El programa de Berto, el día después

Anoche Berto se convirtió oficialmente en presentador de televisión, como comentaba él, y el estreno me dejó un sabor agridulce, como de potencial desperdiciado y de posibilidades perdidas. Las promos no mentían: ni fieras salvajes, ni señoritas ligeras de ropa, ni nada de nada, sólo Berto en un monólogo largo con sketches intercalados. Es arriesgado porque no estamos acostumbrados a propuestas tan puristas pero Berto lo aguanta porque es natural y sabe reirse de sus errores. Eso sí, algunos de los sketches no me hicieron demasiada gracia (cuestión de gustos).

Lo que noté y me sorprendió es el toque…, ¿cómo decirlo?, ¿gamberro? Me refiero a los temas, temas espinosos sobre los que no se suele hacer humor y menos un domingo a las diez y media de la noche. Si van a tirar por ahí, cosa que me parecería bien, que se lancen a por todas porque en este tipo de programas el quedarse en un término medio es casi como no llegar, pero vayamos por partes.

Me encantó el arranque del programa con Berto intentando venderle el espacio al resto de cadenas. Eso estuvo bien aunque el remate pertenece a ese tono que tuvo el programa a ratos y como sólo era a ratos, resultaba un poco desconcertante. Aquí, al ser la primera vez, me sorprendió. Me refiero a Berto bajándose los pantanlones y uniéndose al trío montado por los directivos de La Sexta en pelotas. Los de La 1 eran unos abuelos, los de La 2 no existían, los de Antena 3 eran robots, lo de Cuatro eran pijos y los de Telecinco eran monstruos. Podéis verlos en el vídeo de arriba a partir del minuto treinta.

Siguió el asunto con Berto repasando su trayectoria en televisión como reportero en distintos espacios y eso también me gustó. Estos dos sketches me hicieron pensar que el programa iba a basar parte de su contenido en hacer humor sobre la tele y me tenía la mar de interesada cuando apareció lo de la conexión con El Salvador, que me descolocó, aunque tuvo su gracia. El bloque sobre la democracia se remató con un coleccionable de marionetas de la Transición que vendía Labordeta (si no es por él no habría entendido nada), y de repente Berto cantó una canción sobre cómo pedir con elegancia a una mujer que permitiese el acceso por la puerta de atras volviendo a las connotaciones verdes del programa y cerrando el bloque con una conversación con una chica del público que tiene un conejo al que le ha puesto de nombre Berto. Imposible para mí a estas alturas, como espectadora, situarme en la onda del programa, que más que una onda era un maremoto, con tanto cambio de enfoque y de tema.

La sección de la cruda realidad hizo humor sobre la venta y el consumo de drogas y después apareció Stefano, el alter ego de Berto, a lo Stefano de Cosas de casa investigando el origen de las fallas, ché. Muy surrealista y al final se le vio el culo. Otro giro a lo verde, por llamarlo de alguna manera. Para terminar, el tema de la crisis, sacó a su madre (como Buenafuente sacó a la suya), y terminó el programa bajándose los pantalones otra vez para enseñarnos los calzoncillos de papel de periódico que llevaba puestos.

¿Qué os pareció a vosotros? Yo durante todo el programa tuve la sensación de que no sabía a qué atenerme. No es que necesite una monotonía para enterarme de algo pero para el humor necesito estar predispuesta, saber qué tono están utilizando y sintonizar con la forma en la que me cuentan las cosas y en este sentido eché de menos una línea general. No me importaría que apostasen por lo irreverente pero, si van a hacerlo, que sigan la línea de principio a fin porque los saltos de eje, más allá de romper el ritmo, consiguieron que me saliera a menudo del programa. Creo que El programa de Berto puede funcionar si se quedan con una línea pero los saltos de tema y de tratamiento, sin un esquema aparente, me parecen peligrosos para la fidelización del espectador. Veremos qué hacen el domingo que viene.

16 marzo 2009 at 08:54 28 comentarios

Anuncios testimoniales, creerán que somos idiotas

¿Cuántas veces habéis visto un anuncio y habéis pensado que el que se lo crea es que es tonto de capirote? ¿Cuántas veces un anuncio se basa en la ignorancia y en el desconocimiento de algo para verder aprovechando ese vacío por parte del consumidor? Y lo peor es saber que si esos anuncios se llevan a cabo y se emiten, es porque en el fondo tienen que funcionar. Aquí os traigo algunos ejemplos de lo más casposo que he visto últimamente.

Varias cosas me remueven las entrañas en este caso. La primera de todas, el desfase de audio que a mí me hace pensar en un mal doblaje, aunque sé que en el fondo lo que pretenden es que me crea que este anuncio es americano o algo así, porque ya se sabe que todo lo que viene de aquel lado del océano es chachi piruli. Y luego la energía de la señorita, que tiene que tener mi edad más o menos, y que me pone frenética con esos gestos exagerados. Ya sé que limpiar es un rollo y una pérdida de tiempo, pero si comprando este producto me vuelvo como ella, a mí que no me esperen.

