Ver o no ver, he ahí el dilema
Bonita la que se está formando en Internet por la tan traída y llevada entrevista de Ana Rosa a Julián Muñoz. Nosotros hablamos del tema hace unas semanas y desde entonces, con la entrevista en el limbo y todos haciéndole publicidad (buena o mala), el asunto parece que terminará enconándose en una polémica nada agradable.
En el artículo de entonces proponíamos que la Justicia se apropiase del dinero de la exclusiva (en eso están), y comentamos la posibilidad de hacer una huelga de audímetros caídos que se ha materializado en la campaña ¡No veas la entrevista!, que busca que la viralidad salga de Internet y que haya una fuga de espectadores con audímetro a otros canales para demostrar a Telecinco que la sociedad no quiere que se paguen millonadas a delincuentes.
Todo perfecto hasta que hoy me he levantado con las palabras de Hernán Casciari en su blog, que habla de campaña-viral-basura, dice que la campaña es una idiotez y le preocupa, cito textualmente:
La cantidad de gente progre e inteligente que se ha subido a este carro facistoide, ingenuo y manipulador.
Ahí queda eso. Casciari defiende la capacidad de crítica a posteriori, la defensa de la televisión de calidad basándose en la capacidad de crítica del espectador y no en las reacciones en masa como la que se pretenden con la campaña que no habla de televisión sino del negocio entre una empresa y un particular.
No comparto la rotundidad de Casciari y pienso que se excede en los calificativos pero ese es su estilo. Sí que estoy de acuerdo en que esto es más una especie de guerra de target, espectadores contra espectadores, más que otra cosa pero, en cualquier caso, ¿qué daño hacen unos consejos para que la gente pueda decidir qué hacer? Porque Casciari cita tres puntos en la campaña pero en realidad son más y termina con el siguiente consejo: Si se quiere ver la entrevista, se puede dejar el canal sintonizado en otra cadena e ir a ver la entrevista a casa de alguien sin audímetro.
En fin, que me parece que mientras unos se revelan ante los negocios de la prensa rosa otros prefieren hablar de televisión. Y lo entiendo, cada uno es muy libre. Casciari habla de la posible calidad o interés de la entrevista y los otros ni siquiera se plantean esa posibilidad. Yo soy más de los segundos, la verdad, no sé cómo podría medirse el interés pero en cualquier caso que se pague (a pesar de ser un asunto de una cadena privada), me parece perverso. Será que yo también me he subido al carro facistoide aunque sólo a medias porque he decidido no poner el banner en el blogroll. El imperativo de la frase «no veas» me molesta un poco, aunque sólo se trate de un eslogan.
Cuestión de sexo…, femenino
La serie Cuestión de sexo ha sufrido constantes altibajos en las dos temporadas que se han emitido, desde vaivenes de la audiencia hasta cambios radicales en horarios y de días de emisión. Se emitió martes, miércoles, jueves y domingos y pasó del prime time a las once de la noche como quien no quiere la cosa. Además, le pilló la Eurocopa de por medio y con el «podemos» terminó la segunda temporada, esquivando partidos de fútbol y con semanas sin emisión.
Reconozco que pensaba que a estas alturas habrían cancelado la serie pero no, hoy leo que Cuestión de sexo tendrá una tercera temporada pero, eso sí, con cambios sustanciales orientados a enganchar al público femenino. ¿Quiere esto decir que la serie será más ñoña? Pues seguramente, para qué nos vamos a engañar, ya sabemos que a las mujeres nos gustan los sentimientos y todas esas tonterías (ironía off).
El plan de Cuestión de sexo se carga a Óscar y Verónica, la pareja de pijos, han fichado a Alejandro Tous, el ¿guapo? de Yo soy Bea, y a Mariam Hernández, una de las cajeras de La tira. El Tous será el ginecólogo de Elena (Carmen Ruiz), y Mariam será la hermana de Elena. Parece que se han propuesto reforzar y dar más protagonismo a Elena, una de las actrices que más me han gustado de la serie.
Me da miedo el pensar en el toque femenino, de verdad, sobre todo porque la serie siempre parecía que había huído de ciertos convencionalismos (a pesar de caer en los estereotipos necesarios). Si recordáis el arranque de la serie, Guillermo Toledo iba en el coche de la autoescuela y veía desnudas a todas las mujeres con las que se cruzaba. Un arranque potente que se queda en agua de borrajas.
