Life, lecciones de tele
Charlie Crews (Damian Lewis), policía, ha estado doce años en la cárcel por un crimen que no cometió. Su absolución supone una jugosa indemnización y su vuelta al trabajo. Los años de prisión le han marcado profundamente y la filosofía Zen es el vehículo que utiliza para enfrentarse a la realidad, una vida (Life), en la que nada es lo que parece.
Crews es otro personaje atípico que, esta vez, en lugar de utilizar la bordería para diferenciarse, utiliza el rollo Zen. No es maleducado, no es agresivo, no es borde…, sino todo lo contrario. Es un buen tipo y es curioso cómo esto llama la atención y lo convierte en especial. Hasta aquí hemos llegado. Nos ha tocado vivir la época en la que los personajes buenos son los raros. Me resulta divertido.
Para mí, una de las características más interesantes del personaje es su total falta de habilidades tecnológicas. Los doce años preso han coincidido con el auge de la era digital y hasta un teléfono móvil es para él algo sorprendente. Aprovechando esto, hay una secuencia fantástica en el primer capítulo en la que su asesor financiero (el enorme Adam Arkin), le enseña Google y le explica que se puede buscar a cualquier persona. Crews le pide que le busque a él y con el listado de referencias del buscador se resume en titulares el caso de Crews. Muy creativo, conciso y efectivo.
No es una serie de policías al uso porque la resolución de crímenes sólo sirve para vehicular la verdadera historia: la investigación que Crews lleva en secreto para averiguar quién le metió en la cárcel. Los secundarios son fantásticos, incluyendo a Brooke Langton, a la que vimos emerger en Melrose Place.
El guión esconde giros con sentido del humor aunque predomina el tono dramático. Es un ejercicio de maestría en el que descubrimos a los personajes gracias sus reacciones, sin necesidad de que nos cuenten nada, y las tramas se articulan con solidez pero de una forma sutil, enganchando de una forma endiablada.
De lo formal destacaría que en la serie aparecen cortes de entrevistas, como partes de un reportaje, en las que testimonios hablan del antiguo Crews y de su caso; una buena forma de enfocar el peso del pasado y de mostrar cómo Crews y su entorno siguen marcados por lo que sucedió.
AXN está emitiendo Life y Telecinco ha comprado los derechos para emitirla en abierto, pero aún no se sabe cuándo.
La Noria y la actualidad
Integridad, rigurosidad y otras palabras terminadas en «dad» parecen no estar en el diccionario de La Noria, el programa con el que Telecinco estrella los sábados toda la ética de la cadena. Con el argumento de la actualidad, en La Noria se abordan cuestiones de índole morbosa para el regodeo de la comparsa de Jordi González.
Ayer, tras una sesuda entrevista a Ana Obregón, quien transmitió una imagen absurdamente infantil, trataron el tema del señor que reclama vía juicio 20.000 euros a una familia para arreglar su coche, que sufrió importantes desperfectos al atropellar al hijo adolescente de la familia denunciada. El chaval iba en bici y se saltó un stop. El atropello fue mortal pero el señor sigue considerándose víctima y no quiere renunciar a la indemnización que le corresponde. Podría ser comprensible si el tema quedase en el ámbito de lo privado, pero el tipo anda prodigándose por las televisiones para emitir su discurso. Y ahí pierde toda la razón.
Jordi González afirmó que él personalmente había dejado un mensaje en el contestador de este hombre y esperaban recibir una llamada suya. Si pudiera, le preguntaría a Jordi González qué interés tiene el testimonio de esta persona, más allá de que hace declaraciones del tipo yo también soy una víctima o lo mío se puede arreglar pero lo del chaval no.
¿Hasta cuándo las televisiones van a dejar de alimentarse de la desgracia ajena de una forma tan vil y sucia? ¿Para cuándo un código ético real y efectivo que impida que determinados personajes se nutran de la necesidad de carnaza de las televisiones? ¿No hay nadie con sentido común y algo de poder que pueda poner freno a todo este disparate? Estas cosas me sacan de quicio.
Tienes talento y Tú sí que vales, cara y cruz
Razones de sobra tienen los de Cuatro para estar cabreados con Telecinco. Anoche se estrenó Tienes talento y las similitudes entre los dos programas se materializaron. No hay duda, son clavados. La diferencia es que el programa de Cuatro les debe de haber costado un buen pastón, mientras que el de Telecinco es bastante más barato. En Cuatro, además, machacan constantemente con la originalidad, pero remitiendo a los éxitos internacionales del formato, una paradoja.
El cabreo de Cuatro es tan hiperbólico que se pasaron el rato hablando del programa de la competencia, que empezaba justo después del suyo, a través de rótulos machacantes, rompiendo la regla de oro de la televisión que prohíbe hablar de espacios de la competencia:
- Si no tienes talento para tener tu propio formato: tú sí que vales.
