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Estrenos fracasados del verano pasado
Nada como echar la vista atrás para comprobar cómo estaban las cosas hace un año y ver que, a pesar de los fiascos, las televisiones siguen probando cosas (por suerte para nosotros). Hoy recojo algunos de los estrenos del verano pasado que llegaron a bombo y platillo pero que no consiguieron cuajar. Los motivos podrían ser variados pero la verdad es que había más de una propuesta a la que le faltaba un hervor.
De esta promo de Cuatro sólo ha sobrevivido, y por méritos propios, Password. Ni Visto y oído ni Fifty Fifty consiguieron mantenerse en antena y terminaron siendo cancelados. Ambos programas aspiraban a continuar temporada y lo intentaron pero al final la realidad se impuso.
Qué decir de El método Gonzo. Todo puede resumirse diciendo que Gonzo se fue del programa porque se negaba a dar información del corazón. Sin él la cosa no les fue mejor y terminó desapareciendo de la parrilla. Si es que cuando algo no empieza bien…,. Y lo mismo pasó con El sacapuntas, de Ricardo Castella. Ganas de ser lo que no se es porque ya me diréis qué pintan este tipo de espacios en Antena 3.
Incomprensible este programa de karaoke. Canta Singstar daba mucha «cosica», con esos decorados, ese público, esos concursantes…,. En fin, que ni siquiera la marca les salvó de la criba. Pero es que además, Josep Lobató se la pegó con Quiero bailar, también en La 1, un reality muy cutre de baile. Qué manía la de hacer programas que parezcan verbenas de pueblo.
Algo parecido le pasó a Telecinco con Va la nota. El programa no se sostenía. En lugar de ser ligero y divertido se hacía pesado y denso, con esa manía de meter tensión en cada respuesta. En fin, queda para la memoria.
Concursos «frescos», magazines de tarde y algún que otro intento de cambio de imagen. Nada de todo esto funcionó el verano pasado, y conste que me he dejado las series como Impares, que saltó de la TDT a Antena 3 y terminó volviendo a ella, o casos como el de El muro infernal, que al ser en La Sexta tuvo algo más de cuerda, toda la que no tuvo El crucigrama en la misma cadena. Hay que ver qué difícil se pone la tele en verano, aunque parezca lo contrario.
Reforma sorpresa: Nuria Roca ataca de nuevo
Me hacen gracia las adaptaciones de formatos, sobre todo si el formato en cuestión lo conozco al dedillo. Dicen que Reforma sorpresa, presentado por Nuria Roca para Cuatro, es una adaptación del americano While you were out que en España se ha llamado Mientras no estabas y se emite ahora en People&Arts. Es un docushow en el que alguien regala una reforma de una habitación a un ser querido y la hacen durante dos días, mientras mandan al objeto de la sorpresa de viaje con alguna excusa. Cuando vuelve descubre el pastel y todos se dicen cosas bonitas y demuestran que quieren al prójimo.
El programa de Cuatro será una tira diaria y el original es semanal, estarán apenas un día y en el original están dos, tienen a veinte expertos y en el original tienen a tres (diseñador, carpintero y manitas). En fin, la diferencia más relevante es que en el original está Evan Farmer, un tío guapo y simpático, ocurrente, que además de actuar de presentador y showman es capaz de hacer una estantería si hace falta.
Suerte muy distinta han tenido las adaptaciones de espacios de este tipo en la parrilla nacional. ¿Os acordáis de Cambio Radical, con Teresa Viejo? Un trasunto muy mal copiado de Extreme Makeover que incluyó polémica a raudales. ¿Y de Desnudas, en Cuatro? Una especie de Wat not to wear, aquí llamado No te lo pongas y emitido también en People&Arts, pero con un rollo de autoayuda insoportable. El que sí ha cuajado es Esta casa era una ruina en Antena 3, inspirado en Extreme Makeover Home Edition y que pese a su éxito a mí me sigue pareciendo infumable.
