‘3 sesenta’, famosos con Samanta Villar
Cuatro, o lo que queda de ella, estrena esta noche 3 sesenta, un programa de reportajes con Samanta Villar en el que la reportera es definitivamente la protagonista. Las promos parecen las de 21 días, cosa comprensible ya que la periodista comenta que ése es el programa que le ha dado crédito a la hora de enfrentar el nuevo proyecto. Por decirlo en otras palabras, se ha encontrado el camino allanado. Los contenidos del primer programa ya los podéis ver en la promo. No me sorprende nada lo de la fiesta ibicenca, en Cuatro son aficionados a dar pábulo a las fiestas «destroyer» en varios de sus formatos.
Me sorprende que la publicidad del programa tenga dos facetas: la de los reportajes, más común; y otra mucho más filosófica, por decirlo de alguna manera. Supongo que es su forma de vender los dos aspectos que consideran más relevantes de estos formatos: información y entretenimiento, una mezcla que encierra el secreto del éxito. Un entretenimiento que a la vez incluye aspectos informativos sobre los temas, aunque en el caso de 3 sesenta la información que parece que va a suministrarnos se aleja de las realidades sociales de 21 días. La segunda promo de la que os hablo parece, de hecho, la promo de un informativo.
En la web del programa podemos ver algunos de los contenidos que llegarán en próximas semanas (el viernes que viene, la Selección Española de Fútbol), además anuncian un reportaje con Dani Martín, el cantante de El canto del loco, y otro con Marco Banderas, un actor porno. Esto me hace reafirmarme en la idea de que, si el programa empieza a las once y cuarto de la noche, el segundo reportaje será, en líneas generales, subido de tono y se emitirá pasadas las doce, en un horario poco conflictivo. A ver, no es que la vida de un actor porno me parezca no apta para menores, lo destaco porque esta estructura encaja a la perfección en la parrilla de los viernes de Cuatro donde, a partir de ciertas horas, hay programas de marcado carácter adulto. No me parece casualidad que 3 sesenta vaya a ser así.
Me queda la duda de cómo afectará la fusión al programa. Por un lado, si no contase con el beneplácito de Telecinco no se estrenaría a estas alturas, con el río tan revuelto. Además BocaBoca, la productora, ha trabajado con Telecinco en el pasado y aunque la relación haya tenido momentos bajos, en cuestiones de negocios no se puede guardar rencor siempre. Si el programa tiene éxito, que lo tendrá, y con esos contenidos cercanos a lo rosa, pero como con distinción, sería de locos pensar que Telecinco se plantease la posibilidad de cercenarlo aunque, nunca se sabe, los caminos de Vasile son inescrutables.
Cambios en Telecinco y Cuatro: fusionando que es gerundio
Para una humilde bloguera como yo es difícil saber hasta qué punto son verdad muchas de las informaciones que circulan ahora mismo sobre los contenidos de Telecinco y Cuatro a partir del año que viene. Hay cosas que huelen a chamusquina y que parecen titulares sacados para aprovechar el río revuelto. A veces se dan como informaciones confidenciales hipótesis que se le han ocurrido a alguien y que si cuelan, bien, y si no, también. Mientras lleven visitas a la página parece que esté todo justificado. Tengo la mosca detrás de la oreja, por ejemplo, con los que dicen que El hormiguero pasará a Telecinco y que CSI pasará a Cuatro. Un titular así, disfrazado de confidencial, no me merece mucha credibilidad. Igual me equivoco y terminan teniendo razón pero… no sé, estamos es un momento en el que parece que anunciar en exclusiva consecuencias de la fusión es un plus en Internet.
También se decía que Jesús Vázquez se iba a Cuatro. Esto sigue sin confirmarse pero lo que parece más cierto es que Pilar Rubio será la nueva presentadora de Operación Triunfo. Sin duda su éxito en Más que baile le ha allanado el camino y, de nuevo, tiene un reto: levantar la audiencia de un programa que estaba muy contaminado por las estrategias de Telecinco. Entre ella y Nina (que vuelve, a casa vuelve), tendrán que borrar de la memoria colectiva los lamentables episodios recientes de enfrentamientos y demás. Quizá el equipo de casting del programa tenga que elaborar un nuevo perfil de concursante y quizá la música, o lo que ellos entienden como música, vuelva a ser la protagonista del programa. A saber.
