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A tortas con ‘Perdidos’

Ya está aquí. La semana que viene se estrena en Estados Unidos la sexta y última temporada de Perdidos. Dejando de lado las filias y las fobias personales (a mí me entusiasma), lo que parece claro es que éste si que va a ser un acontecimiento de los que van a hacer época y en las teles nacionales están de uñas por ver quién consigue llevarse a los espectadores.

Durante mucho tiempo desde las televisiones se ha pasado olímpicamente de las descargas. La gente que descargaba era un público minoritario pero por fin llegan síntomas de lo que todos estábamos esperando. Internet domina a la tele y las cadenas quieren que los «descargadores» se hagan con el control del mando a distancia. Primero los expulsan y ahora quieren volverles a conquistar. No es como reconocer su error y no sé yo si llegan a tiempo. A quien compadezco de verdad es a la gente que hace los subtítulos. ¿Para cuándo un monumento en su honor?

Pero a lo que iba. Las posibilidades de ver la sexta temporada de Perdidos en las teles se han multiplicado de forma considerable y, sí, tenemos donde elegir:

  • Digital +: versión subtitulada del episodio en la Taquilla Series un día después del estreno americano. Dentro de la misma plataforma, además, está el canal Fox HD que ofrecerá el episodio doblado y en alta definición una semana después.
  • Fox: Canal de pago que está en distintas plataformas. Ofrecerá el episodio doblado una semana después del estreno americano. Formato 4:3. Empieza a las nueve y media de la noche, antes que en Cuatro, y tiene mucha menos publicidad y mejor gestionada.
  • Cuatro: Ofrecerá el episodio doblado el mismo día que Fox, a las diez y cuarto de la noche y en formato panorámico.

En este artículo se da leña de la buena a Fox porque, siendo un canal de pago, se supone que tendría que ofrecer a sus espectadores más ventajas respecto a una cadena generalista. No mencionan los muy cucos, por ejemplo, que Fox ha estado emitiendo la actual temporada de House subtitulada, pero es que hay cosas que no interesa decir. Y tampoco dicen nada de la publicidad abusiva de Cuatro. Se los llevan los demonios porque tienen miedo de no llevarse el gato al agua. Ya les escoció que AXN hiciese récord con el estreno de FlashForward pero creo que se equivocan si sitúan en el centro de sus ataques a las cadenas temáticas de pago. Ven la paja en el ojo ajeno pero no ven la viga en el ojo propio.

¿Acaso Cuatro no se ha ganado merecidamente el título de «cadena oficial maltratadora de series»? Durante cinco temporadas, primero Televisión Española y luego Cuatro han tratado la serie con una desidia asombrosa. Cambios de días de emisión, parones, maratones absurdos…,. Y quieren remediar eso a última hora, deprisa y corriendo, y encima intentando machacar a la competencia con argumentos endebles.

En todo este tiempo la gente ha aprendido a sacarse las castañas del fuego y a no esperar a ver lo que ellos tuvieran a bien hacer. A estas alturas ya no hay remedio porque ¿cómo se lucha contra la ansiedad de los fans? No hay manera. Tendrán audiencia, claro, unos y otros, pero no toda la que hubieran podido conseguir si se hubiesen tomado en serio desde el principio la serie. Igual es que les ha pillado por sorpresa el «efecto Perdidos» pero si ha sido así lo único que demuestran es una estrechez de miras alarmante. Y llegados a este punto, ¿qué vais a hacer vosotros?

27 enero 2010 at 08:51 15 comentarios

21 días desmontando el porno

Supongo que el reportaje de anoche de 21 días en la industria del porno habrá decepcionado a mucha gente porque, como ya dijimos, ni Samanta Villar hizo una escena porno, ni la cantidad de imágenes porno que se vieron fueron para tanto, ni nada de nada. Se veían cosas, sí, pero diseccionadas como con bisturí. El reportaje de anoche fue como desvelar en qué consisten los trucos de magia.

Yo tengo sensaciones contradictorias porque, como me pasa casi siempre con este programa, me satura el formato en sí. Los contenidos no, que me parecieron muy interesantes. Los testimonios obtenidos estuvieron muy bien tratados aunque creo que llegaron demasiado lejos con la chica que tenía un hijo. Vale que ella decidió salir pero por lo que decía saltaba a la vista que no era demasiado consciente del impacto social de estos reportajes y no sé yo si el menor va a salir indemne de todo esto. El resto de historias fueron muy humanas y, por lo menos para mí, educativas.