Entiendo lo que persiguen. Las mujeres, hablando en término de audiencias, nos enganchamos a una serie y somos unas espectadoras más fieles que los hombres. También es cierto que nos gustan otro tipo de productos más ñoños. Eso sí, tontas del todo no somos. Si habéis visto el vídeo de arriba, la canción que suena es de Snow Patrol y se titula Chasing cars. La utilizó otra serie para acabar también su segunda temporada. Las comparaciones son odiosas pero no hay color, no hay color. Yo recomendaría a los de Cuatro que buscasen sus propias bandas sonoras.
Destinos clandestinos, horario clandestino

La 1 estrena hoy el documental Destinos clandestinos, de Dominique Mollard, en un programa especial que presentará Pepa Bueno a partir de las 23:45 horas. Sí, habéis leído bien, casi a las doce de la noche empieza este programa especial, después de Herederos (en este enlace podéis ver un avance del documental), y dentro de la franja de competencia con Gran Hermano.
Entiendo que, por un lado, Herederos actúa como prólogo del documental y el programa especial aspira a quedarse con parte de su audiencia pero, por otro lado, no comprendo por qué un especial de estas características se programa a una hora tan poco popular. Entiendo que es difícil reservarle a un documental un horario de prime time pero Televisión Española también tiene La 2, por ejemplo, y los sábados tienen el contenedor de Informe Semanal en el que bien podrían haberle buscado un hueco y el documental habría encontrado un público objetivo más receptivo.
No sé de qué me extraño. Hace unos meses, el documental de Punset titulado Cara a cara con el cáncer en el que el científico analizaba su experiencia personal con la enfermedad se emitió de madrugada, a las dos y media de la mañana, dentro del horario de su programa Redes, es cierto, pero fuera del alcance de la mayoría de los espectadores a los que les podría haber interesado.
En el caso de Destinos clandestinos, después del documental, que dura una hora, Pepa Bueno entrevistará a Dominique Mollard y a una de las mujeres que iba en el cayuco con su bebé. En su blog, Pepa Bueno recomienda encarecidamente el documental para poder entender mejor a las personas que desembarcan a diario en nuestras costas. Deberían entonces hacer un documental para que podamos entender por qué un producto de estas características no obtiene de cara a su emisión un horario más ventajoso.
Factor X no tiene Factor X (y 2)
Hace unas semanas escribí otra entrada con el mismo título y los peores presagios se han confirmado. Esta semana Factor X termina deprisa y corriendo, antes de tiempo, porque sus resultados no han sido los esperados. No es para menos, lo que comentábamos entonces sigue valiendo ahora, no han hecho propósito de enmienda y eso ha conducido a un final a toda pastilla (en Cuatro no suelen cancelar los realities, les dan un final precipitado).
En un reality en el que el peso recae sobre las espaldas del jurado y en el que los concursantes no tienen el carisma friki necesario es imperante que ese jurado interprete bien los guiones para que los enfrentamientos, las críticas y demás sean creíbles. Eso aquí no pasa. Por algún motivo los concursantes creen (o simulan que creen), que están en un concurso musical «de verdad» y se rebelan como gato panza arriba cada vez que el programa emite vídeos con sus problemas personales. El jurado insiste en que los vídeos son inapropiados y que sólo sirven para poner nerviosos a los concursantes antes de cantar. ¿Mande? Esta hipocresía patente y manifiesta es el verdadero lastre del programa desde mi punto de vista.
El formato del programa impide que sea un reality amable, que parece que es lo que les gustaría. Yo creo que Cuatro tendrá que ampliar la escuela de Fama para meter dentro todas las cosas que no le están funcionando, desde el circo hasta los modelos pasando por los cantantes, porque fuera de allí cualquier intento por sacar adelante un programa de estas características se ha quedado en agua de borrajas. Las comparaciones son odiosas y yo no soy fan entuasiasta de Fama pero basta comparar a los profesores de un programa y de otro para que nos demos cuenta de que a los de Factor X les falta algo a lo que llamaremos credibilidad.
En la final de este año se han colado grupos que el año pasado eran vocales, sin música. En esta edición le han quitado lo de «vocales» a la categoría porque en la edición pasada no entró ninguno a la final y este año la mayoría cantan con música de fondo (el año pasado no tenían música). Paradojas del destino se ha colado un verdadero grupo vocal en la final. Y hablando de Vocal Tempo, parece que los concursantes de este año ya hacen actuaciones fuera del aislamiento del concurso para empezar a explotar el filón comercial antes de que se agote.
