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‘Vuelta y vuelta’, vuelta de tuerca
Harta como estoy de los programas de reportajes de testimonios, no pensaba ni ver Vuelta y vuelta, que empieza mañana en laSexta en el horario de Salvados, pero los muy ladinos han sabido vender muy bien el programa. El nuevo programa está a cargo del equipo del programa de Évole, y dicen en la web de El Terrat que «no tiene presentador ni colaboradores ni reporteros que se vean…,. Los verdaderos protagonistas son los testimonios anónimos». Además, Jordi Évole ya lo ha visto y lo pone muy bien en su blog. No me diréis que no saben buscarle las cosquillas a los espectadores más fieles.
Podría salirles bien la simplificación del género porque lo de los clones empieza a ser más que aburrido. Si es cierto que han conseguido un formato distinto con la estructura de los testimonios me quitaré el sombrero. A veces es la sencillez lo que importa en un contexto de programas de reportajes cada vez más barrocos, más anclados en la búsqueda de espectacularidad ya sea vía presentador (Rafa Méndez, Samanta Villar…), o ya sea por el tema (casas espectaculares, fiestas, mujeres forradas, hoteles…). Muchos se olvidan de la importancia de las historias. Precisamente, el programa que más me gustó de 21 días fue el de «21 días trabajando en el mar» porque ahí sí que importaron los protagonistas.
Estoy escribiendo esto y me acuerdo de Vidas anónimas, también de laSexta y que también jugaba al contraste entre realidades que compartían un hecho en común. No tuvieron demasiada suerte y su planteamiento fue superado por los formatos más agresivos de la competencia. En el caso de Vuelta y vuelta han sido listos porque estrenan en verano, esta época cada vez más proclive a éxitos de bajo consumo televisivo. Eso sí, tendrán que vérselas con el Fiesta, fiesta de Cuatro que, como podréis sospechar, recorrerá las fiestas populares para enseñarnos lo animales que somos.
En esta guerra temo decir que el pescado ya está vendido. Espero que el formato de El Terrat se beneficie de la audiencia residual de Salvados porque, dejando a un lado que yo soy «pro-Terrat», Vuelta y vuelta me parece que puede resultar mucho más interesante que Fiesta, fiesta por varios motivos: por su vertiente social, porque va a ser menos repetitivo (cada semana un contraste distinto), y porque el equipo ya ha demostrado que saben hacer tele de calidad. Nada de esto sirve de nada si el domingo no les ve ni el tato, claro, pero espero que la gente empiece ya a estar harta de los «pim, pam, toma lacasitos», igual que se han hartado de los niños que cantan. Toda repetición tiene fecha de caducidad y quizá ahora sea el momento de que los de la escuela Callejeros empiecen a caer, que se ponen muy pesados.
‘Perdidos’: lo que pasó, pasó.
«Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias».
Bueno, me enfrento a la tarea de dar mi opinión sobre el final de Perdidos con cierto miedo porque sé que hay gente cabreada a la que no quiero cabrear más, pero voy a intentar ser honesta, sincera, y transmitir mis sensaciones porque explicaciones de las de verdad no puedo dar muchas, o más de las que nos han querido dar a nosotros en la serie. Resumiendo, yo estoy más que contenta con el final planteado, satisfizo mis expectativas y optó por una de las líneas argumentales que justamente era para mí la más importante. A partir de aquí, spoilers a troche y moche. Estáis avisados.
Quiero empezar diciendo que me ha parecido un final coherente con todo el contenido de la serie: la redención, la expiación de la culpa, el superar traumas pasados…, todo eso se obtiene de forma clara y manifiesta en «The end» que, además, nos explica la trampa final de los guionistas (una trampa más, como ha habido otras), en la que hemos caído muchos: la línea temporal X no era una realidad en sí, era el compás de espera en el que los personajes consiguen alcanzar sus deseos vitales una vez superados los traumas que les frenaban. Es en esa línea en la que Desmond, constante, lucha para que todos recuerden lo vivido y se decidan a dar el último paso que les lleve hacia la luz.
