Posts filed under ‘Televisión’

Cuatro cambia la piel

A partir del 25 de enero llega la nueva Cuatro. Va a ser muy parecida a la anterior, claro, pero los cambios, en lugar de ser graduales, van a ser de sopetón, para que a todos se nos quede la sensación de que empieza una nueva etapa. Quizá en el fondo esa nueva etapa venga propiciada por la reciente fusión con Telecinco pero si eso es así no van a decirlo. Yo calculo (y las matemáticas se me dan fatal), que hasta el 2011 no veremos realmente la mano de Berlusconi en Cuatro, pero quizá todas las modificaciones estén preparando el terreno.

El 25 de enero van a pasar muchas cosas. Por ahora, sabemos las siguientes:

  • Cambios en los informativos. Van a empezar más pronto y algunos presentadores cambian de ubicación. Gabilondo seguirá haciendo su editorial diario, que no cunda el pánico.
  • Llega Valientes, la telenovela de sobremesa de la que hemos hablado alguna vez.
  • Se estrenará Lo que diga la rubia, el nuevo programa de tarde de Luján Argüelles. A mí me gusta como presentadora pero el concepto con el que venden el programa me escama. ¿Será verdad que han inventado algo nuevo? ¿No es mejor dejarle los experimentos a Flipy? Estarán con ella Santi Rodríguez, el eterno frutero de 7 vidas, y Eugeni Alemany, al que adoro y al que le deseo suerte.
  • Cambios en Password. No es sólo que empiece Ana Milán de presentadora, es que van a aumentar el dinero del bote y el concursante ganador de cada día repetirá la día siguiente. Supongo que esto lo hacen para fidelizar al espectador pero a mí el concurso me gusta como está ahora.
  • Sin olvidar que también cambian las mañanas de los fines de semana a partir de este 16 de enero. Van a ofrecer desde las nueve y media un montón de docu-shows y de todos ellos os recomiendo El mundo en moto con Ewan McGregor, un fantástico viaje en moto con el actor. Vais a verle pasarlas canutas de verdad.

Sin querer meter el dedo en la llaga quiero recordar que series como Los exitosos Pells duraron en antena menos de lo que dura un merengue a la puerta de un colegio, así que quizá todas estas novedades duren una semana, y gracias, no lo sé, pero es un riesgo grande el cambiar tanto toda la franja de tarde. Se suma a esto Fama, que termina el domingo 24, así que si las novedades pinchan van a tener poco recambio. Quizá es la oportunidad que todos esperábamos para que vuelvan a emitir Friends, pero desde el principio, por favor.

A ver, que no le deseo ningún mal a la nueva programación pero me estaba poniendo en lo peor. Me resulta llamativo que todos los cambios empiecen el mismo día así, sin test previo ni pruebas que valgan. Creo que es arriesgado y por eso decía antes que parece que aquí hay un todo por el todo, un órdago de los buenos. La programación que empieza mañana la han anunciado hoy así que no creo que esperen de ella demasiados milagros. Me estaré volviendo loca pero veo una mano negra. ¿Será que Cuatro ya es un Telecinco con piel de cordero?

15 enero 2010 at 09:08 9 comentarios

Regreso triunfal de ‘Muchachada Nuí’

Hoy me vais a permitir que hable de Muchachada Nuí con pasión y entusiasmo. Sé que es un programa pequeño y quizá a muchos de vosotros no os guste pero a mí me divierte cosa mala. Como dice Joaquín Reyes en el vídeo de arriba, soy parte del ejército de 700.000 frikis que les ven por la tele, y que somos muy válidos.

Anoche empezó la cuarta temporada y a estas alturas del partido y después de todos los programas que llevan hechos desde que eran «chanantes», es increíble poder decir que siguen sorprendiéndome. No tiene que ser fácil. Ayer me quedé con la boca abierta con la historias de los osos, que sospecho que tendrá continuidad; y me hizo gracia el asunto del scketch maldito. Las secciones de siempre, como «Mundo viejuno» o «Al fresco» estuvieron bien. Y no eché nada de menos a «Los Klamstein», que me resultaban algo repulsivos. Luis Cobos estuvo enorme, Whitney Houston demencial y Enjuto, como siempre, fiel reflejo de la realidad.

