El reciclaje oportunista y fracasado de ‘Fago’

Televisión Española emitió la TV Movie Fago en marzo de 2008, en pleno apogeo del caso y con problemas de veto judicial. En aquel momento, la serie triunfó en los índices de audiencia y el primero de sus episodios (se emitió en tres partes), ganó a la imbatible C.S.I.,. Este sábado, dictada ya la sentencia del juicio real, no el de la ficción, La 1 tuvo a bien reponer la serie en horario de máxima audiencia y el tiro les ha salido por la culata.

Los tres episodios emitidos del tirón tuvieron el sábado una audiencia paupérrima y se suma al descalabro de las últimas semanas que, con excepción del partido de la selección española de fútbol, no hace más que demostrar que a Televisión Española le está costando posicionarse en sábado por la noche. ¿Os acordáis de aquellos días de Noche de fiesta y similares? Pues me temo lo peor.

En cualquier caso, debería asombrarnos los malos datos de Fago, una serie que en su momento lideró tranquilamente y sin despeinarse. Supongo que en Televisión Española no tuvieran en cuenta el índice de obsolescencia que, aplicado a la televisión, podría resumirse en que cualquier producto basado en hechos reales pierde fuelle cuando el hecho real está resuelto. Es una ley no escrita en los medios periodísticos: que la realidad no te estropee una buena noticia.

Pues bien: eso es lo que ha pasado. La realidad le ha estropeado a Televisión Española su TV Movie. Es por este motivo que este tipo de producciones son más baratas que una serie convencional, porque caducan irremisiblemente. Después de semanas viendo en los informativos al verdadero asesino, ya con sentencia judicial mediante, ¿qué interés podría tener para la gente ver la hipótesis de la ficción? Los datos cantan.

Los espectadores somos así. Mientras no hay nada claro nos gusta que nos calienten la oreja con cantos de sirena, con teorías. Es el mecanismo que funciona en los hospitales. Una vez que hay diagnóstico desaparece el tema de conversación. Pongo otro ejemplo: mientras no aparezca la niña inglesa que desapareció en Portugal, las series relacionadas batirán récords de audiencia. En cuanto aparezca el negocio televisivo se irá al garete.

Por suerte el interés morboso de la gente es limitado porque de lo contrario en la programación no habría más que desgracias recicladas, más que ahora. Esperemos que hayan aprendido la lección y que no vuelvan a tropezar con la misma piedra. Cada historia resuelta es una historia menos que funcionar. Suerte tienen de que la justicia vaya a veces tan lenta.

7 diciembre 2009 at 09:21 7 comentarios

‘Los Simpson’: los mejores secundarios

Qué sería de Los Simpson sin los personajes secundarios, esos que aparecen de vez en cuando para animar ciertos capítulos. Yo tengo a mis preferidos y os los dejo aquí abajo. Ha sido difícil escoger unos pocos pero tenía que elegir si no quería que la entrada fuese tan larga como un día sin pan. He puesto a cinco, pero vosotros podéis, como siempre, añadir a vuestros favoritos en los comentarios.

  • Hank Scorpio.

Dueño de Globex, le ofrece a Homer el empleo de su vida en una fantástica empresa. Es un villano simpático que parodia a los malos de James Bond y que está basado en el americano Richard Branson. Me encanta este tipo. Yo creo que yo sí que habría terminado trabajando para él.

  • Frank Grimes, alias «Graimito».

Este pobre…,. Su máxima aspiración era que se reconociese su trabajo y poner en evidencia la absoluta incompetencia de Homer. No lo consigue. En cierta manera me identifico con él y creo que este personaje representa a todos los que alguna vez nos hemos quejado en el trabajo de lo inútiles que son nuestros compañeros. Su final no podía ser otro. Su hijo intentó vengarle en otro episodio pero tampoco lo consiguió.

  • Troy McClure.