Lo que no me gustó fue, como siempre, lo que representa el personaje de Samanta Villar. Es algo así como la voz del pueblo, que se supone que pregunta, piensa y actúa como el grueso de los espectadores y yo no me siento para nada identificada. ¿Un butanero en una peli porno? Vamos, hombre, que ese es un mito de los sesenta. Me molestó especialmente un comentario: cuando estaba repasando la receta para su película dijo algo así como «estudiar una carrera para esto», comentario que me pareció que de alguna manera degradaba a las personas con las que había estado hablando hasta el momento. No recuerdo que le preguntase a nadie por sus estudios ni nada parecido. ¿Tan indigno y raro le parecía lo que estaba a punto de hacer? Y eso que se supone que empatiza con las personas con las que trata. En fin, que seguramente me lo tome demasiado a pecho.

A estas horas aún no se han publicado los índices de audiencia pero no creo que les haya ido mal porque la expectación creada fue grande, aunque sería interesante ver la curva de evolución de los datos, una información de la que no dispongo, para ver si el reportaje mantuvo el interés hasta el final o si, viendo cómo iba la cosa, la gente decidió cambiar de cadena.

Samanta Villar terminó el reportaje bromeando sobre la posibilidad de protagonizar una escena y durante todo el programa el tema estuvo latente y presente, conscientes como eran de que el interés estaba ahí. Es una pena. Si no fuese un formato tan centrado en una persona el contenido del reportaje, muy interesante para mí, pasaría menos desapercibido pero me da la sensación de que hasta ellos asumieron desde el principio que los miedos, las preocupaciones y las dificultades de las personas que hacen porno eran lo de menos. Lo importante siempre es Samanta Villar, justo lo que menos me interesa.

26 enero 2010 at 07:15 22 comentarios

Estrenos de hoy: hagan juego

Aunque Cuatro es la cadena que más se la juega hoy, no es la única. Estamos a finales de enero y algunas parrillas siguen sin mostrar la estabilidad necesaria como para fidelizar al espectador, ese bicho raro que pide que se emitan los programas de una forma regular y siempre a su hora. Si es que se nos ocurren unas cosas…,.

Además del 21 días de Samanta Villar, que llegará a las once y media de la noche, la tarde de Cuatro muestra signos inequívocos de falta de lucidez. Desde las tres y media hasta las cinco y veinte de la tarde, según su web, Cuatro emitirá dos episodios de Valientes, su nueva telenovela adaptada de la original argentina. Igual que Los exitosos Pells, igual. Dos horas de culebrón de estreno me parecen demasiados. Luego tienen programado un capítulo de Entre fantasmas repetido, por supuesto (prefiero Friends), y una emisión de El zapping de los surferos. Estos dos espacios son los que van a hacer de prólogo al estreno de Ana Milán en Password, que la pobre lo lleva claro porque la han dejado sin lead-in y eso está feo, muy feo. Lo que diga la rubia, el programa de Luján Argüelles, al final no se la juega esta semana y me parece un error, pero ellos sabrán.

Además, cambian todas las caras de los informativos y hasta los horarios. El de la noche, que ahora presentará Javier Ruiz, llega a las ocho, a la misma hora que el de laSexta. Nada de casualidades, nada. Gabilondo ha muerto, ¡viva Gabilondo! Veremos si él era el problema o es la forma que tienen de enfocar los informativos. A mí Javier Ruiz me gusta mucho y lo seguía al medio día, pero por la noche lo voy a tener más complicado.

En Antena 3, por su parte, presentan a las cuatro de la tarde Objetivo: Mediación, un programa que pretende hacer, otra vez, el paripé del debate de la situación de los jóvenes en los centros educativos. Apesta a moralina una vez más. Intentarán cortarle las alas al culebrón de Cuatro y, de paso, restarle duración a Tal Cual, a ver si por esas consiguen que mejore sus datos de audiencia.

Esta noche, en La 1, muerta La señora, emitirán una película, La caja 507. Podrían aguarle la fiesta a Samanta Villar porque algunas de las producciones españolas que están emitiendo han conseguido dar la sorpresa. Sin ir más lejos, el sábado con La vaquilla consiguieron un 15% del share y a punto estuvieron de darle la sorpresa a La Noria, que tuvo un 18%. Los de laSexta en cambio intentarán dar la campanada con la segunda entrega de Generación ni-ni, a la que han cambiado de día convenientemente para no ir a estrellarse el miércoles contra la final de Gran Hermano.