- Hay quién vale y hay quién, además, tiene talento.
El resto del programa (la dinámica, Eduardo Aldán entre bambalinas, bocinazos, semifinales…), remite directamente al Tú sí que vales de Telecinco, sin concesiones.
Los de Telecinco, no obstante, se permitieron seguir con la chufla y la ironía. Para esta segunda edición se han ahorrado el botón rojo y, en su lugar, ahora usan la sirena de un megáfono para parar las actuaciones. Por lo demás, el programa de Telecinco sigue con su dinámica de la edición anterior, poniendo al jurado como total protagonista del programa (en esto se diferencian de los de Cuatro, que son un jurado con mucho menos afán de notoriedad).
En Tú sí que vales se promueve el friquismo más absurdo. Carne de Youtube es el señor de las pinzas, un tipo cuyo talento era ponerse cincuenta pinzas de tender la ropa en la cara en dos minutos. No lo consiguió. Le preguntaron si podía ponérselas en otro sitio y el señor afirmó que podía hacerlo en sus partes nobles. Le animaron a hacerlo y el hombre volvió al rato envuelto en un albornoz que se abrió para que todos viésemos que, efectivamente, llevaba las cincuenta pinzas en semejante sitio. Después de todo esto, un NO como un piano y a otra cosa mariposa.
En principio, Tienes talento parece un programa más respetuoso con el aspirante y su realización es más cuidada y elaborada que la de Tú sí que vales. No obstante, y a pesar de que Cuatro vaya a bombardear todo el fin de semana con el programa, sólo el martes, después de la Gala del lunes, podremos saber si la audiencia respalda el formato. No sé por qué me da que va a triunfar Telecinco en esta guerra. En un formato de estas características el fair play no atrae a la audiencia, que busca más el enfrentamiento y el espectáculo puro y duro.
Apuntes de jurados cambiantes. David Summers será sustituido por Miqui Puig en breve porque al de Hombres G una gripe le ha apartado de la producción. En Tú sí que vales, Sardá se irá a grabar Dutifrí y será sustituido por Los Morancos.
Reaper devuelve la esperanza a La Sexta
Por aclamación popular y a la salud de David y Fétido, aquí van mis impresiones sobre Reaper, la serie que estrenó La Sexta el pasado miércoles y que ha demostrado que algo de audiencia es posible en una cadena demasiado acostumbrada a contar los decimales del share como éxitos arrolladores.
A pesar de estrenarse en un día difícil y compitiendo con los grandes (Desaparecida, Anatomía de Grey, Sin tetas no hay paraíso y Tarragona, paraíso en llamas), Reaper se ha convertido con un 5,8% del share en la mejor oferta que ha tenido La Sexta en este horario y el porcentaje supera con holgura la media de espectadores de la cadena.
La serie es una comedia negra, sarcástica, que aúna lo sobrenatural y la acción en un producto final bastante atípico. Trufada de personajes friquis, Sam, el cazarrecompensas del siglo XXI atado al demonio porque sus padres le vendieron su alma, tendrá que enfrentarse a todo tipo de situaciones para desarrollar su labor. El personaje, que se lamentaba de su mediocridad, tendrá que pasar inadvertido y ser «normal» a toda costa, a pesar de sus actividades ilícitas y fantasmales. Un conflicto nada convencional que disecciona con maestría la insatisfacción crónica y la angustia vital que nos han tocado vivir.
No obstante y pese al sorprendente éxito de Reaper en el prime time, La Sexta ni se plantea la posibilidad de que podamos ver Extras en un horario convencional y relegan el éxito de Ricky Gervais al contenedor de Series de culto, es decir, a la inhóspita madrugada, a partir del 5 de febrero. Extras ha sido serie revelación esta temporada y ya atesora un Globo de Oro como mejor comedia, un Emmy al mejor actor de comedia para Gervais y tres British Comedy Awards.
Estimados señores de La Sexta: rectificar es de sabios así que tengan a bien escuchar la humilde demanda de quien escribe estas líneas y, por favor, emitan las Series de culto en un horario decente, aprovechando que el éxito de Reaper en su prime time ha demostrado que ustedes también existen y que otra parrilla es posible. Gracias.
Quién es el asesino en Desaparecida
Si no seguís Desaparecida, mal hecho. No es un secreto que la serie es una de mis favoritas y que hasta ahora el rigor y la seriedad de la producción me habían enganchado a la trama, muy bien llevada e interpretada.
El capítulo de antes de Navidad, eso sí, me dejó un sabor agridulce. Se cerró el caso encarcelando al tío de la víctima, que confesó el crimen con una historia poco sólida, y los últimos minutos del episodio fueron una llamada de socorro de la hija del presunto asesino a los padres de la víctima, pidiendo ayuda y diciendo que estaba secuestrada. Este vuelco de los acontecimientos me resultó extraño y rocambolesco, sobre todo contextualizándolo en el tono general de la serie, poco dada a sorpresas de este tipo.
