El internado, esa serie de Antena 3 que no he visto nunca, apenas algunos minutos desparramados en zapping, pero que por todos es sabido que tiene tirón adolescente, un tirón que ya quisieran muchos para sus espacios. Me hace gracia el componente erótico de la serie pero no puedo hablar, en mis años mozos fui de la religión de Sensación de vivir. En cualquier caso El internado se acaba y ese capítulo final que terminará de desentrañar las tramas (misterios, muertes, nazis…, tienen de todo), se emitirá en miércoles en lugar de martes, para ver si consiguen hacerle sombra a Tierra de lobos. No es la primera vez que Antena 3 intenta algo así. De hecho, a principio de temporada hicieron algo parecido con Física o Química y les salió el tiro por la culata. Ellos sabrán pero a mí me parece desperdiciar espectadores cambiando el día de emisión del capítulo final de una serie. «Cosas veredes…».

Luego tenemos a Telecinco, que después de dar campanadas con Belén Esteban han plantado para el próximo jueves una especie de gala-debate con antiguos concursantes de Gran Hermano para dar la bienvenida a la nueva edición, que empezará en domingo y se emitirá los jueves de manera regular. Lo llevan crudo porque anoche Águila Roja hizo más de un treinta por ciento de share y eso hace temblar hasta los cojines del confesionario. ¿No tenían otra cosa para rellenar este jueves tonto que se les ha quedado suelto? Quizá sí, pero es mejor montar un debate remember, mucho más barato, que tirar la posibilidad de interesar a los espectadores con una película, por ejemplo. Hay batallas que se saben perdidas de antemano y ante eso una retirada a tiempo es una victoria, no falla.

Lo mejor de todo es que estas propuestas, a una semana vista, son tan sólidas como una figurita de barro en la puerta de un colegio. Hasta el último momento podemos esperar cualquier cambio porque la contraprogramación no quita puntos, apenas unos euros ridículos de multa, y no me creo que las cadenas dejen sus cartas a la vista con tanta antelación, esperando que el enemigo dé sus pasos. Eso sí, se nota que el share es una obsesión. Y no sólo el propio, también el ajeno. Y no sólo el de la cadena principal, también el del grupo. No sé si en las universidades ya se forman especialistas en la fragmentación de las audiencias pero son muy necesarios para evitarnos chapuzas de este tipo.

8 octubre 2010 at 09:50 9 comentarios

Zapatero: otra entrevista amable

Anoche estuve viendo la ¿entrevista?, que Pedro Piqueras le hizo al Presidente en la edición de la noche de Informativos Telecinco. Antes que nada, darle gracias a Zapatero por no haber ido a la La Noria. Cuando se anunció la entrevista me pregunté por qué iba a Telecinco en exclusiva. En realidad, no sé por qué tiene que ir en exclusiva a ningún sitio. En estas cosas preferiría que se hiciera como si hizo con los debates, una misma señal para todos los que quisieran emitirla. Pero bueno, la ronda de televisiones es lógica si pensamos en el marketing del asunto. La política queda evidentemente en un segundo término, o en un tercero.

La primera impresión fue que Zapatero llevaba mucho colirio. O eso, o nos querían transmitir la imagen de un ser humano doliente, que sufre profundamente por la situación del país. Aceptamos barco. Cada uno sufrirá por lo suyo pero quien más quien menos, sufre. Pedro Piqueras mantuvo todo el rato una sonrisa perenne, amistosa, y a ratos más falsa que un duro de tres pesetas pero supongo que esto era para contrarrestar el semblante cariacontecido de Zapatero. Las preguntas nada incisivas, previsibles y realizadas en un tono neutro. Las respuestas, preparadas a más no poder, como suele ser habitual, pero aquí lo disimularon mal. Las conexiones con Carme Chaparro en la redacción no olían a directo y eso se confirmó cuando al final de la entrevista se le entregó al Presidente un pen drive con todas las cuestiones planteadas por los internautas. Un gesto a la galería muy bonito sí, pero me pregunté qué pasaba con las preguntas que habían llegado en los últimos cinco minutos. Qué le voya a hacer, tengo esta manía de racionalizarlo todo.

Pese a la presencia del Presidente, la exclusividad de la entrevista y el momento, justo después de la colleja de las primarias de Madrid, el informativo de Piqueras quedó segundo en su franja y no consiguió liderar frente al resto de informativos de la misma hora (a cinco puntos del más visto, el de Televisión Española). Mal para Piqueras y mal para Zapatero. La prensa recoge las declaraciones pero no hay titulares de peso porque no se dijo nada que no supiéramos. Si se trataba de hacer campaña, les salió el tiro por la culata. A ver si aprenden a que la televisión es un arma de doble filo. Si se usa bien puede ser una revulsivo pero si se usa mal puede resultar un lastre.

