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Michael y Farrah, tratamientos informativos
Pues sí, Michael Jackson ha muerto de un infarto y parece que a estas horas todo el mundo lo confirma. Anoche la noticia era cogida con pinzas en los grandes medios pero esta mañana parece que ya se han disipado todas las dudas. No es que yo tuviera especial simpatía al personaje (tampoco antipatía), pero me ha llamado mucho la atención el reportaje de la noticia que ha emitido Televisión Española. Se ve que eso de hablar bien de los muertos ya no se lleva.
La semblanza hace un repaso de todas las polémicas del cantante y deja para el final eso de que fue el Rey del Pop. ¿El niño que sale con él cuando habla de la relación con un menor, en el segundo 57, es Macaulay Culkin? Vamos, que parece más un reportaje de un programa del corazón que de un informativo y hablan más de su vida que de su muerte, de la que parece que no se sabe gran cosa. Ya puestos, podrían haber emitido este «Testimonios».
Y no quiero dejar de mencionar otro fallecimiento, el de la bellísima Farrah Fawcett, que sucumbió al cáncer y cuya muerte pierde relevancia al concidir con la de Michael Jackson. Otra vez el informativo de Televisión Española, en el que hablan del compromiso matrimonial de la actriz y sacan imágenes de Ryan O’Neal doliéndose de la pérdida, o eso parece.
¿Nos estamos volviendo locos o qué? ¿Por qué este tratamiento amarillista de la muerte de dos personas vinculadas al mundo del espectáculo? Entiendo este tono en programas tipo Gente y cosas así, pero de un informativo espero rigor y datos relevantes, no semblanzas bibliográficas que destaquen los aspectos más escabrosos o de prensa rosa de los personajes. En fin, puestos a ser benévolos podemos pensar que la prisa por dar la noticia alumbra este tipo de tratamientos pero así y todo me escama, me escama.
El topo y sus posibilidades
Esta noche Telecinco estrena un nuevo reality. Nuevo para ellos, claro, porque el formato ya se ha emitido en Cuatro, en TV3 y en ETB-2, así que juegan con la ventaja de que la dinámica ya puede ser conocida por el espectador o, al menos, puede sonarle de algo. El topo está grabado en Australia y, como veis en el vídeo de arriba, para concursar en él hay que ser guapo. La novedad es que Telecinco ha decidido incrementar la dosis de reality del concurso y por primera vez se verá la convivencia de los concursantes gracias a las cámaras instaladas en el rancho en el que viven.
Los presentadores del concurso son Daniel Domenjó (presentaba La lista en La 1 hasta que se fue a Telecinco para ser sustituto de un montón de cosas), desde plató y Emilio Pineda («el tirantes»), desde Australia. En cada gala podrá verse una prueba en directo y en plató habrá familiares de los concursantes y cuatro famosos de postín, que harán sus especulaciones sobre el infiltrado y que tendrán que soportar «sorpresas», igual que pasa en Sálvame. Vamos, que han hecho un concurso a su medida.
Manuel Villanueva, Director General de Contenidos de la cadena, ha dicho que:
Es un concurso que atraviesa la telerrealidad.
Dicho esto, el programa tiene todos los ingredientes para triunfar. Yo he visto la versión de TV3 y hay que reconocer que la mezquindad humana es muy atractiva e hipnotiza ver cómo la gente es capaz de mentir a lo bruto por un puñado de pasta. En otros programas de este tipo la manipulación es un defecto pero este formato la convierte en virtud. Eso sí, la falta de un presentador con tirón es un escollo importante y para mi gusto Domenjó sobreactúa.
A pesar de todo, El topo se las tiene que ver esta noche con una película especial de Amar en tiempos revueltos en La 1, con el especial de El diario en Antena 3, que celebra los dos mil programas, y con el final de temporada de El mentalista en La Sexta. Anatomía de Grey en Cuatro y el cine en La 2 no creo que puedan estar a la altura de la competición por la audiencia. ¿Qué programa creéis vosotros que ganará la noche?
Coslada Cero, corruptos de culebrón
Anoche estuve viendo El Bloke, Coslada Cero, la miniserie que Televisión Española y El Mundo TV han producido con el caso del sheriff de Coslada de fondo. Ya he dicho otras veces que no soy muy aficionada al género pero me decidí a verla por puro interés antropológico, digamos. Es decir, que quería ver si obraba en mí efecto alguno.
Con este tipo de producciones tengo un problema de base y es que no acepto la mayor. El «basado en hechos reales» no hace que cambie mi forma de situarme frente a la historia, en la que no veo más que ficción, así que no consigo pasar por alto detalles que asumiría con más naturalidad si asumiese la premisa de que en la serie hay cosas que pasaron «de verdad». Y es que me da igual si lo que se cuenta fue tal y como sucedió, necesito igualmente que esté bien contado siguiendo las normas de las ficciones que me gustan.
