Posts filed under ‘Serie’
Enjuto Mojamuto sale de su habitación
Entre todos los proyectos que se avecinaban de los muchachos una vez terminada Muchachada Nuí estaba éste, una serie en Internet de Enjuto Mojamuto. A pesar de que Joaquín Reyes, un creador sin piedad, más de una vez había manifestado su hastío del personaje, parece que ha superado sus diferencias y ha decidido continuar con un proyecto que ni él mismo esperaba, pariendo Las nuevas e inesperadas aventuras de Enjuto Mojamuto.
Aquí nos cuenta que Enjuto saldrá a la calle acompañado siempre de su portátil y que tendrá dos amigos «losties«, a cada cual más friki. Boca Choti y Hincli Mincli serán sus compañeros en un viaje que promete. Serán 28 episodios de cinco minutos que podremos ver los martes y los jueves en su nueva web. La nueva era empezará el 8 de junio (no olvidéis marcarlo en vuestros calendarios).
Espero verdaderas maravillas de este personaje, la verdad, porque mientras ha estado encerrado en su habitación ha sido capaz de enseñarnos las paradojas de este mundo tecnológico en el que vivimos. ¿De qué será capaz al enfrentarse con la cotidianeidad urbana? Sus tiras han sido vistas una y otra vez en YouTube y han servido para ilustrar un nuevo carácter social nacido del uso de las tecnologías. Jamás imaginé que sería capaz de pisar la calle, la verdad, pero ahora que va a hacerlo no puedo esperar a ver cómo interpreta todo lo que se va encontrando.
Hay personajes pequeños, como Enjuto, que consiguen conectar con el público por su sencillez aparente que esconde grandes dosis de ironía, de sarcasmo, y que comparten con un buen número de espectadores unas preocupaciones generalmente menospreciadas, de ahí el secreto del éxito de este personaje. La identificación ha sido clave para que muchos nos sumergiésemos en su universo y sintiésemos que no estamos solos. Y es que Enjuto somos todos.
Veremos qué nuevos términos es capaz de acuñar. Eso de «interneeeeeeeee» es ya parte del lenguaje coloquial y es de esperar que descubra nuevas formas de comunicación y las explote. Todo esto espero de Enjuto, además de diversión. Cinco minutos dos días a la semana me van a saber a poco pero, qué se le va a hacer, pedirle más a Joaquín Reyes es cargarse el personaje. Tendremos que conformarnos.
‘Tierra de lobos’, popurrí de ficciones
Parece ser que Tierra de lobos será una realidad en Telecinco la próxima temporada, o eso nos cuentan aquí. No creáis que no tiene enjundia la cosa. Es fácil hablar de los precedentes de éxito con Águila Roja o La señora, pero el asunto va más allá. Por lo visto también tendrá cosas de Pasión de gavilanes, con los buenos enamorados de las hijas del malo. Chocante es que se recurra a la fauna para titular series: lobos, águilas, gavilanes…,. ¿Para cuándo una serie que haga un homenaje al lince ibérico?
Más extrañas coincidencias. Tierra de lobos estará producida por Multipark Ficción y correrá a cargo de Juan Carlos Cueto, guionista de Águila Roja (entre otras muchas cosas). Además, por lo visto la serie estaba en cartera de Televisión Española cuando David Martínez era su director de ficción pero ahora este mismo David Martínez es director de ficción de Telecinco. Se ve que es un señor con criterio al que es difícil quitarle ideas de la cabeza.
Siglo XIX. Dos hermanos terratenientes en busca de venganza. Lucha de clases. Amores imposibles. Interiores en los Estudios Picasso de Telecinco y algunos exteriores para las batallas y para que salgan caballos en un lugar de la Meseta de cuyo nombre no quieren acordarse. Según cuentan aquí, el malo, Lobo, iba a ser José Coronado pero su gafe le persigue y lo descartaron por su poco tirón en Acusados. El casting está a medio cerrar así que aún es pronto para saber quiénes tendrán esta responsabilidad.
Y digo responsabilidad porque en esta fiebre del copia y pega alguien tendrá que hacer el último producto. Es una carrera de fondo. Llegará el momento en el que la audiencia deje de tragar con parecidos razonables y se incline por una nueva moda que empezará el círculo de nuevo, pero por ahora las series de época con decorados del chichinabo y tramas más vistas que el TBO están de moda. Alguna tendrá que pinchar en hueso y romper la tendencia. Por ahora, las series de época hacen que los ejecutivos de las cadenas hagan palmas con las orejas, a pesar del elevado coste de la ambientación que será mejor o peor, pero vale su dinero. Grandes producciones de la crisis, por llamarlas de alguna manera, que dirigen los destinos de las cadenas al ser su plato fuerte.
Qué bien le vendrían a Telecinco los cinco millones de espectadores de Águila Roja para dejar de depender de los realities que sí, son más baratos, pero ya no están en su época dorada, y para tener la parrilla ocupada y no tener que rellenarla con presentadores que piden aumentos de sueldo apelando a la ingente carga de trabajo (ésta es la última reivindicación de Jorge Javier Vázquez, y yo creo que con razón).