No pretendo yo que el Presidente queme las naves yendo a Intereconomía, no se trata de eso. Pero en una entrevista, para que sea creíble, hay que aportar información relevante y hay que someterse a algún aprieto. La sensación superficial que me quedó de anoche fue que sí, que el Presidente habla muy bien, pero ¿qué dijo? Ya ni me acuerdo. Podría haber sido una buena oportunidad de dar un giro que se multiplicase en el resto de medios pero no supieron hacerlo y aquello no tuvo demasiado interés, ni por contenido ni por ritmo. La ausencia de improvisación es un defecto enorme en el género de la entrevista, tanto en el que pregunta como en el que responde. Si no hay vida, no hay entrevista. Lo de anoche fue más bien una especie de confesionario. Para la próxima, Zapatero y Piqueras, sean más audaces. Seguramente no será todo tan redondo ni tan puro pero los espectadores lo agradeceremos.

7 octubre 2010 at 09:25 15 comentarios

Caída y auge de María Teresa Campos

Ya empezamos a ver las cosas claras y el chocolate espeso. Si hace unos días comentábamos con guasa la desaparición de María Teresa Campos de La 10, hoy me desayuno con la noticia de que va a ser la defensora del espectador en Sálvame. Cómo es el karma, amiguitos. La Campos, que otrora fue jefa de Jorge Javier y que se quieren tanto como el agua y el aceite, pasa ahora a ser su empleada, y gracias. Este Vasile sí que sabe cómo articular una venganza. Cada día gana más puntos para convertirse en mi villano favorito.

Habrá quien entienda que esto de Sálvame es un premio para la Campos que le garantiza minutos adicionales de tele en uno de los programas más vistos de la tarde. Como decían los clásicos, no hay que aceptar regalos de los griegos, en referencia al famoso Caballo de Troya, y es que este caramelo tiene toda la pinta de estar envenenado. ¿Qué pierde Sálvame con esta incorporación?: nada. ¿Qué puede perder la Campos, además de la paciencia?: pues grados en ese escalafón virtual que tiene montado en la cabeza y que le hace creer que ella sigue siendo la estrella televisiva de antaño.

Tendrá el consuelo de tener cerca a su hija Terelu, que sabrá sacarle de los aprietos cuando haga falta. Tanta endogamia se me atraganta un poco, la verdad, pero no es la primera vez que en el plató de Sálvame actúan estirpes casi completas. De hecho, creo que ése es uno de los secretos de su éxito, que aquello parezca el patio de una comunidad de vecinos cualquiera. Una especie de Aquí no hay quien viva reconvertido al entretenimiento. ¡Váyase, señora Karmele!, o «un poquito de por favor» es lo que les hace falta a menudo.

Que nadie me entienda mal, no tengo nada en contra de la Campos, su familia o Sálvame. Soy de las que piensa que hay que entretenerse y dejar que se entretengan los demás, cada uno a su gusto. Pero no me he podido resistir a comentar el caso porque es un paradigma de cómo puede ser una trayectoria actual. Cuando la Campos volvió a Telecinco se quedó con La mirada crítica y lo defenestró. Total, para terminar en Sálvame. No tiene nada de malo pero está claro que la trayectoria que ella había elegido era otra. Buscaba esa retirada entre los grandes y suerte tendrá si consigue entrar en el panteón de los rigurosos.

Y todo esto sin contar los ánimos que rondarán en La 10, donde sí hay gente que como ella se creen el oro y el moro, aspiran a una trayectoria seria y se han quedado con un palmo de narices porque han perdido a un buen gancho para sus espectadores. Cuando empiecen a salir las autobiografías y las biografías autorizadas será tiempo para que la Campos dé explicaciones. Menudo papelón.

Para terminar, el título de la entrada viene a cuento porque todo esto me ha recordado a la gran serie Caída y auge de Reginald Perrin en la que Reginald, agobiado por la mediocridad de su empleo estable, desaparece y cuando regresa monta una exitosa empresa de basura reciclada.

6 octubre 2010 at 10:01 10 comentarios

‘Cuatro puertas’, la nueva sitcom de laSexta

Cómo son las cosas. laSexta empieza a largar y José Miguel Contreras vuelve a acaparar titulares de toda índole. Este señor hace en su cadena el mismo papel que hace Mou en el Real Madrid, no digáis que no. De entre todas las cosas que ha dicho y que después quedarán en nada (le vamos pillando el tranquillo, señor Contreras), me quedo con lo que parece un proyecto sólido de sitcom con Globomedia.

