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Una buena promo de Tienes talento
Sencilla y directa al cuello del público objetivo del programa. Una pareja enrollándose en un coche. Ella, protagonista, no tiene piso propio (vive con sus padres o comparte casa de alquiler), lleva la iniciativa y los mensajes telegráficos son contundentes: conseguirá lo que quiere.
Con lo fácil que es hacer las cosas bien…,. Veremos cómo les va con el programa en sí, pero lo cierto es que están sabiendo venderlo a la perfección tocando aspectos de interés y preocupación social, como dificultad en el acceso a la vivienda. Conseguirá lo que quiere, pero eso no tiene nada que ver con un pisito, es su sueño lo importante. ¿Cuánta gente habrá sin piso propio y la cabeza llena de sueños? Porque renunciar a la idea de tener un piso (uno de los valores más asentados en nuestra sociedad de consumo), por ser titiritera (algo así le recriminaría un familiar anciano), es una locura en los tiempos que corren pero ella va a hacerlo, porque ella lo vale.
A pesar de no sentirme identificada con este tipo de mensajes (no sé si por edad, condición, convicción, o las tres cosas a la vez), reconozco que dan donde más le duele a un buen número de espectadores que son, precisamente, los que más convienen al programa. Gente dispuesta a ser legión y a defender a ultranza el formato. También me pilla algo lejos tanto entusiasmo pero creo comprender que mucha gente se toma estos programas como algo personal porque creen que podrían ser ellos los concursantes, porque ellos lo valen. Pues a disfrutar.
Melendi en El hormiguero
El hormiguero se está convirtiendo en un programa lavadora: lava la imagen de sus invitados. Ayer, con Melendi, decidieron sacarle punta al tema del alcohol y, chiste va, chiste viene, demostraron cómo tomarse a guasa y cómo frivolizar con un tema tan peliagudo, demostrando de paso que Melendi es un tipo que aguanta carros y carretas, que tiene sentido del humor y, por ende, que el episodio del avión no fue más que una anécdota.
Siempre hemos sabido que el mejor sitio para lavar la propia imagen es la televisión, el medio más capacitado para ofrecer una imagen nueva y distinta que borre la anterior (aquella antigua teoría de que un clavo saca a otro clavo). Independientemente, claro está, de que el tema a aclarar tenga poco que ver con la tele, todos los que lo necesitan acaban en un plató demostrando su saber estar y su savoir faire (David Meca lo intentó en ¿Dónde estás corazón? pero le salió el tiro por la culata).
Dejando a un lado que Melendi no es santo de mi devoción, muy mal tenían que irle las cosas desde su motín si decidió someterse a la batería de chascarrillos a la que le sometieron anoche, desde las hormigas hasta Jandro, todos sacándole punta al tema hasta que hicieron que aquello pareciera una broma. El público, claro, se reía y jaleaba las presuntas tomaduras de pelo, como si Melendi no supiera a lo que iba.
¿Alguien puede creer que un programa de televisión se arriesgue a hacer mofa y befa de un tema tan peliagudo sin consentimiento del invitado? Vamos, hombre. Si hace unos años los artistas e intelectuales iban a Lo + Plus y se dejaban mangonear para mostrar su lado humano, ahora tenemos programas como El hormiguero, que tomando como ejemplo aquella dualidad de bueno y malo despliegan sus armas en campañas mediáticas como la que nos ocupa. Que lo sepáis, Melendi es humano, tiene sentimientos y aquello del avión fue un desafortunado accidente que contará bromeando en las comidas familiares. Nadie es perfecto.
Oda a las buenas personas de Renault
A veces la publicidad es engañosa y en otros casos, como el que nos ocupa, la publicidad trata de engañarse a sí misma. ¿Qué pensarían los responsables de la marca al ver este anuncio? ¿Por qué creyeron que podría funcionar? Claro, otros anuncios de este corte ya han pegado el pelotazo y eso es buena señal, pero no se dieron cuenta de que esta campaña era una copia burda. Supongo que el problema estriba en que los responsables de la marca no son treintañeros.
El anuncio en sí hubiera triunfado de haber sido el primero, pero no lo es. Desde mi punto de vista, deberían de haber elegido otro enfoque que los distinguiera de los anuncios maestros (de hecho, uno de los anuncios maestros es el suyo). No me vale que hayan utilizado los chistes típicos, como el de los Playmobil, para darle otro aire a la historia.