Me resulta fácil explicar por qué me divierten. Es una cuestión de códigos y de referencias. Mucha veces me da la sensación de que hemos visto la misma tele y no sería raro porque tenemos una edad parecida. Además, hay cuestiones territoriales que también crean lazos estrechos. Ahora es menos evidente pero cuando eran «chanantes» dedicaron muchos minutos a los valencianos con Vicentín, la pícara valenciana y Chimo Bayo. ¿Cómo no reconocerse en cosas así? Me costó hacerme a su humor, pero una vez dentro ya no puedo salir de su órbita así que disfruto como una enana con sus programas. Si es que tiene que haber gente para todo.

En fin, que me divierto mucho con ellos y espero que desde La 2 sigan dándoles bola. Por lo que cuentan no tienen demasiadas presiones con la audiencia y con esto de que ya no hay publicidad, parece que han podido quitarse de encima las promociones de los patrocinadores. Esta temporada se avecina más loca, con contenidos más variables y con un cierre a lo grande, con un «Celebrities» de Pedro Almodóvar. ¡Va a arder troya!

Eso sí, las audiencias fueron bajas. 437.000 espectadores y un 2,8% de share. El documental que emitieron antes no ayudó, creo yo, ni tampoco el que no confirmasen la hora de emisión hasta el último día. Pero bueno, están en Internet, como siempre. Esperemos que los datos mejoren porque el programa de ayer valió la pena.

14 enero 2010 at 09:45 16 comentarios

‘Los protegidos’ no me gustó

¡Ay, ay, ay! Dice un proverbio árabe que si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo digas. En eso podría resumirse el contenido de la entrada de hoy. Anoche vi el estreno de Los protegidos en Antena 3 y no me gustó nada, pero nada. Justificaremos el asunto diciendo que no soy público objetivo, que podría ser, pero es que me pareció que la serie estaba mal hecha, mal llevada, mal interpretada, mal escrita, mal producida. Mal.

En primer lugar, el episodio se desarrolló en un ambiente navideño que me hizo pensar que el estreno estaba concebido para las Navidades y que, en el último momento y vaya usted a saber por qué, cambiaron de idea. Quedaba todo como pasado, como caducado. Y luego está el asunto de los parecidos razonables. Obviamente a muchos se nos vino a la cabeza los X-Men, hasta a los guionistas, que decidieron hacer un guiño poniendo una imagen de una de las películas en una de las búsquedas de Internet que hacen los personajes, como afirmando que son conscientes de las similitudes y que las aceptan. No me vale.

Como parecía por las promos, la serie es una dramedia intergeneracional, con personajes de todas las edades alineados por parejas, con tensiones sexuales no resueltas de antemano, gamberradas infantiles nacidas de un mal control de los poderes y demás. Antonio Garrido, el padre, me parece que estuvo bien, a caballo entre el drama y la comedia, pero el resto de personajes destilan una intensidad máxima, como de culebrón, que no pega nada con la falta de tensión que tiene la serie, a la que desde mi punto de vista le falta ritmo, dinamismo y acción, mucha acción. Son personajes con poderes, ché, tienen que tener un poco más de sangre y no dedicarse a lanzarse miradas unos a otros cuando no saben qué hacer.

No esperaba mucho de los efectos especiales, la verdad, pero tampoco esperaba lo mínimo. La niña pequeña lee la mente, cosa que se arregla con sonidos distorsionados y cara de susto; el niño pequeño mueve cosas, cosa que se soluciona con hilos e imanes y poniendo cara de concentración; la Pícara adolescente transmite electricidad, así que se fuga de casa y no puede tocar a nadie, con lo que vive inmersa en el drama y lleva unos guantes de lunares horrorosos; el chaval adolescente se hace invisible y aquí la postproducción es un poco más trabajada, pero tampoco mucho. En una escena entra a un bar a robar la caja y no sólo es invisible él, también lo son los billetes que coge. Bueno, vale, igual me estoy poniendo demasiado exigente, pero es que me gusta el género.

Dicho todo esto, la serie fue un éxito de audiencia. La vieron más de tres millones y medio de espectadores, marcó un 18,6% de share y fue segunda opción después de Españoles por el mundo, pasando por delante de Hospital Central. No sé si podrá mantener las cifras o no, pero un estreno como éste no pasa todos los días y hay que felicitarles por ello. Creo que ha quedado claro que a mí no me gustó pero si vosotros la disfrutasteis, ¡me alegro!