El vídeo de arriba viene a cuento porque parece seguro que Antonio Molero será el protagonista de la serie, que se llamará Cuatro puertas, y el chiste que cuenta podría ser una metáfora de este proyecto (no quiero ser agorera pero nunca se sabe). Poco dicen aún de la trama de la serie aunque no me creo que esté tan en pañales, pero ya van saliendo nombres y Malena Alterio está siendo valorada como coprotagonista.

Hay varias cosas a comentar de este proyecto. Primero que sería una apuesta para el prime time pero que a pesar de llamarla sitcom los episodios tendrán una duración de cuarenta y cinco minutos así que de sitcom, nada. Media comedia, y gracias. No me gusta que manipulen los términos a su antojo. Qué le voy a hacer, para eso soy una purista. Y luego está el asunto de en qué canal del grupo piensan emitirla. La venden como si fuera a emitirse en laSexta de toda la vida pero aquí dicen que es la apuesta fuerte para laSexta 3, que está a punto de caramelo (llega en noviembre).

En resumen, una sitcom que no es tal para una cadena que aún no existe y que por lo visto presentará refuerzos a principios de año. Y digo yo, si es para un canal que pretenden levantar, ¿no sería mejor tirarse por un formato más ambicioso? Con una sitcom pura me conformaría.

Si todos piensan gestionar todos sus canales de la TDT con la misma mentalidad con la que gestionan las cadenas madre, no vamos a avanzar nada. ¿Nadie piensa en dar un paso adelante y hacer algo que se parezca de alguna manera a la televisión que quieren un grupo espectadores? Vale que en principio no será un grupo muy grande pero nos podemos convertir en legión. Los espectadores no somos tontos y ante la calidad la gente elige. Qué panorama.

5 octubre 2010 at 10:11 4 comentarios

‘Frank de la jungla’, perdida por la primera impresión

No puedo decir mucho de Frank de la jungla (Cuatro), sólo que lo vi cinco minutos y me provocó tal rechazo que opté por ver unos episodios que tenía grabados de Cinco hermanos. Desde que hice la huelga y gracias a vuestros consejos ya no me martirizo ni me sacrifico por el blog. El blog pierde y yo gano. O perdemos los dos, o ganamos los dos, a saber. El caso es que quería conocer vuestra opinión respecto al programa.

Por lo que he leído no vi nada de lo verdaderamente impactante, ni la cueva llena de porquería ni el ataque del cocodrilo. Tampoco asistí a la explosión de carácter de Frank ni a sus retahílas de insultos. En los pocos minutos que vi Frank se jactaba de ser un flautista de Hamelin, se reía de la comida que le daban y se comportaba como un aventurero del siglo XIX, tipo misionero. Para mí fue más que suficiente. Tengo especial rechazo por esas actitudes etnocéntricas. De hecho, me acordé del episodio de la temporada pasada de Pekín Express en el que unos concursantes le pagaban de menos a un taxista y se reían de él. Aquello también me tocó bastante las narices.

Respecto al formato, y pese a haber visto pocos minutos, me di cuenta de cómo la voz del reportero estaba constantemente presente y de cómo se hacía también protagonista al cámara, al que le cantaron el cumpleaños feliz. Me resultó una mezcla indigesta entre el reporterismo con ansias de protagonismo típico de la productora (Molinos de papel), y los realities con protagonistas chalados que hacen de su capa un sayo y que convierten su personalidad en gancho, poniendo en primer término lo más irreverente. Todo me pareció una función. De hecho, Frank se consagró a sí mismo como un muy buen actor diciendo que era capaz de fingir que aquella comida asquerosa estaba buena.

Leo que Álvaro, que sí vio el programa, ha tenido una percepción parecida a la mía pero la explica con fundamento y con argumentos. Lo mío sólo es una primera impresión, seguramente equivocada y orientada por mis prejuicios. También comparto con él la idea de que el programa tendrá éxito y me he acordado del presentador de Malas pulgas, otro programa adaptado con un protagonista no demasiado amable. Parece que estos caracteres asalvajados van ganando puntos frente a otros perfiles más serenos, o eso les gustaría. Yo sigo prefiriendo el toque zen de César Millán, por citar algún ejemplo.

A pesar de esto, estoy dispuesta a ver el programa la semana que viene si me decís que merece la pena, no se me caen los anillos por rectificar. Me dolerá dejar de ver al Follonero que, por cierto, no tuvo a Chuck Norris sino a un doble, pero a veces hay que hacer este tipo de cosas. De hecho, si me lo recomendáis estoy dispuesta a ver Frank de la jungla en PlayCuatro. Estoy en vuestras sabias manos.

4 octubre 2010 at 09:19 40 comentarios

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Teleadicta sin remedio

Avatar de Desconocido"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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