Valga todo este rollo para explicar que no soporto el maniqueísmo de los personajes, unos malísimos y otros buenísimos, héroes que desafían al mal, malos alcohólicos y puteros con menos profundidad que un dibujo animado, prostitutas buenas con sentimientos y vidas difíciles. Aquí empieza mi problema: como los personajes no me enganchan empiezo a fijarme en otras cosas.
Me atribula el ritmo de los acontecimientos porque lo cuentan como si todo pasase en una semana, amontonando sucesos, pinchando teléfonos, haciendo seguimientos…,. Hay un doble foco de personajes protagonistas: los que investigan y el poli incorruptible que, para su desgracia, ha ido a parar al seno de la comunidad policial más corrupta del país (esto es tal y como lo cuentan en la serie, que conste que yo no doy nada por hecho en este sentido). El protagonismo se disipa. Los guiones y los ademanes de los personajes me recordaron más a una telenovela que a otra cosa, como cuando el sheriff rompió la cuenta del restaurante, juró a la propietaria que se iba a acordar de él toda la vida, sacó la placa y clausuró el establecimiento. En una telenovela, eso podría haber sido un final de temporada perfecto.
Tiene la producción un aire antiguo que yo no sé explicar pero que se percibe hasta en las imágenes de la promo. ¿Es una cuestión técnica o es economía de medios? Si alguien lo sabe que me ilumine en los comentarios, por favor. Hay un montón de localizaciones pero en todas se respira cierto horror vacui, hay un montón de actores pero los malos están sobreactuados, derrochando dramatismo. La banda sonora con el hip hop no me pegaba ni con cola y hacía que el conjunto pareciese algo así como Cops.
Para terminar, la serie acabó con un corte por lo sano lo que me hizo pensar que esto era una peli para verla del tirón pero que desde Televisión Española han preferido venderla como una miniserie, que eso parece que ya llama la atención de la audiencia de por sí. O eso o no preparaon el corte como es debido porque, como digo, no tuvo ningún sentido. Por no haber no g¡hubo ni gancho final. Al emitirla en dos partes y con poca publicidad ayer Televisión Española ensayó un prime time diferente porque sobre las once y cuarto acabó Coslada Cero y empezó una película. Esto podría ser una prueba de los cambios que quieren hacer en parrilla una vez eliminen los anuncios.
Sea como fuere, entre Operación Triunfo y el final de House, El Bloke fue la cuarta opción de la noche. Veremos qué hacen con la segunda parte que les queda por emitir. Para próximas ocasiones mi consejo sería que, además de ser los primeros en contar una historia sobre un caso real, que procuren hacerlo con menos prisa y que se centren más en los detalles, que no sólo de ficciones reales vive la televisión.
La gran oportunidad perdida de Antena 3
Tiene delito que le den a un presentador tan solvente como Luis Larrodera un programa como La gran opotunidad que anoche se estrenó en Antena 3. Porque si visteis algo del programa Larrodera fue lo mejor de todo: mantuvo el tipo, estuvo espontáneo, entusiasta y relajado pero era imposible darle ritmo a los contenidos tal y como se plantearon anoche.
Cuando oí hablar del programa ya me pareció que había demasiados contenidos y anoche pude confirmarlo. No sé cuántos minutos pasaron desde que se ponían a hablar de un artículo hasta que mostraban el artículo en sí: encuesta de calle sobre gente intentando adivinar el precio, reportaje de un caso real relacionado, el ahorro mostrado en comparación a otros artículos, más caso real, publicidad…,. Y como veis en el vídeo de arriba, estadísticas demagógicas para respaldar los contenidos. El funcionamiento tampoco es nada intuitivo: mensajes de móvil que caducan y una web en la que hay que registrarse para enviar un código (cuidado con el spam).
Por otro lado, parece que los de Zed han sacado conclusiones positivas de su fiasco con Rico al instante. Para empezar, el plató con público ya es todo un adelanto, mucho más trabajado y espectacular. También han desechado la idea del programa-píldora intercalado en la parrilla y La gran oportunidad tendrá un formato quincenal (es más barato pero tiene menos posibilidades de enganche con la audiencia que un programa semanal). El horario, a partir de las doce de la noche, parece bueno si hacemos caso a la teoría que dice que la gente a esas horas se entretiene con las teletiendas, aunque La gran oportunidad no es una teletienda al uso y eso puede jugar en su contra.