Ayer, en el primer episodio tras el parón navideño, la chica apareció con un shock postraumático y al final del capítulo esbozó esa sonrisa tramposa que se suele usar en las producciones para denotar fingimiento y engaño. Francamente, yo hubiese preferido que la hubiesen descubierto gracias a la investigación, en el caso que la asesina sea ella. Este tipo de guiños al espectador creo que no son necesarios en una serie como Desaparecida, cuyo valor está en mostrar una investigación policial y las consecuencias de un drama de estas características en el seno de una familia.
Con este giro, y desde mi punto de vista, la serie ha perdido gran parte de su verosimilitud y, por lo tanto, de su interés. Yo siempre tuve como sospechoso principal a Richi, el camarero del bar, pero el capítulo de ayer desata interpretaciones de todo tipo. La última que he leído: que la asesina es la chica, que fingió su secuestro para desviar sospechas, que su padre la encubre y que ella sólo quiere la vida de su prima, a la que le tenía una envidia espantosa. ¿Acaso un asesinato pasional de un tipo despechado es poco televisivo? ¿Quizá la pederastia no es un crimen atractivo para una serie de televisión?
Lamentablemente, es poco probable que la serie pueda resolverse de una forma simple, tal y como están llevando el desarrollo de estos últimos capítulos. No hay marcha atrás, o el crimen es la bomba o la serie será un fiasco. Una pena porque no me gusta esta vía de resolución. Para mí lo interesante era ver cómo se desmoronaba la sencillez y lo cotidiano, pero sé que en la tele lo que vende es lo extraordinario. Qué tiempos estos en los que un crimen familiar es demasiado vulgar para una serie. Estamos demasiado acostumbrados a la barbarie y a los guionistas les cuesta horrores sorprendernos.
En La tele que me parió: Desaparecida en La 1
Cuatro y Telecinco enfrentados por el talento
El enfrentamiento entre Tu sí que vales (Telecinco), y Tienes talento (Cuatro), tiene todos los números para convertirse en lo más bochornoso de la temporada. Una lucha en el barro, a cara descubierta, que no hace sino poner en evidencia la falta de ética de las dos cadenas y que vuelve a sacar a relucir el tema de la contraprogramación. Un culebrón que, con suerte, terminará como el rosario de la aurora, con audiencias divididas, share por debajo de la media, concursantes venidos a menos y montones de euros desperdiciados.
A Cuatro le escoció el tema del posible plagio y empezaron a hacer campaña con el tema contra Telecinco, al tiempo que publicitaban el nuevo estreno de Tienes talento con el lema de «rechaza imitaciones». Telecinco ningueaba las acusaciones y hacía mofa del tema al más puro estilo «el que se pica, ajos come». Todo muy profesional.
En respuesta a las acusaciones, Telecinco decidió estrenar Tú sí que vales el próximo viernes y Toni Cruz (Gestmusic), remitió una carta muy guasona donde ponía de manifiesto las similitudes entre Factor X y Operación Triunfo y donde cuestionaba que elementos universales de un formato de talentos fuesen susceptibles de ser registrados como propiedad intelectual.
Cuatro ha contraatacado ahora y adelanta el estreno de Tienes talento, que estaba previsto para el lunes 28, y lo coloca en viernes, una hora antes de que empiece el show de Telecinco, complementando además con entregas especiales el sábado y el domingo. Con las prisas y la precipitación se les ha caído David Summers (sí, sí, el de Hombres G), al que una gripe le ha separado de la producción y será sustituido por el inefable Miqui Puig, que ya tuvo su papel en Factor X.
Tal y como se estaba vendiendo el asunto, parecía que Cuatro iba a encarar ya el estreno del reality, pero nada más lejos de la realidad. Los de Cuatro sólo tienen preparada la emisión de los casting y hasta marzo no tienen prevista la emisión de las galas. De aquí a marzo, Telecinco puede saturar el mercado con su talent show, un programa fast food que les cuesta cuatro chavos y del que son capaces de alumbrar galas cada tres semanas porque España está llena de gente talentosa dispuesta a pasar un casting por duro que sea.
Quizá habría sido más inteligente por parte de Cuatro actuar con la cabeza fría y mantener el ritmo previsto del programa, no entrando en batallas sangrientas como estas con las que tienen mucho que perder, sobre todo imagen. Lo que está claro es que Telecinco les ha tocado las narices y eso se nota, demasiado. La audiencia es capaz de discriminar un programa por una reacción así. Total, que el fin de semana de Cuatro, entre Fama Non Stop y Tienes talento, va a parecer un reality veinticuatro horas. Por allá van los últimos progres que tenían de audiencia. Qué poco les han durado a los de Cuatro los principios.
En la tele que me parió: Tú sí que vales, un casting disfrazado / Una buena promo de Tienes talento








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