13 enero 2010 at 09:20 16 comentarios

‘Periodistas Fútbol Club’ y los cambios en ‘Sé lo que hicisteis…’

El estreno de ayer de Periodistas Fútbol Club en laSexta ha supuesto algo más que la llegada de un nuevo programa de televisión. Yo diría que es más bien como una sección o un prólogo de Sé lo que hicisteis…, programa con el que, además de compartir plató, comparten parte del equipo e incluso algunos contenidos. Este estreno ha introducido cambios en la dinámica habitual de Sé lo que hicisteis…, que venía necesitando un repaso desde hacía algún tiempo.

Como programa con entidad propia, Periodistas Fútbol Club sería sorprendente si no existiera el precedente de Sé lo que hicisteis…,. A pesar de eso, Dani Mateo, Ricardo Castella y Paula Prendes están bien, pero hubo en el programa de ayer cierta histeria que supongo que terminarán controlando, algún que otro fallo de realización y las vacilaciones típicas del estreno.

Supongo que lo tendrán estudiado pero me dio la sensación de que hacer un programa diario con contenidos deportivos va a ser difícil, sobre todo en tono de humor y sabiendo que no pueden sacar imágenes de otras cadenas, pero si se han lanzado al ruedo debe de ser porque se puede. Lo que menos me gustó fue el repaso de los marcadores, muy serio y fuera del tono del espacio, y lo que más el gag del concurso de trompetas. Aprovecho desde aquí para hacer un ruego: que no saquen a Pipi Estrada más, por favor, que ese señor me saca de quicio con sus frases hechas. Tiene más moralejas que Esopo, el tío.

Poco más habría que comentar de no ser porque el estreno de Periodistas Fútbol Club ha introducido cambios en la dinámica de Sé lo que hicisteis…,. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y quizá para evitar duplicar contenidos, la sección de Dani Mateo en el programa desaparece como tal, la sección «Qué está pasando» amplía sus miras a la actualidad, «El porrazo a Telecinco» se da ahora en la sección de Ángel Martín, Alberto estuvo ayer hablando de DEC desde el croma, llegó Cristina Pedroche…, cambios pequeños que no alteran sustancialmente la esencia del programa pero que sí suponen una reestructuración.

¿No habría sido mejor opción dejar las emisiones de Padre de familia, emitir después Periodistas Fútbol Club y acortar la duración de Sé lo que hicisteis…? Al fin y al cabo, los cambios son tan poco relevantes que no sé si van a ser suficientes como para que la audiencia remonte porque últimamente van un poco de capa caída. Yo lo que noto es que cada vez les cuesta más entrar en harina aunque ayer sí es cierto que los contenidos empezaron a desfilar desde el primer momento. Hasta la presentación de Patricia Conde incluyó un avance del programa. A ver si consiguen dar un golpe de timón al asunto y se encarrilan, que el humor da más margen en este sentido que otros géneros.

12 enero 2010 at 09:23 19 comentarios

‘El pacto’, chicas de hoy en día

Veremos cuánto aguanta el vídeo, que Telecinco suele borrarlos, pero mientras tanto, las imágenes de arriba son la secuencia final de la primera parte de El pacto, la mini-serie que estrenó anoche Telecinco. En audiencia fue la segunda opción, después de la peli de la La 1, y reunió a casi tres millones y medio de espectadores (18,2% de share), unas buenas cifras para tal y como está el patio.

Ya sabéis que no suelen gustarme este tipo de propuestas y lo que más me gustó de El pacto fue lo que comenté aquí: la ausencia de un famoso y el tratamiento de la moral en un caso como éste, con un embarazo múltiple y pactado. La producción está bien, los diálogos no rechinan y tuvo un buen ritmo. Pese a tener un buen montón de personajes nos situamos enseguida en el panorama y el asunto está tratado con delicadeza, sin frivolizar y sin caer en lo fácil de la criminalización.

