Anuncios y tecnología: la extraña pareja

El viernes vi La red social y hoy me ha apetecido hacer una entrada con anuncios relacionados con la tecnología. Es un segmento interesante porque la publicidad para los geeks es específica, con un nivel de sentido del humor considerable y con unas referencias únicas. Suele ir asociada a la viralidad del propio lenguaje y de Internet, eso ya le da un toque diferente, y no suele transmitir los mensajes de una manera convencional con lo que la mayoría de las veces esta publicidad termina siendo muy original. Por otro lado tenemos los anuncios que tiran de elementos tecnológicos de diferentes maneras para llegar al público que les interesa, o intentarlo. En estos casos sí que prima lo convencional y lo tecnológico es un gancho como cualquier otro. Buscad las diferencias.

Mac vs PC: Soy tan fan de esta serie de anuncios que os los he puesto todos, diez minutos de vídeo, porque no sabría cuál elegir (no hace falta que los veáis todos). Para mí el acierto reside en presentar a los dos personajes de forma simpática y entrañable, comparando los elementos de uno y otro sistema de una forma muy cordial pero con un resultado muy efectivo. La falta de agresividad es la clave.

La patata: Este anuncio es una respuesta del Opera a éste otro vídeo de Chrome. Opera y Chrome son dos navegadores y aunque Opera no habrá conseguido aumentar mucho su cuota de mercado después de esto, lo cierto es que su imagen se ha visto mejorada a juzgar por el número de reproducciones del vídeo. Las señas de identidad están claras: sentido del humor, referencia a otro producto de la competencia, estética muy concreta. Si veis el vídeo en YouTube podéis leer la transcripción interactiva en castellano.

No es tecnología, es lo que hagas con ella: La palabra «tecnología» sigue sin ser muy popular para el grueso de los consumidores, suele asociarse a cosas complicadas y poco prácticas. El anuncio de este teléfono quiere desterrar ese falso mito y enseña cómo con un funcionamiento sencillo se pueden hacer cosas complejas e interesantes. Creo que el mensaje está más que conseguido.

Robertus: Éste es un ejemplo de tecnología para el gran público. El mensaje tiene aspectos concretos de Facebook pero están tan explicados que permite su comprensión a todo tipo de público, sobre todo a padres que tienen hijos que aspiran a pegarse la vida padre con una beca de estas. A mí estos anuncios me caen gordos, la verdad, por su marcado carácter publicitario, pero ahí entramos en esa falta de esa especificidad que valoraba antes.

Bienvenidos: Ésta es la muestra de una publicidad convencional disfrazada de tecnología. Ojo, que los japoneses están cantando el Bienvenidos de Miguel Ríos en japonés. ¿Alguien se cree esta pamplina de compararnos con la velocidad de Internet de Japón? Seguro que sí. Lo más gracioso es que no hay comparativa de precios. Con un anuncio así a un geek no se la cuelan, seguro.

Fan de ti: Y termino con el que para mí es el peor resultado de todos. «Ser fan de algo» debe su relevancia a la jerga de Facebook. Hasta hace un tiempo si te gustaba una peli, un libro, un personaje…, podías hacerte fan. Cuando cambiaron el botón «Hazte fan» por el botón «Me gusta» la gente protestó mucho y, de hecho, se sigue usando la expresión de «ser fan» para decir que algo nos gusta mucho. Con este anuncio, ¿creen que podrán atraer compradores del segmento tecnológico a sus hipermercados? Y ojo, que no son los únicos, con la misma idea nos han presentado a los fans de Catalunya. La comunicación en estos casos me parece demasiado unidireccional, muy concreta y poco práctica.

