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Para qué ha vuelto ‘FlashForward’
Anoche me zampé los dos primeros episodios de FlashForward «reloaded» en AXN, los dos primeros episodios después del parón antológico que sufrió la serie para reordenar sus tramas después de un inicio muy prometedor y una evolución a la baja. Desde mi punto de vista, FlashForward es una de esas series que tienen que triunfar sí o sí porque la cadena así lo quiere y necesita. A la ABC se le termina Perdidos en unos meses y necesitaban un éxito de repuesto. Publicitar FlashForward como la serie llamada a ser la sucesora de Perdidos fue un error y restó muchas oportunidades a la serie, sobre todo si aplicamos el concepto del «hype» a la televisión. Más o menos, en España sería equiparable el efecto Gominolas y que se traduce en el consecuente chasco del espectador.
Los diez primeros episodios antes del parón seguían la línea inicial propuesta de tener un final cerrado para la primera temporada que llegaría hasta el 29 de abril de 2010, día del desvanecimiento (eso ha tenido que cambiar a la fuerza). En esos diez episodios la trama avanzó muy lentamente, con subtramas molestas, protagonistas poco creíbles y un misterio poco interesante. El piloto prometía, pero el resto de episodios me parecieron pretenciosos y la evolución de la historia parecía que avanzaba a trompicones, oscilando entre un calme chica y una locura desatada. En ese estado de cosas anoche recibí el capítulo doble que retoma la historia con cierto escepticismo.
En el lado positivo, el experimento del parón nos permite ver y apreciar el trabajo de los guionistas, el esfuerzo por reforzar las tramas y deja la sensación de que han intentado colmar las expectativas de los espectadores. Había que avanzar y eso, en el lado negativo, se tradujo en soluciones rápidas. Para empezar volvieron a los efectos especiales impresionantes del desvanecimiento, de repente aparecieron personajes nuevos y otros secundarios han cambiado su rol como por arte del birlibirloque, a Benford le inyectan un droga para que recuerde todo su FlashForward, aparece el amor, se entra más en la vida privada de los personajes, se descubre la identidad del misterioso hombre del estadio, los malos dan la cara y los que eran malos hasta ahora tienen motivaciones. Muy bien, pues a pesar de todo la serie sigue sin engancharme. No acepto barco como animal acuático.
Hoy leo que Robert J. Sawyer, escritor de la novela en el que se basa la serie y guionista de la misma, dice que existe la posibilidad de escribir multitud de historias, tantas como seres humanos existen porque todos supuestamente vivieron el desvanecimiento. Bueno, todos no, claro, eso ya lo sabemos. Ahora se han sacado de la manga un segundo desvanecimiento que hay que evitar, un motivo más interesante que el del principio de la serie, cuando todo iba directo a revivir el primer desvanecimiento en abril, pero aún así la serie me sigue fallando y por mucho que se empeñen esta serie no va a llegar muy lejos. No lo digo yo, lo dice la audiencia de Estados Unidos, que es la que manda en estas cosas.
A mí el protagonista me deprime, el atormentado Benford me pone de los nervios, tan rebelde, tan válido, tan infeliz, tan ex-alcohólico, tan sobreactuado. Los malos me parecen de tebeo, sólo falta que cada vez que salen se oiga un «chan-chaaaannn» y brille un rayo en el horizonte. Los buenos y su desazón constante me cansan. Ahora ha aparecido alguien la mar de satisfecho con su flashforward y resulta que es un predicador que no hace más que hablar de Dios. En fin, que a estas alturas y después de todo, se aprecia el esfuerzo por dar un cambio de rumbo pero a mí siguen sin convencerme y creo que es porque la investigación no me interesa demasiado por culpa de los personajes y por la grandilocuencia del hecho. El tablón, las pistas, todo parece un «Deus ex machina» y que se avanza por casualidad, pero al tiempo defienden que el futuro se puede cambiar. Será que últimamente no me siento especialmente existencialista pero no veo el conflicto por ningún lado, o no han sabido transmitirlo. Creo que una certeza es un mal argumento y para flashforward, me sigo quedando con Perdidos.
A tortas con ‘Perdidos’
Ya está aquí. La semana que viene se estrena en Estados Unidos la sexta y última temporada de Perdidos. Dejando de lado las filias y las fobias personales (a mí me entusiasma), lo que parece claro es que éste si que va a ser un acontecimiento de los que van a hacer época y en las teles nacionales están de uñas por ver quién consigue llevarse a los espectadores.
