Posts filed under ‘Ficción internacional’

La paradoja española de ‘Perdidos’

¡¡Esto es de locos!! El final se acerca. La madrugada del domingo 23 al lunes 24 de mayo, a las cinco de la mañana, Cuatro y Fox emitirán en versión original subtitulada los dos episodios, el 17 y el 18, que ponen fin a Perdidos. Juego set y partido en apenas unas semanas. Ésta es la buena noticia, o la mala, según como se mire.

Los de Mundoplus han hecho sus cuentas y han descubierto un vórtice que puede llevar de cabeza a más de uno, una paradoja que le viene al pelo a la serie, sí, que está llena de ellas, pero que en lo práctico es una chapuza como un piano. Según su reflexión, hay que estar al loro porque podemos encontrarnos con la siguiente contradicción:

  • La emisión de los episodios en la tele nacional lleva una semana de retraso respecto a la americana. En Estados Unidos hubo un parón la semana pasada así que los que veáis la serie por la tele esta semana no tendréis capítulo.
  • En Estados Unidos quedan por emitirse los siguientes capítulos:
    • «The Candidate»: Martes, 4 de mayo de 2010.
    • «Across the sea»: Martes, 11 de mayo de 2010.
    • «What They Died For»: Martes, 18 de mayo de 2010.
    • «The end»: Domigo, 23 de mayo de 2010.
  • En España, la emisión con una semana de retraso exceptuando el capítulo final quedará así:
    • «The Candidate»: Martes, 11 de mayo de 2010.
    • «Across the sea»: Martes, 18 de mayo de 2010.
    • «What They Died For»: Martes, 25 de mayo de 2010.
    • «The end»: Domigo, 23 de mayo de 2010.

¿Lo estáis viendo? El episodio 16, «What They Died For», se emitirá en Fox y en Cuatro después del final de la serie, si es que no hacen nada por evitarlo. Por supuesto, si ellos no lo hacen tendremos que hacerlo nosotros. Los que no descarguéis habitualmente esa semana no os va a quedar más remedio. Repito: la semana del 18 de mayo hay que bajarse el capítulo 16 a toda leche para llegar a la final del domingo con todos los deberes hechos.

No faltará quien diga que la culpa es del doblaje, encima, que corren como locos para ofrecer los episodios con una semana de retraso respecto a la emisión del capítulo original. Si pensamos en cómo estábamos hace un tiempo en este sentido, hay que dar gracias de que ciertas series y ciertos canales empiecen a tomarse en serio el tema de ofrecer a los espectadores lo que queremos. En Fox, por ejemplo, están emitiendo la actual temporada de House en versión original subtitulada los domingos a las doce de la noche y el capítulo doblado lo emiten una semana más tarde en prime time.

De acuerdo, ninguna de estas soluciones es la óptima y con el caso Perdidos se demuestra que es una estrategia con una debilidad evidente que lleva al absurdo pero también hay que tener en cuenta que en este tipo de emisiones la tele nacional está en pañales, los derechos de las series valen un potosí y los espectadores seguidores de una ficción ya no se fían de lo que la tele convencional puede ofrecerles después de decenas de experiencias frustrantes en lo que se refiere a seguir una serie por televisión.

Y es que ésta es mi conclusión, queridos. Echarle la culpa al doblaje de todos nuestros males es fácil, es una cabeza de turco de lo más conveniente y apropiada que, además, permite hablar de la supuesta ignorancia del espectador que no ve series subtituladas y demás. Una cortina de humo como un piano que oculta una verdad como un templo: la culpa es de las televisiones. Han hecho y deshecho con las series lo que han querido, como han querido, a su libre albedrío, consiguiendo que una parte importante de espectadores se sacaran las castañas del fuego de otra manera. ¿Y ahora quieren hacerles volver? Pues como no lo hagan mejor, me temo que van a seguir perdiendo espectadores a toda pastilla. Dicen que nunca es tarde si la dicha es buena pero no sé yo si a estas alturas las teles tendrán oportunidad de recuperar el terreno perdido. Mientras Internet ha ido evolucionando han mirado para otro lado, como si el asunto no fuera con ellas, y les han pillado con el carrito del helado. Se lo tienen merecido.

