Posts filed under ‘Serie’
Qué va a pasar con M.I.R.
Telecinco ha tomado medidas con M.I.R. y, después de los datos de audiencia del primer episodio de la segunda temporada, la ha hecho desaparecer de la parrilla para tomar una decisión respecto a la serie. En principio, el viernes se programa una doble sesión de cine en lugar de los capítulos de la segunda temporada, que ya están grabados.
La noticia me sacude por dos motivos: porque la serie me gustaba y porque personas a las que conozco y aprecio trabajan en la serie y lo están pasando francamente mal.
Ciertamente, la serie empezó con claros obstáculos que superar, sobre todo en lo que se refiere a la percepción del espectador, y las comparaciones con Hospital Central y Anatomía de Grey han sido recurrentes. Aunque la primera temporada empezó flojeando, consiguió consolidarse entre la audiencia llegando a tener un número de seguidores bastante digno, que propició la renovación. Con esta segunda temporada, no obstante, la cadena no ha tenido miramientos.
El personaje de Dávila creo que ha sido perjudicial para el libre desarrollo de la serie pero, por lo demás, el producto tenía valores propios que la distinguían del resto de dramas de hospital (unos personajes sólidos, nada estereotipados y con conflictos personales ajenos al hospital; buenas interpretaciones; tramas que contribuyen al crecimiento y a la evolución de los personajes). No obstante, también es cierto que la guerra de las audiencias es dura y que los espectadores, ante la ingente oferta, no nos detenemos a hacer análisis y, a menudo, o se engancha la primer vistazo, o se pierde fuelle.
Ahora veremos qué decisión adopta Telecicno porque la segunda temporada de M.I.R. ya está muy avanzada en lo que a grabación se refiere y, por otro lado, tienen la parrilla comprometida y les va a resultar difícil introducir modificaciones. Igual una solución sería emplazar la serie en Telecinco Estrellas, pero eso sería condenarla al ostracismo. Por otro lado, hasta anoche seguían apareciendo las cortinillas de M.I.R. en la emisión de, por ejemplo, Los Serrano.
Y yo que pensé que los viernes eran un buen emplazamiento para la serie…,. Voy a dejar de hacer predicciones. Mira que critico veces a los programadores pero si trabajase yo de programadora, no duraba en el puesto ni dos telediarios.
Californication, otro gamberro más
Ayer vi los dos primeros capítulos de Californication, la serie de Duchovny que estrenó la Fox y que venía amparada por excelentes críticas internacionales. Y me gustó, aunque tengo que reconocer que empiezo a saturarme de personajes cínicos y perdedores.
El caso del personaje de Duchovny es que a pesar de ser otro anti-héroe, su perfil va más allá de la propia introspección y alumbra una crítica mordaz y dura sobre la sociedad rica de Los Ángeles. Es una especie de títere que deja de dominar su ambiente y pasa a convertirse en un icono vacío. Su proximidad a los asuntos que trata le hacen ser un excelente analista, y su fracaso y su renuncia al sueño de vida americano consiguen que esa crítica sea lúcida y se aproxime a la mirada del antropólogo (y en muchas ocasiones a la del antropófago).
Un escritor de éxito, Duchovny, ve cómo su mundo se desmorona cuando le abandona su mujer y, con ella, se va también su inspiración. Su frustración máxima viene marcada porque su novela nihilista ha sido llevada al cine convertida en una peli de amor ñoña. Nada más lejos de la realidad, una realidad brutalmente sexual.
El sexo es un elemento clave en la serie y sirve de identificación con los asuntos que se tratan. Todo se resuelve en la cama, o se complica, porque el personaje de Duchovny no consigue tener una relación sexual sana, a pesar de que tiene muchas. Se acuesta, sin saberlo, con la hijastra de su mujer, una cría de dieciséis años (aparenta más), que en pleno orgasmo le da un puñetazo. Se acuesta con una ciencióloga reprimida y terminan los dos vomitando en la habitación que su ex comparte con su prometido. Al mismo tiempo, el despertar sexual de su hija de catorce años le lleva de cabeza.