En pocas temáticas como en la tecnológica se da un grado tan alto de especificación con referencias tan concretas que pasan inadvertidas para mucha gente o, peor, que no son entendidas por muchos espectadores. Por otro lado, los anuncios que usan la tecnología pueden resultar ridículos para los geek y no sé si terminan de llegarle al gran público. Pese a esto se sigue invirtiendo dinero en esta publicidad cosa que demuestra que, queramos o no, los anuncios van a existir siempre y que se sigue buscando la fórmula perfecta. Aún es pronto porque, por ejemplo, Facebook es joven (nació en 2003), así que creo que lo mejor está por llegar.

17 octubre 2010 at 09:26 10 comentarios

‘El hormiguero’: incendios y bombas

Hoy voy con un chascarrillo de El hormiguero. No sé a ciencia cierta, nunca mejor dicho, si es verdad porque sólo he encontrado la noticia en El Mundo pero el asunto me ha hecho cierta gracia, creo que podría llegar a convertirse en una magnífica leyenda urbana y aquí os lo traigo, para que luego no digáis que no os cuento cosas con chicha.

Érase que se era el programa seiscientos de El hormiguero al que tenía que ir a divertirse Elsa Pataky, pero como tuvo problemas con el vuelo apareció por allí Peter Coyote. Yo creo que la Pataky ya se olía el percal, seguro. El programa del miércoles se emitió como si nada pero, según parece, los ensayos del experimento de Flipy terminaron como el rosario de la aurora, con un técnico del equipo científico ingresado en el hospital a causa de las heridas en un brazo que fueron provocadas por el estallido no intencionado de siete vasos.

El estallido de los vasos provocó además una llamarada considerable y el ruido del fracaso absoluto del experimento, similar al de una bomba, alertó a los cuerpos de seguridad del Estado, que ya estaban mosqueados porque el día anterior había habido una amenaza de bomba en las cercanías del plató, y se montó un despliegue de película que al final quedó en nada, sí, pero el susto debió de ser de órdago para todos.

Supongo que el experimento planteado tenía como objetivo ser especialmente espectacular por aquello de que era el programa seiscientos y ya hay quien cuestiona este tipo de contenidos en un programa de televisión. Si esto llega a pasarles en directo habría sido la bomba, nunca mejor dicho, equiparable al día aquel en el que Pablo Motos casi se ahoga en corchopán o a ese otro en el que le quemaron el pelo a Boris Izaguirre. Mi ignorancia en la materia me impide saber si los experimentos que hacen a diario son realmente peligrosos. Ellos dicen que sí, claro, pero es que siendo para un show televisivo sería absurdo que dijesen que lo suyo son juegos de niños. Lo cierto es que lo del miércoles, de ser verdad, se les fue de las manos.

Por suerte el asunto no pasa de ser una anécdota que ha trascendido más de la cuenta por toda la movida policial y, deseándole lo mejor al técnico científico que resultó herido, sí que pienso que a veces el espectáculo televisivo está por encima de demasiadas cosas. A estas alturas del partido en El hormiguero ya no pueden hacer experimentos con gaseosa porque la sección perdería credibilidad. En esto pasa como con el corazón: dicha una burrada, sólo vende otra burrada de mayor calibre con lo que el crecimiento exponencial del tema termina llegando a cotas demasiado elevadas. Si todos los invitados fueran como Will Smith cualquier experimento resultaría porque la reacción del invitado es casi tan importante como lo que se demuestra, pero eso es algo que no pueden controlar. Hay gente menos divertida que otra, qué se le va a hacer. Pero si además tampoco pueden controlar los experimentos, apaga y vámonos. Sea como fuere, no me gustaría estar en el equipo científico del programa porque entre la presión por mejorar la calidad del show, el peligro inherente a las propuestas y las posibilidades de un fracaso absoluto en directo, la presión no tiene que ser nada divertida.

