Posts filed under ‘Televisión’
’21 días’ refina el estilo de ‘Callejeros’
Con 21 días Cuatro inauguró anoche una forma amable de hacer un reality mezclado con Callejeros. Samantha Villar, la reportera que vive en carne propia los temas que investiga, se acerca a los protagonistas (pactados), de los temas con amabilidad, sin la agresividad de Callejeros, y haciéndose las mismas preguntas que cualquiera podría hacerse. No busca la anécdota, al contrario, la esencia del reportaje es contar lo cotidiano.
No me creo la premisa de «No es lo mismo contarlo que vivirlo». Un cámara de televisión es un escudo fantástico la mayor parte de las veces y pretender hacernos creer que esto es algo más que televisión pues a mí no me cuela. Independientemente de esto, hay que reconocer que el reportaje, por lo menos el de anoche, dedicado a la indigencia, da voz a las personas con las que la periodista convivió de una forma tranquila, serena, y es de agradecer. Yo habría preferido una mirada más neutral, menos intervencionista, pero entonces no sería un reality.
El programa está hecho con tino, los protagonistas están muy bien escogidos (se nota que hay una buena producción detrás), y cada uno cuenta una forma de vivir su realidad. La realización es serena, sin artificios, cosa que sirve para reforzar el discurso pero que de cara al espectador se recibe como amable, agradable. Tiene un buen ritmo, planos muy medidos e historias duras, mucho, pero sin morbo añadido. La banda sonora también me ha gustado mucho.
Creo que el programa puede funcionar porque devuelve al espectador, cómodo en su casa, su propia mirada y eso suele ser efectivo. Sería un éxito que 21 días se asentase porque han recurrido, para componer el mosaico, a personas que no son carne de zapping, como hacen en Callejeros. Me sobraron las lágrimas, no creo que fuera necesario exponerse a dormir sola y que llorase después de un susto que le dieron, pero es lógico que lo incluyeran.
Desde mi punto de vista muchas de las frases que se dijeron son obviedades, pero entiendo que pueden tener efecto en la audiencia así que puede decirse que con 21 días han dado en el clavo. Han conseguido un buen híbrido entre Callejeros y Diario de…, con la presencia activa de la periodista pero sin la valoración constante y el cuestionamiento que suele hacer Mercedes Milá en su espacio. En esta cuenta de YouTube podéis encontrar el programa entero (en siete fragmentos), por si os apetece echarle un vistazo.
La Gala de los Goya en cinco avisos
1.- Aviso para los espectadores de televisión: la Gala se emitirá en La 1 con el insoportable retardo que hará que la ceremonia dure más para los televidentes que para los internautas (tres horas frente a dos horas y cuarto). Para salvar el vórtice espacio-temporal bastará con ver la retransmisión de la Gala en Internet, en la web de Televisión Española, donde prometen «riguroso directo» (qué antiguas suenan estas palabras). Presentará Carmen Machi en recompensa a los detractores de Corbacho, que lo han sufrido dos años seguidos.
2.- Aviso para los rastradores de modelitos absurdos: Se ha llegado a un acuerdo con las asociaciones que representan a los fabricantes de moda y a los de calzado para que todos lleven ropa y zapatos patrios. Se va a intentar, además de promocionar el cine, promocionar la «Moda de España». Ahora me ha venido a la cabeza un anuncio del año de la polca. No me digáis que lo de «ACME» no es de dibujos animados.
3.- Aviso para los seguidores de Muchachada Nui: ellos serán los encargados de dinamizar la Gala con su sentido del humor. Francamente, espero que les dejen hacer algo más que lo que hicieron en el programa de Eurovisión del año pasado, que dio un poco de vergüenza (le echaré la culpa al contexto). La mayoría de estos jocosos interludios serán sketches grabados que se proyectarán en las pantallas de rigor. Anoche en el «Zoom Tendencias» de Tras La 2 salió un grupo de alemanes que venían a España a hacer catas de vinos y el portavoz era clavado, clavado a Joaquín Reyes. Aún no han subido el vídeo, a ver si a lo largo del día hay suerte y actualizo la entrada.
4.- Aviso para los buscadores de originalidad: se le dedican a la Gala los mismos epítetos de siempre (sobria, elegante, divertida, ágil, efectiva rápida). Se dice, como siempre, que los protagonistas serán los premiados y el cine español. No se podía esperar otra cosa, claro, lo difícil va a ser conseguirlo. Una Gala en directo de más de dos horas, con toda la improvisación de mano de los ganadores, es algo casi imposible de controlar. Igual el problema es querer controlarlo. También dicen las malas lenguas que muchos de los que entregan los premios suelen resistirse a hacer payasadas, por mucho que lo indique el guión, excepción echa de Ana Obregón, que se pegó el morrazo porque estaba escrito. Lo que nos hemos reído injustamente de ella por esto, ¿eh?
