Posts filed under ‘Personajes’
Sustituciones de verano: éxitos a cara o cruz
Ésta de arriba es Marta Fernández, que está sustituyendo con mucho éxito a Ana Rosa Quitana en las mañanas de Telecinco. La apuesta era complicada pero la jugada les ha salido redonda y el programa no es que vaya tan bien como siempre, no, es que está pulverizando a Lucía Riaño, que sustituye a Susana Griso y está llevando a los infiernos a Espejo Público en las mañanas de Antena 3, que está empeorando sus datos a todo tren. Esta comparación tan simple me ha hecho pensar en los programas que se siguen emitiendo en verano y en el test que supone para ellos las sustituciones.
Por ejemplo, Ximo Rovira solía ser un fijo estival de Antena 3 pero parece que se han cansado de su poca efectividad y este verano van a probar con Quico Taronjí al frente de DEC, otro presentador que no lleva una trayectoria demasiado regular. El caso de Sé lo que hicisteis… quizá sea más complejo porque su crisis de audiencia se arrastra desde hace más tiempo pero este verano está siendo para ellos infernal en cuanto al share, coincidiendo con las vacaciones de Ángel Martín y Dani Mateo (yo sigo pensando que Ricardo Castella no lo hace mal, pero no encuentra su sitio).
Otros programas como El intermedio o Buenafuente, en laSexta, que se emiten en formato refrito, sí que están manteniendo sus datos de audiencia con una efectividad menor que en temporada, claro, pero sin sufrir el descalabro de otros espacios que han optado por la fórmula de la sustitución y, por tanto, que siguen costando dinero.
¿Qué demonios significa todo esto? Yo me atrevo a pensar que esta época es perfecta para testar qué programas funcionan realmente de por sí y qué programas tienen tirón sólo con el presentador o presentadora oficial. Ana Rosa es prescindible (hasta ella lo es), pero hay otros programas más endebles que no soportan un cambio de cara, sobre todo si la cara de repuesto ha perdido el favor de la audiencia o no consigue marcar un estilo propio que le haga llamar la atención de los espectadores.
No me gustaría ser presentadora reserva a la vista de la situación. No es sólo que les encasqueten un programa hecho y derecho que sólo pueden dedicarse a presentar haciendo llamadas a la suerte, es que además tienen que digerir el pedrusco que supone responsabilzarse de su éxito o fracaso. Demasiada carga para unos profesionales que, nos gusten más o menos, también tienen derecho a ganarse la vida. Corren el riesgo de sufrir el síndrome Ximo Rovira y terminar desapareciendo del panorama. Vivir con eso tiene que ser un incordio.
En septiembre veremos qué es de la vida de estos sustitutos, en qué quedan sus esperanzas, porque lo que está claro es que si, por ejemplo, Lucía Riaño termina hundiendo del todo Espejo Público, la cadena no se planteará introducir cambios en el programa pero condenarán a la presentadora al ostracismo. Las cadenas podrían aprender muchos de estos momentos veraniegos pero parece que prefieren hacer oídos sordos y creer que el verano no ha pasado. Es así como se queman los programas.
Presentadoras y actrices: el largo camino a la interpretación
Ya lo dijo Pilar Rubio en su día, que si fichaba por Telecinco era porque tendría la posibilidad de participar en alguna serie de la cadena. De eso hace seis meses y hoy ya sabemos que será la estrella femenina de Piratas, una serie sobre lo obvio que estará ambientada en la época de los corsarios. A primera vista, promete ser una producción de las gordas.
La carrera de Pilar Rubio en el cine ha existido pero ha sido irregular, no ha alcanzado éxitos relevantes, y la televisión es un medio más que útil para probar registros, sobre todo si una es presentadora estrella.
Por otro lado, hace unos días me preguntaba dónde iba Cristina Urgel y hoy ya sé la respuesta: se ha ido a Colombia a grabar la serie La Reina del Sur para Antena 3 y Telemundo. Otra presentadora que ficha por una cadena con la promesa de hacer entretenimiento a cambio de ficción. En este caso, el proyecto es ambicioso porque Telemundo tendrá la serie de sesenta episodios y, aprovechando la jugada, Antena 3 hará la misma serie pero en trece capítulos. Un mismo proyecto para dos mercados diferentes, y Cristina Urgel intentando meter cabeza a ambos lados del Atlántico.
