Posts tagged ‘Supernanny’

A Cuatro le crecen los enanos

Es uno de los peligros que tiene montar un Circus, que te crezcan los enanos (reconozco que guardaba este mal chiste desde que vi los casting del programa). Y es que Cuatro, a la vista de los pésimos resultados del talent show en la sobremesa, ha decidido comprimir el formato en una gala semanal que se emitirá los sábados en prime time.

Por supuesto, la guerra entre Telecinco y La Sexta les ha perjudicado pero no explica la totalidad del asunto. Desde que Fama se convirtiese en programa revelación con el formato diario de sobremesa Cuatro ha tropezado dos veces con la misma piedra, primero con Supermodelo y ahora con Circus. Esperemos que no vuelvan a repetir el error y que se hayan dado cuenta de una vez que lo importante no es el horario sino el programa. Fama fue un buen reality, a diferencia de los otros, y a Circus le veo pocas posibilidades compitiendo contra La Noria, pero ellos sabrán.

Como dice Marta en ¡Vaya Tele! todo esto recuerda al fiasco de Estudio de actores (Antena 3), cuando el auge de los reality hizo pensar que el éxito era meter gente en una casa a estudiar lo que fuera. Además, yo no puedo olvidarme de El bus («pase lo que paseeee»), y de la clausura de La casa de tu vida (¿qué habrá sido de aquellos concursantes, que jamás dijeron esta boca es mía?).

Para colmo, en Cuatro han tenido que tomar la decisión de mover Factor X del prime time de los lunes al de los miércoles porque CSI y Mira quién baila les estaba estrangulando. A esto en el argot televisivo se le llama «proteger el programa», es decir, evitar la competencia pura y dura, pero de cara al espectador cuando un espacio empieza a hacer su travesía en parrilla se le transmite una mala imagen que perjudica más que otra cosa. Es como si el programa no diera más de sí, no aceptara cambios, y la única solución es buscarle aire. Qué triste.

Suerte tiene Cuatro de Pekín Express, que tiene muchos seguidores pese a falsear fatal el directo. Y esta noche empieza Madres adolescentes, un coaching (formato que dominan a la perfección), y que esperan que se sume a los éxitos de Supernanny o S.O.S. Adolescentes, aunque la pinta de retiro espiritual que tiene me pone los pelos como escarpias.

26 septiembre 2008 at 07:33 23 comentarios

Cuatro apuesta por la telerealidad

Hace días leí en el blog del Guionista hastiado, a propósito de una reflexión sobre la industria de la televisión en nuestro país en comparación con la americana, la inevitable comparación entre Cuatro y la HBO. ¿Cuándo caerá ese mito? Cuatro tiene el honor de estar enraizada en el mítico Canal +, una cadena de pago como lo es la HBO que se basaba en estrictos criterios de calidad para programar series y películas. Eso sí, Canal + no tenía producción propia, ya sabemos que la HBO sí la tiene, y en cualquier caso aquellos tiempos pasaron a la historia cuando se pasó de ser un canal de pago a una generalista. El cambio de criterios ha sido tan radical que no ha pasado desapercibido para nadie.

La nueva temporada de Cuatro, más allá de definirse por las series de ficción internacional como lo hacía Canal + (en abierto pudimos ver algunos de los clásicos de la tele actual como Seinfeld), se plantea los reality como una soluación en el salto adelante que quieren hacer con la audiencia. Gran parte de la culpa de esto la tiene Fama, que fue revelación la temporada pasada.

Así, a partir de septiembre, a los productos ya conocidos como Supernanny, Ajuste de cuentas y Factor X, se le unen Circus. Más difícil todavía y Pekín Express, dos formatos que pretenden alejarse de la fórmula de Gran Hermano en cuanto a que hay que hacer un esfuerzo para ganar los concursos, pero que parecen especializaciones de otros programas, como Tienes talento, Tú sí que vales o el Sin domicilio fijo de Pocholo. Vueltas de tuerca para dar con un programa que enganche a la audiencia con holgura, no como les pasó la primavera pasada con Supermodelo.

Éste es el verdadero modelo de negocio de la cadena. Lo de la ficción internacional da prestigio, sobre todo ante un público específico frente al que parece que quieren seguir manteniendo la falacia de «somos la HBO española», pero lo que de verdad debe darles ingresos publicitarios son los reality, si no no se explica que tengan tantos.

