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Por qué los niños vuelven a los realities musicales
Antena 3 y Telecinco preparan a la vez y a la carrera sendos talent show musicales con niños. No piensan en recuperar el horario de protección infantil con dibujos, eso no, pero aspiran a quedarse con esa audiencia a través de los realities. Los tiempos están cambiando. Tampoco piensan en que las familias ya no son lo que eran ni en que la TDT hace que la audiencia se fragmente aún más. Vamos para atrás, como los cangrejos. Los niños nunca fallan, o casi nunca.
La opción de Antena 3 se llamará seguramente Quiero cantar y la produce Europroducciones. Buscan dar salida a jóvenes talentos menores de 18 años como lo hacen en el programa Un beso y una flor, de Canal 9. Introducen aspectos como el trabajo en equipo, los retos entre grupos, sin jurado y con el casting siempre abierto. Las votaciones las hará el público con sus SMS.
La opción de Telecinco se llamará Cántame una canción y la produce Gestmusic. Es la adaptación de un exitoso formato italiano, Io canto, con niños de entre 7 y 15 años, que cantarán temas conocidos acompañados por artistas famosos.
A mí esto de ver a niños haciendo cosas de mayores no me termina de gustar, menos si hay premios de por medio, fama, celebridad, promesas de éxito y todo lo demás. Hay padres a los que tendrían que quitarles el carné, pero ese es otro tema. Las cadenas evolucionan en su búsqueda por conectar con un público que es fiel, el de los niños, y lo hacen con formatos que no hay en las temáticas. A estas alturas, con tantos canales de dibujos las veinticuatro horas, sería absurdo intentar atraer a los niños con series infantiles, así que lo mejor es montar espectáculos en los que los críos se peleen por sus quince minutos de gloria de pleno derecho. Os recuerdo que en Tienes talento (Cuatro), por ejemplo, o en Tú sí que vales (Telecinco), la aparición de niños estaba bastante dosificada. Todo lo contrario a lo que sucedía en Menudas estrellas (Antena 3), donde había un componente de imitación.
Ahora ya van a realities como los mayores, como hicieron en Fama School (Cuatro), y optan al favor del público, a la ilusión de una carrera musical interpretando grandes éxitos. Vamos, como en OT pero a lo infantil. Con un poco de suerte podremos ahorrarnos ciertos números que cayeron en gracia en su momento, pero el paso de estos niños por sus respectivas cadenas está asegurado en platós, programas que se hablen de ellos, publicidad relacionada…,. ¿Está un niño preparado para todo esto? Y lo que es peor, ¿están preparados para el fracaso? Este tipo de programas generan toda una legión de frustraciones en los críos. Mi propuesta es que el próximo formato sea para perdedores que consiguen superar sus traumas. Mientras se lo piensan en las cadenas, os dejo con unos minutos musicales. Esto salió del Eurojunior que hacía La 1 con Gestmusic y dieron la tabarra a morir con la cancioncita de marras.
Jesús Vázquez se libra de milagro
Se ve que en Telecinco le tienen un cariño especial a Jesús Vázquez, al que tienen fichado con un mega-contrato en exclusividad, y no quieren que ciertos fracasos le salpiquen. Para eso ya están otros.
Este fin de semana se estrena a las ocho de la tarde La guillotina, un nuevo concurso, y se lo han dado a Jesús Vázquez, que ha conseguido bajar así a tiempo del descarrilamiento del tren Escassi, que no consigue levantar cabeza. Para sustituirle al frente del programa de citas Telecinco le ha pasado el marrón a Joaquín Prat, que desde esta semana presentará I love Escassi y da la sensación de que a la cadena le importa poco que sea este presentador el que fracase. Supongo que en términos económicos, sale más barato maldecir a este presentador que a Jesús Vázquez, que es una de las estrellas de la cadena y últimamente no ganan para sustos con él.
