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Cuatro y acción
Llega junio y a Cuatro le ha dado por modificar su parrilla arrastrada por los flojos resultados del último mes. Bienvenida sea la iniciativa a pesar de que han tomado ciertas decisiones para mí cuestionables. Además del fútbol, porque no sólo de Eurocopa vive la tele, hay propuestas que os recomiendo encarecidamente.
Dexter y Ugly Betty en prime time. Sólo os puedo recomendar que disfrutéis estas dos series que, cada una en su género, son magníficas. Con Dexter os plantearéis cosas que nunca habríais pensado y Betty es una comedia genial basada en una historia archiconocida, la de la fea, pero con un tratamiento más que interesante.
Para el late night copian el modelo de La Sexta y una vez Noche Hache cierre por reformas nos ofrecerán series de calidad a la una de la madrugada. El lado bueno es que las series valen la pena: Dresden (no la he visto), Cinco hermanos (repetirán la primera temporada antes de emitir la segunda), Californication (genial), Saving Grace (fantástica), y Murder’s Womens Club (no la he visto). En el lado malo está ese horario que a mí no me convence.
Para las tardes, que no les funcionan desde que terminó Fama, preparan un programa de tarde dirigido por Santi Acosta (el de Salsa Rosa y toda la pesca), y dos concursos: Password, un juego de palabras que da tanto juego como «Password-Pasapalabra» y que está basado en un formato internacional; y 50×50, basado en Quién quiere ser millonario.
Ficción internacional de éxito, contenedor de series, programa de tarde que apesta a corazón, concursos basados en otros, fútbol…, Cuatro está abduciendo al resto de cadenas, emulándolas. Cuánta falta de imaginación, ché, qué aburrimiento.
Berto y Risto, momentazo semanal
De todo lo que he podido ver esta semana, la valoración de Risto a Berto en Buenafuente ha sido una de las mejores cosas. Consiguieron llevarme de la risa al agobio porque lo que empezó como una broma, una parodia, terminó en unas lágrimas de Berto que me llegaron al corazoncito.
Los muy ladinos se montaron una parodia de OT sin mencionar el programa porque no es sólo que estuviera Risto, recordemos que OT empieza y termina en Risto pero hay más cosas alrededor. Y esas cosas de alrededor son las que aportaron Buenafuente y Berto, Buenafuente en su papel de Jesús Vázquez, consolando y mostrando aplomo, y Berto sintiendo en el alma las críticas de Risto al más puro estilo concursante. Además, como Berto venía de Belgrado le vistieron de serbio con lo que su aspecto, sometido a juicio e igual que pasa en OT, resultaba aún si cabe más lamentable. Lo dicho, un momentazo.
Y la frase de la semana es para Jordi González, cómo no. Anoche, en La Noria, animando a los espectadores a enviar mensajes al programa, dijo que la gente podía mandar lo que quisiese siempre que fuese «decente y estuviese dentro de los límites de la Constitución». Paradójico, ¿no? Aplícate el cuento, hombre.
Eva Hache se va de año sabático
Hay algo que no entiendo de esta noticia. Eva Hache se va, agotada, y no ha renovado su contrato con Cuatro, pero el programa seguirá sin ella a partir de septiembre con otro nombre, otra franja horaria, otros decorados y otros contenidos. Si no se va a llamar Noche Hache y no se le va a parecer en nada, ¿por qué dicen que va a ser lo mismo?
Me da a mí que los de Cuatro no quieren dar la sensación de que se cargan su baluarte anti-PP y por eso insisten en que la cosa continúa. Es como si necesitasen que todos creamos que siguen siendo tan de izquierdas como al principio y que siguen apostando por la tele de calidad. Pues podían haberlo pensado antes, digo yo, y podían haberlo demostrado programando Noche Hache antes de la una de la mañana porque en los últimos tiempos el programa ha tenido unos horarios imposibles.