¿Qué va a pasar con todos estos cambios? Mañana lo sabremos. Pero si alguien quiere disfrutar de mis dotes adivinatorias, diré que creo que Cuatro lo lleva crudo. No tanto con Samanta Villar, sino como con el resto de propuestas. Es la cadena que más se la juega y lo hace de una manera algo irreflexiva porque presenta espacios nuevos pero sin ningún tipo de previsión de fracaso. El Objetivo: Mediación de Antena 3, por ejemplo, se compone sólo de cinco programas así que si no funciona, aquí paz y después gloria. La película de La 1 puede pinchar esta semana, pero se arregla a la semana siguiente emitiendo una película de otras características. Y la Generación ni-ni de laSexta ya nace con la peregrinación así que si van cambiando de día no va a extrañar a nadie.

Me guardo para otro día la publicación de una entrada titulada Callejeros Carroñeros porque después de leer esto me he puesto de muy mala leche y tanta bilis afea el blog. Haré lo que hay que hacer, me esperaré a que se emita, y después veremos.

25 enero 2010 at 09:58 10 comentarios

Los chicos son guerreros

Vengo hoy con un lote de anuncios de una famosa marca de desodorante masculino. Me gustan sus anuncios porque han sabido superar el mensaje tradicional de machos con barba de tres días y nos traen a tipos más cotidianos, imperfectos, pero con éxito arrollador. El empuje final para hacer esta entrada lo ha provocado el último viral de la marca, en el que juegan con los dobles sentidos, con las metáforas visuales y con gente de todas las edades. Recordad que balls significa pelotas. La señorita que hace la demostración es Jaime Pressly, la de Me llamo Earl.

En el siguiente el protagonista es Ben Affleck y me parece que está muy gracioso. Es el ejemplo claro de lo que decía arriba, de que empieza el imperio de los tíos normales, que es a los que quieren venderles el producto.

Ahora viene uno que transmite a la perfección las virtudes del producto que venden, un desodorante en dos partes. Me parece, además, que técnicamente está muy bien hecho. No como ese otro de la cerveza con limón, en el que juntan las botellas para hacer a una persona de la suma de todos. Aquí han llevado el recurso a sus últimas consecuencias y, me parece a mí, que aciertan.

Y aquí tenéis un anuncio de la marca pero de 1998. La idea era la misma, pero contado todo con más pudor que ahora. Y tiene un final alternativo.

Los señores de YouTube ya advierten que este anuncio puede no ser apto para menores así que mirad qué dice vuestro carné de identidad antes de darle al play. Más metáforas y dobles sentidos, sin dejar de lado el sentido del humor encarnado en el tipo que está en el local. Siempre suele salir algún chico que sufre las consecuencias del poder del desodorante.

Y las bandas sonoras de los anuncios también son muy importantes. En éste, el Love is in the air sirve para relanzar y transformar el mensaje ese caduco de que el desodorante no te abandona.

Y hay muchos más, ya sabéis que podéis poner los que queráis en los comentarios. Respecto a las polémicas que generan, pues no sé. A mí me parecen divertidos, cumplen su función publicitaria y en el fondo no son más que anuncios.

24 enero 2010 at 09:42 8 comentarios

Samanta Villar no hará porno

Cómo son las cosas, ¿eh? Samanta Villar el próximo lunes partirá la pana con su reportaje 21 días en la industria del porno, aprovechándose además de que ya no está La señora para hacerle sombra. Se han montado una promo muy creativa, que podéis ver arriba, en la que da a entender que hará una escena porno. Eso le produce curiosidad a cualquiera, hasta a mí.

Pues bien, lo que hará será dirigir una escena porno, pero no la protagoniza, como nos cuentan aquí. A los de Cuatro no les debe de haber hecho mucha gracia que se publicase la noticia, con el empeño que han puesto en vender que la periodista iba a hacer lo que nadie se imaginaba. Lo han vendido bien, que conste, pero yo nunca me terminé de creer que fuera a ser verdad.

El caso lo traigo a colación porque nos sirve para ver cómo se genera expectación en la tele, cosa cada vez más complicada porque ya está todo inventado. En el caso concreto de 21 días, el programa no ha hecho sino defraudar expectativas una y otra vez, pero eso no afecta demasiado a su credibilidad. En la tele, la memoria a corto plazo es efímera y los espectadores nos olvidamos pronto de los chascos.