Durante mucho tiempo desde las televisiones se ha pasado olímpicamente de las descargas. La gente que descargaba era un público minoritario pero por fin llegan síntomas de lo que todos estábamos esperando. Internet domina a la tele y las cadenas quieren que los «descargadores» se hagan con el control del mando a distancia. Primero los expulsan y ahora quieren volverles a conquistar. No es como reconocer su error y no sé yo si llegan a tiempo. A quien compadezco de verdad es a la gente que hace los subtítulos. ¿Para cuándo un monumento en su honor?
Pero a lo que iba. Las posibilidades de ver la sexta temporada de Perdidos en las teles se han multiplicado de forma considerable y, sí, tenemos donde elegir:
- Digital +: versión subtitulada del episodio en la Taquilla Series un día después del estreno americano. Dentro de la misma plataforma, además, está el canal Fox HD que ofrecerá el episodio doblado y en alta definición una semana después.
- Fox: Canal de pago que está en distintas plataformas. Ofrecerá el episodio doblado una semana después del estreno americano. Formato 4:3. Empieza a las nueve y media de la noche, antes que en Cuatro, y tiene mucha menos publicidad y mejor gestionada.
- Cuatro: Ofrecerá el episodio doblado el mismo día que Fox, a las diez y cuarto de la noche y en formato panorámico.
En este artículo se da leña de la buena a Fox porque, siendo un canal de pago, se supone que tendría que ofrecer a sus espectadores más ventajas respecto a una cadena generalista. No mencionan los muy cucos, por ejemplo, que Fox ha estado emitiendo la actual temporada de House subtitulada, pero es que hay cosas que no interesa decir. Y tampoco dicen nada de la publicidad abusiva de Cuatro. Se los llevan los demonios porque tienen miedo de no llevarse el gato al agua. Ya les escoció que AXN hiciese récord con el estreno de FlashForward pero creo que se equivocan si sitúan en el centro de sus ataques a las cadenas temáticas de pago. Ven la paja en el ojo ajeno pero no ven la viga en el ojo propio.
¿Acaso Cuatro no se ha ganado merecidamente el título de «cadena oficial maltratadora de series»? Durante cinco temporadas, primero Televisión Española y luego Cuatro han tratado la serie con una desidia asombrosa. Cambios de días de emisión, parones, maratones absurdos…,. Y quieren remediar eso a última hora, deprisa y corriendo, y encima intentando machacar a la competencia con argumentos endebles.
En todo este tiempo la gente ha aprendido a sacarse las castañas del fuego y a no esperar a ver lo que ellos tuvieran a bien hacer. A estas alturas ya no hay remedio porque ¿cómo se lucha contra la ansiedad de los fans? No hay manera. Tendrán audiencia, claro, unos y otros, pero no toda la que hubieran podido conseguir si se hubiesen tomado en serio desde el principio la serie. Igual es que les ha pillado por sorpresa el «efecto Perdidos» pero si ha sido así lo único que demuestran es una estrechez de miras alarmante. Y llegados a este punto, ¿qué vais a hacer vosotros?
‘House’ vuelve a la carga (sin spoilers)
Aprovecho que Cuatro anuncia el estreno de la sexta temporada de House para el próximo jueves para recomendaros que veáis el episodio. Se titula «Broken» («Roto»), y en él descubriréis, confirmaréis y constataréis que House es más House que nunca. El capítulo dura hora y media y no sigue el esquema típico de un capítulo de House (de hecho es un homenaje a la película Alguien voló sobre el nido del cuco). A pesar de eso el capítulo es vibrante, emocionante, desafiante, y los personajes que acompañan a House, que no son los habituales, se merecen pasar por derecho propio a la galería de los mejores personajes de la serie. La realización nos regala momentos bellísimos y el guión es uno de los mejores trabajos del equipo de la serie, explorando nuevas posibilidades pero sin perder las señas de identidad de un producto que los espectadores valoramos mucho. Yo me quedé emocionada con el episodio y me enamoré más aún de House (cuanto más imperfecto es, más perfecto me parece).
