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La tontería: el Ministerio de Sanidad patrocina ‘Gran Hermano’

La tontería de la semana es ésta: el anuncio del Ministerio de Sanidad patrocinando un reality de Telecinco. Todo está aclarado y ha sido un error de la empresa contratada para gestionar la publicidad pero la gente se agarra a un clavo ardiendo. Si ciertos medios no hubiesen puesto el punto de mira en esto el anuncio habría pasado desapercibido pero ahí tenemos a los de 20minutos, que siempre están cuando más se les necesita.

La misma campaña ha podido verse patrocinando series o concursos pero lo chocante era que apareciese vinculada a Gran Hermano porque la política del Ministerio dice que no se pueden patrocinar programas del corazón, debates y espacios que incluyan mensajes contrarios a los de sanidad. Entre todos la mataron y ella sola se murió. Tal y como están las cosas, a Leire Pajín le está cayendo la del pulpo. No es que yo tenga simpatías por ella pero tampoco me gusta que se haga un escarnio público tan desmesurado de nadie.

La cuestión sirve para que la gente se pregunte si el Gobierno tendría que contratar publicidad o invertir ese dinero en otras cosas. No es tan fácil. Cuando en un presupuesto aprobado hay una partida publicitaria, ese dinero no puede cambiar de destino al antojo de nadie. Esto, nos parezca bien o mal, es una garantía de que los fondos no irán cambiando de manos a las primeras de cambio y son un dato objetivo de control del gasto. Vamos, que por el bien de los ciudadanos es mejor que se gasten el dinero en lo que marca el presupuesto para que luego no haya sorpresas de última hora. Hacer lo contrario es una estafa.

Luego tenemos a los que se indignan de que se patrocinen espacios de Telecinco y aquí se juntan el hambre con las ganas de comer. Entre la mala imagen del Ministerio y la mala imagen de la cadena, el cóctel Molotov está servido. En lo que a mí respecta, prefiero que ya que se tienen que gastar una partida presupuestaria en publicidad, lo hagan en los espacios más rentables. Lo contrario sería tirar el dinero.

Y el colmo de los colmos es el argumento que dice que, puesto que Televisión Española ya no tienen anuncios, pues el Gobierno tampoco tendría que tenerlos. Para mí esto es confundir la velocidad con el tocino pero es que la cosa ha desbarrado hasta estos extremos. Con lo bien que nos habría venido a todos hacer guasa del asunto y reírnos por Twitter… Pero no, esta vez ha tocado hacer drama. Qué se le va a hacer, la próxima vez será.

18 diciembre 2010 at 09:29 3 comentarios

‘Gran Hermano’, espectadores demasiado crueles

Anoche, sobre las doce, antes de acostarme, puse Telecinco para ver cómo iba Gran Hermano. El expulsado de la semana estaba allí y escuché cómo Mercedes Milá decía que ciertos vídeos se verían más tarde. A estas horas aún no se han publicado los índices de audiencia pero me atrevo a suponer que esta semana habrán conseguido mejorar sus datos gracias a una situación cruel que ha sido cruel desde el planteamiento.

Rubén, el expulsado, y Chari, su novia, entraron juntos a Gran Hermano pero pasaron las primeras semanas en casas separadas. Mientras estuvo de rodríguez Chari no tuvo un comportamiento demasiado honesto para con su pareja y tonteó más de la cuenta con otros caballeros, algo que Rubén no supo hasta anoche. Cuando el jueves pasado Rubén salió nominado, desde Telecinco se clamaba que se lo expulsase para que todos los espectadores pasaran un buen rato mientras el chico se comía el marrón de los vídeos. Y funcionó.

Rubén terminó anoche llorando y no sé a qué hora sería porque los de Gran Hermano, que disfrutan de estirar las cosas para arrancar puntos de share, retrasaron la emisión de los vídeos todo lo posible. Todos contentos: Telecinco por haber conseguido un buen espectáculo al fin (está edición del programa está siendo muy discreta), y los espectadores, que andaban ansiosos de drama y que con sus votos (previo pago), propiciaron el ensañamiento y pusieron al chico a los pies de los caballos.