Veremos a partir de septiembre qué tal le va a una serie de estas características (otra más). Yo ya digo de antemano que no tengo muchas esperanzas de que me guste porque no es de mi estilo. Las intrigas palaciegas, por llamarlas del alguna manera, no me entretienen demasiado. Eso no quiere decir que la serie vaya a estar mal y seguramente sea un éxito si saben dónde colocarla, pero de aquí a septiembre aún pueden pasar muchas cosas, demasiadas, y si yo fuera de la serie no las tendría todas conmigo porque Telecinco acostumbra a jugar al ratón y al gato con sus estrenos.
Resines y Globomedia preparan una nueva serie
La cosa aún está en negociaciones y el barco podría hundirse antes de salir del puerto, que estas cosas de la tele son así, pero éste es el segundo proyecto, que sepamos, que Globomedia presenta para Antonio Resines. Es evidente que quieren tenerle en una serie y no me extraña porque su presencia es garantía de éxito. Intentaron colocarle de Presidente del Gobierno en una serie ambientada en La Moncloa y no funcionó, así que ahora será un maestro rural que se traslada junto a su hija a un instituto pijo. Sí, sí, todo apunta a la dramedia, otra vez, pero qué se le va a hacer, por ahora el género funciona, nos guste o no, y no van a dejar de hacerlo mientras sea rentable.
Me hace gracia que en la noticia digan que esta serie podría ser como Doctor Mateo pero al revés, cuando series de pobres en mundos de ricos se han hecho a montones, desde Sensación de Vivir hasta Gossip Girl, por citar sólo dos ejemplos. Me da en la nariz que, de salir el proyecto adelante, el asunto iría más bien encaminado a que Telecinco tenga de una vez por todas la serie de adolescentes que pretende, un éxito similar al de Física o Química. Ya sabemos que en otras épocas los ambientes estudiantiles dieron muchas alegrías a la cadena. Mirad si no la intro de I Liceali, la serie italiana en la que se basa esta nueva propuesta.
Y aunque pueda parecernos chocante que Telecinco y Globomedia crucen sus destinos de nuevo, el negocio es el negocio y en estos momentos no hay mejor productora que Globomedia para llevar a cabo un proyecto de estas características. De todas formas parece que aún falta mucho para que todo esto se concrete en algo tangible. No tenemos a la actriz adulta, por ejemplo, la que tiene que engatusar al viudo (el personaje de Resines lo es), y no hay casting adolescente. Digamos que sólo están haciendo los cimientos del proyecto. Hay que ver el tirón que tienen los viudos. Resines ya lo fue en Los Serrano, aunque todo fuera un sueño, y uno de los viudos por excelencia fue Nacho Martín (Médico de familia).
En cualquier caso, la serie tiene todos los número para que, si se materializa, sea un éxito de nuevo. Yo no creo que la vea, la verdad, porque estoy cansada de estos dramas cómicos, pero sí en cierto que Antonio Resines siempre deja muy buen sabor de boca. Le deseo suerte.
‘Perdidos’: lo que pasó, pasó.
«Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias».
Bueno, me enfrento a la tarea de dar mi opinión sobre el final de Perdidos con cierto miedo porque sé que hay gente cabreada a la que no quiero cabrear más, pero voy a intentar ser honesta, sincera, y transmitir mis sensaciones porque explicaciones de las de verdad no puedo dar muchas, o más de las que nos han querido dar a nosotros en la serie. Resumiendo, yo estoy más que contenta con el final planteado, satisfizo mis expectativas y optó por una de las líneas argumentales que justamente era para mí la más importante. A partir de aquí, spoilers a troche y moche. Estáis avisados.
Quiero empezar diciendo que me ha parecido un final coherente con todo el contenido de la serie: la redención, la expiación de la culpa, el superar traumas pasados…, todo eso se obtiene de forma clara y manifiesta en «The end» que, además, nos explica la trampa final de los guionistas (una trampa más, como ha habido otras), en la que hemos caído muchos: la línea temporal X no era una realidad en sí, era el compás de espera en el que los personajes consiguen alcanzar sus deseos vitales una vez superados los traumas que les frenaban. Es en esa línea en la que Desmond, constante, lucha para que todos recuerden lo vivido y se decidan a dar el último paso que les lleve hacia la luz.
Lo que ha pasado, ha pasado de verdad. Hasta el final de la quinta temporada todos los sucesos son reales pero en la sexta temporada lo importante es el ahora. En ese ahora no hay tiempo tal y como lo concebimos los seres humanos y aunque hemos creído ver un flash-sideway al final ha resultado que no, que ese misterio ha quedado resuelto y, aunque las connotaciones religiosas del asunto puedan exasperarnos, sólo se me ocurre llamar «limbo» a todo lo sucedido en la sexta temporada. Tampoco es de extrañar, durante toda la serie el enfrentamiento entre ciencia y religión, entre razón y fe, ha sido uno de los motores de las motivaciones de los personajes. En «Across de sea» quedó establecida la dualidad, la importancia de la luz, todo lo que ha sido la vida de los personajes en la isla en esta sexta temporada, así que quedaba claro que la luz iba a tener un papel importante en el final. Han dejado muchas cosas sin responder pero yo creo que sí, que lo importante, la metamorfosis de cada uno, ha ocurrido por fin. Han logrado resolver todos sus problemas. De hecho, la serie ha terminado en el mismo punto en el que empezó. Entonces un personaje abría los ojos, y en «The end» los cierra.