Su momento de mayor gloria en la serie es cuando decide casarse con Shelma para ocultar su fetichismo sexual por los peces, pero a mí me gusta verlo presentando los especiales sentado en un sofá, muy a lo actor de Hollywood. Siempre sonriente y muy en su papel, es un superficial que lucha siempre por mantener las apariencias. El personaje tiene un final trágico. En 1998 su doblador, Phil Hartman, fue asesinado por su mujer y desde entonces Troy aparece en la serie pero no habla. Pasó lo mismo con el personaje de Lionel Hutz, también doblado por Hartman.

  • Eleanor Abernathy. La loca de los gatos.

Esta mujer es el paradigma del fracaso en la sociedad americana. Con una infancia muy difícil consigue, gracias a su inteligencia privilegiada, asistir a la universidad pero la vida puede con ella y termina convirtiéndose en una señora alcohólica que vive rodeada de gatos. Es uno de los personajes habituales cada vez que se habla de pobreza en Springfield.

  • Utter.

De entre todos los niños he escogido a Utter, el estudiante de intercambio alemán al que se terminan comiendo. Me hace gracia por varios motivos: porque representa el estereotipo europeo en la serie, porque siempre está contento pese a que las circunstancias no sean propicias y porque su forma de entender el mundo es totalmente distinta a la del resto de personajes. Cada vez que veo algún episodio en el que sale no puedo evitar pensar: «Pobre Utter».

6 diciembre 2009 at 10:24 16 comentarios

Fabricando un linchamiento, jugando con la verdad

Me resulta muy difícil comprender la posición de la televisión en la sociedad actual, muy difícil. Y lo que más me duele es que los últimos acontecimientos hacen que me resulte un medio absolutamente indefendible en determinadas cosas. Tampoco comprendo las lógicas que la sociedad aplica a la televisión.

El vídeo de arriba fue emitido por montones de televisiones en sus informativos, que es donde depositan la mayoría de los espectadores la dosis de verdad diaria que nos llega a través de la tele. Se escamotearon, eso sí, los segundos iniciales en los que un reportero, periodista o lo que sea arenga a la señora para que insulte al hombre que sale del coche. En muchos informativos se consideró que esa parte no era relevante. En comentarios posteriores en diferentes medios hemos podido ver cómo se afirma sin rubor que esa es una práctica habitual. No podemos extrañarnos. Lo que los espectadores ven como verdad no es, al fin y al cabo, nada más que televisión vestida de verdad, como un lobo con piel de cordero.

Cuando el caso se resuelve a favor de la víctima del linchamiento llueven disculpas más o menos afortunadas, más o menos creíbles, de los medios implicados. Sobre todo aparecen las justificaciones que se basan en informaciones erróneas. ¿Quieren decir que emitir el vídeo de arriba cortado es fruto de una mala información? No entiendo el silogismo. Ante la polémica entran en juego los programas de la casquería, que ponen sobre la mesa ofertas millonarias para que el vilipendiado o alguien de la familia cuente su historia un viernes por la noche al calor del corazón, siempre relacionado con los sentimientos, y empieza una nueva etapa en la construcción de la verdad televisiva.

En esto aporta algo de luz el abogado del injustamente detenido, que afirma que si su defendido sale en televisión él abandona el caso. Pone en juego argumentos de peso y saca a colación la cantidad de abogados que se mueren de ganas de añadir este caso a sus currículums. No puede evitar que el hermano acepte una oferta y vaya a DEC, rechazando la oferta de Sálvame. No consigo entender por qué nadie puede llegar a concluir que el linchamiento que se le ha hecho en informativos pueda resolverse, aclararse o denunciarse en un programa del corazón. Otro silogismo que se me escapa. ¿No habría sido mejor una rueda de prensa abierta a todos los medios? ¿En qué les beneficia situarse en la órbita de una productora privada? Creo que se equivocan.