Toda esta historia me parece el colmo de la sordidez, de la mala baba y de la mala idea elevada a derecho del espectador. He seguido otras ediciones de Gran Hermano (ésta me parece un fiasco y no estoy viendo nada), y pocas veces se ha llegado a extremos de este calibre. No soy nada partidaria de la frase «tenemos la tele que nos merecemos» pero con cosas así se me complica mucho la defensa porque, en este caso, los espectadores han elegido, aunque bien es cierto que lo han hecho porque se han dejado guiar por Telecinco (no sé qué es peor). Tampoco creo que los seguidores de Gran Hermano sean espectadores de segunda (no comulgo con la teoría de que hay clases y clases de espectadores), pero pensando en este hecho en concreto sí que creo que se les ha ido la mano a todos: a espectadores y a la cadena. Todo se complica si pienso que esto al fin y al cabo sólo es tele y en la tele ya se sabe, hasta los realities son más falsos que un duro de tres pesetas.

En fin, que no quiero hacer un análisis simplista pero lo profundo me coge hoy con el pie cambiado. Me faltan ideas y argumentos para comprender este escarnio público. Será, otra vez, que me estoy haciendo vieja.

Nota: Se acaban de publicar las audiencias de ayer y, como suponía, ayer Gran Hermano experimentó una subida considerable. Se cumplen los tristes pronósticos.

17 diciembre 2010 at 09:04 7 comentarios

El fiasco de ‘Las chicas de oro’

Aún recuerdo que cuando llegó esta serie a La 1 todo eran parabienes y buenas intenciones: que si el reparto de grandes damas de la interpretación, que si tenía espíritu propio alejado de la serie original, la localización de lujo, los decorados espectaculares… Nada de eso ha servido y Las chicas de oro han cerrado temporada en La 1 y no van a volver. No puedo decir que echaré de menos la serie.

Vi el piloto en su momento y no me pareció que la serie la hubieran hecho pensando en mí como público objetivo así que no volví a verla, ni me acordé (cosa que dice bien poco de mi afán por analizar la tele, pero en fin). Desde su estreno con datos relevantes Las chicas de oro ha ido perdiendo audiencia y al final Televisión Española ha dado por terminada la aventura por esa caída de interés. Aquí va mi pregunta malévola: ¿Cuánto le ha costado al Ente Público la serie de marras? Porque apostaron fuerte por ella y confiaron en el proyecto del ínclito José Luis Moreno.

Dicen las malas lenguas que la situación de las empresas de Moreno es demencial, con denuncias, impagos a trabajadores, expedientes de regulación de empleo y demás. No es la primera vez que llegan ecos de los malos vicios como empresario de este señor que sigue viviendo de una popularidad que ya no merece. Le llamaban «el Rey Midas», no sé cómo lo llamarán ahora, pero lo cierto es que sus últimos proyectos han sido un fiasco y se afirma que si La que se avecina continúa es gracias a que Telecinco ha asumido las deudas.

Cotilleos aparte, lo cierto es que Las chicas de oro, con un target muy específico, llegó en un momento en el que supuestamente había que posicionarse en el tema de la fragmentación de las audiencias. Esto es: ofrecer a tu perfil de público cosas que creas que van a gustarle. La teoría es buena y la mayor parte de las veces funciona, pero no creo que Las chicas de oro haya jugado bien sus cartas. Por un lado, parece que desde que no hay publicidad los espectadores de La 1 se han rejuvenecido en determinadas franjas y empieza a ponerse en duda la leyenda urbana que decía que La 1 sólo la veían los jubilados. Y por otro, la serie ha sido una mala mezcla de elementos, un intento muy superficial de dar una imagen distinta de la gente mayor.

Si recordamos la serie original, más allá de esa vida disipada, de las profesiones liberales de las protagonistas y de su lujo, había una historia que se centraba en resaltar el valor de la familia y de la amistad. ¿Qué había de eso en Las chicas de oro de La 1? Apenas nada. Por decirlo de alguna manera, imitaron el papel de regalo pero la caja estaba vacía. O eso me parece a mí, que me he levantado hoy muy metafórica. En cualquier caso, estas chicas de oro se suman a la lista de los fracasos de Televisión Española por resucitar el clásico y aunque dicen que no hay dos sin tres, yo espero que se les hayan quitado las ganas de experimentar. Hay referentes que es mejor no tocar.

16 diciembre 2010 at 10:23 12 comentarios

Novedades de laSexta para el 2011

Como viene siendo habitual laSexta estrena temporada en diciembre y le deja los devaneos de septiembre a la competencia. Otros años no les ha ido mal así que no es de extrañar que sigan esta rutina porque su rueda de prensa copa las informaciones en webs especializadas. Hay que ver lo que le gusta un titular a esta cadena. En todo caso, lo cierto es que su apuesta es fuerte pero algo pendular. Vamos a verla.