3 mayo 2010 at 07:43 16 comentarios

Recuperando clásicos: ‘Spitting Image’

Qué difícil se me ha hecho encontrar información para esta entrada porque en la red en español hay muy poco de Spitting Image (1984-1988, y cinco especiales hasta 1996), mi inglés deja mucho que desear y los resultados del Google Translator requieren un nivel de interpretación abstracto que aún no he conseguido alcanzar. Pero a pesar de las dificultades me he empeñado en ello porque Spitting Image fue un programa de mi infancia, lo recuerdo como un gran programa de humor y quería contribuir a su memoria a la vez que estimulaba la mía propia.

Spitting Image fue una parodia ácida, crítica y satírica de la actualidad de los años 80 que se desarrolló sin ningún tipo de filtro y que tuvo como principal caldo de cultivo la Guerra Fría encarnada en los muñecos de látex de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y la familia real británica. Además, famosos de todo pelaje sufrieron su sarcasmo y adornaron lo que finalmente fue un éxito, aunque en sus inicios rozó la cancelación, cuando el espectro de personajes se limitaba a la política. En temporadas posteriores incluyeron a personajes famosos y la ecuación entonces fue completa. La canción que encabeza la entrada se convirtió en número uno y ese sólo fue uno de sus éxitos. El éxito de la serie murió con el inicio de los noventa y el cambio del panorama político. Hicieron tan popular a Margaret Thatcher que cuando ella se retiró de la vida política todos los esfuerzos por hacer el programa sin ella, incluyendo tiras de dibujos animados, resultaron inútiles.

Para que os hagáis una idea del nivel de crítica de Spitting Image basta recordar algunos trazos de sus personajes principales: Thatcher, era una tirana fascista; Reagan era un inepto total y poco más que un tarado; la Reina Madre era una loca borracha; Juan Pablo II no creía en Dios y hablaba con acento tejano; Michael Jackson era albino; y Schwarzenegger estaba acomplejado por el pequeño tamaño de sus genitales. Estos son sólo unos cuantos ejemplos de un plantel enorme de personajes muchos de ellos directamente relacionados con la actualidad británica, pero otros también eran de sobra conocidos aquí.

Esta parodia de Cher y la cirugía estética adaptando un tema conocido de ella no fue única. La música fue muy importante en Spitting Image y cada canción se aprovechaba para transmitir un mensaje adaptado a los personajes en cuestión. Con la adaptación de Land of confusion, de Genesis, dieron a entender que Thatcher y Reagan iban a provocar la tan temida guerra nuclear. Con sus canciones denunciaron el régimen del apartheid, la campaña electoral de Reagan o se burlaron de la promiscuidad sexual del Príncipe Andrés, entre muchos otros.

Un programa de esta magnitud, obviamente, dejó su estela a lo largo y ancho del mundo. Muchos países tuvieron sus propias adaptaciones y en España no hemos sido menos. Las influencias de Spitting Image se dejan sentir hoy en día en muchos programas que nos serán más fáciles de recordar. Algunos de ellos siguen en emisión y otros ya forman parte de la historia. Pondré en primer lugar ese en el que estáis todos pensando.