Lo cuento con esta crudeza porque así es como está contado en la serie y desde mi punto de vista funciona. Aunque el sexo pueda parecer protagonista, no es el tema de la serie, es el vehículo que se utiliza para hablar de una sociedad infantil que persigue la imagen de la eterna juventud. Todos son niños, hasta los adultos, y su manera de enfrentarse a los problemas es lo que crea el conflicto. Los guiones son divertidos, inteligentes y no dan tregua al drama, pero el humor es negrísimo. De hecho, el piloto termina con un pantallazo en negro en el que se sobreescribe la palabra
JODER
El trabajo del guionista
Leo en Menéame una noticia de El periódico en la que entrevistan a los guionistas de Camera Café y en la que detallan su método de trabajo. Es una noticia que transmite buen rollo a raudales y que comunica una imagen del guionista algo frívola, quizá demasiado. Las reuniones de equipo las hacen los lunes en un bar, en Madrid, con cañas y pinchos como testigos del trabajo. Después cada uno se va a su casa y teclean con total libertad de horarios los textos que tendrán que presentar el jueves.
Una imagen idílica, sin lugar a dudas, y una suerte para ellos el poder trabajar así. Lo que me pregunto es si no serán una honrosa excepción y me gustaría saber si en la noticia han ahorrado los detalles más pedestres con el fin de hacer interesante el texto.
Ya hace tiempo que leo a guionistas porque son una fuente única para comprender mejor los entresijos de esta nuestra televisión (en el blogroll tenéis los enlaces que suelo visitar con más frecuencia), y aunque todos suelen estar encantados con poder desarrollar su profesión (vocacional donde las haya), suelen hablar de problemas que destruyen un poco esa ilusión creada del trabajo de sus sueños. Vamos, como pasa con cualquier currante de a pie.
El problema de los ex-guionistas de Leonart, la reunión en el sindicato A.L.M.A. y, en general, todas las penurias que han tenido que pasar los guionistas de El rey de la comedia, el problema de los guionistas de La familia Mata, que se encontraron, sin comerlo ni beberlo, con dos personajes nuevos (lo contó el Guionista Hastiado), los programas cancelados de la temporada que han dejado en la calle a un buen número de trabajadores…,. En fin, que obviamente no es oro todo lo que reluce, aunque la noticia que comentamos hoy sí que transmita esa idea.
Quizá si la entrevista la hubieran realizado antes del estreno de la temporada, con las Escenas de matrimonio campando a sus anchas, relegados al fin de semana y con la incertidumbre de la acogida de la audiencia (que ha sido genial), la noticia habría sido distinta. Nunca lo sabremos. Sirva esta reflexión para dejar constancia de que el guionista trabaja, y mucho. Y al ser un trabajo, en toda la amplitud del término, tiene que enfrentarse a los mismos problemas que el resto de trabajadores ajenos a la tele.
Es que al leer la noticia se me había quedado un regustillo a injusticia y a parcialidad nada sano y que, por supuesto, nada tiene que ver con los guionistas de Camera Café, sino con la imagen que los medios se empeñan en transmitir del guionista, ese ser libre y libertino al que los guiones le salen como churros y que vampiriza las vivencias de la gente que tiene a su alrededor. No señor, ser guionista además de ser un trabajo, también es un oficio.
En La tele que me parió: El prestigio del guionista
Semana de series
De entre toda la programación que estrena espacio, las series ocupan un lugar destacado en las parrillas. La ficción parece ser el formato preferido por las cadenas para hacer frente a un mes de enero que, en otros tiempos, era de lo más vulgar.
Telecinco ya estrenó el viernes la segunda temporada de M.I.R. y La Sexta estrenó su Robin Hood, pero no se vayan todavía, aún hay más. Entre la ficción nacional y la internacional se establece una dura batalla porque las cadenas privadas han establecido una fuerte distinción. Cuatro se ha dejado de experimentos patrios y se ha volcado con las series de allende los mares, aunque con pinceladas de españolidad. Mientras, Telecinco, Antena 3 y La 1 siguen con las series de producción propia como bandera. Por otro lado, las temáticas estrenan los éxitos del año para la minoría que puede (o quiere), hacer la guerra por su cuenta.
El lunes la Fox estrena Californication, una serie que, para que nos entendamos todos, no creo que le guste a Rosa Montero. La cita es a las 21:30 y como los episodios duran media hora, se emitirán dos. La serie ha sido revelación este año y le llueven las buenas críticas. La redifusión será los viernes a las doce de la noche.
Cuatro ataca con el estreno de la cuarta temporada de House, la cuarta de Anatomía de Grey y la segunda temporada de Cuenta atrás. Martes, miércoles y jueves, respectivamente. Apuestas seguras. Quizá quien corra más peligro sea Dani Martín en su emisión de los jueves porque en cuanto empiece Supervivientes (falta poco), seguro que le hacen la competencia.