16 octubre 2010 at 09:18 6 comentarios

‘Felipe y Letizia’ contra ‘Hispania’

¿No es paradójico? Dos ficciones patrias con trasunto de historia enfrentadas en la noche del miércoles. Ya lo decíamos el otro día, Telecinco ha apretado la tecla para que el estreno de Hispania en Antena 3 no les pise Tierra de lobos y han cambiado esta serie de vaqueros españoles por la miniserie Felipe y Letizia, para contrarrestar la serie de Antena 3 y proteger la suya propia. En las fechas que estamos Antena 3 aún está a tiempo de dar un golpe de timón y cambiar la serie de día. No es broma, las cadenas tienen la obligación de comunicar su programación con una antelación de tres días y si después hacen cambios la multa es irrisoria.

El asunto es que yo tengo claro que veré Hispania, la emitan cuando la emitan (qué triste es decir esto). No suelo negarme a una serie patria de buenas a primeras y en este caso no voy a hacer una excepción. Habrá que ver cuál de todas las producciones históricas que se están haciendo se lleva el gato al agua. De Felipe y Letizia he visto unas promos que me han dado «cosica». No he encontrado ninguna para ilustrar la entrada pero en ellas se ven al Rey y a la Reina hablando del matrimonio de su hijo con unos guiones que parecen sacados de la imaginación de Peñafiel. No es por faltar pero si en una promo meten algo así, no quiero imaginar cómo será el resto de la serie. Además de que las miniseries nacionales inspiradas en personajes rosa no me suelen interesar demasiado y la historia de amor de la plebeya me parece una pamplina.

Después de haber visto el estreno de Tierra de lobos y de ver la promo que está haciendo Telecinco nos podemos hacer una idea de por dónde van los tiros promocionales de la temporada. Tampoco he encontrado el vídeo pero lo relevante es que hacen hincapié en que esa serie es el mejor estreno de la historia de las cadenas comerciales. «Cadenas comerciales», dicen, pasando de los datos de Televisión Española y situándose así a la cabeza de la carrera. Cuentan que hacen series cercanas sobre temas que interesan al espectador y que ahí reside el secreto de su éxito. Es un buen mensaje promocional y, por lo tanto, parcial. Dicen la verdad, pero sólo una parte de la verdad, cualquiera puede darse cuenta de ello.

Antena 3 por su parte busca conmover con su historia y es cierto que se han empeñado en una producción de alto copete. El rigor histórico queda para los libros, ya lo comentamos, pero si consiguen articular unas tramas sólidas yo me daré por satisfecha. Decirlo es fácil, claro, y no le envidio la tarea a los guionistas. Espero que no haya demasiado culebrón porque entonces me habrán perdido. Si lo hay, espero que sepan disfrazarlo un poco. ¿Qué tal algo de tensión sexual no resuelta para variar? ¿Qué tal un villano con motivaciones? ¿Cómo resultaría un lenguaje no demasiado contemporáneo? Supongo que la cadena es la mayor interesada en que estas cosas no pasen porque prefieren ficciones facilonas pero alguien tendrá que dar un paso adelante.

15 octubre 2010 at 08:48 11 comentarios

Mineros: un triste reality

Que la tele siempre arrima el ascua a su sardina no es una novedad. Que se use la tele para mandar un mensaje parcial e interesado, tampoco. No me extraña el tono que está adquiriendo el rescate de los mineros chilenos pero sí que lamento, y mucho, que se use para tapar la realidad más obvia y explotando la pobreza de estos trabajadores y sus familias. Ojalá no le pase nada a ninguno de ellos pero me juego el cuello a que más de un alto ejecutivo pagaría por tener una muerte en directo (mirad la última captura de esta entrada de J.R. Mora). La tragedia del 11-s les pilló por sorpresa y no supieron reaccionar a tiempo pero en el caso de los mineros chilenos nada va a escapar a la mirada de los millones de espectadores que, otra vez de forma global, asisten al rescate en directo.