En general, los de compañías de telecomunicaciones son la bomba. No, no temáis que no voy a poner al tipo vomitando. En el de arriba, por ejemplo, hay un técnico chino que ayudará a este hombre maduro a ¡¡hacer presentaciones!! Me parto. Luego están esos otros que comentan que para apuntarse a una compañía han mirado en los foros y demás burradas por el estilo. Está claro que son anuncios que intentan venderle el producto a gente que no tiene ni idea de qué es Internet y, si me apuras, lo más cerca que han estado de un ordernador es cuando pasan por la caja del supermercado. No me gustaría estar en la piel de los técnicos que tienen que asesorar a estas personas porque estoy segura de que el servicio que ellos necesitan se llama hijo con tiempo y ganas de enseñar, y eso no hay compañía que lo facilite.

Y llegados al mundo de la salud podemos ver de todo. Yo no sé si este señor será dentista de verdad, pero ese «uy» que hace me parece de lo más falso que se ha visto en la tele en mucho tiempo. Más incluso que los concursantes de OT. Pero a lo que vamos. ¿Os habéis fijado en la edición del anuncio? Esta grabado a medias entre la cámara oculta y el talk show, y como imágenes de recurso utilizan, por ejemplo, fotos de los que se supone que serán sus hijos. Cuánta información en poco tiempo, ¿no? Los médicos dejan de parecer médicos, se les arrebata la frialdad, se les humaniza, y todo por un tubo de pasta de dientes.

En general, en los anuncios testimoniales se percibe cada vez más la relación que hay entre ellos, el público al que se quieren dirigir y el tipo de televisión que ve ese público. Si es un anuncio para señoras, el anuncio parecerá el programa de Ana Rosa; si se trata de champú para treintañeras, modelo al canto; si hablamos de Internet para profanos, usaran los mitos que hay sobre la red. Muchas veces me pregunto cuánta gente picará el anzuelo porque de una cosa no hay duda, seguimos comprando y la publicidad es una industria que funciona. No me gusta que me traten de idiota. Sin van a hacerlo, por lo menos que intenten que no me dé cuenta.

15 marzo 2009 at 18:58 17 comentarios

La cabina de Brundle

No me he vuelto loca, o sí. Aquí arriba tenéis otro lío en el que nos hemos metido Jos y yo: un podcast. Por si no tenía bastantes cosas que hacer, otra.

La verdad es que nosotros nos lo hemos pasado bien y ya sólo por eso me merece la pena el invento. En este primer episodio hablamos de Watchmen, no tanto de la película o del comic como de todo lo que ha nacido a su alrededor. Además comentamos noticias y cosas de actualidad.

Ahora veréis mi cantidad de frikismo, ahora veréis. El invento se llama La cabina Brundle y tiene su propio blog y demás. Estaremos encantados de recibir sugerencias, críticas, ideas…,. Insultos, no. El episodio dura apenas una hora, por si os apetece poneroslo de fondo mientras hacéis otras cosillas. Desde Blip podéis descargarlo, suscribiros vía iTunes y todas esas cosas que se pueden hacer con los Podcast.

Estamos empezando así que sed piadosos.

15 marzo 2009 at 10:59 11 comentarios

‘Supervivientes’ lanzará lo nuevo de Jorge Javier Vázquez

Cómo está el patio, hay que ver. Hoy leo que Jorge Javier Vázquez prepara su regreso a Telecinco con un late night semanal, nada del otro mundo. Lo curioso es que el programa nacerá alojado en las entrañas de Supervivientes y partirá a rebufo de las galas semanales, comentando lo sucedido, y si funciona irá poco a poco diversificando contenidos hasta convertirse en un late night semanal de noticias del corazón, como lo fueron en su momento El ventilador o TNT.

Así están las cosas: los realities sirven ahora de plataformas de lanzamiento para nuevos programas porque está visto (esa es la conclusión a la que parece que han llegado en Telecinco), que estrenar un programa de buenas a primeras es demasiado arriesgado y los realities son lo único de lo que pueden fiarse en su parrilla. Triste, triste. Telecinco se acerca cada día más a la imagen de una cadena especializada en realities.

Algo habrá también de duda respecto al formato, que ni es nuevo para ellos y que cuenta con unos precedentes nada halagüeños. TNT lo cancelaron en septiembre de 2007 de buenas a primeras, sin dar explicaciones. El programa no daba buenos resultados de audiencia y por aquel entonces se hablaba de una intención de cambio de imagen por parte de la cadena. Nada de eso. Sólo dos meses después pusieron en marcha El ventilador en el horario del desaparecido TNT, también presentado por Yolanda Flores, y lo cancelaron en marzo de 2008. En aquel momento, ya había una edición de El ventilador los jueves centrada en comentar Supervivientes.