Algo pasa con Marta: Un talk show que empieza a emitirse el lunes 20 de diciembre, después de Sé lo que hicisteis…,. Marta Torné dirigirá un programa de autor en el que la gente (joven), contará sus historias y en el que ella se involucrará como mediadora en distintos asuntos. Por si no teníamos bastantes talk show, ahora aparece este. laSexta ya ha tenido varios talk show en parrilla y ninguno ha funcionado demasiado bien pero este sin duda es una apuesta por debilitar Sálvame y Tonterías las justas (o el Fama nuevo, cuando llegue). Entiendo que quieran captar público más joven, pero no sé si esta es la manera.

Eva Hache y El club de la comedia: Más monólogos, otra vez, con monologuistas conocidos y desde un teatro. Muy parecido, en apariencia, a lo que hacen en Paramount Comedy y similar a El club de Flo, que tuvo varias etapas en laSexta. A mí Eva Hache me gusta pero no sé si lo de los monólogos no estará ya un poco trillado.

Antonio Molero en una serie nacional en prime time: Un comedia patria en horario de máxima audiencia con el que fue Fiti en Los Serrano. Un policía local que lucha por recuperar a su mujer y que se dedica a su trabajo. El éxito de la serie dependerá en gran medida de a qué hora la programen y no sé yo si los espectadores de laSexta son el público objetivo más adecuado para una propuesta de estas características pero, por probar, no se pierde nada.

Al rojo vivo, debate político en laSexta 2: Como suena, otro debate a pesar de que ya han tenido alguno y tampoco ha servido de nada. Lo que más miedo me da es que presumen de que será el único debate de izquierdas de la tele nacional pero sabiendo cómo entienden ellos eso de la «izquierda», me temo lo peor. Sólo espero que no intenten competir en barbaridades con su competencia directa que es, ni más ni menos, que El gato al agua (Intereconomía).

Ficción internacional: The walking dead, sin duda el estreno más relevante de todos, una de las series más interesantes del año; Undercovers, la nueva serie de J.J. Abrams; Nikita, enésima revisión del personaje que a mí no me ha gustado nada pero, claro, yo soy muy fan de la original de Luc Besson; Chase, un procedimental policial del repetitivo Jerry Bruckheimer que no está mal pero tampoco es demasiado relevante y termina siendo lo de siempre; y The Whole Truth, una serie que ya está cancelada y de la que no se ha emitido la temporada completa. El menú de series no me parece muy allá y si tienen que cubrir huecos de El mentalista o Bones, mucho menos, porque en líneas generales podríamos decir que se trata de una segunda división. Lo que más rabia me da es que laSexta haya desperdiciado series muy buenas emitiéndolas de madrugada y que estas, quizá por ser más comerciales, vayan a tener un trato mejor. En fin, nunca llueve a gusto de todos.

¿Qué os parecen las novedades? Como decía, en principio todo parece un cambio pero en realidad laSexta tira de formatos que ya ha probado en otras ocasiones. Supongo que es su manera de afrontar la crisis pero a mí, qué queréis que os diga, no hay ningún espacio de esta nueva propuesta que me genere verdadero entusiasmo, como me ha pasado otras veces. Será que me estoy haciendo vieja.

15 diciembre 2010 at 09:01 10 comentarios

CNN+, misterios sin resolver

¿Qué ha pasado exactamente con CNN+? Ni se sabe. Nadie se atreve a asegurar nada y todo el mundo lanza mensajes algo esperanzadores, como si a estas alturas pudiera cambiar algo. Francamente, veo muy difícil que las cosas sigan como hasta ahora. El 31 de diciembre es la fecha que más se repite como cierre definitivo del canal y si no se produce un milagro todo parece indicar que pasaremos un tiempo sin CNN+, pero sólo un tiempo.

Pongámonos en antecedentes: CNN+ es un canal producido al cincuenta por ciento por Prisa, que lo vincula al servicio de informativos de Cuatro, y por Turner, propietaria de la cadena de información internacional CNN. Tras la fusión de Telecinco y Cuatro (llámese absorción, llámese fagocitación), Telecinco asume el control de los informativos de Cuatro y Prisa, pese a tener la posibilidad de alquilar a Telecinco la frecuencia de CNN+ como canal de noticias en la TDT, ha preferido declinar la oferta y dejar a los de CNN+ colgando de un hilo, compuestos y sin trabajo.