Parece que en septiembre volverán en franja de tarde con lo que tendrán que suavizar los contenidos. Se baraja como posible el horario previo a los informativos, sobre de siete y media de la tarde. Y según parece los colaboradores estarán, aunque reciclarán sus secciones para adaptarlas al nuevo target. Por mucho que quieran afirmar lo contrario, no va a ser lo mismo.
Se ven arrastrados por este abrupto final Los Guiñoles, cuyo futuro pende de un hilo después de doce años en antena y que aún no han renovado contrato. Con ellos se confirma que desaparece gran parte de la crítica política de Cuatro. Cierto es que a mucha gente no le gustaba el humor político de estos dos espacios pero que Cuatro renuncie a ellos me parece sorprendente. ¿Quién será el próximo en caer? ¿Gabilondo?
En fin, que Cuatro poco a poco va escorando su programación hacia contenidos cada vez más estandarizados. La ficción internacional está bien, la producción propia también, pero cada vez más parecen una cadena temática, se olvidan de los contenidos generalistas y cuando se acuerdan de ellos es para plantarnos un programa de sobremesa dirigido por Santi Acosta (el de Salsa Rosa, el mismo que viste y calza), o para bombardearnos con el fútbol de interés general. Quién te ha visto y quién te ve.
Cómo no tiene que ser La Noria
Ayer, sin que sirva de precedente (fue una penitencia que tenía que cumplir para satisfacer una desafortunada apuesta), estuve viendo La Noria y coincidió que entrevistaron a Darek, el ex de Ana Obregón. Bueno, pensé, mejor que me haya tocado este que no el Dioni o alguien así.
El evento parecía importante porque, por lo visto, era la primera entrevista que concedía Darek tras su ruptura y prometían carnaza de la buena. Se apoyó esta idea en el prólogo de la entrevista, en el que Jordi González y Glòria Serra anunciaron que la Obregón había intentado impedir por vía judicial la entrevista a su ex. Además, Jordi atesoraba una carpeta (de esas azules con goma, de toda la vida, igual a la que uso para llevar los currículums), en la que aseguraba que había información confidencial que comprometía a Darek y en la que, con rotulador, habían escrito: «Entregar en mano a Yordi González». Lo de «Yordi» me hizo gracia.
Una vez superado el shock inicial porque Darek es verdaderamente guapo, me dediqué a leer los SMS que enviaba la gente hasta que encontré uno, pasada una hora de entrevista, que decía algo así como: «Eres un aburrido, Darek». Y caí en la cuenta de que sí, de que estaba resultando un torro de entrevista porque Darek no levantó la voz en ningún momento, no interrumpió a los entrevistadores, no contó nada del otro jueves, fue muy educado, atento, cortés, amable…,. Fue todo aquello que no tiene que ser un invitado de La Noria.
Vaya pinchazo para los de producción. Seguramente la audiencia será buena porque el tipo es una especie de encantador de serpientes y una vez empiezas a mirarle estás perdido, pero en lo que se refiere al contenido, a la carnaza, nada de nada. Lo de la carpeta de Jordi fue un cebo absurdo que no llevó a ningún sitio. Hasta la periodista encargada de defender a Ana terminó poniéndola en ridículo.
Lo más interesante ocurrió durante la publicidad y lo cuenta El Pasillero. Darek salió a fumar y, con él, las señoras que estaban de público, incluidas las que no han sujetado un cigarro en su vida. Jordi González le dijo que había estado muy elegante y estoy segura de que en ese momento Jordi barajó la posibilidad de darle una torta para generar algo de polémica pero, claro, Darek le puede.
El juego de tu vida es una pantomima peligrosa
Anoche vi por primera vez algo de este programa, un rato apenas, y tuve suficiente, ya no caigo más. Había leído tanto acerca de las audiencias, el morbo y cosas así que pensé que tenía que formarme una opinión propia.