En los últimos tiempos, Jesús Vázquez ha estado en los siguientes fiascos: el mencionado I love Escassi, Guerra de sesos, Mi familia contra todos, Nadie es perfecto (flor de un verano), y no consiguió levantar el interés por Allá tú, que terminó siendo cancelado. Sigue al pie del cañón con los realities pero los suyos se están haciendo esperar. Nada se sabe de OT y Supervivientes está aún en proceso de casting. Suerte tuvo de que no le endilgasen El topo, que duró un par de semanas. Supongo que para no manchar más su credibilidad como profesional, para no ahondar en la etiqueta de gafe, han decidido que pruebe suerte en un concurso nuevo antes de que se estrelle del todo otra vez.
A Joaquín Prat le tienen menos aprecio, eso está claro, y le han encomendado aguantar el tirón de la cancelación de I love Escassi que, creo yo, no puede tardar mucho porque esto de cambiar al presentador ya es un síntoma de agonía extrema. Ni montar un debate sobre el programa, ni sacar a mujeres desnudas, ni llevar a Lara Dibildos (ex del señorito e hija de Laurita Valenzuela), les ha servido de nada. En Telecinco estarán pensando en qué ha fallado. Desde mi punto de vista, el programa funcionaría mejor en el late night o entre semana. Los domingos aún hay gente que ve la tele en familia y eso de ver a señoritas peleándose como quinceañeras es un espectáculo poco atractivo. Mola mucho más El mentalista de laSexta, que les ha pasado por delante en audiencias. Y ni que decir tiene que Escassi, en sí, llega tarde. si esto lo hubieran hecho después de la edición de Supervivientes en la que participó, otro gallo habría cantado.
Veremos qué tal está La guillotina, si realmente corta cabezas, entre ellas la de Jesús Vázquez. Ojo, que no se lo deseo, como presentador me gusta y el tipo me cae bien. Aprovecho para acompañar en el sentimiento a Joaquín Prat, que eso de ser segundo plato no debe de ser del gusto de nadie. Y respecto a I love Escassi, espero que pronto pase a dormir el sueño de los justos. Jesús Vázquez se puso ligerito de ropa en una sauna junto al señorito andaluz. ¿Os imagináis que Joaquín Prat haga lo mismo? Espero que cancelen el programa antes de que llegue ese momento.
‘Cracks’, el reality de futbolistas que faltaba
Cuatro parece que quiere darle cobertura televisiva a Cracks, un reality que en principio nació para Internet y que viene apadrinado por Zidane y Francescoli. El premio para el ganador es hacer la pretemporada con un equipo de primera división de la Liga Española de Fútbol (me niego a poner el nombre del banco que la patrocina, manías mías). El caso es que viendo que en el Mundial parece que hay posibilidades de triunfo de la Selección Española, a pesar de que Cuatro quiera vender los derechos, el fútbol se destaca como área de interés. Es lógico.
Lo más inteligente en esta caso es la elección del proyecto, una idea que ya está prácticamente montada y a la que Cuatro sólo tendrá que ofrecerle tiempo de emisión. Algo barato que, si da resultado, puede generar interesantes beneficios por la ley del mínimo esfuerzo. El rollo academia con grabación las veinticuatro horas ha funcionado otras veces, pero no vamos a ser tan inocentes como para creer que esto no tiene nada que ver con OT, por ejemplo.
Que sí, que transmitir valores como eso del esfuerzo, el trabajo en equipo y demás está muy bien, pero lo que quieren es chicha, si no no harían un reality. Y que lleven cuidado con el tono del espacio porque propuestas demasiado bondadosas se convirtieron en estrepitosos fracasos, como Escuela de actores, Circus o La batalla de los coros. La idea es hacer una retransmisión completa de todo lo que pase en la Academia con vídeos, conexiones y demás, y se aprovecharán de las redes sociales para fidelizar al espectador.
¿Tantas ganas tiene Cuatro de tener un Gran Hermano? Parece que sí. Igual desde Telecinco les han dicho que es lo único que de verdad funciona pero que no pierdan de vista una cosa: el público de Telecinco no es el mismo que el de Cuatro. En cualquier caso, la sección de los Manolos corre el peligro de dedicarse en parte a comentar el programa, que sería lo que les falta para que yo terminase de perder el interés en ellos.