Ahora es Jorge Javier Vázquez el que intentará hacerse con los mandos de un formato que, por mucho que le cambien de nombre, llevan emitiendo desde hace años. Jorge Javier ha hecho un aprendizaje este año comentando realities en la cadena y parece que quieren darle empleo estable, así que nada mejor que usar un reality para colocarlo e introducirlo en los hogares. En fin, que les vaya bonito. Dentro de poco veremos resúmenes de los realities en el informativo de Piqueras. Es cuestión de tiempo.

14 marzo 2009 at 08:02 17 comentarios

‘Camera Café’ sale del limbo

Desde que Telecinco intentó sin éxito colocar Camera Café en la sobremesa, la serie había quedado en suspenso, como esperando un momento propicio para volver al ataque, y ese momento ha llegado.

Desde este domingo Camera Café será el prólogo de Aída y su responsabilidad es de las gordas: retener a la audiencia para que no haya devaneos con Doctor Mateo, por ejemplo. No sé yo si no será demasiado tarde para esto.

Me da la sensación de que si bien Telecinco sigue manteniendo a una audiencia muy determinada en productos específicos, su maltrato a las producciones (tanto de su cadena como de otras), que atañen a un público más joven está teniendo consecuencias. ¿Será posible? ¿Podríamos afirmar que la audiencia joven huye de Telecinco por la mala campaña de imagen que lleva encabezando desde el año pasado? Ya comentamos hace poco su pérdida de seguidores pertenecientes al target comercial. Parece que cuando la competencia ofrece productos para este target, Telecinco tiene las de perder y no porque sus apuestas sean malas (al menos no peores que antes), así que algo hay ahí que podría estar relacionado con una mala gestión.

Imagino la desesperación del equipo de Camera Café, reducidos al absurdo por la propia cadena a pesar de haber dado buenos resultados en su franja. Cuando un programa no funciona es lógico que desaparezca, pero ese no es el caso de Camera Café, que estaba bien donde estaba hasta que decidieron utilizar la serie como arma arrojadiza y el golpe se les vino en contra. Ellos, que no son responsables de la situación, sufren sus consecuencias y terminan volviendo a los domingos, franja en la que funcionaron muy bien en el pasado, pero con la presión que se les supone a los salvadores y en una guerra que no es la suya.

Desde aquí les digo a los señores de La Sexta que ahora es el momento. Pujen por Guridi y compañía y quédense la serie, que en su parrilla iba a quedar la mar de bien. En Telecinco tienen que empezar de cero, desaparecer de las polémicas a las que están abonados quién sabe por qué motivos y, desde la coherencia (se han convertido en una cadena para marujas), reconquistar el terreno perdido con la audiencia más joven. Los realities por sí solos no sirven. Nada me alegraría más que volvieran a ser aquella cadena de los años 90.

13 marzo 2009 at 08:55 10 comentarios

De ‘Perdidos’ a Cuatro

Minipunto para Cuatro, que sólo en dos días han sido capaces de remover las entrañas de los cotilleos televisivos insertando la cortinilla que veis arriba en una de las pausas publicitarias de House. La cortinilla simula los títulos de crédito de Perdidos, nadie se lo podía creer y hubo que esperar al día siguiente para obtener la confirmación que llegó vía Fama en una excelente demostración de lo que debe ser una campaña: sencilla a más no poder pero cien por cien efectiva.

Pasada la tormenta llega el momento de preguntarnos qué será de Perdidos en Cuatro. A mí personalmente no me parece un notición porque, a estas alturas, el que haya querido ver Perdidos por cualquiera de los medios a nuestro alcance ya ha podido hacerlo así que está claro que van a optar por enganchar al público que no practica las descargas y que aún tiene un volumen considerable, aunque no sé si esta serie puede atrapar a un público generalista.

Tengo curiosidad por ver cómo la programan. Supongo que lo lógico es que le dediquen el prime time y en principio emitirán varios capítulos cada día, si no van a tardar mucho en llegar al ritmo ordinario de emisión (la serie va por la quinta temporada). En cualquier caso, van a tener que ir a remolque de la Fox, que tiene los derechos de la primera emisión en España y que en teoría siempre tiene que ir por delante.

En El País dicen que ha sido Televisión Española la que ha liberado la serie dentro de una política de reducción de costes y no es de extrañar porque la han vapuleado hasta dejarla agonizante (cambios de días de emisión, de horario, sin continuidad…). Ahora que en Cuatro no tiene por qué irle mejor. Ya han demostrado en otras ocasiones que saben maltratar las series y su política de emisión de ciertos clásicos de prestigio ha sido mal vista muchas veces, como pasó con Roma.

Eso sí, como campaña de imagen para Cuatro la compra de Perdidos es excelente y estoy segura de que van a hacer todo lo posible para que esta serie «de culto», como la llaman por ahí, les dé los resultados de audiencia que ellos quieren. Ese objetivo no es nada extraordinario (cualquier cadena busca lo mismo), de manera que si no lo consiguen siempre se podrá terminar culpando a los espectadores diciendo aquello de que no está hecha la miel para la boca del cerdo.

12 marzo 2009 at 08:50 23 comentarios

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Teleadicta sin remedio

Avatar de Desconocido"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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