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Mujeres y hombres y viceversa contra La ruleta de la suerte
¡¡Cuidado!! A partir del lunes los de Mujeres y hombres y viceversa estarán haciendo de las suyas a partir de las doce y media del mediodía en Telecinco. La que avisa no es traidora, ¿eh? Pensad que os lo digo por vuestro bien, para que no caigáis por sorpresa en las garras de los tronistas (vosotros o vuestras madres, que nunca se sabe).
Esta maniobra de Telecinco saca del descanso vacacional un programa que, en principio, no tenía que volver hasta septiembre. ¿Qué pretenden conseguir con este regreso y con el cambio de horario?
- Ataque a la línea de flotación de La ruleta de la suerte (Antena 3), un concurso de bajo presupuesto que sin comerlo ni beberlo lidera desde hace mucho tiempo su franja con una contundencia y una rotundidad apabullantes. Por ahora nada consigue hacerlos flaquear y hasta la propia Telecinco ha acortado El programa de Ana Rosa para que no se resienta de semejante liderato indiscutible.
Éste es el inocente motivo oficial pero desde mi punto de vista aún hay más. Estas son mis teorías, repito, teorías, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia:
- Con el éxito del Sálvame diario ya no necesitan otro programa de grandes datos por las tardes (pueden probar otra cosa), y prefieren intentar arañar audiencia en franjas que tradicionalmente han sido de la competencia aprovechando el verano.
- Han decidido que El programa de Ana Rosa continúe todo el verano y necesitan carnaza de la buena porque la cancelación de El topo y el final de OT les ha dejado sin carne de cañón hasta que vuelva Gran Hermano.
- Los de Sálvame se están quedando sin personajes y necesitan contenidos de explotación televisiva propia para defenestrar (la misma opción que antes pero en diferente programa).
- Quieren convertirse en la cadena con más ficción nacional en la parrilla porque entre Sálvame, De buena ley y ahora los tronistas, los pasillos de Telecinco se van a llenar de actores de tres al cuarto.
- Vasile no le ha vendido el alma al diablo, se la ha vendido a Sálvame, que es peor.
Y hasta aquí mis hipótesis locas. ¿Creéis que alguna es acertada? ¿Tenéis otras mejores? ¿Podrán contra La ruleta? ¿Terminará Jorge Fernández presentando su concurso en bañador?
Vuelve J.R.
Vale, lo han conseguido. Llevaba días leyendo cosas sobre Cómplices, una serie de producción propia que Antena 3 estrenará en septiembre pero hasta hoy nada había llamado mi atención en ese proyecto.
Cómplices está producida por Linze TV, que rompen la pana en Andalucía con Arrayán, es la adaptación de un serial chileno y está dentro del acuerdo que firmó Endemol con Telemundo para adaptar al «gusto nacional» las producciones que se hacen allende los mares. La serie, desde su estreno en 2006, ha sido vendida a treinta países, llegará aquí en formato adaptado y es una de las apuestas fuertes de la cadena para su sobremesa diaria.
Cómplices cuenta la historia de un millonario americano que llega a España buscando a su familia biológica y se encuentra con una pandilla de estafadores (la típica picaresca española, supongo), que montan una familia ficticia para quedarse con su pasta, pero todo se complica cuando el millonario se empieza a enamorar de su supuesta hermana. ¡¡Chán chaaaan!!. Entendéis mi falta de interés en el proyecto, ¿verdad? No es de mi estilo.
Y de repente, la Noticia (he puesto la mayúscula a cosa hecha): Uno de los personajes va a ser interpretado por Larry Hagman, el malvado J.R. de Dallas. Y esto ha sido cosa de última hora, estoy segura. Hasta el momento el desencadenante de la serie era la muerte del padre adoptivo del millonario (lo podéis confirmar aquí o aquí), pero hoy he podido leer que Larry Hagman interpretará al padre adoptivo del millonario y que a partir del lunes podremos verle paseando por Marbella, localización de la grabación de la serie.
Mi corazón nostálgico y friki se ha puesto a palpitar a toda mecha. ¿Es o no un acontecimiento? Mi más sincera enhorabuena al que se le haya ocurrido la idea y al equipo que ha conseguido traerse al malo por antonomasia a una ficción patria. El golpe de efecto es espectacular y me parece todo un acierto.
Falta por saber qué peso tendrá en las tramas, si será una especie de Mary Alice como la de Mujeres desesperadas, si será un gancho o si tendrá un verdadero protagonismo. Lo cierto es que el hombre ya no está, digamos, en plena forma pero nadie puede negar que es uno de los míticos de los añorados años Ochenta.