La pena es que el estreno de este episodio en Cuatro sólo es un avance y que para ver el resto de la temporada en Cuatro aún habrá que esperar. Este capítulo lo estrenó Fox el domingo pasado en versión original subtitulada (he visto ese y los subtítulos estaban más que bien). Según tenía yo entendido, los de Fox iban a emitir los capítulos en versión original los domingos por la noche, pero ahora no podría poner la mano en el fuego porque no encuentro ni rastro de esa información, apenas un sutil anuncio en una web de programación, pero en la web de Fox sólo anuncian el estreno de la temporada ya doblada para el próximo 27 de octubre.
Ya me había hecho yo a la idea de poder ver los capítulos en la tele, pocas semanas después del estreno en Estados Unidos, pero si mañana no emiten el segundo episodio en Fox voy a tener que poner el ordenador a trabajar, a pesar de que últimamente está en horas bajas y de que si le doy mucho tute se apaga como una bombilla.
Nos dan una de cal y otra de arena así que no puedo evitar pensar en una fantástica campaña promocional orientada al colectivo de «descargadores». Lo que me parece un error es anunciar a bombo y platillo el estreno de una serie doblada a los pocos días de su estreno en Estados Unidos y luego, si es verdad que se dirigen a los usuarios de Internet, que emitan sólo un episodio y que con ese caramelito pretendan conseguir que la gente espere el resto de capítulos en televisión sin verlos en el ordenador.
Por otro lado, y lo digo por Cuatro, programar ese estreno en jueves, compitiendo contra Gran Hermano o Cuéntame, es una órdago gigantesco. Si funciona sacarán la conclusión de que es una buena inversión estrenar los episodios tan pronto pero, ¿qué dirán si no funciona? ¿Le echarán la culpa a la estrategia de programación o concluirán que los espectadores no valoran el esfuerzo?
La semana pasada se estrenó FlashForward (impresionante), en Cuatro y en AXN. Además del éxito en Cuatro, fue el estreno más visto de la tele de pago y AXN marcó unos datos espectaculares en el estreno. En AXN se emitió lunes y en Cuatro martes, al día siguiente. Ambos éxitos demuestran que las ofertas no son incompatibles y que si hay una buena estrategia de programación, con una serie de estas características el éxito está asegurado. FlashForward se estrenó en Estados Unidos el 24 de septiembre y ya la tenemos aquí viento en popa a toda vela. ¿Por qué se hace esto con una serie de estreno como ésta, en cambio con House, que es éxito asegurado, nos toca esperar más? Supongo que es cuestión de dinero.
Respecto a esto y volviendo a House, el primer episodio de la temporada seis que estrenará Cuatro el jueves, Fox lo emitió del tirón, sin publicidad. ¿Harán los de Cuatro lo mismo? Sería hora de que ideasen estrategias de inversión publicitaria que no mutilasen las emisiones de las series aunque, claro, si las emiten con la publicidad convencional y tienen audiencia, para qué van a calentarse la cabeza.
Lo que no me gusta de Crusoe
Anoche Antena 3 estrenó sin mucho éxito Crusoe, la serie sobre las aventuras de Robinson y Viernes. Yo ya le había dedicado tiempo en Fox y con esta serie me pasa lo mismo que con Águila Roja o con Robin Hood, la serie que estuvo emitiendo La Sexta: es que todo me parece más falso que un duro de tres pesetas, a pesar de lo ingente de la producción.
Crusoe es una producción de las caras, con actores famosos en los flashback y muchos exteriores, pero a mí no deja de parecerme que van todos disfrazados como si estuviesen en una especie de fiesta pirata o algo así. Si fuese una comedia sería diferente porque en ese género soy capaz de obviar cierta parte de realismo, pero en el caso del drama me cuesta más.
Daniel Boone es una exitosa serie de los años 60 basada en un aventurero parecido a Crusoe en lo que se refiere al descubrimiento y a la supervivencia. Como podéis ver en la intro el tratamiento que se hace de la historia en los Sesenta tiene los mismos ingredientes que el Crusoe actual: paisajes idílicos, personajes guapos y limpios, vida rudimentaria resuelta con ingenio…, pero es que de Daniel Boone han pasado cuarenta años.
No me gustan esos flashback idílicos, en platós enormes rodeados de tul para que no se vea que no hay techo ni paredes, ni el maniqueísmo constante entre Robinson y los personajes que se cruza, ni esa cabaña limpia y perfecta en la que tiene todo tipo de comodidades, hasta un exprimidor de naranjas hecho con cocos. La trama amorosa y familiar que motiva todo el desarrollo tiene un tratamiento demasiado empalagoso para mi gusto y no me creo las aventuras, no siento su intensidad.