5.- Aviso para los seguidores de Salvados: no os vais a librar de Los Goya. Jordi Évole ha preparado un especial en el que estará el «Langui», de La excepción, nominado a mejor actor revelación por El truco del manco (sí, sí, el mismo que salió hace un par de semanas en Terrat Pack), y habrá un debate de cine con el «Yoyas», Corbacho y Anastasia Mayo, una actriz porno. No aviso a los detractores de Corbacho que, si quieren huir de él, saben que La Sexta no es el mejor refugio.
‘Acusados’ llegó, vio y no venció
Anoche Acusados hizo un 16,2% del share (2.996.000 espectadores), dos puntos por debajo de Los hombres de Paco. Me parece un dato inmerecido pero está claro que la comedia de Antena 3 aún puede dar mucha guerra, a pesar de no contar ya entre sus filas con Hugo Silva y de servir de ariete contraprogramador, cambiando de día de emisión casi de forma semanal. Lo más preocupante del dato, no obstante, es la reacción de Telecinco, que tal y como están las cosas puede tomar medidas para salvar Acusados a toda pastilla y últimamente no están acertando demasiado, pero esto aún está por ver.
A mí me gustó Acusados, y mucho. El capítulo de ayer transmitió equilibrio, serenidad, frialdad y dinamismo. La producción es más que correcta, los actores están muy bien y los guiones son solventes. Si acaso, me pareció que el cambio de actitud del personaje de Silvia Abascal resultó un poco forzado pero también es cierto que sus circunstancias la hacen diferente al resto de personajes (todos avanzan menos ella, que va hacia atrás), y eso hace que su personaje destaque. Las secuencias están hilvanadas con tino y precisión, los datos se van desvelando al ritmo preciso y las tramas, aunque complejas, se digieren bien gracias a una excelente planificación.
No voy a eludir el asunto que dará mucho que hablar, sobre todo en Internet, y es el tema del parecido razonable con Damages. Se habla de plagio escandaloso que va desde la banda sonora hasta los flashforward, pasando por los personajes y la trama transversal. En primer lugar hablar de plagio me parece peligroso, eso son palabras mayores. En segundo lugar, sólo hemos visto un capítulo de Acusados y me parece demasiado pronto para sacar conclusiones de este tipo. Y en tercer lugar es cierto que sí, que en principio las series tienen muchas cosas en común.
No sería extraño, ni la primera vez que pasa, que una cadena pidiese a una productora una serie «como esta otra». De hecho, para vender una serie en España muchas veces se hacen necesarias explicitar referencias de este tipo para que la serie cuele, aquí somos así. Me parece que el debate sobre el parecido razonable hurta la reflexión sobre la serie en sí y a mí Acusados me ha parecido un buen producto. Quizá deberían haber disimulado más esas directrices iniciales, si es que han existido. Quizá tendrían que haberse esforzado en disimular los parecidos con Damages, porque tienen que ser conscientes de que existen. Yo me inclino a pensar que es un producto honesto que puede valorarse por sí mismo. ¿Qué pensáis vosotros?
‘La caja’ ha sido un éxito
Ahí lo tenéis. Nos podrá gustar más o menos, pero con La caja Telecinco se ha montado un programa que va directo a la fibra sensible. Un 22’9% del share y 1.358.000 espectadores avalan un buen estreno, apoyado por el arrastre de Aída y que no tuvo competencia anoche. He visto el programa esta mañana en la web de Telecinco y me parece que han sabido dar con lo que a su audencia le gusta, y eso no es tan fácil como parece.
Yo no comulgo con la idea de remover la bilis ni conecto con la idea de resolver problemas en televisión, pero entiendo que es algo que a la gente le gusta ver. La caja es como un talk show en el que una voz femenina agradable va introduciendo imágenes y sonsacando al participante, todo muy elegante en apariencia pero morboso en el fondo. En este primer programa (como comentamos aquí), han estudiado el dolor de un señor que perdió a cuatro familiares en el accidente de Barajas, una fobia a las cucarachas y un caso de malos tratos. Lo que pasa es que si en un talk show hay cierta distensión, en La caja todo gira en torno al drama sin parar, con intensidad, y hasta los supuestos momentos positivos sirven para que los negativos se perciban de una forma aún más dura.
Un equipo de psicólogos expertos respalda el estreno y me da la sensación de que más allá del trabajo con los participantes / pacientes tienen que haber tenido sesiones con los guionistas porque las conversaciones están de lo más medidas, aunque el hurgar siempre sea el objetivo. Ahora sólo falta que abran en la web un espacio para los espectadores, porque más de uno y más de una se abrá quedado tocado después de todos los lugares comunes.
Viéndolo con frialdad, lo que se trata en La caja son temas tan generales que pueden conseguir, sin demasiado esfuerzo, la identificación del espectador y esto es un éxito porque está hecho con sutileza, pero está. Imágenes de Yo soy Bea, imágenes de los familiares del accidente de avión, mares de cucarachas, canciones muy populares, fútbol…,. Que levante la mano el que no haya visto algo de esto alguna vez. Me recuerda a la estrategia de los videntes.
En resumen, que este tipo de programas gustan pero a mí no me pillan otra vez, mi escepticismo me lo impide. La televisión se parece cada vez más a una lavadora, siempre llena de trapos sucios.