26 agosto 2008 at 07:31 12 comentarios

De patitas en la calle, nuevo reality para La Sexta

No contentos con haberse pegado el batacazo con Una cámara en mi casa, el docu-show en el que niños graban su día a día, y teniendo unos resultados discretos con Vidas anónimas, en La Sexta atacan de nuevo con De patitas en la calle, un docu-show sobre la independización de los jóvenes. Lo que más me llama la atención de este programa es que la información que se ha dado sobre él es dispar.

Por un lado, buscan a jóvenes que quieran independizarse y, por otro, hacen un llamamiento a los padres que quieran quitarse de encima a sus hijos. Me recuerda a cosas como El diario de Patricia, pero disfrazado con un trasfondo social.

Estoy un poco harta de que se utilicen temas de trascendencia social para crear programas de televisión absolutamente frívolos. Con la de temas estúpidos que hay para hacer un reality no sé por qué se empeñan en hacernos creer que la parte «docu» del show tiene interés más allá de sacar a relucir los trapos sucios de una familia. Parece que se crean que nos hemos caído de un guindo.

Por otro lado, qué manía en fomentar el mal rollo en este tipo de programas. ¿Qué le interesa más a la gente, ver mal rollo o cosas un poco más positivas? Si hay mal rollo, yo creo que tienen que introducir un elemento de solución, como en los programas de coaching tipo Supernanny y similares. Y si no hay intermediación, el mal rollo de por sí me parece una mala idea. Yo, al menos prefiero lecturas positivas de las desgracias. En este sentido me parece un ejemplo modélico Miami Ink., un docu-show en el que los tatuajes sirven para redimirse y en el que los tatuadores son unos genios.

23 agosto 2008 at 10:30 9 comentarios

SOS Adolescentes ha terminado temporada

El vídeo es el del capítulo más espeluznante de la temporada. El peor momento del programa empieza más o menos en el minuto 1:35. La psicóloga terminó llorando cuando revisó con la madre el vídeo. Creo que este momento no se tendría que haber emitido. No por el contenido violento de la escena sino por las consecuencias que la emisión de ese contenido podía tener en los menores: lo verían sus amigos, lo vería el padre…,. En fin, dicen que rectificar es de sabios pero la televisión no admite momentos reflexivos a posteriori. El daño ya estará hecho.

¿Qué habría pasado si esto, en lugar de emitirse en SOS Adolescentes, se hubiera emitido en El diario de Patricia? Seguramente habría pasado menos inadvertido, se habría alzado una campaña en contra del programa, se habría hablado de telebasura, alguna asociación se habría arrogado el deber y el derecho a amparar a los menores…,. A veces lo malo de la televisión está en cómo la miramos. Nuestra forma de mirar y de ver afecta a la percepción de las cosas. Si se emite en SOS Adolescentes es menos reprobable que si se emite en otros programas. Que yo sepa, no ha habido consecuencias. No sé si el Defensor del Menor habrá tomado cartas en el asunto.

Salvando este momento el resto de la temporada se ha caracterizado por un aumento de la presión hacia los padres. La psicóloga se ha mostrado muy dura con ellos y los chicos y chicas han salido bastante airosos del trago. Ya estaba bien de cargar a la adolescencia con toda la responsabilidad del fracaso del proyecto familiar. En la línea argumental de los programas se ha introducido un espacio para animar a la lectura, muy didáctico y políticamente correcto pero muy poco útil. Se ha incluido también una dinámica con padres e hijos en común que hacía falta para cerrar los casos. Y en algún programa la psicóloga ha interactuado con el ambiente de los chavales (amigos, instituto…).

Estos programas de coach (entrenadores personales), me gustan. Tanto éste como el de la Supernanny. Creo que ofrecen una imagen certera de los errores más recurrentes en los que solemos caer en nuestro trato con niños y adolescentes. Están pensados con maestría, los guiones son buenos y los personajes escogidos les dan bastante juego. Tratan los temas con seriedad, no hay apenas crítica y se caracterizan por aportar soluciones.

Eso sí, para próximas temporadas creo que deberían de tener cuidado con las historias que escogen. Creo que el episodio del que os he puesto el fragmento es muy desafortunado y trata una problemática que no se puede resolver en un programa de televisión. No creo que las situaciones familiares más extremas sean las idóneas y merezcan el tratamiento que hace el programa. Ante una cosa así lo suyo habría sido llevar el caso a un departamento de Asuntos Sociales. En cambio, el capítulo de anoche es el claro ejemplo de lo que, desde mi punto de vista, sí merece tratamiento: unos padres terriblemente exigentes con una niña de catorce años modélica. Espero que el señor del episodio de anoche se haya bajado del burro porque si no, pobre criatura.