Las noticias del guiñol (1995-2005), fue una adaptación de un programa francés que, a su vez, se inspiraba en Spitting Image. Los paralelismos son más que evidentes después de todo lo que os he contado. Eso sí, hay una diferencia más que palpable: los guiñoles españoles jamás parodiaron a la familia real y aquí podemos encontrar una posible explicación. Pero antes de Las noticias del guiñol hay que mencionar el espacio catalán 135 escons (135 escaños, en 1985), que hacía una parodia del parlamento catalán con marionetas. En la ETB disfrutaron de Txoko Latex, una versión más light del original, y en TV3 siguen en antena Polònia (centrado en la política), y Crakòvia (centrado en el deporte), dos ejemplos de la evolución del formato marcado por Spitting Image. Otras parodias que nos recuerda Miguel Herrero en su blog: en Pero… ¿esto qué es? (1989-1991), había una sátira política muy ligera con muñecos de látex; el látex más reciente aparece en La escobilla nacional (Antena 3), pero yo creo que desaprovechado; en La hora chanante y Muchachada Nuí, por supuesto, también hay mucho de Spitting Image; y para parodias ácidas las que hacía Gurruchaga en Viaje con nosotros (1988). Allí salió un hombre real que se hizo muy famoso por su extraño parecido con Felipe González. Éste no era de látex.

Si después de esto aún os quedan ganas de ver más cosas, os enlazo este vídeo de la mediateca de Televisión Española donde los de Documentos TV hacen un repaso a los mejores sketches de Spitting Image y en castellano. Creo que por hoy vais servidos.

2 mayo 2010 at 08:54 10 comentarios

‘V’, la renovación de un clásico

Ayer caí por casualidad en la emisión del piloto de V en TV3 y qué alegría, oigan, qué alegría. Llevaba tiempo oyendo y leyendo maravillas de la serie y la tenía en la reserva, para cuando tuviese un momento, así que anoche tuve la oportunidad de despejar todas mis dudas. Allí me planté, exigente con el remake porque la original causó furor y mi nostalgia no perdona según qué deslices, pero no hizo falta ponerse en plan revisionista porque la V de 2009 aprovecha lo mejor de la serie de 1983 y consigue desprenderse del aire crédulo de las producciones ochenteras. Con unos buenos y malos igualmente bien definidos, entran en juego otras cuestiones de índole moderna que están tratadas con soberana maestría.

Disfruté como una enana esperando a que saliese la piel de lagarto, y salió donde menos me lo esperaba. Los efectos son la bomba, claro, de eso no tenía dudas. Los personajes se enfrentan a conflictos éticos y morales que pondrán en solfa su intención de salvar el mundo y de organizar la resistencia. Otros, por su parte, ya han vendido su alma al diablo digo, a los visitantes, por una razón u otra, y se han dejado hipnotizar por la mirada de la serpiente. Si tuviera que elegir entre el catálogo de reptiles, le atribuiría el papel de víbora sin dudarlo ni un momento.

El piloto es intenso, con mucho ritmo, y deja abiertos los hilos más importantes de la serie. La dirección es firme, atrevida, con cambios constantes de escala, y las tramas no cojean, ya sean tramas emotivas, místicas o policiales, que de todo hay en esta serie. A los pocos minutos me olvidé de que estaba viendo un remake y si bien es cierto que es complicado luchar con la revisión de una historia mítica en la Ciencia Ficción, por ahora y sólo a la vista del piloto parece que no se han dejado amilanar por los precedentes y han conseguido hacer suya una historia que debería de ser Patrimonio de la Humanidad por la trascendencia que tuvo.

La nota negativa es que la serie en Estados Unidos no está funcionando tan bien como se esperaba. Tras el parón ha vuelto haciendo mínimos (cuidado con los spoilers de la entrada que enlazo), y eso es señal de alarma. Veremos si recupera fans a golpe de guerra, que es en lo que andan allí. Yo por ahora no pienso perderme los episodios de TV3. Sin comerlo ni beberlo se me ha quedado una parrilla de jueves la mar de apañada: Mujeres desesperadas y The good wife en Fox, y luego V. ¿Qué más se puede pedir?