¿Qué le depará el destino a Reforma sorpresa? ¿Cuajará? ¿Mejorará el original? Sí, lo voy a decir. Nuria Roca es gafe, ¿estáis contentos?
Hay alguien ahí termina en su segunda temporada
Parece ser que Cuatro y la productora Plural Entertainment han decidido no estirar el chicle de Hay alguien ahí y le pondrán fin en la segunda temporada de la serie que están grabando ahora y que se emitirá, si no hay cambios, en diciembre. Pese a que la serie no fue mal en audiencias lo cierto es que la historia no daba para mucho más y han preferido hacer una segunda temporada con resolución de misterios y cierre de tramas antes que liarse la manta a la cabeza e ir tirando hasta que ya no quedase nada.
Ya dije en su momento que la serie me pareció que estaba bastante bien, teniendo en cuenta el público al que iba dirigida, y como parece que la experiencia les ha gustado ahora andan liados con la posibilidad de un spin-off que circula por ahí y que depende en gran medida de las audiencias que marque esta segunda temporada que está ya a punto de caramelo.
La única manera, me parece a mí, de que una historia de lo sobrenatural pueda tener cierta continuidad lógica es incluyendo el factor procedimental de resolución de casos como hacen en Entre fantasmas, Medium o Sobrenatural, por ejemplo, y casualmente estas tres series ya están en manos de Cuatro. ¿Sería viable hacer un producto patrio siguiendo ese esquema para una cadena en la que abundan las producciones americanas del mismo corte? El personaje ya lo tienen. Es el investigador médium que interpretó William Miller y que podéis ver en la siguiente promo de la temporada pasada.
Lo que es una lástima es que para una vez que Cuatro acierta con su ficción nacional y que no la maltrata, al final sea con una serie con clara fecha de caducidad. En el fondo creo que es lo que más le conviene a esta cadena: producciones de calidad con una duración prederminada. Así evitarán que les pase lo de Gominolas, la mayor fábrica de humo de los últimos tiempos, o lo de Cuestión de sexo, que terminó abandonada en la oscuridad del late night después de cambios recurrentes en el día de emisión y que ha sido la única apuesta de ficción nacional de Cuatro que ha llegado a las tres temporadas.
Un ‘Quién sabe dónde’ para Cuatro
Si hay un programa mítico en la tele de los noventa es Quién sabe dónde, que catapultó a la fama a Paco Lobatón pese a que fue un presentador sustituto (la primera temporada la presentó Ernesto Sáenz de Buruaga). Dicen que resolvieron el 70% de los 2.750 casos planteados y que el 24 de marzo de 1993, coincidiendo con el caso de «Las niñas de Alcàsser», tuvieron 9.085.000 espectadores y un 54,0% de share. Dejando de lado la labor social del programa y su bandera para legitimarse como servicio público, fue una de las primeras muestras de morbo puro y duro de la tele nacional, aunque elegante y sobrio comparado con los tiempos que corren hoy en día.
Ahora Cuatro quiere recuperar aquella tradición y ha comprado el formato holandés Spoorloos Verdwenwn, que aquí se llamará Perdidos sin rastro y que producirá la cadena junto a Cuarzo Producciones (sí, la productora de Ana Rosa), que también produce para Telecinco Rojo y Negro, para que os hagáis una idea de por dónde pueden ir los tiros.
Se trata de buscar a desaparecidos, claro, por todo el mundo, a través de corresponsales y demás, para terminar con el emotivo encuentro o con el fracaso absoluto, según sea el resultado. Nada demasiado nuevo pero que le viene a Cuatro como anillo al dedo para los viernes por la noche, cuando tienen cabida en su parrilla esos espacios de ayuda al prójimo que tan bien les funcionan. En este caso, podremos conocer a fondo las rencillas familiares y demás información mientros ellos andan buscando pistas por ahí. Veremos en qué termina esto pero a mí me huele a éxito de audiencia, a no ser que lo presenten Núria Roca, Josep Lobató o cualquier otro con gafe asegurado.