No todos murieron en el accidente de avión. Cada uno murió cuando le llegó la hora, unos estando en la isla, otros fuera y otros ni siquiera murieron. ¿Para qué fueron a la isla? ¿Por qué Jacob les metió en semejante fregado? Porque necesitaba encontrar a un guardián que se sacrificase por todos llegado el momento y ese ha sido Jack. Buscó para ello a personajes atormentados que fueran capaces de redimirse para enfrentarse a todo lo que iban a vivir allí. Por otro lado, una cosa es la isla, con sus mecanismo internos, y otra es la vida de los personajes. Desde el principio han primado más los personajes y el final ha sido coherente con eso. La isla sigue, ya existía cuando nacieron Jacob y su hermano, y ahora prosigue su historia pero no la nuestra, la de nuestros personajes, que han terminado por fin su periplo. Ha sido un final humano, de personajes, y han dejado al margen muchos aspectos de la ciencia ficción, eso es cierto, pero en lo que a mí respecta esos misterios no eran más que una excusa para contarnos todo lo demás.
Y esta son, en resumidas cuentas, las impresiones que hicieron que no me llevase un chasco ayer. Esperaba una conclusión así, feliz, emotiva, a la altura de los personajes. Cierto es que no ha sido un final apoteósico pero tampoco creo que haya sido anticlimático. De hecho, el ritmo de la serie me hizo intuir que no íbamos hacia un desenlace de respuestas, sino hacia un final en el que nos dijesen que lo importante son las preguntas, como así ha sido.
Mención aparte merece el papel de Cuatro en toda esa historia. Lo intentaron, pero no han estado a la altura. Los subtítulos, cortados y hasta omitidos a ratos; seis minutos escamoteados en los que se explica cómo Lapidus salió del submarino; y un debate posterior patético. El balance no llega a ser positivo y es de esperar que si hay una próxima vez se esmeren más y que aprendan de sus errores.
Os remito a otras opiniones que me han gustado especialmente y no por qué esté más o menos de acuerdo con ellas, sino porque creo que expresan muy bien sus puntos de vista: Nacho Vigalondo, Mr. MacGuffin, Anómalo y Pjorge.
Termino con otro fragmento de Ítaca, el poema que encabeza la entrada:
«No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado».
Namasté.
Blog sin spoilers de ‘Perdidos’
Hasta mañana no comentaré el episodio final para dar tiempo a los currantes a verlo. Eso sí, a partir de mañana no pienso ser tan precavida, que con un día y pico debería de haber más que suficiente. ¡Calienten motores! El fin de una era no puede pillarnos desprevenidos.
‘Museo coconut’, la nueva serie de los chanantes
Lo primero que he hecho cuando he leído la noticia ha sido irme a YouTube a rastrear influencias, que siempre existen, para tal magno título. No sería raro que lo de Museo Coconut saliese de esa canción de Enrique y Ana. Es más, sería lo más normal del mundo. Hasta podría valer de sintonía de la serie si no fuera por el tema de derechos y demás. Ojo, que todo esto son especulaciones de las mías. Que nadie me tome demasiado en serio.
Museo coconut es una sitcom grabada con público y con capítulos de veinticinco minutos, con tramas, personajes fijos y todo lo demás. Los scketches se han terminado, por ahora. Al ser una serie, han renunciado a parte de su absurdo y del surrealismo, qué se le va a hacer, pero citan como referencia a proyectos tan grandes como Cosas de marcianos y Búscate la vida. Si hacen una cosa que se parezca mínimamente a estas dos series yo voy a disfrutar como una enana.
Reconocen abiertamente que su proyecto no cabe ni de lejos en Antena 3 así que creen que Neox es un buen emplazamiento, entre animación y series más o menos frikis. Desde luego, tal y como pintan el proyecto, no les veo en la parrilla de la grande, para qué nos vamos a engañar, así que habrá que ver qué horario les dan y seguirles fielmente. Yo al menos pienso hacerlo.
Claro, como no podía ser de otra manera, los Monty Python también tienen su fantástico «coconut». Y la rana Gustavo también cantó la célebre canción Lime in the coconut.
Además de todo esto, prometen una serie on-line de Enjuto Mojamuto en la que ya están trabajando así que, qué queréis que os diga, estoy ansiosa por ver rodar todo esto. Creo que el cambio de registro puede ser muy positivo, tanto para el público como para ellos. Puede ser muy refrescante para ambas partes y, como a mí me tienen ganada, confío al cien por cien en la viabilidad de su nueva idea. ¡Ya falta menos para que vuelvan!








Comentarios recientes