23 abril 2010 at 07:10 5 comentarios

No hay ‘El príncipe de Bel-Air’, y los medios se lo creen

Habría podido estar bien, ¿no? Will Smith sigue siendo un tipo gracioso y majo, pero alguien con un Twitter sin verificar (aquí la explicación de qué es una cuenta verificada), en su nombre, lanzó ayer un bulo sobre la vuelta de la serie y varios medios españoles le dieron crédito. Cuando digo medios me refiero a esos serios a los que todo el mundo hace caso, no a bloggers humildes que no publicamos más que tonterías. Para que luego vengan a hacer distinciones entre lo que es y lo que no es periodismo.

La palma se la llevan, por ejemplo, los de Vertele, que publicaron la noticia falsa como exclusiva mundial y en lugar de rectificarla la han borrado y cambiado por la nueva. Eso sí, en los comentarios puede leerse eso de «zas, en toda la boca». No tengo especial simpatía por Vertele, he de reconocerlo, porque más de una vez se les ha pillado en un renuncio y tienen esa fea costumbre del «copia y pega» pero sin citar la fuente. Espero que no les moleste que lo diga porque, al fin y al cabo, en su universo superior yo no soy nadie.

Pero no han sido los únicos que han publicado el fake. Aquí os dejo una galería de ejemplos (haciendo click en las imágenes podéis ampliarlas).

El caso es que la recuperación de la nostalgia vende tan bien y El príncipe de Bel-Air es una serie tan mítica que todos nos habríamos tirado a verla de cabeza  y sin red. Somos un público débil, hemos de reconocerlo. Como comentamos en el grupo interno de ¡Vaya Tele!, la noticia tenía tirón pero era mejor esperar a que los medios americanos lo confirmasen, y la confirmación no llegó nunca.

A ver, que equivocarse en estas cosas es muy fácil. Tan sencillo como que alguien de tu confianza te dé una información falsa y luego te deje con el culo al aire, que eso suele pasar. Pero rectificar es de sabios y aunque escueza que te metan un gol, hay que saber aceptarlo con cierta dignidad. No sé por qué habrá corrido tanto la noticia ni qué habrá sido primero, si el huevo o la gallina. Cuando vemos un titular así en Europa Press, por ejemplo, da que pensar y empiezan las dudas acerca de si será verdad o no, pero esperar es casi tan importante como publicar antes que nadie, que es el eterno dilema.

Quizá es que ayer estábamos escasos de bombazos, quizá es que la actualidad televisiva cada vez da para menos y hay que agradecer estas novedades, no lo sé, pero por una vez me alegro de que la gente de los blogs haya tenido paciencia. En eso le ganamos a la prensa tradicional, que andan escasos de recursos ante los nuevos medios. Muchos no sabrán qué es Twitter y ahí empieza el fallo, en creerse y publicar lo que aparece en una red social con un usuario sin verificar, cosa que demuestra un profundo desconocimiento de Internet que a estas alturas ya puede costar más de un disgusto.

Para los curiosos, os remito a esta entrada en la que hay un listado de televisivos verificados con Twitter. Es decir, de gente que Twitter ha contrastado que son quienes dicen ser. Y es que Internet lo carga el diablo, señores de la prensa seria, y ya es hora de que empiecen a incluir en sus plantillas a gente que sepa de estas cosas porque de lo contrario van a quedarse atrás en la carrera por la información. Las fuentes de información cambian a un ritmo superior al que cambian los temarios de las facultades de periodismo, pero hay otros profesionales que podrían sacarles las castañas del fuego.

En cualquier caso, después de todo el lío, si yo fuera Will Smith me plantearía seriamente lo de volver a hacer la serie. Eso sí, si se decide y quiere publicidad, va a tener que repetirlo varias veces para que nos lo creamos.