Así se vende Desaparecida
Me ha llamado la atención de la emisión de Desaparecida en Canal 7, una televisión argentina. La serie se llamará allí Bruno Sierra, el rostro de la ley para aprovechar el tirón del actor argentino Miguel Ángel Solá, que interpreta en la serie al Teniente Sierra. Dicen en la noticia que en España se está viendo la segunda temporada de la serie y eso no es exacto. Supongo que se referirán a UCO, que se emite en la web de Televisión Española después de que no tuviera en su emisión ordinaria los resultados de audiencia esperados, a pesar de su calidad.
Lo curioso del asunto es que la serie se tituló Desaparecida en España para entroncar, consiguiéndolo, con la sensibilidad de la audiencia ante este tipo de casos. Por lo visto en Argentina las cosas no funcionan igual en este sentido y la presencia de un actor del país puede resultar un gancho más efectivo.
Otro de los casos flagrantes en este tema es el de Vientos de agua, la serie producida por Telecinco que contaba la historia de un inmigrante argentino combinada con la historia de sus familiares emigrantes de otro tiempo. La serie estaba muy bien pero en su momento no se emitió entera (luego ha visto la luz en la TDT), y en Argentina fue un éxito rotundo.
Y siguiendo con desaparecidas, anoche estuve viendo en Cuatro el estreno de Vida secreta de una adolescente. Dejando de lado que, aunque la vendían como inspirada en Juno, no tiene nada que ver, me sorprendió mucho ver allí, de madre graciosa como es ella, a la pelirroja Molly Ringwald, a la que no había vuelto a ver en todo su esplendor desde su época de mito en los Ochenta. Dos vídeos con el antes y el después.
Los que tengáis, como yo, unos añitos, os habréis quedado con la boca abierta, como me pasó a mí. Ella podría haber sido un ejemplo de la entrada del domingo, ¿verdad?
La muerte en Cuatro
Ayer un mozo murió en el encierro que se retransmitió en directo en Televisión Española y en Cuatro (os recuerdo que comparten las imágenes), y Cuatro consiguió que un videoaficionado les cediese las imágenes en exclusiva y se apresuraron a anunciar a bombo a y platillo en una nota de prensa que:
El vídeo con las imágenes ralentizadas, en el que se puede apreciar cómo el cuerno del toro se clava en el cuello del corredor, que queda tendido en el suelo y cómo éste es rápidamente arrastrado fuera del peligro por los sanitarios de Cruz Roja, que no pueden detener la mortal hemorragia…,.
Para que quede claro: ellos tienen el vídeo en el que se ve a la perfección todo lo que ocurrió, lo tienen colgado en su web porque habrán concluido que es de interés general y además mandaron a Raquel Sánchez Silva al sitio exacto para que narrase lo sucedido, por si a alguien no le había quedado claro. Repito que estamos hablando de Cuatro, no de Telecinco. Otras cadenas han ilustrado sus informaciones con fotografías y datos sacados de los perfiles que esta persona tenía en redes sociales, pasándose por el arco del triunfo el derecho de privacidad con tal de tener contenido único y diferente.
Hay que distinguir, desde mi punto de vista, entre lo que es noticia y entre lo que es una información en condiciones. Obviamente la muerte de una persona en estas circunstancias es noticia o, al menos, es la noticia que los medios pueden llegar a necesitar, pero la forma de suministrar la información es casi más importante. Aquí ha quedado claro qué es lo que querían vender y su intención de aumentar el tráfico de su web. No soy partidaria de que se haga negocio privado de este tipo de cosas, tirando del morbo más evidente y del sensacionalismo más burdo, con una muerte casi en directo. Estos espectáculos me repugnan.
Por cierto, este domingo por la tarde emiten en Cuatro un nuevo homenaje a Michael Jackson con un reportaje titulado Michael Jackson. Homenaje al rey del pop y que ya emitieron el día del funeral con un aceptable éxito de audiencia. Seguirán dándole vueltas al tema, aunque sea con contenidos repetidos, mientras tengan audiencia. Qué barato les ha salido el pack.








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