¿Quiere esto decir que se termina la información continua en la TDT? Pues probablemente no. Por un lado parece que Prisa tiene en mente abrir un canal propio en esa frecuencia para reforzar sus marcas propias, por eso algunos barajan el nombre de El País TV. Por otro lado, Turner sigue buscando una cadena que quiera hacerse cargo del cincuenta por ciento del canal que ahora se ha quedado huérfano. Incluso Telecinco podría decidir optar a involucrarse en CNN aunque por ahora dicen que no quieren un canal de noticias, pero yo no me creo nada.

Así las cosas, CNN+ como tal desaparece, sí, y desaparecen los puestos de trabajo que estaban relacionados, pero se abren posibilidades para un nuevo canal directamente vinculado a Prisa que espera obtener un perfil comercial más adecuado y unos índices de audiencia mayores. Ya se sabe que si en la tele no se pueden vender anuncios, no hay tele que valga. Turner busca un socio para su canal de noticias y Telecinco podría decidir tener su canal de noticias propio. La tele es extraña porque la información ha pasado a verse como una fuente de prestigio, más que otra cosa, y poco importa lo que cuenten o cómo lo cuenten.

Personalmente no puedo evitar sentir cierto asco ante una situación tan objetivamente comprensible desde criterios económicos e ideológicos, si es que se puede decir que los grandes grupos de comunicación tengan ideología. Ideología de mercado, como mucho. Se está despidiendo a gente, se están desmantelando equipos y la información está cada vez más mediatizada, más sometida a los intereses de grupos económicos y es, por lo tanto, menos transparente. No me extraña que en un mundo así quieran vendernos como amenazas las filtraciones de WikiLeaks. Qué deprimente, va todo a peor.

14 diciembre 2010 at 09:31 10 comentarios

‘The walking dead’: la resurrección

Seis episodios después de la secuencia de arriba, que es la primera del piloto, The walking dead ha cerrado temporada por todo lo alto y con la renovación en el bolsillo (la segunda temporada llegará en octubre de 2011, un año después del estreno). Me he quedado con la sensación de que hemos sido una especie de conejillos de indias y de que con esta primera temporada han estado haciendo pruebas y testando al personal para ver qué cosas eran las que más gustaban (en esta época de Internet, sería de locos no aplicar una estrategia así). Si esto fuera verdad, auguro una segunda temporada mucho más concreta, con menos divagaciones y con los gustos mayoritarios de los espectadores incluidos en las tramas.

Personalmente espero más violencia, un desarrollo algo más equilibrado entre acción y drama, y la vuelta de algunos personajes que en esta primera temporada se han perdido por el camino. Tengo que reconocer que no sé si habría visto la serie entera si se hubiesen dedicado a hacer pruebas durante trece episodios porque, en cierta manera, ha sido difícil para mí encontrarme cada semana con un planteamiento distinto pero, como digo, ha sido soportable porque sabía que el final estaba cerca.

Mis episodios favoritos han sido el piloto, el segundo episodio, el tercero y el capítulo final. En el cuarto episodio encontré ciertas cosas muy forzadas, con demasiada moralina y, además, la promo que hicieron en Fox destapó inocentemente, o eso espero, uno de los momentos clave. Y el quinto episodio me pareció algo tedioso hasta el final, con un ritmo demasiado pesado que no conducía a nada. Menos mal que el capítulo final volvió a los orígenes de la serie, a los dilemas, a las elecciones complejas y a los momentos límite. Esto, en resumidas cuentas, es lo que espero de la segunda temporada de The walking dead.

En todo momento la serie me ha recordado al destino trágico del héroe clásico con esa lucha por la supervivencia que, paradójicamente, le aleja cada vez más de la vida, de su esencia humana. Este planteamiento se ha llevado al extremo de una manera inteligente y los vivos cada vez parecen estar más muertos, más alejados del componente social pese a que van en grupo. No sé, igual me paso de filosófica pero me resulta estimulante ver la degradación, la descomposición de todo eso que se entiende por sociedad en un mundo sin leyes, anárquico y reducido a la época del antiguo Oeste. ¿No os parece que en el fondo The walking dead es como un western?

Dicen que ésta es una de las series del año. Yo no me atrevo a decir tanto, sobre todo porque no he visto todas las series que se han estrenado, pero para mí, desde luego, The walking dead es la serie que más me ha estimulado en mucho tiempo.

13 diciembre 2010 at 09:14 10 comentarios

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Teleadicta sin remedio

Avatar de Desconocido"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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