La trayectoria como actriz de Cristina Urgel en cine ha sido aún más irrelevante que la de Pilar Rubio, pero sí se puede asociar su nombre a algunos proyectos de ficción televisiva que tampoco han ido muy allá (El auténtico Rodrigo Leal o La dársena de poniente, por ejemplo), pero que la sitúan en el recuerdo de algunos espectadores.
Y es que éste es el nuevo rumbo para las presentadoras con ansias de dar el salto y consolidarse como actrices: tienen que aceptar presentar entretenimiento para que la cadena les brinde ficción. Y no todas las cadenas sirven para esto. La 1, por ejemplo, no acostumbra a mezclar papeles. Cuatro y laSexta apenas producen ficción y no les caben estrellas con demasiado relumbrón en sus parrillas (aún les falta conseguir espectadores). Pero Telecinco y Antena 3 son cadenas idóneas para dar este salto.
En ambos casos, el nivel de producción propia es elevado. Esto no asegura el éxito y en cada proyecto hay un riesgo pero el mercado de actrices nacionales está tan ajustado que ser presentadora para ser actriz parece una fórmula sólida para evitar otros obstáculos. La televisión asegura a veces más espectadores que una película en el cine, se hacen contactos y puede que, al final, alguien las tome en serio y les dé el papel de su vida. Es difícil, sí, pero es posible.
Sin ir más lejos, me acuerdo de Belén Rueda. Su camino ha sido largo pero ya ha tocado con éxito todos los palos y en la próxima temporada volverá a estar en Telecinco con otra serie (Soldados). Si esto nos lo hubieran dicho hace años, nos habríamos partido de risa.
Un reality para los Cruise
Como lo leéis. Tom Cruise, su mujer y su hija serán los protagonistas de un reality destinado a demostrar varias cosas:
- Que son una familia normal, a pesar de ser cienciólogos.
- Que Katie Holmes no es tan tonta como parece (yo tengo la teoría de que sufre el síndrome Cruise, que las deja hechas polvo).
- Que nada de lo anterior tiene sentido si al mismo tiempo afirman, como han hecho, que su reality va a basarse en Los Osbournes.
Dejando de lado el corte tonto de la noticia en sí, creo que no hay que pasar por alto (tratándose de Tom esto es fácil), que una vez más la televisión vuelve a ser la salvación de los honores perdidos. Salta esta noticia, casualmente, cuando Noche y día, el reciente estreno de Cruise con Cameron Diaz, no ha sido brillante en Estados Unidos y en España no ha despuntado demasiado. De hecho, el reality supuestamente nace de unos materiales que Tom estaba grabando para sus fans con la intención de unirlos a la promo de la película.
¿Habrá algo peor que ver cómo tu imagen pública se va al garete? Por lo visto, no, y aunque el reality finalmente no se lleve a cabo (es lo que sospecho), la sola idea de la «familia normal» ya es un revulsivo frente a esas noticias del papel cuché que hablan de placentas, de amistades peligrosas con Victoria Beckham y demás. Realmente, si estamos hablando de televisión, el rollo de «familia normal» no interesa a nadie. O nos enseñan sus monstruosidades o mejor que los vídeos idílicos se los guarden para sus fiestas de postín.
Hace un tiempo comentamos el reality de Steven Seagal y otros ejemplos. Seagal consiguió un éxito apabullante que pilló desprevenido a más de uno. ¿El secreto? Seguir manteniendo su personaje de éxito en los 90 en un reality. Pese a que pueda parecer una contradicción parece que la gente aún no tiene claro que reality no es sinónimo de realidad, sino de verosimilitud. El reality de Cruise funcionaría si la familia apareciese haciendo prácticas religiosas poco edificantes, si Katie se revelase como una histérica y Suri como una niña caprichosa y consentida, pero si lo que quieren hacer es un publireportaje el reality no es el medio.
Personalmente me importan poco las aventuras y desventuras de los Cruise pero sí que me gusta que se tome la tele en serio. Todos los formatos tienen su razón de ser, hasta los que puedan gustarnos menos, y en este caso el reality cumple una función cómica y de culebrón que no hay que soslayar. Sólo nos faltaba eso, que empezasen a cambiar los géneros televisivos a razón de los intereses de marketing de unos pocos. Que contraten anuncios y tan contentos.
Actores y música, qué cracks
Por todos es sabido que Hugh Laurie (House), toca el piano muy bien y compone temas, muchos de ellos con un carácter de comedia que se remonta a sus inicios como actor. Pero no está solo en este hermanamiento. Me voy a centrar en gente de series porque si abarco también cine no terminaría nunca, así que os voy a dejar mi selección en la que podréis encontrar a freaks mezclados con otros que se lo toman más en serio. De todo hay en la viña del señor.