Lo del polígrafo es una excusa. Durante el programa no hay cables, ni un experto que analice las respuestas, ni nada que se le parezca. Sólo una enorme pantalla y una voz sensual que dice «verdad» o «mentira» aguantando la tensión necesaria.
Las preguntas con las que se monta el numerito, en el caso de ser ciertas, sólo pueden provenir del entorno del participante. Es decir, que los mismos que le acompañan al concurso son los que rajan de él al equipo de producción para que los guionistas elaboren el cuestionario con la mayor dosis de mala leche posible. Y una cosa más a este respecto, la gente que participa tiene vidas tremendamente agitadas. El chico de ayer había quedado con sus amigos en una caseta de perro para masturbarse y esta pregunta era de la fase de los cinco mil euros. A mí me parece todo mentira.
En cualquier caso, todo lo que he comentado hasta ahora no son más que estrategias televisivas para montar un show. La mentira, el espectáculo de polígrafo sin polígrafo son decisiones acertadas y la mayoría de los programas esconden secretos de este tipo. Es la magia de la tele.
El terreno pantanoso, desde mi punto de vista, y el principal motivo que me hace apartarme de futuras emisiones es la moralina, la sensación de juicio público y la valoración de conductas privadas. Por ejemplo: ayer le preguntaron a una concursante si había tenido fantasías con su artista favorito. Silencio sepulcral, primeros planos de ella, de su novio, de su madre, de su suegra. Dijo un «sí» contenido y la voz del polígrafo se hizo derogar antes de confirmar la respuesta. Pero vamos a ver, que no es para tanto, ché. En El juego de tu vida se le da trascendencia a cosas que no tienen ninguna importancia y se juzgan, mediante la planificación de la realización, como buenas o malas, y esto es lo que no me gusta.
Seguramente este aspecto sea, a la vez, el éxito del programa, porque si no fuera por el juicio moral el espectáculo se quedaría en nada así que lo dicho, a mí que no me esperen. Vive y deja vivir.
Los Pajares copan la televisión
El culebrón Pajares se ha convertido en alimento de los buitres. La suerte que hemos tenido es que no haya imágenes de Andrés Pajares mordiéndole el moflete a su abogado porque entonces esto habría sido el acabose. Hijos, sobrinos y demás familia ruegan una se prodigan por los platós previo pago de su importe y cuando una historia alcanza estos niveles yo empiezo a preguntarme dónde queda la responsabilidad de las cadenas.
Es muy fácil acusar a los hijos de cobrar por ponerse a parir entre ellos, eso está feo y punto. Pero, ¿qué hay del que paga? Si no hubiese cadenas que pagan cantidades astronómicas por tener en sus instalaciones a estos personajes se acabaría parte del negocio y al hablar de negocio se despliegan las ramificaciones de esta industria.
Las cadenas son la cara visible pero, ¿y las agencias? ¿De qué vivirían las agencias si nadie pagase por estos contenidos? ¿Y de qué vivirían las revistas si nadie hablase de los personajes que pueblan sus páginas? Un repaso superficial por los nombres de los tertulianos que trabajan en la tele nos remite a su origen, que se sitúa en las propias agencias y revistas. Y esto es lo que se ve a simple vista, me estremezco sólo de pensar qué puede haber detrás.
Parece que siempre habrá gente dispuesta a vender su alma al diablo por unos millones. Eso es así desde que el mundo es mundo. Lo que no soporto es ver a la Patiño, por ejemplo, acusando a alguien de cobrar por contar sus miserias sin mencionar que su tren de vida se acabaría sin el asunto de las exclusivas.
¿Creéis que habría manera de ponerle freno a todo esto? Yo pienso que se podría recurrir a la figura del defensor del espectador pero que el asunto no terminaría. Lo que si creo que es exigible es transparencia, claridad en la gestión, que se hable de las cifras, porque sólo así la gente empezaría a echarse las manos a la cabeza. Todo este circo apesta.








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