En resumen, que prefiero héroes menos perfectos, más sarcásticos, más rudos. Y Viernes es un listillo que me cae hasta mal. Las tramas secundarias con los piratas y demás que son las oportunidades que tiene para salir de la isla se ven venir a kilómetros. ¿Por qué tienen que intentar modernizar los clásicos? Si se les llama «clásicos» debe de ser por algo pero en esta versión ni se intuye.
Terror en televisión
El terror es una de las cosas que mejor suele funcionar en televisión, pero no en todas las cadenas. Telecinco finiquitó sus Películas para no dormir por falta de audiencia mientras que en Cuatro todas las series de misterio y de miedo les encajan como anillo al dedo. Como lo saben, entre hoy y ayer han preparado un maratón de miedo y han aprovechado para presentar ¿Hay alguien ahí?, la serie que está produciendo Plural, el equipo de Cuatro Milenio.
Los primeros especiales de miedo que recuerdo son aquellos que nos brindaba el Un, dos, tres. Monstruos divertidos, señoritas ligeras de ropa, música y canciones para revertir el espíritu de contricción de la fiesta española. Con el tiempo la televisión ha preferido las calabazas a los crisantemos y no es de extrañar. Televisivamente hablando es más atractivo y más rentable basar la parrilla en una fiesta convencional que en un día terrorífico (ya sabemos cómo se las gasta la religión católica en estas cosas).
No puedo dejar de recordar hoy una serie de la que ya hablamos hace tiempo, La tía de Frankenstein, una coproducción española en la que los personajes eran monstruos de verdad, entrañables pero monstruos. Felices recuerdos guardo también de La familia Monster, que televisión española tuvo el acierto de programar en La bola de cristal, otro programa de apariencia terrorífica (os dejo un enlace a una entrevista a Lolo Rico en Telepatrulla de lo más interesante).
Para terminar os dejo dos vídeo. El primero es de una serie de dibujos llamada La pandilla basura y en el segundo podéis ver lo que fue La pandilla basura de verdad, la colección de cromos, para todos aquellos que no los hayáis conocido. Hay que ver cómo la adaptación televisiva perdió todo el interés de los cromos, que se compraban en kioskos, se pegaban en un álbum muy endeble y estuvieron muy de moda.
Pekín Express empieza la verdadera carrera
La verdad es que tengo mucha curiosidad por ver cómo se desarrolla la aventura a partir de ahora. La sobremesas de Cuatro son un verdadero desastre y Pekín Express es el enésimo intento de relanzar la franja.
Ya sabéis que el concurso no me gusta demasiado y por lo que veo en la promo de arriba el especial diario es sólo para fans con entrevistas, momentos inéditos y demás. Parece los extras de una edición en DVD del programa. La edición de los domingos permanecerá intacta (sería absurdo tocarla puesto que funciona).
He estado leyendo sobre la expulsión de anoche. Los abuelos se han ido a tomar viento fresco. Una pena, eran los que más me gustaban. Estoy deseando, eso sí, que se venza el contrato que tienen con Cuatro porque al estar el reality grabado ni los expulsados ni los concursantes pueden decir esta boca es mía. Estoy segura de que si les dejasen cierta libertad para hablar, para airear conflictos, el programa funcionaría aún mejor, pero entiendo la decisión de la cadena, no podría ser de otra manera.
¿Creéis que hay algún tipo de riesgo en que Cuatro programe esta tira a diario? Yo no lo tengo claro. Por una parte, me parece que se corre el riesgo de saturar al personal, pero por otra, si no funcionase eso no afectaría al ritmo general del concurso, que se desarrolla los domingos. Eso sí, una retirada de este diario supondría otro varapalo a la sobremesa.
Yo me sigo quedando con Qué vida más triste. Ayer, cuando terminó, en casa nos quedamos con ganas de más. Nos está gustando mucho. Y el Salvados de ayer mejoró al de la semana pasada. Mis domingos son de La Sexta. He tenido que renunciar a Dirty Sexy Money (había que elegir). Después puse de pasada LEX y no pude soportarlo. En Fox empezó la quinta temporada de Anatomía de Grey y estaba emocionada y todo. Me gustó lo que vi, sobre todo en relación a la cuarta temporada, que ha sido de lo más irregular. Un gran primer capítulo, me parece, y aún me queda ver la segunda parte. Empiezo a adorar los domingos otra vez.








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