Lo que ha pasado, ha pasado de verdad. Hasta el final de la quinta temporada todos los sucesos son reales pero en la sexta temporada lo importante es el ahora. En ese ahora no hay tiempo tal y como lo concebimos los seres humanos y aunque hemos creído ver un flash-sideway al final ha resultado que no, que ese misterio ha quedado resuelto y, aunque las connotaciones religiosas del asunto puedan exasperarnos, sólo se me ocurre llamar «limbo» a todo lo sucedido en la sexta temporada. Tampoco es de extrañar, durante toda la serie el enfrentamiento entre ciencia y religión, entre razón y fe, ha sido uno de los motores de las motivaciones de los personajes. En «Across de sea» quedó establecida la dualidad, la importancia de la luz, todo lo que ha sido la vida de los personajes en la isla en esta sexta temporada, así que quedaba claro que la luz iba a tener un papel importante en el final. Han dejado muchas cosas sin responder pero yo creo que sí, que lo importante, la metamorfosis de cada uno, ha ocurrido por fin. Han logrado resolver todos sus problemas. De hecho, la serie ha terminado en el mismo punto en el que empezó. Entonces un personaje abría los ojos, y en «The end» los cierra.
No todos murieron en el accidente de avión. Cada uno murió cuando le llegó la hora, unos estando en la isla, otros fuera y otros ni siquiera murieron. ¿Para qué fueron a la isla? ¿Por qué Jacob les metió en semejante fregado? Porque necesitaba encontrar a un guardián que se sacrificase por todos llegado el momento y ese ha sido Jack. Buscó para ello a personajes atormentados que fueran capaces de redimirse para enfrentarse a todo lo que iban a vivir allí. Por otro lado, una cosa es la isla, con sus mecanismo internos, y otra es la vida de los personajes. Desde el principio han primado más los personajes y el final ha sido coherente con eso. La isla sigue, ya existía cuando nacieron Jacob y su hermano, y ahora prosigue su historia pero no la nuestra, la de nuestros personajes, que han terminado por fin su periplo. Ha sido un final humano, de personajes, y han dejado al margen muchos aspectos de la ciencia ficción, eso es cierto, pero en lo que a mí respecta esos misterios no eran más que una excusa para contarnos todo lo demás.
Y esta son, en resumidas cuentas, las impresiones que hicieron que no me llevase un chasco ayer. Esperaba una conclusión así, feliz, emotiva, a la altura de los personajes. Cierto es que no ha sido un final apoteósico pero tampoco creo que haya sido anticlimático. De hecho, el ritmo de la serie me hizo intuir que no íbamos hacia un desenlace de respuestas, sino hacia un final en el que nos dijesen que lo importante son las preguntas, como así ha sido.
Mención aparte merece el papel de Cuatro en toda esa historia. Lo intentaron, pero no han estado a la altura. Los subtítulos, cortados y hasta omitidos a ratos; seis minutos escamoteados en los que se explica cómo Lapidus salió del submarino; y un debate posterior patético. El balance no llega a ser positivo y es de esperar que si hay una próxima vez se esmeren más y que aprendan de sus errores.
Os remito a otras opiniones que me han gustado especialmente y no por qué esté más o menos de acuerdo con ellas, sino porque creo que expresan muy bien sus puntos de vista: Nacho Vigalondo, Mr. MacGuffin, Anómalo y Pjorge.
Termino con otro fragmento de Ítaca, el poema que encabeza la entrada:
«No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado».
Namasté.
Blog sin spoilers de ‘Perdidos’
Hasta mañana no comentaré el episodio final para dar tiempo a los currantes a verlo. Eso sí, a partir de mañana no pienso ser tan precavida, que con un día y pico debería de haber más que suficiente. ¡Calienten motores! El fin de una era no puede pillarnos desprevenidos.
Las referencias televisivas de ‘Perdidos’
O, como decía la canción, «de dónde saca, pa’ tanto como destaca». Es imposible resumirlo todo en una entrada dominguera como la de hoy, previa al final del siglo (no penséis que exagero, que de siglo llevamos poco), pero sí que he querido hacer un repaso breve y sin spoilers a algunas de las cosas que todos hemos podido ver en televisión y que han terminado siendo el germen de Perdidos. ¿Os dais cuenta? ¡Cualquiera de nosotros podría haber creado Perdidos! Ahora sí que exagero, pero es que me puede la pasión.
- En los límites de la realidad, citada por Damon Lindelof aquí. Un clásico con todas las letras que no podía faltar en una enumeración como ésta.