El acierto más grande para mí fueron las actrices jóvenes, que se comen con patatas a los adultos. No sé si será porque los adultos tenían el papel más ingrato en la historia, el de no entender nada, entrar en un estado de paranoia y actuar de forma irracional, pero a algunos no me los creí en absoluto. Las chicas, pese a su situación extravagante y a ratos estrafalaria, me resultaron mucho más cuerdas en su locura. En este sentido, creo que no están bien sopesados los antagonismos. De todas formas, la mini-serie es para las jóvenes, así que el hecho de que los adultos no salgan bien parados puede ser un acierto.

La mala de la película lo borda como tal pero no es la primera vez para Marina Salas, que ya tuvo lo suyo en Desaparecida y en Hay alguien ahí. Lo mejor es que está creíble siempre. A ver si tiene suerte y no cae en el encasillamiento. Los papeles de mala son muy agradecidos, o eso dicen los del gremio, pero tener que hacer siempre de loca tiene cierto peligro. En El pacto lo borda también, como viene siendo habitual, y su disloque emocional lleva de cráneo al claustro de profesores (y me atrevo a decir, aún sin haber visto la segunda parte, que a alguno le lleva aún más lejos).

Uno de los problemas de las mini-series, el de dejar para el final el principio del conflicto, en El pacto está bien llevado y la serie no cae en la redundancia del secreto con flashback y cosas así, algo demasiado habitual para mi gusto en producciones de este tipo. La historia tiene un buen desarrollo, abunda en escenarios y no precipita la estupidez de la decisión, que se desencadenará con toda su furia en la segunda entrega.

Como decía antes, son los adultos los que no me gustan: esos profesores tan estereotipados (el director serio, la estirada y el tío bueno); los padres convencionales a más no poder cada uno en su estilo (modernos pero menos, alcohólicos, conservadores, culpables…); los novietes de las niñas (el pobre pescador pero, sobre todo, el notario, cuya evolución es muy rápida y cuando le vi aparecer con el Cola Cao creí que me partía de la risa). No están a la altura de las circunstancias. Como en la vida real, eso es cierto, pero estamos hablando de una serie.

El pacto aguanta porque no da por buena la situación que cuenta. El rebote adolescente que podría haberse materializado en un tatuaje colectivo se lleva más lejos, hasta el embarazo de siete chicas, y a pesar de la locura (está basada en hechos reales), no pierde verosimilitud. Creo que ahí reside el secreto. En estas historias los extremos son los que mandan porque, repito una vez más, esto es televisión. No ha tenido el éxito de Calpalsoro pero Trueba Colomo puede darse con un canto en los dientes. No hay nada en la mini-serie de su registro habitual pero tampoco era necesario. Sin las chicas, esto sería otra historia. Eso sí, no sé si veré la segunda parte. ¿Qué haréis vosotros?

11 enero 2010 at 09:57 22 comentarios

Anuncios de medicamentos: el resfriado

Cuando el grajo vuela bajo…,. Estando el país inmerso en una ola de frío me ha parecido adecuado comentar hoy los anuncios de los medicamentos contra los resfriados porque siempre me ha llamado la atención la diferentes perspectivas que hay en el asunto. La mayoría de ellos dicen aliviar los síntomas, ninguno cura, pero deben de ser un negocio enorme porque en épocas como ésta se reproducen como esporas. Aquí va mi selección.

En éste la enfermedad es una aliada para cobrar una herencia. Suerte que el ricachón tiene el medicamento y, gracias a él, salva su vida y su fortuna.

Aquí tenemos el remedio contra la visita de la suegra. A veces estar enfermo puede ser una buena idea, pero otras…,.

Premio para el anuncio asqueroso: el moco verde en forma de enano. Pero han dado en el clavo. Después de aquello de: «Abuelo, el Iniston», ahora se han sacado de la manga éste, aunque no creo que se haga tan famoso. Es repelente.

Y en este otro dan lecciones a la gente mayor. Claro, hacen el gamberro, se comportan como niños y luego caen enfermos. Suerte que tienen el medicamento. Qué fuerte me parece.

Y es que la tos aparece en el momento más inconveniente siempre, ¿eh? Con este recurso hay muchos, pero me quedo con éste, el más típico.

Y para terminar os dejo con el making of de un anuncio de esta temporada y que, por lo menos, huye de los tópicos habituales.

10 enero 2010 at 09:32 15 comentarios

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Teleadicta sin remedio

Avatar de Desconocido"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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