Band from TV: A ver si les reconocéis a todos. Que conste que su objetivo es benéfico pero, así y todo, lo hacen bien, qué caray.
David Hasselhoff (Los vigilantes de la playa): con una carrera musical desastrosa, a la altura de su vida, este hombre aún se atreve con los micrófonos a día de hoy. No es que lo haga mal, pero da un poco de «cosica» ver toda esa dignidad que le rebosa por los poros cada vez que hace una posturita o mantiene una nota.
Bruce Willis (Luz de luna, Friends…): Los viejos roqueros nunca mueren. Él y su banda han hecho una carrera más que digna y aunque nunca ha tenido éxitos musicales relevantes ha sido constante, demostrando que para él la música es algo más que una forma de aprovechar el tirón de su fama.
Jared Leto (Es mi vida): Sé que se ha prodigado más en cine pero con su papel de Jordan Catalano me enamoró cuando más falta me hacía (qué malas son las hormonas adolescentes), así que para mí es un esencial de la tele. No canta nada mal, el muchacho.
Don Johnson (Corrupción en Miami): En los Ochenta se hizo conocido por su carrera discográfica pero si le dais al play comprobaréis cómo le perseguía su personaje de Crockett. Vaya vestuario.
Laura Pamplona (Aquí no hay quien viva, Los misterios de Laura…): El proyecto musical que tiene con su marido se llama Sweet Wasaby y, como podéis escuchar, tiene una voz que jamás sospecharíamos al verla en la tele.
Me he dejado a gente más que evidente como Will Smith (El príncipe de Bel-Air), así que si encontráis que falta alguien sabéis que podéis insertar vídeos en los comentarios. ¡Ah! Y agradecer a Alessan que me haya inspirado para esta entrada.
Famosos televisivos de mi pueblo
Como lo prometido es deuda, vengo hoy con el catálogo de famosos de Elche (Alicante). Va a ser una variada muestra del talento local y seguro que pillo por sorpresa a más de uno. Para hacer esta entrada hice un llamamiento en Facebook para que mis amigos ilicitanos me ayudasen y entre todos hemos recogido una muestra más que interesante. Ya me diréis qué os parece.
- Actrices: Carolina Cerezuela, Diana Palazón, Cristina Alcázar, Elisa Lledó y, sin duda, mi icono favorito por los recuerdos que me trae de mi infancia viendo el Un, dos, tres…,. A Fedra Lorente, «la Bombi», se le sitúa como lugar de nacimiento Madrid pero la leyenda urbana local dice que nació en El Raval, uno de nuestros barrios con más solera.
Pero en cuanto a actrices, lo más exótico que tenemos es a Sonia Baby, una acróbata vaginal muy famosas en determinados círculos.
- Informativos: Antonio Parreño y Mónica Carrillo son nuestros representantes en este campo.
- Realities: Una muestra nada desdeñable. Verónica Romero (Operación Triunfo), Laura y Ángela (Gran Hermano 11, vecinas de barrio), Natalia Martínez (El aprendiz, vecina de barrio), Juanjo (ganador de Gran Hermano 6, trabajaba como taxista aquí), Nerea (Fama 3), Miriam (Pekín Express, la ruta del Himalaya), y seguro que me dejo a alguno. De entre todos elijo un vídeo de Verónica Romero, que luego se ha llamado Verónica Romeo, en el que se aprecian su capacidad vocal desbocada.
- Catálogo freak: Aquí es donde rompemos la pana. Empiezo citando a Gabriel Carrión (juez en El castillo de las mentes prodigiosas), el experto en lo oscuro que fue el que dio pie a esta entrada, pero no puedo olvidarme de otros como uno que fue novio de Paco Porras, otro que hizo platós haciéndose llamar «El rey de la noche» y, por supuesto, el Míster Feo de Aquí hay tomate que, la verdad sea dicha, no es tan feo como salía en la tele, pero se ve que le pillaron en un mal momento. Pero por aclamación tengo que poner el siguiente vídeo:
Me dejo los campos no televisivos, obviamente, pero sólo por hacer una breve mención, Vicente Molina Foix y Vicente Verdú son los representantes del talento literario y ElBicho o Miranda Warning lo son del talento musical. Me gustaría que dejaseis en los comentarios vídeos de los famosos de vuestro entorno. Respecto a los de Elche, yo creo que me he dejado a alguno, pero no diréis que la muestra no es despampanante.