Me ofrecieron la posibilidad de asistir a esta última gala como bloguera invitada, con la posibilidad de hablar con Núria Roca y poder curiosear por allí así que he estado viendo el programa las últimas semanas. Decidí declinar la invitación porque no sé si habría sido capaz de decir algo positivo aunque la iniciativa me parece buena, que conste, pero el programa acumula para mí demasiados despropósitos. Os dejo con los concursantes que desde mi punto de vista valen más la pena. A ver qué os parecen.
Sesgados, sectarios y ridículos
El gran Federico aboradado por Jordi Évole me ha dado una idea para la entrada de hoy (quién me lo iba a decir). Según Losantos, los de La Sexta son sesgados, sectarios y sin embargo ridículos (no entiendo el significado de ese «sin embargo», pero si él lo dice…). El caso es que el sectarismo es la acusación que suele hacérsele a La Secta La Sexta desde la competencia. Ahí se incluye todo lo relacionado con que si son la cadena de Zapatero, del payaso y demás chascarrillos ingeniosos de los magos del humor de hoy en día.
Hasta que apareció La Sexta, sin embargo, la cadena de Zapatero era Cuatro. Tenemos un presidente que está en todas partes. Podríamos decir en cambio que hay otros medios que apoyan al Partido Popular pero eso del sectarismo a veces parece cosa sólo de unos y no de los otros. Es decir, que lo que en un sitio es sectarismo en el otro ¿qué es?, ¿objetividad?
Muchas veces no entiendo nada de nada. Sé que las televisiones están soportadas y dirigidas por grandes empresas y que estas, en función de sus intereses, pueden llegar a dirigir los contenidos de una manera u otra. Lo que no puedo entender es por qué hay gente dispuesta a intentar hacernos creer que eso sólo pasa con unos y no con los otros, eso sí que me parece ridículo. Está asumido que los espectadores somos imbéciles (alelados, escasos de razón según el RAE), y que nos comemos con patatas todas las motos que quieran vendernos unos y otros.
Ahora parece que ha llegado la salvación del mundo y que desde hace una semana todos tenemos algo en común, una esperanza, y que las cosas van cambiando. Tampoco me lo creo.
Cuatro busca su Tina Fey
Tina Fey no hay más que una, y a ti te encontré en la calle (o en el Mip TV de Cannes, que es donde los directivos de Globomedia han comprado el formato de Saturday Night Live para hacer una adaptación patria que finalmente parece que emitirá Cuatro). Se dice que han comprado hasta guiones del programa americano, lo que me parecería el colmo de los colmos porque el humor puede ser universal, pero no tanto.
La base del programa son los humoristas, que se encargan de hacer una crónica semanal crítica a través de los sketches. Cada semana un invitado famoso participa en el programa, en el que se desarrollan actuaciones musicales, imitaciones y parodias centradas en la actualidad política y social. El del vídeo de arriba es el gran Jim Carrey, pero por el Saturday Night Live, que se emite desde 1975, ha pasado gente como Dan Aykroyd, John Belushi, Bill Murray, Eddie Murphy, Julia Louis-Dreyfus, Billy Cristal, Joan Cusack, Robert Downey Jr., Ben Stiller, Adam Sandler, Chris Rock, Janeane Garofalo o Will Ferrell.
No sabemos aún que humoristas españoles podrían emprender este proyecto. Me da la sensación de que los cómicos que citan en las noticias que he consultado están puestos ahí para rellenar así que yo prefiero no decir nada en este sentido. Lo que está claro es que Globomedia tiene un buen número de cómicos de los que echar mano porque su tradición en programas de humor ya es notable (El rey de la comedia, Los irrepetibles, El club de Flo…, por citar algunos de los más recientes).
Que este programa vaya a parar a Cuatro es, como poco, paradójico. Ellos, que tienen el honor de haber cancelado Noche Hache (basado en el formato americano The Daily Show, con John Stewart), también de Globomedia. El programa, si se mantuviese la lógica de las cosas, se emitiría los sábados, y ya sabemos de quién es ese día, así que la lucha por la audiencia puede ser feroz. En cualquier caso yo creo que nunca sobran programas de este tipo, en los que se critica la realidad a través del humor. Que este tipo de espacios funcionen dice mucho de la salud mental de nuestro país, así que mis mejores deseos para ellos.








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