- En la Lostpedia encontramos citadas las series que se mencionan o aparecen en Perdidos. Desde los Power Rangers hasta La casa de la pradera y, claro, no podía faltar Star Trek. Por lo visto Damon Lindelof tiene un póster del capitán Kirk en su despacho que aparece en los extras del DVD de la tercera temporada.
- El prisionero, que citan aquí (el artículo es brutal pero está lleno de spiolers). Yo me acuerdo de esta serie. A ver si veis paralelismos: encerrado en una especie de villa costera, con autoridades cuya identidad se desconoce y que quieren información.
- ¿Cómo no hablar de J.J. Abrams? Este hombre ya es un mito y son muchos los que sitúan su serie Alias como una de las antecesoras más directas de Perdidos. En este artículo, también con spoilers, repasan su trayectoria y lo explican a base de bien. En Alias fueron denominador común la vida interior de los personajes como condena, las mentiras y los giros argumentales.
- Y para terminar, un paralelismo friki a más no poder que he encontrado aquí. Los parecidos entre Perdidos y Dragones y mazmorras tienen que ser casuales pero a estas alturas ya no puede extrañarnos nada. ¿Será Locke el Amo del Calabozo?
Y en veinticuatro horas estaré inmersa en el visionado del final de Perdidos. No esperéis valoraciones para el mismo lunes, o sí, quién sabe. Quizá deje de margen un par de días para que todos los que trabajan puedan disfrutar y comentar. Respecto al tema de hoy, lo he dejado bastante abierto para que en los comentarios podáis dejar vuestras aportaciones. No os limitéis sólo a la tele si no queréis, cada uno que hable de lo que más le guste. Namasté.
‘Perdidos’: la agenda del gran día
Ya llega, ya llega. Sé que a muchos de vosotros os la trae al fresco, pero yo ya estoy nerviosa y sólo estamos a miércoles. El domingo será el final de Perdidos y la serie ya ha hecho historia. Sé que queda grandilocuente decirlo pero es lo que pienso: los personajes forman parte de la iconografía popular, Dharma es un emblema, la planificación de la serie es impresionante, la dirección de los capítulos es increíble. Pese a ser televisión, Perdidos ha superado con creces muchos estrenos que vemos en las salas de cine, tanto en calidad como en repercusión. Y se nos acaba.
Hablábamos hace unos días de qué iba a pasar con el episodio 16, que parecía que quedaba colgando de un hilo, y tanto Fox como Cuatro han ofrecido su respuesta. Quizá no sea la más satisfactoria pero sí parece la más coherente. Hasta ahora, Fox y Cuatro han ido de la mano en esto de promocionar el final de la serie, pero llegado el momento sus estrategias de emisión van a ser diferentes así que el que quiera puede elegir menú. A día de hoy, las propuestas son las que siguen:
- Cuatro: Episodio final a partir de las 6:30 de la madrugada del domingo 23 al lunes 24. En versión original subtitulada y sin publicidad. Me quito el sombrero porque así es como se hacen las cosas. Eso sí, llevad cuidado en esas horas. Yo, de hecho, huiré de Internet como de la peste porque un spoiler malintencionado puede fastidiarme todo el plan. El episodio 16 se emitirá inmediatamente antes también en V.O.S.E.,. El evento de Cuatro se llama «La noche perdida» e incluye muchas más cosas. El especial empieza a las 02:50 e incluye repasos, repetición de episodios, cortinillas especiales y hasta un concurso fotográfico. Luego empezarán las cábalas y debates, pero esa ya es otra historia.
- Fox: La emisión del episodio final es a las 6:00, sin subtítulos y se supone que realizando los mismos cortes que haga la ABC. Eso sí, su «Especial Perdidos» empieza a las 00:45 horas, bastante más pronto que en Cuatro, y harán un repaso de la serie además de repetir los episodios. Sinceramente, creo que Fox aún puede cambiar de estrategia porque la de Cuatro es bastante más interesante que la suya, a pesar de eso de «Primero en Fox».