La televisión llega tan lejos que hasta la prensa ha montado especiales que se asemejan a cualquier reality. Esta captura que os propongo sirve de ejemplo. Ahí tenemos la crónica en directo, los rostros de los mineros en un panel como el que usan los de Gran Hermano, por ejemplo, la ventana con retransmisión en streaming, la noticias de Eskup que se asemejan a los mensajes que manda la gente a los programas vía móvil…,. Saben los de la prensa que en esto la tele les tiene la partida ganada y su mejor baza es imitar como puedan el formato del reality para perder los menos puntos posibles. Un formato que, queramos o no, es conocido por todos y cuyas formas de comunicación no son extrañas para los espectadores / lectores.

Tanta preocupación en las formas oculta el fondo, un fondo más oscuro que la propia mina. Un fondo que habla de precariedad laboral extrema, de mineros rescatados que se van directamente al paro, del Gobierno de Chile intentando sacar rédito político de una hazaña que no es más que la resolución de una situación que habían provocado ellos mismos. David Bollero lo explica mejor que yo. La tele, claro está, vende ilusiones, de manera que creo que no podemos esperar que nos cuenten cómo les irá la vida a estos trabajadores. Pasados unos días desaparecerán del panorama y ya nadie se preguntará que ha sido de ellos. Esto siempre pasa en la tele, la noticia es tan inmediata como efímera. Empiezo a pensar que eso es más intencionado de lo que nos quieren hacer creer. ¿Por qué perdura tanto Belén Esteban y otras cosas se diluyen a la mínima? El dinero, claro, el negocio. Qué triste.

Se hará una TV Movie o una miniserie, claro, y la harán unos españoles. El guión está escribiéndose en estos momentos y tienen treinta y tres historias para elegir, material de sobra para articular el drama necesario. Uno de los mineros tenía una doble vida con dos esposas que se conocieron a las puertas de la mina. Cuando él salga habrá que ver a quién abraza primero. Esa será la noticia. Me resulta duro pensar que las únicas posibilidades de cambio estén en manos de los mineros, que en ellos recae la responsabilidad de cambiar la historia y de hablar claro sobre sus condiciones de trabajo y el papel del Gobierno del país en esas condiciones. Es injusto que ellos, que son las víctimas, y a pesar de que tengan un perfil claro de lucha y reivindicación, sean la única esperanza para sí mismos. Ésta es la historia que a mí me gustaría conocer. Ojalá alguien nos la cuente.

13 octubre 2010 at 08:00 11 comentarios

Boris Izaguirre, publientrevistas

He visto dos entrevistas y media del programa Humanos y divinos que presenta Boriz Izaguirre los lunes por la noche en La 1: la de Álex de la Iglesia, la de Marta Sánchez y un trozo de la de Santiago Segura; y he tenido más que suficiente. No termino de encontrarle la gracia a las entrevistas: no me gusta el entorno, no me gusta cómo lo hace Boris Izaguirre y no me gusta que todo el programa esté editado al extremo, quitándole la poca naturalidad que pudiera tener.

Me interesaba especialmente la entrevista a Álex de la Iglesia pero Boris no consiguió articular nada decente. De la Iglesia respondía una cosa y Boris preguntaba otra totalmente distinta. Luego he visto que ésta es la dinámica habitual. Con su sonrisa perenne y esa dosis parece que obligatoria de buen rollo, Boris no escucha al entrevistado. Parece más concentrado en recordar la siguiente pregunta que en averiguar realmente que hay más allá de un guión que pretende ser profundo pero que, con la ausencia total escucha activa, se convierte en una cursilada, cursilada que se eleva al cubo si se enmarca en el plató que tienen.

Ayer Santiago Segura decía que el plató de Humanos y divinos parecía la casa de Gran Hermano porque las cámaras están ocultas detrás de los espejos de las paredes, y no le falta razón. Predomina el blanco nuclear y los sillones rococó son morados. Tanto blanco me recuerda a Lo + plus y las entrevistas que hacían en ese programa que, pese a ser promocionales también, eran mucho mejores. Incluso Buenafuente hace entrevistas promocionales todas las noches pero las suyas, al menos, aparentan ser más espontáneas. Nada que ver con las de Sé lo que hicisteis, a las que les falta escucha activa. En la entrevista de Boris a Álex de la Iglesia los sillones estaban enfrentados de perfil y ambos se pasaron todo el rato removiéndose para encontrar una postura cómoda. Anoche los sillones ya habían vuelto a su posición natural pero el resultado no mejoró demasiado.