Y última parte, por ahora. El programa en el que anoche salió el hermano del detenido fue líder de audiencia. La misma gente que hace una semana le habría pegado una paliza sin más contemplaciones a este hombre, contemplan ahora la verdad del hermano retransmitida en un programa del corazón. La verdad ha pasado de los informativos a los programas del corazón. ¿Hasta dónde llegará esto? Nuestra sociedad necesita tratamiento psiquiátrico urgente.

5 diciembre 2009 at 09:56 12 comentarios

El buen experimento de Buenafuente y Wyoming

Como decíamos cuando hablamos de este asunto hace unos días, el experimento de cambio de programas de Buenafuente y Wyoming en laSexta fue un guiño a los seguidores de ambos espacios y una manera de hacer autobombo recíproco. Más allá de eso, el trueque a mí me sirvió para comprobar cómo de diferentes son los dos programas en sí y lo difícil que debe de haber sido para uno hacer el trabajo del otro.

Con el reportaje de Tania Llasera queda totalmente claro que el programa de Buenafuente goza de más prestigio en la calle. Llevaba a los dos presentadores en figuras de cartón pluma, con la cara medio tapada, y el reconocimiento y el fervor hacia Buenafuente y su programa ganó por goleada. Yo, si tuviera que elegir, me quedaría con El intermedio por su carácter de sátira de la actualidad pero un espacio tan manifiestamente politizado no goza de mucha popularidad frente a un formato de entretenimiento más obvio. Seguramente ellos hayan sido los que han salido ganando con el cambio.

De hecho, Buenafuente ha superado con creces los datos de audiencia que suele hacer Wyoming en su propio programa, aunque los datos que consiguió Wyoming en el late night tampoco estuvieron mal. Si alguien dudaba quién es la estrella de laSexta, después de esto ha quedado más claro. Buenafuente consiguió en El intermedio más de dos millones de espectadores y quedó por delante de Cuatro, Antena 3 y La 2.

Buenafuente estaba nervioso y se le notaba, pero estuvo simpático. Me llamó mucho la atención su dificultad para aferrarse al guión, que en El intermedio tiene mucha más presencia que en Buenafuente. Intentó marcar el ritmo como hace en su programa pero más de una vez alguna de sus interjecciones se coló en las cortinillas. El ritmo se le escapó un poco, y es normal. Wyoming también estaba nervioso, claro, y tuvo que improvisar más, algo que en su programa no tiene tanta cabida. Dos formas muy diferentes de hacer televisión. Está claro que cada uno sirve para lo suyo.

En fin, que más allá de la anécdota espero que todo esto haya servido para difundir el trabajo que hacen en El intermedio, que a mí me parece que es excepcional, tanto en autocrítica como en el tratamiento de los contenidos. Me gustaría saber si para este experimento los guionistas de ambos espacios trabajaron en conjunto. En los dos vídeos que tenéis arriba se hace la broma de la edad de los presentadores y se usa el chiste de Google Maps. Igual sólo ha sido coincidencia pero, en cualquier caso, espero un making off, aunque sea vía web, para rematar mi vena fan.

4 diciembre 2009 at 09:25 22 comentarios

Una TV Movie para Antonio Vega

Primero, una explicación: de todas las canciones que podía haber elegido de Antonio Vega he escogido Cómo hablar porque este dúo con Amaral siempre me ha puesto los pelos como escarpias. Hay otras más representativas, seguro, pero doy por sentado que las conocéis. Que cada uno se ponga su propia banda sonora para leer esta entrada.

Van a hacer una TV Movie sobre Antonio Vega y lo primero que he sentido es que el mito se me movía en el pedestal. Me ha dado miedo. El género escogido no es de mis preferidos, ya lo sabéis, y enseguida he temido por la integridad de la imagen y la memoria de este genio. Dicen en la noticia que es un proyecto «autorizado» que cuenta con el asesoramiento de su hermano, punto a su favor, pero en estos momentos aún no tiene cadena para su emisión, punto en contra.