Menudo panorama.
Cómo potenciar un reality: el caso Escassi
Os lo creáis o no, las imágenes de arriba no pudieron evitar que el dating show I love Escassi que estrenó Telecinco el domingo pasado se pegase el castañazo padre en audiencias, siendo incluso superado por El mentalista de laSexta. Tras semejante fracaso, muchos habréis albergado la esperanza de que la cadena cancelase semejante farsa pero, siento daros malas noticias, no van por ahí los tiros.
Telecinco ha decidido introducir los elementos típicos de sus realities para llamar a la audiencia. Ya están haciendo una campaña pesada a más no poder, con cortinillas y promos a todas horas, pero es que además han adelantado el horario de emisión quitándose de encima eso de Fresa ácida, que les arrastraba a los infiernos, y va a haber vidilla de plató, de esa de montar bronca y opinar.
Al pobre Jesús Vázquez le va a tocar estar al pie del cañón como una especie de domador de fieras porque en el circo le han metido de «opinadores» a una caterva de deslenguados que forman una alineación de un equipo de primera en Telecinco y que se las dan de especialistas en la seducción. Ahí van a estar:
- Alessandro Lequio: se come una y cuenta veinte.
- Miriam Sánchez: la mujer del César no tiene que ser honesta, pero tiene que parecerlo.
- Carmen Alcayde: de escote en escote, y tiro porque me toca.
- Jimmy Jiménez Arnau: le gusta la polémica y tiene el récord en repertorio de guarradas de dudoso gusto.
- Rafa Mora y Tamara Gorro: les han dado un trono en Mujeres y hombres y viceversa y se creen los reyes del mambo.
- Antonio David Flores: sigue amortizando los ocho polvos de siempre.
No me digáis que esto no es dar el todo por el todo. El perfil no puede extrañarnos, viniendo de Telecinco, pero con semejante envite no dejan de reconocer que el programa en sí no hace méritos suficientes como para enganchar a los espectadores y han tenido que ponerle estas muletas. Como dice la sabiduría popular, se pilla antes a un mentiroso que a un cojo y en este caso la condición es doble: el programa es más falso que un duro de tres pesetas y cojea cosa mala.
¿Creéis que funcionará el invento? ¿No es ya muy pesado ver las mismas caras hablando de tonterías a todas horas? ¿Le encontrarán los seguidores de Telecinco enjundia a semejante parafernalia? Las respuestas, al lunes, con las audiencias. A mí que no me esperen porque eso de ver a hembras disputándose a un macho sólo me entretiene en formato documental, que yo soy así de cool.
‘Invisibles’ que saltan a la vista
Ayer estuve viendo Invisibles en Antena 3 y fue igual que 21 días viviendo en la calle pero con famosos viviendo diez días y con Jorge Fernández de presentador. Debe de resultar muy difícil ser «invisible» en la calle si se lleva delante y detrás todo el rato un equipo de grabación, por mucho que a veces pusiesen el rótulo indicativo de la cámara oculta. La realización me pareció correcta, el envoltorio consigue lo que pretende, con esos grises constantes y esos zoom traicioneros.
En cuanto a los famosos, la que me pareció más sincera fue Blanca Fernández Ochoa, que en todo momento reconoció sus prejuicios. El resto parecía muy seguro de poder con la «experiencia», cosa que me hizo pensar que realmente estaban muy pagados de sí mismo y que en el fondo no tenía ni idea. Me sobró el misticismo de Álvaro de Marichalar, las lecciones de Yeyo Llagostera, la chulería de Miguel Temprano y el infantilismo de Sofía Mazagatos. La voz en off de Jorge Fernández, marcando los tiempos, le quitaba realismo a la propuesta, y el viaje en autobús del principio, con nave infecta incluida, me resultaron innecesarios.