Arena Mix, otro Callejeros
Se ve que me estoy haciendo vieja porque no entiendo la gracia de estos programas. En Arena Mix podemos ver a gente en la playa haciendo cualquier cosa menos tomar el sol, claro, de lo contrario no tendrían nada de audiencia. Gente en pelotas, hombres comentando el físico de mujeres y viceversa, estrafalarios, extranjeros bebiendo alcohol, desfase, controles de alcoholemia…,. Y no, no soy nada simplista, así es como describen el programa en su web:
Camareros acalorados y veraneantes ociosos, familias numerosas y guiris despistados, jóvenes sexys y personajes extravagantes…,.
Es que no hay más y a mí me aburre. Será que soy de las que necesita cierta cohesión y que me gusta que, al menos en apariencia, me cuenten una historia, aunque sea de un sitio en concreto, pero en Arena Mix no se da el caso. Es como el Ola Ola del verano pasado que venía firmado por los de Callejeros pero sin la figura del reportero, que apenas sale.
Se supone que el programa es divertido y refrescante pero yo no le encuentro la gracia a ver a gente haciendo el cabra delante de una cámara y, sobre todo, me disgustan esos intentos de transgresión total que buscan convertir momentos del programa en carne de YouTube. Intuyo que ése empieza a ser el objetivo de muchos espacios, y de este también, si no no entiendo a qué viene que se intuya a dos hombres manteniendo relaciones sexuales detrás de un matorral, que se den minutos a personas a las que se insulta y que defienden su dignidad o que se mantenga en el montaje final una secuencia en la que alguien les grita para que no sigan grabando a una persona que está siendo atendida por los servicios sanitarios.
Si tengo que destacar algo me quedo con las caretas del programa, imaginativas y divertidas, pero en lo demás no me pillan otra vez. Y aún nos quedan un buen montón de días de verano por delante. Qué aburrimiento.
El fracaso de Quién quiere ser millonario
Ayer hablábamos de concursos míticos de los 80 y hoy nos encontramos con el fiasco de un concurso mítico actual. ¿Quién quiere ser millonario? desaparece de la parrilla de Antena 3 este verano sin tener la continuidad asegurada a partir de septiembre. Volvió en mayo y no ha podido llegarle a la suela de los zapatos ni a Pasapalabra ni a Gente, y eso a pesar de la campaña que se hizo desde la cadena mencionando el arrollador éxito internacional, poniendo a Antonio Garrido de presentador y aprovechando el tirón de la oscarizada película.
Qué extraña puede llegar a ser la tele. Un concurso como éste, que tuvo un momento de gloria suprema y que ahora, en cambio, no ha podido llamar la atención de la audiencia, y eso que apenas presentaba cambios respecto a las ediciones anteriores, o quizá precisamente por eso.
Yo fui fan del concurso durante un tiempo pero me terminé cansando de la dinámica cuando los concursantes se quedaban a medias y tenían que seguir al día siguiente. Había gente que aguantaba dignamente y otra que se iba como llegó gracias a la selección previa de acertar una pregunta con rapidez, haciendo un papel sin mucho interés y quitándole de esta manera tiempo a concursantes más capaces no sólo por sus conocimientos sino también por su telegenia, que es un elemento importante, pese a quien pese.
Tal y como está el panorama televisivo actual, salta a la vista que ¿Quién quiere ser millonario? es un concurso lento, con muchas pausas y digresiones. No se trata de que las preguntas sean más o menos fáciles, ahí tenemos al incombustible Saber y ganar, se trata de generar un ritmo propio y de que no hayan tantos altibajos. Las esperas de supuesta tensión se hacen eternas y ya no se las cree nadie.
El concurso ha tenido dos etapas además de la actual. Entre 1999 y el 2001 se emitió en Telecinco con el nombre de 50×15 (el primer vídeo es de este momento). En 2005 pasó a Antena 3 que lo emitió hasta 2007 y terminó cancelándolo después de probarlo en distintos horarios, incluido el fin de semana. De manera que, al fin y al cabo, el verdadero momento de éxito del concurso fue efímero y no se puede decir que sea un clásico en nuestra tele, pero el hecho de que el formato esté en emisión en tropecientos países ha aumentando su leyenda exponencialmente.
Me gustan mucho los concursos de preguntas y respuestas. Actualmente el rey indiscutible es Pasapalabra, pero en Cuatro tienen Password, que me parece que está más que bien. En ninguno de los dos casos la cultura general es un eje o un pilar, sólo un aditivo más. Los concursos de preguntas tienen que encontrar la manera de hacerse un hueco sin resultar pesados, simplones o sin tener un afán de protagonismo desmedido como le pasó al El gran Quiz, un despliegue enorme para unos pobres resultados, o El juego del Euromillón, que se pasó de pobre y de falta de aspiraciones.