Antena 3 anuncia el estreno de la quinta temporada de Los hombres de Paco para el próximo martes (preestreno en Internet el lunes), y Telecinco ha desempolvado el viejo concepto de la contraprogramación. Los Serrano pasa al martes y Sin tetas no hay paraíso al miércoles, para que pueda afrontar la lucha por la audiencia con algo de holgura. Por lo visto, en Telecinco pensaron que la nueva ficción iba a pasar las de Caín contra los policías y han cambiado el día de emisión. Eso sí, Sín tetas… y Anatomía de Grey compiten en horario, cosa que no creo que beneficie tampoco a la serie de Telecinco.
A todo esto, La 1 sigue con su estrategia de «más vale malo conocido» y retoma la emisión de los dos éxitos de la temporada: Herederos, los martes; y Desaparecida, los miércoles. En lugar de estrenar temporada, como hacen el resto de cadenas, La 1 ha optado por continuar la temporada, quizá esperando que los fieles espectadores de antes de la Navidad retomen la costumbre de ver sus ficciones. Arriesgado, creo yo, pero puede salirles bien. A su favor, la solidez de los dramas, con un indiscutible tirón; en contra, que la fidelidad de la audiencia es efímera y han pasado varias semanas sin emisión.
Ante este panorama, me planteo seriamente la posibilidad de pedirle a amigos y conocidos que pongan en marcha sus vídeos y DVD grabadores porque, aunque me gustaría, no soy omnipresente ni omnipotente. Me cuesta aceptar la derrota pero es que ¡¡no voy a poder verlo todo!!
En La tele que me parió: Estrenos de enero
Robin Hood (La Sexta)
Para empezar, reconocer el obstáculo que debe suponer para una serie (o cualquier otro producto), el que ya se hayan hecho historias de éxito con un mismo tema. La historia de Robin Hood es más o menos conocida por todos y eso marca unas premisas necesarias que hay que respetar y que pueden encorsetar el desarrollo de la narración.
Dicho esto, la serie que estrenó anoche La Sexta traiciona, desde mi punto de vista, todas las premisas de partida que se le suponen a una historia sobre la leyenda de Robin Hood. Sobre todo, lo que más llamó mi atención fue la edad de los protagonistas, todos demasiado jóvenes (aunque esto vendría justificado por el target de la serie); y el diseño de los personajes y de los escenarios (demasiado limpio y pulcro para tratarse de la edad media).
La realización es bastante macarra, con un tratamiento de la imagen que roza la polarización y con flashback acompañados de halos fantasmales. Los efectos especiales son bastante cutres y la infografía se huele a kilómetros (no hay quien se crea que las flechas son de verdad).
Lo de las flechas tiene su aquel y no es cualquier cosa (para mí). En la peli de 1991 protagonizada por Kevin Costner (¿1991? ¡Ufff!), la flecha obviamente no era de verdad, pero el plano subjetivo era totalmente novedoso y justificaba el uso de efectos especiales. Nada que ver con lo que vimos ayer en la serie.
En cuanto al guión, se dan demasiadas explicaciones al espectador, abundan las reiteraciones y los planos explicativos innecesarios sin los que cualquier espectador medio podría seguir la trama fácilmente. Los decorados son obvios y saltan a la vista y el recurso del plano contra plano, en lugar de disimularlos, los hace más evidentes.
Repasando YouTube me he encontrado con un buen montón de vídeos que se recrean en la historia de amor entre Robin y Marian (la serie es de 2006 y la BBC ha emitido dos temporadas), lo que ha confirmado mi impresión de que no soy público objetivo de esta producción. Así, si buscáis una historia de amor sin exigencias históricas y formales la serie puede estar bien; pero si os gustan las recreaciones históricas, esta serie puede llevaros al cabreo.
Han dado que hablar en 2007
Como no podía ser menos, hoy toca resumen y voy a recordar de las cosas que más hemos hablado en este año que nos deja. Al fin y al cabo, en un blog lo más interesante son las conservaciones así que voy a hacer un breve repaso de lo más comentado en este 2007.
En enero, la entrada sobre Carolina Ferre y su programa Tres en raya (La Sexta), atrajeron al blog a una hora de talifanes de la presentadora que se indignaron por las opiniones que vertí sobre el programa y que dejaron muy clara su incondicionalidad. Eso sí, nos quedamos con la sospecha de que una misma persona dejó varios comentarios.
En febrero se llevó la palma Buenafuente y su polémica en los Micrófonos de Oro. Entraron por aquí gentes de todo talante y algunos de ellos, que no dominan el tema de argumentar, se dedicaron a insultar a diestro y siniestro con pretendido sarcasmo. Pero fueron los menos, en general, el debate fue plural y hubo opiniones respetuosas para todo.








Comentarios recientes