En cualquier caso, ¿confirma esto que Jesús Vázquez se va a Cuatro? Pues unos dicen que sí, que se confirma, y otros no publican la noticia todavía. El asunto se vende como una especie de castigo a Jesús Vázquez, que estaba teniendo en Telecinco horas bajas, aunque suponga para el profesional la tarea de elevar la cuota de audiencia del departamento de entretenimiento de Cuatro, que no consigue éxitos más allá de los formatos tradicionales de los viernes. ¿Qué es mejor, ser cola de león o cabeza de ratón? Dicen que va a presentar Pekín Express y me parecería absurdo porque el programa tal y como está, funciona, pero ellos sabrán.
Lo que sí parece confirmarse es que Juan Pedro Valentín pasará a ser el director de informativos de toda la división. Las directrices recibidas por el profesional (y esto sí que me parece menos fiable), son hacer que los informativos de Cuatro sean más impactantes y que no se hable de Prisa. ¿No os parecen unas órdenes algo pueriles? Se dice además que será el responsable de Las mañanas de Cuatro, a ver qué puede hacer ahí.
Y por ahora, estos son los dimes y diretes del asunto. No creo que vayan desencaminados porque entretenimiento e informativos son dos de los puntos fuertes de Telecinco y es normal que quieran aplicar sus principios en Cuatro quien, pese a tener una imagen de marca mucho más distinguida, no consigue salir de la segunda división de las audiencias. ¿Podrán hacer el cambio en Cuatro sin que sus espectadores se sientan traicionados? Es un misterio que empezará a resolverse en enero porque, según dicen, en diciembre se cerrará el plan.
‘Medium’, por qué te vas
Mi relación con Medium ha sido tormentosa. Las primeras temporadas las seguí a salto de mata y llegué a decir que la serie no me gustaba (me fastidiaba el tono doméstico de las conversaciones en la cama del matrimonio). La quinta temporada, la de Anjelica Houston, tampoco me mató, pero hacia el final empecé a sentirme más interesada. Y ahora que decido engancharme (voy por la mitad de la sexta temporada), sale Patricia Arquette diciendo que la serie está cancelada. Mi gozo en un pozo.
Las audiencias no son su punto fuerte. Primero pasó de emitirse en la NBC a la CBS, hace dos años, y cuando todos respiraban tranquilos la CBS decidió recortar la séptima temporada, la actual, dejándola en sólo trece episodios. Parece cierto que los Dubois ya no calan entre los espectadores y, maldita sea, estoy viviendo ese oscuro momento que nos ha pasado a todos alguna vez: la cancelación incomprensible de una serie que nos gusta. Dicen que van a darle un final cerrado y digno, eso está bien. También podemos pensar que siete temporadas son un logro tal y como están las cosas últimamente, cierto. Y comprendo que el rumbo actual de la serie la aleja de los inicios. Para mí el camino actual de las tramas es mejor que el anterior pero para gustos, los colores.
En cuando la serie ha dejado de ser doméstica me ha empezado a gustar, en cuanto los problemas han traspasado la puerta de la residencia familiar he empezado a sentirme implicada en la historia. El tono actual, más lóbrego, era justo el que necesitaba. Sin olvidar el carácter procedimental de los episodios, que sigue como siempre, ahora Medium me parece menos inocente que antes, menos sencilla en su estructura y con unas implicaciones que van más allá de los muertos, por decirlo de alguna manera. Es este cambio me parece esencial el desarrollo de los personajes de las hijas, que participan de los misterios cada una a su manera y según su propia personalidad. En este sentido, si Bridget siempre me había parecido especial, su papel ahora en la serie es espectacular y su evolución, como la de las demás, es lógica, coherente y acertada.
Será que a mí me gusta lo tenebroso, justo lo contrario de los que nos enseñan en Entre fantasmas, por ejemplo, pero esta sexta temporada me está pareciendo impresionante. El proceso de los sueños ha cambiado por unos motivos más que justificados (no digo más para no soltar spoilers), y todo el ambiente se ha tornado inestable, frágil. Si antes la casa era el refugio de Allison, ahora es su aliada pero las reglas del juego han cambiado de una manera mucho más interesante para mí, sí, pero parece ser que a la audiencia no le ha hecho gracia la pérdida de inocencia. Qué se le va a hacer.
Entiendo que en la cadena que se emite, una generalista como la CBS, está vuelta de tuerca no encaja con el perfil general de sus producciones de más éxito. En este sentido, de esta cadena es por ejemplo El mentalista, que también me gusta pero sobre todo por el gancho del personaje principal (las tramas me parecen más bien flojas). Entre fantasmas también es suya. Las comparaciones son odiosas, claro, pero salta a la vista que el tono familiar más desenfadado de antes era el apropiado y que lo de ahora tiene una querencia clara hacia lo minoritario, algo que una cadena así no puede permitirse.