Me siento insultada porque pensaron que podrían engañarnos con una artimaña tan pobre. ¿Acaso la nostalgia se dispara viendo imágenes de Marco con la banda sonora de Rocky de fondo? ¡Bah! La publicidad es un arte y, cuando está bien hecha, me encanta. Por eso me molesta tanto que hayan intentado darnos gato por liebre con esta historia. Construyeron una fantástica imagen de marca con el anuncio de La historia interminable y ahora se la han cargado con esta campaña. Qué fraude y qué desastre.
En La tele que me parió: Coca Cola y los años 80 / Renault Mégane y el surrealismo
700 euros, cómo promocionar una serie
A los de Antena 3 se les debe de haber aflojado algún tornillo porque parecen decididos a innovar de la forma más desastrosa en lo que a promociones se refiere. Ya anuncian a bombo y platillo su nueva serie, 700 euros, un drama con tintes de culebrón sobre el sórdido mundo de la prostitución de lujo. Una joven inocente tiene que dedicarse a la prostitución para poder pagar una operación estética que borre las marcas que su ex novio despechado le ha hecho en la cara. Para promocionar la serie se les ha ocurrido la excelente idea de colar este anuncio en el apartado de publicidad de su web:
Sí, es él. Toni Cantó emulando un anuncio propio de la sección de contactos de cualquier periódico. Original, sin duda. Y desafortunado, diría yo. No porque la prostitución sea un tema tabú, sino porque la explotación sexual no es cosa de ficción y está de actualidad el tema de la retirada de este tipo de anuncios de la prensa escrita.
No me extrañaría que esperasen frotándose las manos una denuncia de algún colectivo que diese publicidad gratuita a la serie, así que hago un llamamiento para que nadie pida la retirada de la campaña porque si ya es carroñero aprovechar el tirón del tema para hacer una serie de fondo con un enfoque oportunista, peor es desear que una polémica aumente el interés morboso de la audiencia.
El arranque de la serie nos presenta a Alberto (Toni Cantó), que regenta un negocio de prostitución de lujo, la ejerce, y vive con tres de las mujeres a las que explota. La situación me remite a la imagen del camarote de los Hermanos Marx, pero sin gracia. Os dejo una promo eterna que han colgado en YouTube y que no he conseguido ver entera porque me parece de lo más aburrida.
Navidad y televisión
Porque no todo va a ser «vuelva, a casa vuelve», o «ya es Navidad» en el centro comercial de turno.
Lo cierto es que hay gente buena por ahí que sabe darle a las cosas su verdadero sentido y que es capaz de ironizar sobre lo más sagrado. Menos mal que, pese a todo, seguimos conservando la capacidad de reírnos.
La nostalgia y la televisión, objetos de consumo.
Regalar nostalgia televisiva es un valor seguro. Por lo menos, eso se extrae de un estudio que ha realizado la consultora Millward Brow para EBay. Según sus conclusiones, al 87% de los internautas españoles nos gustaría recibir regalos relacionados con nuestra infancia o nuestra adolescencia. Y parece que la fiebre por la nostalgia es internacional.
Yo creo que somos todos una pandilla de friquis, la verdad. No voy a negar que me derretiría ante un presente (navideño o no), relacionado con mis filias infantiles televisivas. La red está llena de gente que busca iconos de la juventud para regalarse y hay algunos que se pasan cuatro pueblos (un Madelman en su caja original se ha vendido por tres mil euros).
Para mí, lo más chocante de la noticia es comprobar cómo distintas generaciones pugnan por aupar sus iconos al top de los más vendidos. Yo creo que existe cierta competencia por establecer qué iconos son los mejores y es de justicia reconocer que cada generación reconoce y piensa que sus referencias son las auténticas, en detrimento de las referencias de los demás.
Seamos claros: siente una cierto orgullo al saberse hija de Ulises 31 y menosprecia a los pobres que se la han perdido. Y emocionarse con la muerte de Chanquete une, y mucho. Por lo visto, el estudio marca que las nuevas tendencias irán enfocadas hacia el éxito de Zipi y Zape, Mortadelo, Epi y Blas y Martes y trece (va de parejas la cosa).
En cualquier caso, que los productos de algo tan espurio como la televisión tengan éxito y se paguen a precio de oro no hace sino demostrar, una vez más, que uno de los medios más denostados tiene una influencia social fuera de toda lógica, amén de ser objeto de consumo masivo. Sólo por eso el televisor se convierte en una especie de altar pagano porque el consumo es el signo de nuestro tiempo.









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