21 abril 2010 at 07:51 5 comentarios

Amigos de ficción que más valdría no tener, o sí

En multitud de series aparece la figura del amigo del protagonista, una mezcla de escudero y de antihéroe con la capacidad de meter la pata, de sacar de quicio al protagonista y de hacerse perdonar, todo para destacar las virtudes del héroe o heroína en cuestión. Son personajes fieles pero limitados en sus posibilidades, suelen ser irritantes, cansinos, con una capacidad de compresión muy básica y con la habilidad para generar más problemas que otra cosa al protagonista. Hay algunos verdaderamente odiosos.

  • Chuck Fishman (Fisher Stevens), de Edición anterior: A esta serie me enganché cuando la emitieron en abierto por Canal +. El querido y odiado Chuck buscaba hacer negocio con el periódico que recibía Gary en un afán avaricioso que generó varios problemas en la serie. sin los obstáculos de Chuck, la vida de Gary habría sido un camino de rosas y la serie habría tenido mucho menos interés. Por cierto que el actor, ahí dónde le veis, estuvo saliendo tres años con Michelle Pfeiffer (aún hay esperanza, amigos). No digo donde sale ahora por no soltar un spoiler pero es posible que muchos le hayáis reconocido.
  • Vinnie Delpino (Max Casella), de Un médico precoz. Repelente a más no poder, creo que en parte por culpa de la voz de Pepe Carabias en el doblaje, Vinnie era el amigo tonto de Doogie, el médico precoz, que no hacía sino resaltar sus enormes virtudes y que, además, le mantenía atado a los problemas adolescentes que le correspondían por edad. Era el vínculo que ataba a Doogie a una realidad de la que su intelecto escapaba. Sin Vinnie, Doogie se habría convertido enseguida en un empollón repelente y la serie habría terminado mucho antes.
  • Vicky Groener (Kathy Griffin), de De repente, Susan. Atención, cuando un personaje es pelirrojo, como es el caso de la repelente Vicky, ya se nos dice que no puede tener demasiadas cosas buenas. Yo no tengo nada contra los pelirrojos, pero en la tele siguen simbolizando ciertos defectos recurrentes. Vicky, con su carácter impulsivo y su mal humor constante, no hacía más que meter en problemas a la dulce Susan pero no era mala, es que la dibujaron así, por eso Susan se engrandecía cada vez que le perdonaba. En esta serie tuvieron un reparto de lujo, con la consabida Brooke Shields, Nestor Carbonell (el imprescindible Ricardo Alpert), o el mítico Judd Nelson, icono de los 80.
  • Dennis Finch (David Spade), de Dame un respiro. Le hacía la vida imposible a Maya, la entrañable Laura San Giacomo, y a todos los compañeros de la redacción de la revista. Era un trepa de manual al que siempre le salían mal las cosas, como tiene que ser. Sin sus trabas, la vida de Maya habría sido un camino de rosas, pero siempre llegaba a tiempo de arrepentirse y de dar la opción de ser perdonado, engrandeciendo al resto del reparto. Tenía buen fondo pero estaba muy pero que muy escondido.
  • Brian Krakow (Devon Gummersall), de Es mi vida. Y no podía terminar sin un guiño a una de mis series favoritas de la vida. Sí, es un rollo adolescente, como comentaba ayer, que me hizo temblar por Jordan Catalano, el guaperas interpretado por Jared Leto (hormonas para qué os quiero). Como buena serie adolescente tenía un reparto muy amplio pero siempre sentí especial ternura por Brian, el vecino friki, patoso y sin habilidades sociales que estaba perdidamente enamorado de Angela Chase, la protagonista. Los desplantes, rechazos y humillaciones que sufrió Brian y su capacidad de volver una y otra vez a los pies de su amada no hacían sino destacar la faceta egoísta y caprichosa de una adolescente con un pavo existencialista de aquí te espero. Sin este clavo ardiendo, la autoestima de Angela no habría tenido dónde agarrarse.