En fin, que soy todo lo comprensiva que haga falta y asumo que mis gustos a veces pueden ser algo retorcidos pero echaré de menos a los Dubois de ahora, que conectan mejor conmigo, que a los de antes. Precisamente creo que este es uno de los motivos de la cancelación, este y el crecimiento de las niñas, que es uno de los peligros de las series con críos de por medio. Cuando crecen, o se les manda a la universidad o están condenados. La opción de Medium me parece la mejor, claro, pero a la vista está que si yo fuera guionista no me iba a comer un colín.
‘Sherlock’, oscura y acertada revisión del clásico
Qué ganas tenía de ver Sherlock. Llevaba tiempo leyendo cosas, no demasiadas por miedo a los spoilers, y los titulares me habían llevado a hacerme una idea equivocada. Llegué incluso a pensar que había algo de viajes en el tiempo pero no hay nada de eso, ni falta que le hace. Sherlock es una adaptación más de las novelas de Conan Doyle, una vuelta de tuerca que reinterpreta las historias situándolas en el presente y amoldando los personajes a la nueva realidad.
El mundo en Sherlock es gris, con la excepción de algunos colores saturados, y es decadente, sucio, desordenado. Vemos un Londres más cercano al ambiente de Dickens que al de las típicas postales del Big Ben. Flota en el aire el pesimismo contemporáneo, la frustración y la angustia de vivir tan típica de los momentos que corren. En este contexto Sherlock es un personaje deshumanizado, sociópata, como se define él, un buscador de sensaciones que centra toda su existencia en los desafíos mentales, en la resolución de crímenes, y su personalidad complicada le sitúa en el punto de mira de un departamento de policía mediocre que le odia tanto como lo necesita.
Watson es un fracasado que reprime sus emociones y se niega a sí mismo la posibilidad de vivir sin lastres. Se siente más cómodo en su psicología alterada por un trauma hasta que conoce a Sherlock, alguien similar a él pero que, por contra, disfruta siendo un personaje tarado en una sociedad enferma. Es complicado reconocer las propias debilidades pero, sobre todo, es difícil para Watson ser consciente y asumir las propias fortalezas en un mundo en el que no son muy bien vistas.
La galería de personajes que les acompañan son los mismos que en las novelas y todos están afectados por ese contexto general, gris, poco dado a aceptar transgresiones y mucho menos a reconocer que esas transgresiones son la solución a todas las cosas. En este caso, el reconocimiento pasa por evidenciar que la postura general es la errónea, aunque sea la socialmente aceptada.
El proceso deductivo en Sherlock está ilustrado con secuencias frenéticas que imitan el proceso mental del personaje, con rótulos sencillos que simplifican el clásico momento de encontrar las pistas y las nuevas tecnologías juegan un papel importante, aunque no clave, y esto me gusta. Sherlock usa los teléfonos móviles, claro, pero casi nunca usa el suyo, y para usar Internet está Watson, que termina siendo un escudero en la sombra, un admirador que persigue a su ídolo pese a que todos le dicen que es mala idea. La genialidad de Sherlock sólo es admirada por Watson y las capacidades de Watson sólo son descubiertas por Sherlock así que estaban condenados a encontrarse.
Y para terminar, los guiones son redondos y no les puedo poner ninguna pega. La trama procedimental es evidente, estamos hablando de un detective, pero se complementa con una trama transversal y se aliña con la evolución de los personajes, nada estáticos, cambiantes, que crecen poco a poco. No quiero olvidarme del humor que han conseguido plasmar en los diálogos y en las situaciones implícitas. Es lo que nosotros llamaríamos «humor inglés», sarcástico, ácido y lleno de alusiones a situaciones incómodas que nunca son expresadas con claridad.
En fin, podría seguir contando cosas. Los actores son fantásticos, por ejemplo, pero lo resumiré diciendo que me parece una miniserie redonda.
Messenger: anuncios por países
Sí, por lo visto hay diferencias y yo no me lo esperaba. Las diferencias están tanto en la forma como en el contenido y hay algunas que no sé explicar, no las entiendo. A ver si vosotros podéis echarme un cable.
El genérico. Es curioso porque le dan un enfoque hacia el entorno laboral, como intentando hacer que el Messenger entre en la empresa pero, qué va, ya quisiéramos los trabajadores que nos dejasen chatear en el curro. ¡Si hay gente que no puede ni usar Twitter!