1 marzo 2008 at 09:11 11 comentarios

Programas sin fecha de emisión

Empieza a ser costumbre en nuestras queridas cadenas de televisión que se saquen de la manga formatos que les permitan atacar a la competencia sin piedad y por sorpresa, en una estrategia de contraprogramación lamentable que flota en un vacío sin regulación. O si no, simplemente los usan como comodín para llenar huecos.

Esta casa era una ruina (Antena 3). Jorge Fernández y su equipo tuvieron un estreno aceptable y esta semana volvieron a programar el programa en un intento, me parece, de absorber la audiencia perdida que dejó el vacío de Supermodelo en Cuatro. Ni por esas. Su casita de muñecas no aguantó el envite del resto de cadenas.

El laberinto de la memoria (Telecinco). Con María Teresa Campos a la cabeza, el programa es una especie de Hormigas blancas de la política sin tanta mala leche y sin tanta franqueza (reniegan de sus orígenes amarillistas). Los dos primeros programas sobre Felipe González apenas tuvieron repercusión. Ahora amenazan con un especial sobre el Rey el 6 de enero. Qué bien traído, ¿no?

Qué desperdicio (Cuatro). Pues eso, qué desperdicio de programa. No puedo con Raquel Sánchez Silva. Han rodado cuatro capítulos y los van emitiendo cuando les conviene. El viernes 14, una vez terminada la temporada de Supernanny, habrá una nueva entrega. Otro programa de entrenamiento (coach) para una cadena que parece que quiere arreglar el mundo.

Programas comodín que, a pesar de su intención, no llegan a servir de trampolín para las parrillas que les acogen porque se olvidan en las cadenas que al espectador hay que fidelizarle. No nos conformamos con migajas y necesitamos una continuidad en los programas para hacernos con la dinámica y engancharnos. Distinto sería si estos formatos fueran realmente interesantes pero, francamente, creo que no es el caso.

6 diciembre 2007 at 09:31 18 comentarios

Terapia de pareja, qué horror

Ayer caí en desgracia, otra vez. No tenía otra cosa mejor que hacer a las once de la noche que ponerme a ver Terapia de pareja en La Sexta (sí, era yo). Por lo general, estos programas de coach (entrenamiento), tienen muchas posibilidades de verse abocados al desastre y en esto Terapia de pareja no es una excepción.

En principio, me parece abominable que alguien se preste a airear sus trapos sucios de esa forma, con una ausencia total de tacto y elegancia. Unas cámaras grabando veinticuatro horas al día los conflictos de una pareja que tiene montada la de San Quintín en su casa. Luego estos serán los mismos que digan que Gran Hermano es telebasura, pero este es otro debate.

Con todo y con eso, lo peor del programa estaba por venir. Redoble de tambores: ¡¡los psicólogos!! Pantalla partida en tres, en el centro la pareja gritándose y a izquierda y derecha psicólogo y psicóloga criticando, más que diagnosticando, lo que estábamos viendo. Frases del tipo: «Mira lo que le dice», o «ella no tiene razón», discutiendo entre ellos y manteniendo una conversación con los gritos de fondo.

El formato a tomar por saco, claro, porque desde mi punto de vista este género no admite que el entrenador, psicólogo o lo que sea se convierta en estrella del programa, dejando en un segundo plano las situaciones que trata y que dan origen a la idea. Otro ejemplo claro de este síndrome agudo de terapeutas enfermos de fama es el de Juanjo Oliva en Desnudas (Cuatro), programa que tuvo una corta vida.

En el extremo opuesto podríamos situar a Supernanny y a S.O.S. Adolescentes, los dos de Cuatro. En ambos casos, las psicólogas desarrollan su papel de una forma discreta, sin levantar polvareda, sin emitir opiniones ni juicios de valor y primando el protagonismo de la familia.

Y es que al ver un programa de estas características el espectador busca puntos en común con los protagonistas de las historias y nos cuesta identificarnos si los protagonistas son los psicólogos, qué le vamos a hacer.

En La tele que me parió: Se buscan parejas.

8 noviembre 2007 at 08:21 16 comentarios


Teleadicta sin remedio

"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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