Obituario televisivo
Ya dicen que la época del otoño, con los cambios de tiempo y eso, es complicada para los que están más débiles de salud, y en los últimos tiempos hemos perdido unos cuantos programas obedeciendo esa cruel ley de la naturaleza. Son demasiados como para dedicarle una entrada a cada uno, así que he decidido hacer un repaso conjunto.
- Visto y oído (Cuatro). Nació el 30 de junio y se ha marcado como fecha para su desaparición el 17 de octubre. Un programa que lo ha intentado todo pero que no ha conseguido la audiencia necesaria para seguir adelante. Lo que menos me gustaba, que utilizaban la compasión y se aprovechaban de la debilidad de la gente para hacer preguntas muy inconvenientes. Lo mismo de siempre pero disfrazado de buen rollo.
- De patitas en la calle (La Sexta). Nació el 7 de septiembre y muere esta semana. La pobre Carolina Ferre no da pie con bola. El programa era casposo, un reality grabado con muchas recreaciones. No ha sabido transmitir los valores de esfuerzo que pretendía.
- No te olvides de la canción (La Sexta). Nació el 26 de septiembre y muere ahora, dos semanas después. Sólo vi un rato cinco minutos. No me gusta Àngel Llàcer y no me gusta la gente que va a un karaoke creyéndose que canta bien y, en realidad, su voz suena como el maullido de un gato en celo.
- El personaje de Lina Morgan desaparece de Escenas de matrimonio. Apareció el 19 de septiembre y ahora rescinde su contrato de mutuo acuerdo con la productora. Se dice que los guionistas andan locos porque tienen que restructurar toda la temporada. Hasta le había hecho un decorado para ella sola. Algo huele a podrido en todo esto. Ella dice que su baja es por motivos de salud.
- Circus (Cuatro). Nació el 15 de septiembre en la sobremesa y morirá este sábado en el late night. Desde mi punto de vista, este programa ya nació enfermo y agonizando.
- Al filo de lo imposible (La 2). Después de la prejubilación vía ERE de Sebastián Álvaro, su director durante veinticinco años, el programa ha corrido la misma suerte y terminará este año de emitir las expediciones grabadas.
En fin, la tele es así, no somos nadie, y demás.
Pekín Express podría ser diario
Será que me gusta llevar la contraria pero no termino de engancharme a Pekín Express. Vistas las audiencias soy un bicho raro pero una tiene que posicionarse pase lo que pase. Lo que nunca me ha gustado del programa es que no es en directo pero está editado casi como si lo fuera y esa falsa apariencia de continuidad es lo que no me encaja. El autoestop de las parejas con un equipo de producción (por eso siempre paran coches en los que va poca gente, de otra manera no cabrían todos); lo que condiciona al ciudadano medio el que haya una cámara y lo que eso influye en la actitud de la gente con la que se van encontrando; el tufillo a conflictos forzados para darle chicha al asunto…,.
Pues todas estas cosas que no me gustan son las que explican que Pekín Express tenga posibilidades de pasar a diario. Seguro que el material en bruto que tienen grabado da para tanto que en Cuatro no pueden evitar plantearse la posibilidad de intentar colar el espacio en el antiguo hueco de Fama. ¿Pero no ven que la cosa les funciona en domingo? La avaricia rompe el saco, amigos. Que se lo piensen bien porque a mí me parece que las sobremesas no son el sitio más adecuado para el formato. Precisamente los capítulos semanales hacen que puedan verse etapas completas y seguirse historias, y eso a diario sería muy complicado.
Estableciendo un paralelismo me parece que quieren hacer de una serie diaria de prime time un culebrón de sobremesa y eso, que significa abaratar y empobrecer el formato, puede ser muchas cosas menos conveniente. En consecuencia, las emisiones diarias tendrían mucho más relleno (y eso que ahora de relleno van sobrados). Sería como si emitiesen los extras de un DVD, que son interesantes y tal, pero no son el espacio en sí.