Y ésta es mi selección de amigos que parecen más bien enemigos, cargados de defectos al lado de las virtudes de los protagonistas, siempre desempeñando un papel secundario sobre el que pivotaba la importancia de los que encabezaban los repartos. Qué protagonistas más sosos habríamos tenido de no ser por la maldad y la falta de saber hacer de algunos.

18 abril 2010 at 07:28 11 comentarios

‘Glee’ me ha robado el corazón

Soy una chica fácil, lo sé, porque a mi edad, pasando de los treinta de una forma desconsiderada, que me enganche a Glee debería de ser motivo de vergüenza pero qué lo voy a hacer, toda la vida me han gustado las series de adolescentes así, al peso. Ahora mismo también estoy viendo Gossip Girl, me he tragado alguna temporada entera de Física o Química y en mis tiempos seguí con fruición Al salir de clase, Compañeros, Sensación de vivir…,. Todo lo que huela a hormonas me engancha a la tele. Si hasta soy de las que defiende la relación entre Marcos y Eva en Los Serrano. Por no hablar de Buffy o Es mi vida. Sé que semejante mejunje referencial puede haber provocado algún que otro shock, y lo entiendo, pero tenía que sentar las bases de mi postura ante Glee.

A pesar de disfrutar de la serie como una enana, la estoy viendo en Fox. Es decir, con retraso respecto a la emisión americana. Pero los que aún no hayáis catado esta pequeña pieza de humor y música, Neox os da la oportunidad en abierto de hacerlo los lunes a las diez de la noche, a razón de capítulo doble. Ya han avanzado un poco, pero la trama no es compleja (no estamos hablando de The Wire, caramba), así que si os apetece investigar las claves del fenómeno aún estáis a tiempo. Sé que quedaría como una señora si ahora comentase la vuelta de la serie a Estados Unidos, pero no va a poder ser. Tampoco voy a decir nada de las tramas porque ya se me ha indigestado algún que otro spoiler malintencionado. Me voy a limitar a relatar los por qué de Glee.

Glee no tiene unas tramas despampanantes, las historias en sí están más vistas que el TBO, pero los personajes son la clave y se debaten entre la locura más freak y la necesidad de adaptación. Los guiones plantean las historias como duelos constantes, con malos de manual, tontorrones y el anti-héroe por antonomasia. La realización es osada, cambiante en sus puntos de vista, que refuerza la crueldad en forma de parodia de la vida en un instituto. Los miembros del Glee Club sólo tienen una oportunidad para triunfar, sus voces, y algunos adultos maquiavélicos parecen estar dispuestos a fastidiar el invento a la mínima, para no perder sus respectivas cuotas de poder. Una representación grotesca del fracaso y del éxito, con las dosis convenientes de bondad y de cursilería, todo agitado y servido con adaptaciones musicales que están partiendo la pana.

Glee no es un musical en sentido estricto aunque algunos de los temas escogidos sirvan para reforzar las tramas. No se pasan todo el rato cantando pero en cada episodio tenemos la oportunidad de ver números muy bien montados, buenas adaptaciones de canciones muy conocidas y coreografías tremendas. Es una serie con números musicales y su progreso simboliza el progreso de los personajes en sus tramas personales.

Llamadme floja pero yo soy de las que se emocionan con estas cosas. Tampoco mucho, no os vayáis a creer, pero lo suficiente como para desear que en mis tiempos hubiese podido formar parte de un club así. ¿Soy yo la única a la que la adolescencia se le hizo bola cuando intentó tragarla? Y de aquellas frustraciones seguramente vengan estos lodos. No quiero engañar a nadie diciendo que Glee es lo mejor que ha parido madre en los últimos tiempos, pero creo que por lo menos se merece un vistazo para que podamos dejarnos sorprender por un nuevo enfoque de un tema eterno, el de los inadaptados. Han hecho maravillas con el humor, la parodia y la música, y eso hay que reconocerlo.

17 abril 2010 at 06:59 20 comentarios

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Teleadicta sin remedio

Avatar de Desconocido"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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