En 21 días sacan mucho partido de esta situación y se benefician, además, de que no son un programa semanal, con lo que cada vez que aparecen da la sensación de que están haciendo algo nuevo. El ejemplo más claro quizá sea el programa de 21 días en la mina, en el que Samanta Villar sólo estuvo en la mina un rato. Cuando hizo 21 días a ciegas también hubo quién cuestionó con pruebas que hubiese llevado los parches de los ojos durante todo el programa. Todas estas cosas son importantes a posteriori pero mientras se emite el espacio, cumple de lejos su función.

21 días entretiene, muestra una realidad personalizada en Samanta Villar, interpreta y enseña justo lo que los espectadores quieren ver, ni más ni menos. El formato me parece bueno y le reconozco el éxito. Han sabido conectar con el público dando un paso más hacia la intimidad, pero sin desvelarla totalmente. A mí no me suelen gustar sus enfoques, prefiero puntos de vista más neutros, pero entiendo que a la gente le guste.

Con el porno entran en un terreno en teoría pantanoso pero, como siempre, las promos no pasan de ser un cebo. Es normal que las hagan. Habría estado bien que el secreto del programa no se desvelase hasta el final, pero no creo que el saber que Samanta no hará su película afecte demasiado a la audiencia. Eso sí, dicho sea de paso, el poner tantas veces «porno» en una entrada seguro que me multiplica las visitas al blog. Al final soy igual que ellos.

23 enero 2010 at 10:12 17 comentarios

El tsunami de Karmele toca tierra

Prometo que ésta va a ser la última entrada que le dedique al tema, lo prometo, pero quiero decir algunas cosas respecto a la descalificación de Karmele Marchante en Eurovisión. La primera: que se veía venir, ya lo comentamos aquí, y creo que eso era algo que sabíamos todos, pero todos, así que no sé a qué viene ahora el escandalizarse. Desde que se abrió el período de votaciones hace unos días han llovido las noticias que denunciaban incumplimiento de las bases del concurso. Se ha dicho que la canción no era inédita, como marcan las normas, que incluye referencias políticas porque tiene estrofas de un himno franquista, y que incluye una marca comercial.

Pensaba yo, eso sí, que la iban a tumbar en la gala final con los votos del jurado, pero por lo que sea han decidido hacerlo ya y no esperar más. Con ella han caído también, por incumplir las normas del concurso, Chimo Bayo, Kejío y Juan Losada, pero de estos se habla menos, obviamente.

Lo que me parece de escándalo es la nota de prensa que ha publicado Telecinco. Sabiendo como sabían que esto iba a pasar, imagino que la tenían escrita desde hace tiempo, pero el titular con la que la adornan es un ejercicio de demagogia impresionante: «Golpe a la democracia en Eurovisión». Ahí, ahí, es lo que estaban deseando. Y en el texto incurren en errores de bulto para arrimar el ascua a su sardina y enfervorecer a las masas, como cuando dicen: «ha quedado fuera de Eurovisión cuando lideraba el ránking». No, señores, no, porque liderar el ránking no ha sido nunca garantía de ir a Eurovisión. En la final habría quedado fuera.

laSexta se lleva su garrotazo correspondiente: «es una medida discriminatoria y anticonstitucional. No entendemos por qué un candidato de La Sexta puede llegar a Eurovisión, y no uno de Telecinco». La respuesta es bien sencilla: porque los de laSexta lo hicieron los primeros, fueron originales, y se lo montaron muy bien, y ustedes han hecho una patochada cutre. Curioso que no mencionen a los candidatos del Anda ya pero, claro, eso son del grupo Prisa, con el que se acaban de fusionar.

Y para colmo se meten con los «eurofans» y dicen: «presión del lobby de fundamentalistas eurovisivos». Toma castaña. Si fuera cosa de aceptar presiones, los cien mil votos que llevaba la canción de Karmele habrían pesado más, ¿no?

¡Bah! Tonterías para reventar los audímetros con Sálvame, que echarán humo hoy y en días sucesivos. Yo soy la primera que cuestiona el proceso de selección abierto pero no porque sea más o menos manipulable, sino porque me parece hipócrita. La polémica, no obstante, les viene bien a todos.

22 enero 2010 at 09:56 19 comentarios

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Teleadicta sin remedio

Avatar de Desconocido"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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