Si terminan haciéndolo lo único que van a conseguir es darle vía libre a Telecinco para que estrene de una vez la segunda temporada de Hermanos y detectives. En la cadena amiga estarán poniéndole velas a Santa Rita porque es inaudito que un programa muy consolidado en una franja deje vía libre a la competencia. Y lo mismo en Antena 3, que han visto cómo este fin de semana Dirty Sexy Money ha perdido seguimiento. Cosas veredes…,.
Por qué voy a ver Cazadores de hombres
Porque Emma Suárez es una actriz que me gusta desde hace tiempo, aunque tenga en el currículum cosas como Querido maestro (que de algo hay que vivir), y porque soy fan de Pere Arquillué desde sus tiempos de actor en series de TV3.
Porque me apetece ver por qué derroteros del drama se manejan estos señores de Ficción TV, la productora, responsables también de El síndrome de Ulises, y que tienen un equipo de guionistas que ha escrito para Génesis, en la mente del asesino, Hospital Central o El comisario.
Porque no quiero caer en los tejemanejes de Gran Hermano, que ha adelantado la gala para fastidiar a la serie en un movimiento nada elegante, que anuncia una gran sorpresa para esta noche que después podrá verse hasta la saciedad en YouTube y que en el Canal 24 horas hurta la acción real enfocando siempre las cosas menos interesantes para tener a la gente enganchada a los resúmenes y a las galas. Una forma de hacer el show muy poco honesta desde mi punto de vista. Por cierto, me tiro a la piscina: la sorpresa será que los cambian de casa y los de la buena se van a la mala, y viceversa.
Porque siempre doy oportunidades a las series nacionales, aunque Antena 3 no suele apostar por cosas que me gusten demasiado, pero creo que es importante ver cómo está el mercado, qué productos llegan a nuestras pantallas y en qué condiciones de emisión.
Porque hay una trama transversal consistente en la búsqueda del asesino de la hija de Ana Leal (Emma Suárez), y tramas autoconclusivas en cada episodio que consistirán en la caza de un fugitivo que estará interpretado por un invitado estrella (Federico Luppi, Jorge Sanz o Lucía Jiménez, entre otros, según se anuncia por ahí). Un planteamiento inteligente y que da al traste con la excesiva endogamia que suelen tener este tipo de series.
Y, finalmente, porque la serie exige un alto nivel de producción derivada de todo lo que hemos comentado y tengo curiosidad por ver cómo resuelven el asunto de los exteriores, las persecuciones y demás. Al fin y al cabo, por lo que parece es una serie de acción y si la acción está bien hecha puede ser muy gratificante. Veremos qué pasa esta noche.
Qué se juega en las tertulias políticas
Porque algo se juega, eso está claro, si no no se entiende que hoy dos medios tan opuestos como El País y El Mundo publiquen en sus ediciones digitales sendos (ya tenía ganas de usar esta palabra), reportajes sobre las tertulias políticas televisadas, reportajes enfocados desde puntos de vista muy distintos. Es como si intentasen neutralizarse mutuamente.
Mientras que en El País hacen un repaso del auge de los debates sobre política, publicitando sobre todo 59 segundos (La 1), pero mencionando también Madrid Opina, de Buruaga (Telemadrid), y 360 grados (Antena 3), para que no se diga. Los de El Mundo han preferido hacer un elogio de Veo El Mundo (Veo TV), qué coincidencia la del nombre. Unos no se mencionan a los otros pero leyendo los artículos bien podría haberse elaborado una lista de parecidos razonables, cosa poco adecuada en los autobombos.
Llama la atención que no se analicen los espacios de política de los magazines matinales, espacios muy vistos allá donde estén y creadores de opinión como los que más aunque, eso sí, destinados a un público menos selecto que los programas de este corte en el prime y en el late night. Tampoco aparece por ningún lado la Campos y su Mirada crítica, cosa que le habrá dado una rabia inmensa.
