Posts tagged ‘Vídeos’
Alfonso Ribeiro nos enseña a bailar
Hace un par de meses publiqué una entrada en la que aparecía Alfonso Ribeiro bailando con Michael Jackson. Para confirmar que aquel anuncio no fue un espejismo ni fruto de la casualidad, os dejo este otro vídeo de 1985 que hará las delicias de todo fan del breakdance.
Vía: TVSquad
Famosos en serie
¿Qué puede hacer un actor cuando ya no está para muchos trotes y ningún estudio le llama? Buscarse una serie. La televisión se está convirtiendo en una fantástica plataforma de relanzamiento para actores y actrices que están hartos de esperar a que suene el teléfono. Sobre todo son las series de culto las más buscadas para hacerse un hueco y conseguir que le tomen a uno en serio, visto el enorme escaparate que suponen.
Sin lugar a dudas, la estrella de todas las series lanzadera es Nip/Tuck. Los cirujanos plásticos de Miami han compartido plató con Catherine Deneuve, Rosie O’Donnell, Jacqueline Bisset, Vanessa Redgrave, Anne Heche o Joan Rivers. Mujeres todas con glamour y una trayectoria seria que no han dudado en participar en una serie cargada de humor negro y con situaciones dantescas que, seguramente, ni se habrían planteado de haber estado en el cenit de su carrera.
Bruce Willis ha estado dando la vara por los despachos hasta que ha conseguido un papel en la cuarta temporada de Perdidos. Para Mentes criminales se baraja a Harvey Keitel. Glenn Close triunfa en Damages, serie revelación del verano en Estados Unidos, después de obtener éxito y reconocimiento en El ala oeste de la Casa Blanca. Malcom McDowell (La naranja mecánica), es Linderman en Heroes. Estuvieron en Friends Tom Selleck, Candice Bergen (¿o era en Sexo en Nueva York?), Danny DeVito, Kathleen Turner, Alec Baldwin, Bruce Willis otra vez…,. Hasta un cameo en Los Simpson es un espaldarazo a la carrera de un actor (Plácido Domingo ha sido el último en tener su personaje amarillo).
Saved y las series de médicos
Anoche Fox estrenó Saved, un drama médico protagonizado por Tom Everett Scott (The Wonders), y por Elisabeth Reaser (interpretó a Ava en la última temporada de Anatomía de Grey).
Sí señores, OTRO drama médico que se suma a la tendencia nacional que parece creer que no hay mejores dramas que los médicos.
En este caso, el protagonista es Wyatt Cole, un paramédico que trabaja en una ambulancia en Portland (Oregón). Un antihéroe con problemas de ludopatía, con un padre autoritario que no soporta ver que su hijo no es cirujano como él, con una ex-novia perfecta, Alice, a la que Whyatt perdió pero de la que sigue enamorado, con un compañero de ambulancia, Shack, que intenta corregir sus errores del pasado y recuperar su relación con su hijo, con problemas laborales porque la compañía de ambulancias para la que trabaja tiene problemas para renovar su contrato con el Ayuntamiento.
Además de todo esto, están las subtramas de los accidentes a los que Wyatt y Shack acuden durante su jornada laboral. Todos estos accidentes sirven para analizar cuestiones de fondo con tinte de conflicto moral y de problema social. Por ejemplo: en el capítulo de ayer unos ciudadanos intentaron evitar que rescatasen a un conductor borracho que atropelló a un niño; o al ir a atender una sobredosis encontraron a un niño maltratado.
La serie está bien rodada. Es interesante cómo utilizan la técnica del flashback para resumir la vida de los accidentados en pocos segundos. El personaje principal, atormentado e irónico, es atractivo. El problema es que, en conjunto, la serie no es mejor que otras series de médicos que pululan por ahí: Wyatt no tiene el magnetismo de House; el estrés laboral de Saved no se puede comparar con el de Urgencias; quizá los paramédicos de Saved sean demasiado humanos, lejos de la frialdad médica de los semidioses de Anatomía de Grey; como es un drama, ni decir tiene que no hay sentido del humor como en Scrubs; y una vez más todos los personajes son guapos. Con lo que me gustaba a mí Saint Elsewhere…,.Ya no se hacen culebrones así.