Gonzo vuelve con ‘Franco: Operación caídos’
Si la contraprogramación no lo impide, mañana a las doce de la noche Antena 3 emitirá el nuevo reportaje de Gonzo titulado Franco: Operación caídos, que tiene todos los números para venir a escandalizar al personal. De buenas a primeras parece que el reportaje dará luz a las fosas comunes en el Valle de los Caídos y aseguran que han encontrado un documento que certifica que ahí están enterrados los ocho fusilados de Ávila cuya exhumación paralizó la Audiencia Nacional.
Tengo ganas de verlo. El reportaje que inauguró la serie y que se emitió en diciembre sobre Sanz-Briz me gustó, aunque me pareció que se repetían demasiado ciertas imágenes demasiado desagradables. Ahora lo entiendo. En principio el reportaje sobre el Valle de los Caídos tenía que abrir la serie pero los hallazgos les hicieron retrasar el estreno y emitir el otro en su lugar, así que quizá por esto aquel se terminó con ciertas prisas.
No deja de parecerme chocante que estos reportajes se emitan en Antena 3, que tiene fama ganada de ser de centro, pero la pena sin lugar a dudas es el horario, intempestivo a más no poder. Menos da una piedra. En cierta forma me parece que es una pena que este tipo de reportajes se pierdan en la noche de los tiempos merced a una programación poco audaz, por decirlo de alguna manera (cualquier otro espacio de la cadena tiene más promoción). Pero lo cierto es que no creo que haya muchas cadenas nacionales dispuestas a emitir este tipo de contenidos en su prime time. La suerte es que Antena 3 tiene una deuda con Gonzo por El método Gonzo porque, si no, dudo mucho que una serie de investigaciones de este tipo hubiesen podido ver la luz de otra manera.
Nos queda mucho por avanzar. En general, la televisión abandera lo políticamente correcto en unos temas y, en cambio, trata sin vergüenza y con muy poco rigor otros aspectos de incidencia social, como los malos tratos. No digo yo que tengan que posicionarse o que opinar respecto a temas controvertidos de nuestra historia, no pido tanto y para eso tenemos la confrontación de opiniones. Lo que echo de menos es que ese tipo de debates se sigan llevando a espacios poco apropiados, en lugar de crear foros a tal efecto. Parece que esté reportaje abrirá unas heridas y cerrará otras. Yo, mientras den información contrastada y veraz, me conformo.
‘A ver si llego’ es horrorosa
No me lo puedo creer. Hay tantas cosas que comentar de la serie que estoy absolutamente bloqueada. Anoche no daba crédito a lo que sucedía en la pantalla de mi televisor y llegué a pensar que había entrado en un vórtice espacio-temporal o algo así. ¿Es posible que alguien haya dado por bueno un proyecto de semejantes características? Es que no sé ni por dónde empezar.
El resultado final de A ver si llego me pareció una mezcla cutre entre Noche de fiesta (por los numeritos de baile), y Escenas de matrimonio (porque los conflictos de pareja son una de las bases de la serie). Tampoco faltaron los primerísimos primeros planos de escotes de vértigo, de algún que otro paquete y los chistes sexuales de doble sentido, todo muy de época del destape y arcaico a más no poder.
Aunque es obvio que A ver si llego intenta ser una comedia, a mí no me hizo ninguna gracia. El recurso tan básico y fundamental de los tortazos y de las caídas fue usado hasta la saciedad y lo peor es que cada torta, cada batacazo, estuvo muy mal hecho. Los guiones van a caballo entre el supuesto chiste constante y alguna que otra escena melodramática, como esa de darle carne a una pobre.
La crisis. La serie transmite la opinión de que la crisis es culpa del Gobierno, en un discurso de lo más simplista. Los tópicos se amontonan uno tras otro. El premio de los tópicos con mala baba se lo llevó el tema del chino, sobre el que se versaron las teorías conspiranoicas de que los chinos han dinamitado con sus tiendas al pequeño comercio. Aluciné cuando el personaje chino quiso comprar carne podrida para el restaurante de un primo suyo. ¿Pero esto qué es? ¿Está Losantos en el equipo de guionistas? Indignante.
La producción es de chiste, con unos decorados de 13 Rue del Percebe, que recuerdan en muchas cosas a Aquí no hay quien viva pero con el bar de turno, con un sudamericano sin papeles de camarero que tiene una especial relación con el dueño del bar (cualquier parecido con Aída debe ser pura coincidencia). Me resulta incomprensible que en las secuencias en las que manejan dinero los billetes sean de Monopoly y se note tanto. Y la banda sonora es espantosa.
Para terminar quisiera saber qué pintan en esta historia Tina Sáinz, Manuel Manquiña y Jordi Vilches. Son tres actores a los que respeto, ¿por qué se han metido en este fregado? ¿Tan mal está la cosa? Como curiosiodad apunto que el camarero del bar es Frank Spano, el mítico Larry Bimbotle, que más le hubiera valido seguir haciendo sus Telecompring y sus monólogos en lugar de dejarse tentar por este despropósito.








Comentarios recientes