Con este tipo de programas me pasa lo de siempre, que no me creo la función social con la que nos los quieren vender. No llego a pensar que frivolicen con el tema porque eso sería suponer que para hacer un reality de estas características se tiene en cuenta el objeto en cuestión. Es más simple que eso. Ver a cinco famosos pasándolas canutas es premio suficiente. Imposible que se pongan en el papel del otro, que denuncien nada, porque este no es un reportaje de denuncia, es sólo una exhibición y hasta un lavado de imagen. Antes los famosos iban a lucirse en Furor, cantando cancioncitas y demás, pero en los tiempos que corren hay que sacarle provecho a la miseria, que vende más.
Estas mezclas de reportajes con coach me aburren porque el centro de atención no es la pobreza, por mucho que los famosos duerman en un banco, son los propios famosos y sus diatribas, su incapacidad para afrontar la realidad y la repetición constante de que ellos, precisamente ellos, no son como el grueso de insolidarios con los que se van cruzando. La sociedad está podrida, sí, pero no porque no les den un trozo de pan cuando tienen hambre, sino porque les permite a ellos el lujo de jugar a sufrir engañando a la gente que sufre de verdad. El mensaje es contradictorio, muy parecido al de El secreto. Cuando vuelvan a sus casas serán personas mejores y darán limosna cuando se la pidan, pero seguirán peleándose con uñas y dientes por sus privilegios. No entiendo nada.
¡Ah! Y a estas horas aún no ha salido las audiencias. Cuando estén las incluyo en los comentarios.
Los veinte irregulares años de Telecinco
Yo no sé si es Telecinco la que ha cambiado en estos últimos veinte años, o quizá la que haya cambiado sea yo. Sí es cierto que mi relación con la cadena se fue distanciando según ambas íbamos creciendo y ahora mismo estoy en sus antípodas pero, aún así, por la nostalgia de todo lo vivido, me apetecía felicitarles el cumpleaños.
Telecinco ha emitido una nota de prensa con motivo del aniversario y salta a la vista que les ha tocado llegar a la cifra redonda en una de sus etapas de bajada, perdido el liderazgo indiscutible y afrontando los cambios de una industria que, me parece a mí, no han preparado demasiado bien. Se definen como innovadores y vanguardistas pero lo cierto es que ahora mismo están en pleno proceso de un cambio que no sabemos dónde les llevará, pero que necesitaban como agua de mayo porque más que perder audiencia, estaban perdiendo prestigio y la marca es algo difícil de consolidar.
Entre los hitos que destacan de estos veinte años se erigen como promotores de un nuevo género de ficción nacional con Médico de familia, como si hasta el momento Televisión Española o Antena 3 no hubiesen hecho sus pinitos. Eso sí, Médico de familia barrió a la competencia. Inauguran el género del reality con Gran Hermano y es cierto que han sabido explotarlo como ninguna otra cadena. Destacan el liderazgo en audiencia entre 2004 y 2008, justo cuando yo empecé a desengancharme. Alaban con creces su apuesta por la TDT en lo que a mí me parece un adorno tramposo porque, por ahora, en sus canales de TDT hay más repeticiones que otra cosa. Y se vanaglorian de la fusión, claro. Dicho así, resumido, no parece una trayectoria demasiado relevante al fin y al cabo.
Yo fui de Telecinco en los noventa, con VIP Noche y derivados, La quinta marcha, Twin Peaks, Sensación de Vivir y Melrose Place, que son de la primera etapa, pero sobre todo disfruté mucho la segunda con Médico de familia, Periodistas, Al salir de clase, 7 vidas, Ally McBeal, Expediente X, Caiga quien caiga y El informal. Qué tiempos aquellos de la cadena amiga. A partir del año 2000 he seguido viendo alguna cosa pero mi fidelidad cayó en picado porque dejaron de lado la ficción internacional y el humor al que recurrieron para el entretenimiento estaba menos en mi línea.
En cualquier caso, pese a quien pese, Telecinco ha hecho historia y la tele nacional en su conjunto no se entendería sin el liderazgo de una cadena, que hizo resurgir parecidos razonables a diestro y siniestro. Ahora son ellos los que se imitan a sí mismos sacando réplicas y contraréplicas de sus programas. No creo que vuelvan al rumbo del pasado pero espero que por lo menos encuentren algún rumbo.








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