Al programa le faltó concreción y repetición, que es lo que tienen todas las teletiendas, y más escaparate para los productos al modo de El precio justo. Me hizo gracia que dejaron bien clarito (lo podéis ver en el primer vídeo), que ningún producto había pagado por aparecer en el programa, pero los carteles con marcas y nombres de establecimientos estaban puestos por ahí, quizá sólo por si acaso.
No nos engañemos, yo no soy el público objetivo del programa y era difícil que me gustase. Sólo espero que si no funciona los de Antena 3 se queden con Larrodera y le den el destino que merece, algo más relevante si puede ser. Por otro lado, no creo que esta sea la última aventura de Antena 3 y Zed, que para algo José Manuel Lara forma parte del Consejo de Administración del Grupo Zed.
Un golpe de suerte para Telecinco
Pues esto es lo que Telecinco anda buscando con el estreno de Un golpe de suerte (antes Segunda oportunidad), su nueva serie diaria de tramas adolescentes, el próximo domingo depués de la final de la Copa Confederaciones. Si la juega la Selección Española la serie puede heredar un número de espectadores tremendo y así, sin comerlo ni beberlo, se puede terminar convirtiendo en uno de esos lemas publicitarios que tanto gustan a las cadenas del tipo: «El mejor estreno de ficción nacional del año» o cosas así.
Pensaba yo que la serie iba a ir más en la onda de Al salir de clase pero al ver las imágenes e intuir la historia me ha recordado tremendamente a The O.C.: el chico criado a lo pobre, el padre rico pero buena persona, pijos clasistas, chicas guapas, carne a cascoporro. No sé cómo lo hace Carmen Morales: su aspecto le impide interpretar a una jovencita, como hizo en Al salir de clase, pero tampoco pega ni con cola en el rol de madre amantísima de sus hijos y de su estabilidad familiar. Toni Cantó parece que hace de hermano crápula, un bala perdida, en contraste con el adulto responsable que es su hermano. Entre los jóvenes, el hermano pequeño acepta y admira al bastardo, igual que Seth Cohen en The O.C., y luego hay una fauna de víboras que ya las quisiera cualquiera para hacer un terrario.
No me malinterpretéis. La serie me parece que tiene todo lo necesario para triunfar porque se diferencia de HKM o de 18 en un aspecto fundamental: parece que han dejado de lado el tema del artisteo juvenil y se han decantado por un asunto más trascendental como es la integración en su nueva vida de lujos de un descarriado (el personaje rebelde e incomprendido tira más que dos carretas). Además da la impresión que los adultos van a tener tramas propias y diferenciadas y no van a ser trasuntos de lo que hacen los adolescentes, algo que yo echaba de menos en las otras series que he mencionado y que sí que puede apreciarse un poco más en Física o Química.
De todas formas, no sólo de carne viven las series. El momento elegido para el estreno es propicio pero habrá que ver si el verano actúa como revulsivo o como puntilla, que nunca que se sabe. Si funciona, seguirá en septiembre con tramas urbanas, como la vuelta a la ciudad y el inicio del instituto, y si no pues dormirá el sueño de los justos.
¿Qué creéis vosotros que pasará con esta serie?
Tomas falsas
No hay cosa que me divierta más que las tomas falsas de las series. Son la posibilidad de ver al ser humano que hay detrás del personaje. Cuando las tomas falsas son de comedias tienen su aquel, pero cuando son de dramas me gustan más porque el contraste entre las caras largas y trascendentales de los personajes combina con las salidas de tono, muchas veces surrealistas, de los actores.
En este primer vídeo podéis ver unas tomas falsas de la segunda temporada de Perdidos. No hay spoilers demasiado reveladores pero alguna cosa se intuye, os lo aviso por si queréis manteneros al margen de cierta información. Mola mucho ver a los personajes partiéndose de risa cuando se les olvida el texto, cuando improvisan o cuando se les cae parte del decorado.
En estas tomas falsas de Urgencias podemos ver qué difícil es decir el texto cuando incluye enfermedades y tecnicismos médicos. Además está la entrada en escena del personaje de George Clooney y eso no hay que perdérselo por nada del mundo.
El insigne Jiménez del Oso también hizo de las suyas. El contraste entre sus discursos serios y las salidas que tiene son muy curiosas, como cuando se le traba el texto y dice que es porque ha comido. Su forma de acabar las tomas es única.
De las tomas falsas de Pasión de gavilanes lo que más gracia me hace fueron los problemas que tuvieron con los caballos y, en general, en las secuencias de exteriores. Hasta se les volcó un todoterreno.
Y para terminar, tomas falsas de Luz de luna. Qué majo es Bruce Willis, o era.
Si queréis seguir investigando y manejáis el inglés, además de buscar «tomas falsas» tenéis que buscar «bloopers», que es como se dice el invento en el idioma universal. ¡A divertirse!








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