Mientras llega el concurso ideal nos tendremos que conformar con seguir a Jordi Hurtado que, pese a lo que digan por ahí, está vivo y de cyborg sólo tiene el pelo.
Éxitos y fracasos de la temporada
Corporación Multimedia ha elaborado un estudio en el que establece que el 70% de los estrenos en la temporada 2008/2009 no superaron la media de sus respectivas cadenas. Un cifra muy elevada de desastre que se justifica, como todo, en la crisis económica.
De entre todos los fracasos siempre hay productos que merecerían haberse llevado un mejor trato por parte de la audiencia pero esto es televisión, señores, y la regla básica es que no hay reglas. Repasando la lista hay cosas bastante curiosas y programas de los que ya ni me acordaba, como la serie que encabeza la entrada y que, si fracasó, no fue por la crisis, sino porque era infumable.
La cadena que acumula más éxitos en sus estrenos es Cuatro, destacando los realities y los coaching, y Antena 3 es la que ha presentado más novedades (una media de dos estrenos y pico al mes), aunque sus resultados no han sido reconocidos por la audiencia. De sus productos quizá sea destacable el éxito, para nada arrollador, de Doctor Mateo, y el fracaso de La vuelta al mundo en directo y Rico al instante, dos programas que prometían revolucionar sus datos. Sin olvidarnos del fichaje de Efrén «Florero», uno de los fiascos más grandes de los últimos tiempos.
La 1 ha estrenado diecisiete producciones y sólo aprueban cuatro. Destaca la miniserie 23-F: El día más difícil del Rey con casi siete millones de espectadores y la arrolladora Águila Roja, con audiencias semanales de cinco millones. Telecinco tiene cinco éxitos en diecinueve estrenos (encabezan los éxitos Sálvame, El juego de tu vida y Life), mejorando a Antena 3 y La 1. Y La Sexta tiene un fracaso del 90%, destacando el éxito de El Mentalista.
Como nos cuentan aquí, un 25% de los estrenos fueron series españolas (incluye las miniseries que tanto se llevan), un 11% corresponde a series extranjeras y en tercer lugar, con un 9%, están los realities con una media de ¡¡dos programas al mes!! Las miniseries más vistas han sido: 23-F: El día más difícil del rey, El castigo, Días sin luz y Marisol. Y las series: Águila roja (La 1), Doctor Mateo (Antena 3), Hay alguien ahí (Cuatro) y 700 euros (Antena 3).
Para mí, en general, ha sido un buen año. Si algo he echado de menos han sido propuestas más innovadoras. En general, lo que me gustaba a mí fracasaba en audiencia y lo que no me gustaba pegaba el bombazo, como Pekín Express. Aún así, mirando los datos se aprecia mucha variedad y eso, en el fondo, creo que es bueno. ¿Qué destacaríais vosotros del año televisivo que termina? ¿Qué preferiríais no haber visto?
Neox y Nova sufren un golpe de calor
¿Veis estos canales por la TDT? Lo cierto es que hasta ahora son los únicos que pueden presumir de tener un verdadero plan de implantación con producción propia (Impares, Bicho malo…), y la emisión de series de relumbrón (Rockefeller Plaza o Aquellos maravillosos 70), pero con el verano parece que se les derriten las neuronas. ¿Por qué la programación estival es sinónimo de frescura y de superficialidad?
El vídeo de arriba es de Invasores, un programa de citas en los que se inspeccionan las habitaciones de los aspirantes para terminar eligiendo a uno con el que salir a cenar. El invasor no ve a los candidatos y elige a su favorito sólo por lo que encuentra en su casa. Hay otro programa presentado por Miguel Ángel Muñoz que se llama Seducción en Miami y en el que los concursantes tendrán que sobrevivir a base de conseguir besos (un beso, un dólar).
En series emitirán Surf girls, que pude ver en Cosmo y es una verdadera porquería, y Degrassi: la nueva generación, que es un remake. ¿Os acordáis de Degrassi: Junior High? Molaba mucho, mucho. Era una serie canadiense fantástica. Pues os voy a mostrar el antes y el después.
Qué queréis que os diga, me quedo con la original. Será la nostalgia pero a mí me parece mucho más auténtica.
Y además de esto, van a repetir desde el principio Los hombres de Paco y Física o Química al más puro estilo TDT de Telecinco, que ya sabéis que está llena de redifusiones.
Yo sólo espero que en septiembre vuelvan a su tónica habitual y que esto no sea más que fruto de la puñetera crisis, por decir algo, porque como sea un intento por variar de rumbo la llevan clara. Para este tipo de propuestas ya hay otras opciones consolidadas. Y es que no me lo explico, si presumen de liderar la TDT, ¿por qué demonios cambian el espíritu la programación así? Creo que jamás entenderé cómo funciona este negocio por mucho que me empeñe.








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