Pensándolo en frío podríamos decir que es un proyecto raro: no lo protagoniza ningún personaje del corazón, ninguna folclórica ni contiene ninguna historia de relevancia social, como pasa con la mayoría de las TV movie. Por no referirse, ni siquiera se refiere a un período de la historia reciente porque parece que, si no lo cambian, el proyecto abordará la madurez del artista y no se centrará demasiado en su protagonismo en la Movida Madrileña, momento que ha inspirado con mayor o menor fortuna alguna que otra serie. Además, va a ser complicado hablar de la historia de Antonio Vega sin mencionar a terceros, muchos de ellos todavía vivos, que igual no quieren convertirse tan pronto en carne de cañón ni dejar al descubierto sus debilidades.

A pesar de esto sospecho que la historia de Antonio Vega puede dar mucho de sí con el repaso al éxito y fracaso de Nacha Pop y su posterior carrera en solitario, incluyendo los problemas con las drogas o la muerte de su mujer. Son ingredientes típicos de TV Movie, sí, pero cualquier cosa hoy en día puede convertirse en carne de TV Movie, aunque personalmente pienso que no lo merece. Después de todo, las TV Movie son una forma de oficializar una historia, de respaldar una versión de los hechos y de popularizar y dar relevancia a un personaje. ¿Qué necesidad hay de hacer eso con Antonio Vega? Alguien que durante toda su vida se mantuvo en la sombra, trabajando y no dando que hablar, no creo que merezca convertirse ahora de golpe y porrazo en un icono respaldado por la televisión. Sobre todo porque para estas cosas la televisión desprende una mirada simplista y sintetizadora que se carga los matices.

Seguramente digo todo esto porque adoro a Antonio Vega, no creo que una TV Movie vaya a conseguir que se vendan más sus discos y su imagen, desde mi punto de vista, estaba bien como estaba, pero es sólo una opinión muy personal. Veremos si el proyecto sigue como está, en un punto sobrio que roza la decencia, o si la necesidad de encontrar cadena para su emisión hace que se hagan algunas concesiones en cuanto al contenido. Esperemos que sean las menos.

3 diciembre 2009 at 08:06 17 comentarios

¡No te vayas, Alec!

El disgusto del día, de la semana, del mes, del año. Dice Alec Baldwin que en cuanto acabe 30 Rock, en dos años más o menos, se retira. En sus declaraciones hay algo de tristeza, como una especie de depresión latente, y muestra poca satisfacción por su trabajo. Dice cosas como:

«La meta de hacer películas es protagonizar un filme donde tu actuación domine y que sea un éxito de crítica o comercial. Y yo nunca tuve eso».

En cine seguramente no, pero en televisión su personaje de Jack Donaghy (30 Rock), es lo mejor que ha parido madre en mucho tiempo, le ha popularizado, y ha hecho de él un actor premiado y reconocido. ¿Qué está pasando entonces? ¿Ser un actor de culto no es suficiente? No muchos pueden presumir de tener un personaje en Los Simpson y el episodio de Alec es brutal. También tiene un muppet.

Yo espero que esto sea un berrinche promocional como cualquier otro pero, más allá de eso, me ha resultado curioso que un tipo que triunfa en la tele quiera dejar de intentarlo, con lo que difícil que es y con la cantidad de gente que mataría por tener la imagen que él tiene actualmente. Igual el problema está en que triunfa en comedia y no en drama, pero de siempre la comedia es un género mucho más agradecido, y muy difícil de hacer, sobre todo bien.

Así que yo le pido a Alec Baldwin que no se vaya. El tipo forma parte de algunas de las películas clave de mi iconografía generacional y, aunque a él le parezcan poca cosa (está feo eso de despreciar los trabajos que uno ha hecho), ya son clásicos que forman parte de las listas de películas de culto. Por favor, protagonizó Bitelchús, de Tim Burton, hace veinte años. Cómo ha cambiado desde entonces.

2 diciembre 2009 at 09:25 16 comentarios

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Teleadicta sin remedio

Avatar de Desconocido"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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