Nunca pensé que diría esto pero me parece que si todo queda así y Fox no lo remedia voy a ver el episodio en Cuatro porque hay que reconocer que, esta vez sí, han hecho las cosas como tienen que hacerse. Una pena para los que tengáis que madrugar porque el lunes Internet va a echar humo (negro). Otros podrán presumir de haber ido a una de las grandes quedadas, pero a mí me pillan lejos. Por favor, que alguien cuantifique las bajas laborales del lunes, que creo que eso puede tener consecuencias negativas en nuestra ya de por sí maltrecha economía nacional. Eso sí, a estas alturas nadie dice nada de los finales alternativos que se emitirán en Estados Unidos inmediatamente después del episodio. Creo que el que quiera ver esos contenidos especiales tendrá que buscar otras fórmulas.
Y este es el panorama de cara al domingo por la noche. Será una noche intensa para unos y cansina para otros. Los segundos salen perdiendo porque con este tema los fans de Perdidos vamos a tocar las narices de lo lindo pero yo creo que se nos tiene que perdonar, que estamos asistiendo a un momento único y para nosotros todo esto es importante. Para que todos podamos expresar nuestra opinión al respecto, os dejo una encuesta. «¡Habla, pueblo, habla!».
Manolo Lama, ese humorista con la gracia en…
No sé si a la hora a la que leáis esta entrada el vídeo seguirá en su sitio. Yo lo he visto en el blog de Borja y todavía me encuentro estupefacta. Comparto al cien por cien la opinión de Eduardo Arcos y lamento profundamente tener que volver a incidir, una vez más, en que hay aspectos de la televisión que siguen siendo un verdadero asco y que a veces parece que vamos hacia atrás, perdiendo la dignidad en lugar de ganándola. Esta vez no ha sido Telecinco, no, ha sido la cadena antes llamada «progre», y quizá por eso a algunos les duela más, la que ha hecho espectáculo con un mendigo que no sabía de qué iba el asunto. La dignidad de la persona, el respeto, la empatía…, son cosas que no se enseñan en las universidades pero que una empresa tendría que tener en cuenta a la hora de desarrollar su trabajo. No puede valer todo.
J.R. Mora ha dado en el punto en el que más duele y ha dibujado una serie de viñetas imprescindibles para comprender cuán lejos se ha llegado con este asunto y el papel de la cadena. Yo no voy a ponerme a insultar a Lama ni a sus compañeros, que le ríen la ¿gracia? desde plató. Tampoco voy a hacer hincapié en la despreciable colaboración necesaria de los aficionados que participan en este circo. No creo que haga falta, todos ellos se califican a sí mismos.
Mirando el vídeo con detenimiento se entiende, para los que no seáis seguidores del espacio, que Manolo Lama siempre trae «sorpresas» al final de las conexiones. Él afirma que su intención es demostrarle al país que la gente es generosa. Mientras los aficionados ponen y quitan cosas en el platillo, seguramente temerosos de que el mendigo les robe el móvil y hasta la bufanda, se escucha cómo Carreño desde el plató dice: «Que no se la lleve». Después de hacer la gracia con otras cosas enseñan la calderilla que le han dejado y la moraleja es: «Que este hombre sea feliz».
Feliz sería si una panda de payasos no le tocasen las narices pero parece ser que como el señor pide en la calle, tiene que estar dispuesto a soportar las idioteces de todo aquel ser «superior» que pase por su lado. Desgraciadamente su situación de extrema necesidad es la que aprovechan para tomarle el pelo impunemente y sin pensar en que eso que está tirado en el suelo es, como ellos, un ser humano. Pero despedir a lo grande la conexión es más importante que ponerse en la situación del otro.
No entiendo qué criterios mínimos de ética y moral rigen las emisiones en televisión, cada vez lo entiendo menos. Los programas de entretenimiento, y en concreto este informativo deportivo de Cuatro entra en esa categoría, les guste o no, superan cada día los límites razonables de integridad y la política denigrante de todo por el espectáculo alcanza límites desproporcionados. Esos límites se superan con holgura cuando se abusa de uno de los involucrados, tal es el caso.
Hay quienes esperan consecuencias: un despido, un comunicado de la cadena, un expediente…,. Pero para que se consiga algo de eso no hay que meterse con el débil. Llamar hijo de puta a un directivo, como parece que ha hecho Paco González en la SER, es lo que toca el orgullo de la cúpula. Para estas cosas de la dignidad de un ser humano, los peces gordos no tienen tiempo.








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