Premios de la RuthAcademia
Que sí, que sí. Que a mí también me han dado un premio (bueno, dos). Josmachine y Miss Julie han tenido a bien mencionar mi blog entre sus favoritos y, desde entonces, no quepo en mí de gozo y lo veo todo en alta definición. Así que tomo el relevo y os doy la bienvenida a la Ceremonia de Entrega de los Premios de la RuthAcademia. La Presidenta de la RuthAcademia, que coincide que soy yo, será la presentadora de la Gala porque no tengo presupuesto para más. Eso sí, tenemos invitados de excepción que introducirán los Premios. Empezamos.
Código de Autorregulación en los años 80
El Código de Autorregulación sobre Contenidos e Infancia es un texto marco firmado en 2004 en el que las cadenas estatales se comprometen a respetar unos parámetros básicos en lo que se refiere a los contenidos emitidos en horario infantil (entre las ocho y las nueve de la mañana, y entre las cinco y las ocho de la tarde es el horario de protección reforzada). En ese Código se estipulan distintas categorías en las que se enmarcan las infracciones: comportamiento social, temática conflictiva, violencia y sexo.
Leo que un estudio de la Universidad Juan Carlos I para el Ministerio de la Presidencia destaca que los programas que más infringen el Código son El diario de Patricia, España Directo, A tu lado, Channel nº 4 y las series de La Sexta. Hasta aquí de acuerdo. El problema me surge cuando empiezo a leer la letra pequeña y encuentro que se mencionan los siguientes espacios:
* Shin Chan, por el lenguaje soez, las actitudes sexistas y las constantes referencias sexuales.
* Bola de dragón, una serie de «manga japonés», dice el estudio, perniciosa supongo por las referencias sexuales y la violencia (en la noticia no lo especifica).
* La pantera rosa (¿¡ein!?). En la noticia no se indica por qué esta serie incumple el Código.
En primer lugar quiero dejar claro que los estudios dan un resultado u otro en función de quien los lleve a cabo, y me parece a mí que este estudio es más papista que el Papa. Quiero decir que medir la idoneidad de unos contenidos tiene poco de objetivo, sobre todo porque los baremos marcados son tan amplios que sólo la moral de cada uno interviene en la calificación de las emisiones.
Si hubiesen hecho un estudio así en mi infancia de los años 80, me habría perdido un buen número de series y de dibujos animados que, por suerte, he podido ver sin que por ello haya tenido que pasar un trauma o me haya afectado en mi desarrollo. A saber: Bola de dragón, claro. Y La pantera rosa. Y Buggs Bunny, El Correcaminos o El pato Lucas, por mencionar algunos cartoons (todos incluían violencia explícita). Y lo que decía el otro día: las corridas de toros retransmitidas a las seis de la tarde. Eva Nasarre y sus movimientos sincopados. Los insultos de Verónica Mengod a Pepe Soplillo. La bola de Cristal. Pipi Langstrum y su comportamiento asocial. ¡Heidi y Marco!, violentos y dramáticos donde los haya. ¡¡La regla de Bea y la muerte de Chanquete!! La desaparición de Parchís y las posteriores historias de ambiciones, dramas y penurias. Los payasos de la tele, jolines, ¿por qué no quitaron Los payasos de la tele?
Aída y las series para reírme
Cuando leí que Telecinco había decidido programar reposiciones de Aída para la noche de los domingos (buscando la audiencia), tengo que reconocer que pensé: «¡Buf! Paso. Si es que ya he visto todos los capítulos». Pero anoche flirteé con la serie a escondidas, zapping va y zapping viene, intentando no reconocer mi error. La verdad es que funciona. A pesar de que los capítulos emitidos no siguen ningún orden y de que son capítulos ya vistos, las bromas y los chistes resultan como siempre y te asalta la sonrisa tras cualquier diálogo.
Pensarán muchos detractores que esto se produce porque el humor de Aída no es inteligente, porque abundan los tacos y se emplean términos soeces. ¡Qué va! Además de todo eso (que también, a qué negarlo), en Aída vemos situaciones irreverentes, cómicas por la maldad que entrañan (la maldad es divertida) y risibles porque la solución, en la que siempre gana el bueno, nunca es la sencilla; contemplamos el desfile de personajes mezquinos, con grandes defectos y grandes virtudes con los que identificarse. Humor de barrio bajo pero, ¿acaso hay humor en otros barrios?
El Top Five de mis series favoritas para reírme, además de Aída, son: 7 vidas, Becker, Friends, Aquellos maravillosos 70 y The Office. Y Arrested development. Y Rockefeller Plaza. Vaya, me resulta imposible poner sólo cinco. Eso significa que las series de humor tienen calidad o simplemente que yo tengo la risa floja, pero me encanta.








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