Mayordomos televisivos inolvidables
Los mayordomos siempre han sido un tipo específico en las series y han servido como contrapunto a las tramas generales. Daba igual que fueran la sombra de su amo o una especie de grano en el culo. Siempre gracias a ellos hemos podido ver la realidad filtrada desde un punto de vista distinto y por eso sus papeles son tremendamente importantes para las historias. Sus aportaciones van desde la comedia más absoluta hasta el drama pasando por el sarcasmo, y suelen caracterizarse por orígenes diferentes a los del resto de protagonistas de la ficción, cosa que profundiza más aún en ese talante distinto.
Benson (1979-1986). Benson no es ni más ni menos que el mayordomo de Enredo por lo que estamos ante un spin-off. Interpretado por Robert Guillaume, Benson DuBois fue a parar a la casa del Gobernador y se encontró con una familia de locos de la que sólo se salvaba la hija pequeña. Benson con su carácter sarcástico y su buena disposición se pasó la serie intentando sacar las castañas del fuego a la familia, llegando a actuar de secretario. Era el que resolvía todos los problemas.
Higgins (Magnum, 1980-1988). Magnum y Higgins (John Hillerman), formaban una excelente pareja cómica. Higgins, el mayordomo de origen inglés estaba al cuidado de una mansión que se llegó a suponer que era suya. Su actitud con Magnum, que vivía en la casa de invitados, siempre estaba adornada por una profunda ironía pero servía de ayuda al investigador, que le confiaba las dudas sobre los casos en los que se embarcaba. Esta extraña amistad entre dos personajes tan diferentes fue la clave del éxito de la serie.
Chu-Li (Falcon Crest 1981-1990). Como curiosidad, en la versión original el personaje se llamaba Chao-Li Chi, igual que el actor que lo interpretaba. Nunca fue un personaje trascendental en las tramas pero lo cierto es que su porte serio y discreto le valieron la popularidad internacional. Era sigiloso, un experto en artes marciales y conocía todos los secretos de la casa pero su fidelidad a Angela Channing era inmensa, a pesar de saber que ella era mala, y eso le valió el reconocimiento como pieza clave en Falcon Crest.
Mr. Belvedere (1985-1990). Muchos lo han considerado el antecedente directo de Geoffrey, del que hablo después. Su origen se remonta a una novela y a una película. En la adaptación televisiva el actor que interpretó con tremendo éxito a este mayordomo fue Christopher Hewett. Un mayordomo inglés trabajando para una familia americana de clase media, sin distinción alguna y sumida en problemas que Belvedere terminaba resolviendo con sus sabios consejos y azuzando gracias al sarcasmo que mostraba su superioridad intelectual constante. Como buena sitcom de la época tenía el inevitable tono moralizante pero lo cierto es que abordó temas de calado social, cosa que no hacían la mayoría de las sitcom.
Geoffrey (El príncipe de Bel-Air, 1990-1996). Y éste es el clásico que se nos viene a la memoria a todos. ¿Qué decir de Geoffrey que no se haya dicho ya? Su nombre completo es Geoffrey Barbar Butler y fue interpretado por Joseph Marcell. Estereotipo de inglés que se ha repetido hasta la saciedad, con un sarcasmo apabullante dirigido a ridiculizar los problemas insustanciales de una familia rica. Pese a su mordacidad, es un miembro más de la casa y se aprecian sus consejos, se le exige complicidad y, en el fondo, él quiere a todos aunque le parezca que intelectualmente no están a su nivel. Para mí, su mejor episodio es el de Raphael de la Ghetto (no he podido encontrarlo en castellano).
Niles (The Nanny, 1993-1999). No sé si habréis visto esta serie porque, si no recuerdo mal, se emitió en las autonómicas. A la casa de un distinguido rico llega una niñera estridente dispuesta a cambiarles la vida a todos. Niles, interpretado por Daniel Davis, es un mayordomo estirado y, otra vez, sarcástico, que aprecia la llegada de la niñera como un soplo de aire fresco y, a su manera, se convierte en su cómplice. Su verdadera némesis es CC, la ayudante del millonario con la que mantiene una pugna constante y despreciativa que terminará de forma sorprendente.
Y este es mi top que sigue un orden cronológico para tener que evitarme el preferir a unos antes que a otros. Gracias a esta entrada he descubierto que también hay un buen montón de series anime con mayordomos, cosa que no me esperaba en absoluto, pero eso lo dejo para otra entrada. ¿Cuál es vuestro mayordomo favorito? Como siempre, en los comentarios podéis dejar vuestras aportaciones.








Comentarios recientes