Si a todo esto le sumamos que el programa está editado a más no poder me quedo con la sensación de un quiero y no puedo que ni la edición puede solventar. Quieren hacerlo todo tan blanco que no hay asomo de mala leche, no hay preguntas incisivas y, por supuesto, ni siquiera se busca una respuesta. El principal problema se lo veo a Boris Izaguirre, que está demasiado estirado todo el rato, como queriendo contrarrestar la imagen que ha dado otras veces. No digo yo que no sea un intelectual pero le falta mucha personalidad. No es cuestión de que se baje los pantalones otra vez pero algo de relax es necesario y sobra ese pretendido glamour. El día que entreviste a Carmen Lomana el choque de trenes va a resultar insoportable.

12 octubre 2010 at 09:12 10 comentarios

‘Los Simpson’ por Bansky

Esto es lo que pasa cuando se le da libertad creativa a un artista y se usa como medio la televisión. No se me ocurre ahora mismo un ejemplo mejor que pueda definir la simbiosis de ambos medios. El que firma esta intro de Los Simpson es Bansky, un artista del graffitti británico del que se sabe bien poco pero ni falta que hace que sepamos más porque el vídeo habla por sí solo y resume las inquietudes que intenta transmitir con su obra.

El mensaje está claro pero, aunque pueda parecer mentira, es ajeno a la mayoría de la población, que prefiere cerrar los ojos a las grietas del sistema. Utilizar a Los Simpson para realizar esta denuncia me parece una genialidad aunque no sé si en la Fox estarán muy contentos. Los bienpensantes concluirán que esto no es más que un delirio de un tipo que se dedica a ensuciar paredes pero lo cierto es que el vídeo trae a primer plano la hipocresía del sistema: la familia cómodamente sentada en el sofá frente a la tele, ajena a la manera en la que se fabrican los artículos de consumo que nos venden. A mí me ha dejado impresionada.

Por otro lado, que Los Simpson permitan que se haga esta interpretación me parece absolutamente necesario. La visión crítica y ácida de la serie se complementa a la perfección con la denuncia. De hecho, la denuncia va más allá de lo que suelen ir ellos pero eso no es malo. Está claro que la televisión como medio intenta no meter el dedo en la llaga, eso sólo puede hacerlo un artista independiente. La confluencia de ambos medios multiplica el mensaje, lo concreta y lo vuelve universal.

Pedir que la televisión se pliegue a este tipo de mensajes es absurdo. Estamos en un punto en el que el entretenimiento lleva asociado la etiqueta de «blanco» (parece que la gente no quiere calentarse la cabeza), y, por otro lado, hay sectores que no admiten que la tele dé lecciones de nada porque la consideran un medio intelectualmente inferior. Hay gente que se jacta de no leer jamás un libro y a esos los entiendo tan poco como a los que se jactan de no ver nunca televisión. Lamento que este tipo de incursiones como la de Bansky sean excepcionales, me gustaría una tele más activista, más ideológica (en el amplio sentido de la palabra). La conclusión fácil sería que una tele así no la vería ni el tato pero yo no estoy del todo segura, no sé qué pensaréis vosotros. Lo que sí que está claro es que ninguno de los grandes grupos televisivos del planeta estaría dispuesto a tirar piedras contra su propio tejado. Críticas sí, pero las justas, no vaya a ser que la gente empiece a pensar por su cuenta.

11 octubre 2010 at 09:14 10 comentarios

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Teleadicta sin remedio

Avatar de Desconocido"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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