En general, todos los espacios consideran importante estar en contacto con la actualidad y mantienen como imprescindible el llevar a figuras destacadas para los debates. La presencia activa de la sociedad civil, como ellos dicen, está presente en la mayoría de los espacios. La fórmula, dicen en El País, tiene una vitalidad que no se conocía desde los tiempos de La clave (programa que presentó José Luis Balbín en La 2 entre 1976 y 1985). Me resulta ofensivo comparar La clave con los circos que vemos ahora porque las dificultades de información que había entonces no tienen nada que ver con las que hay ahora pero, claro, una comparación así prestigia a cualquiera.
Se describe estos espacios como imprescindibles para un sector de la población interesado en política. Pues bien, a mí siempre me ha interesado la política pero no termino de engancharme a ninguno de estos espacios. A menudo me pregunto por qué los políticos que participan en ellos trabajan más en el programa que en el Congreso o en el Senado. Intento comprender qué lleva a un periodista de pro a enzarzarse en discusiones dogmáticas y bizantinas. No acabo de entender que la presencia de gente como Zaplana sea un revulsivo para nada. Y, en fin, me parecen que son otro elemento más de ficción, por mucho que quieran presumir de llevar en vena el pulso de la calle.
Mis personajes frikis preferidos
Después de una árdua investigación que ha consistido en tirar de memoria (disculpadme la falta de rigor pero es que estoy inmersa en el primer catarro de la temporada), he seleccionado a una serie de personajes exttraños que se han convertido como de la familia por obra y gracia de la televisión.
La comedia americana ha dado a luz a los personajes más extravagantes de los últimos tiempos, pero así y todo, dentro de esa amalgama de raros, han sido capaces de delimitar la delgada línea entre la normalidad de un defecto exagerado hasta la enfermedad y la rareza de la extravagancia propiamente dicha. El drama también tiene personajes fuera de lo común pero es menos habitual porque en pro de la verosimilitud, tan poco necesaria en las sit-com, se han sacrificado los caracteres extremos. Podríamos citar aquí repartos enteros, como los de Seinfeld, Frasier, Cosas de marcianos o Padre de familia, por ejemplo, pero he preferido destacar a ciertos personajes que se han ganado un rincón en mi corazoncito.
Dicho esto y sin más dilación:
- Dwight Schrute (The Office, versión americana), interpretado por Rainn Wilson. Esta claro que con esta cara Rainn Wilson no tiene las características propias de un personaje «normal». Salió también en A dos metros bajo tierra interpretando a un psicótico trabajador contratado por la funeraria que termina liándose con la madre. Dwight es el blanco de las bromas del listo de la oficina, es un trepa sin demasiadas posibilidades de éxito porque nadie se lo toma en serio, tiene unas férreas convicciones morales extremadamente conservadoras, se cree un súper-hombre capaz de cualquier cosa, es extremadamente fiel al jefe y pelota hasta la saciedad. Es una joya de tipo.
- Tobias Fünke (Arrested development), interpretado por David Cross. Tobias está casado con la hija pija de la familia rica y de repente descubre que quiere ser actor y que, quizá, es gay. Es un personaje enormemente tierno que lucha por ser él mismo dentro de un contexto en el que no encaja para nada. Sus atuendos, su bondad y su inocencia le hacen merecedor de estar en esta lista.
- Cliff Clavin (Cheers), interpretado por John Ratzenberger. Cliff es un soltero que vive con su madre y que trabaja de funcionario de correos. Vive en la estricta observancia a las leyes, que cumple a rajatabla, desarrolla aficiones poco comunes nacidas del aburrimiento que le provoca su propia vida y da la sensación de que está casado con su madre, con quien mantiene una relación casi marital provocada por todos los años de convivencia. Es un buen tipo, se puede contar siempre con él, pero cuando se pone pesado no hay quien le aguante.
Lo sé, lo sé, no hay ninguna chica en la mini-lista pero es que no me viene ninguna a la cabeza. Refrescarme la memoria mientras yo voy a tomarme otro paracetamol.









Comentarios recientes