El español: Sea como sea, gente joven conectada. Hay muchas versiones de diferentes compañías pero al final de lo que se trata es de eso, de reforzar el todo social de la aplicación.
El de Perú: Muy gracioso, o a mí me lo ha parecido. Aquí lo que hacen es trasladar el entorno doméstico, el ordenador de toda la vida, con el móvil, y para eso usan el «tucutín».
El de Chile: ¿Qué pasa? ¿Qué el Messenger en Chile no hace «tucutín»? Porque con lo efectivo que es el anuncio anterior este queda un poco pobre, ¿no os parece?
El de Colombia: Aquí supongo que lo que pasa es que la telefonía móvil funciona de manera diferente, pero que hagan un anuncio con la explicación se las trae.
Al final, todo se resume en conectar a gente joven y mira que he mirado y mirado, pero las versiones de chicas guapas, chicas de compras y demás son muy similares siempre. Me habría gustado encontrar algún anuncio de Messenger con gente más mayor pero ya se sabe, el público objetivo es el público objetivo.
Personas normales en Telecinco
La noticia tiene su enjundia, no creáis, y a pesar de ser algo relacionado con Gran Hermano creo que la observación trasciende más allá del programa y viene a poner en jaque el proyecto transversal de la cadena. Según parece esta noche entrarán en Gran Hermano dos concursantes que vendrán a sustituir a los dos primeros expulsados de la edición (los expulsaron por «montajistas» cosa que, viniendo de Telecinco, tiene mucha guasa). El caso es que un colaborador de Sálvame, ex concursante de Gran Hermano, ha comentado:
«Los dos nuevos concursantes son personas normales, no tienen nada que ver con el perfil ‘Mujeres y hombres y viceversa’ que abunda en la casa».
Y ésta es la primera vez desde que empezó esta edición que veo que alguien de Telecinco relaciona ambos programas y asume de cierta manera que se han pasado cuatro pueblos con el cásting de este año incurriendo en un error de bulto: pervertir el formato. Muchos defensores del reality están indignados con la cadena y con el programa por haberle dado este giro-puñalada tremendamente frívolo y facilón. Lo que fuera que persiguieran desde Telecinco no se ha conseguido (las audiencias del programa no lo hacen destacar sobre la competencia), y los concursantes-florero aburren, son previsibles y es imposible que los espectadores se identifiquen con ellos y, por tanto, con la supuesta experiencia de «la vida en directo».
¿Qué son «personas normales» según el criterio de Telecinco? A saber. Pero seguro que nada que ver con el plantel de pseudofamosos que campean a sus anchas por el reality esperando beneficiarse de la explotación televisiva de la cadena. Antes de empezar la edición se hizo una especie de debate y el ganador de la pasada edición, que se ha negado a prodigarse en platós, era atacado por este motivo. Supongo que para ahorrarse pérdidas en lo que se refiere a estos casos (invierten tiempo y dinero en esta gente y esperan recuperarlo), este año se las prometían muy felices con concursantes a la caza de una silla en un plató pero la maniobra ha sido tan descarada que les ha salido el tiro por la culata y ahora van rectificando sobre la marcha, entre expulsiones disciplinarias y personas normales.
Todo esto no viene sino a corroborar la parada de los monstruos en que se ha convertido Telecinco. Y que nadie se ofenda porque, a vista de las audiencias, la estrategia es efectiva: colaboradores que pisan distintos programas, enfrentamientos entre compañeros de trabajos, villanos, santos… Es el maravilloso mundo del circo y si atrae es porque la mayoría de las cosas ocurren en directo, como las acusaciones de plagio, las expulsiones de los platós, Jordi González gritando: «Ésta hoy no cobra», las meriendas, las llamadas de teléfono, las salidas al baño… Por suerte, pensaréis algunos, éste es un modelo único en estos momentos. Es la Radio Patio de Aquí no hay quién viva elevada a la telerealidad.
En este contexto, ¿qué pintan las personas normales? Ayer vi que una señora se dormía en el plató de Sálvame porque se había levantado a las dos de la mañana para ir a ver el programa. Eso es lo que buscan ahora, gente ajena al circo que conecte con el espectador medio y que le conduzca por esta selva de pasillos y de enfrentamientos. Los dos que entren hoy en Gran Hermano sabrán su papel y su misión será la de reforzar la estupefacción, distanciarse de los cazadores de fama e introducir parte de las sugerencias de los espectadores. Veremos si no se dejan abducir por el lado oscuro.








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