Adecuación de contenidos en La Sexta

Este rótulo que veis en la imagen aparece en La Sexta todas las tardes, después de Sé lo que hicisteis…, para dar paso a Me llamo Earl. Mi curiosidad y mis ganas de darle al asunto una explicación coherente y razonable me impulsó a escribirle un correo electrónico a La Sexta en el que decía:

Pues bien, ya hace una semana que rellené el formulario y nada, no he recibido respuesta. Me quedo con la duda de saber si el rótulo no es más que un disfraz para torear el horario de protección infantil (mira que soy malpensada), o si en realidad la serie tiene un doblaje específico para niños (cosa nada verosímil sabiendo cómo funciona el doblaje, la pasta que vale y viendo la serie).

Como por suerte tenemos este blog, dejo aquí abierto el tema para ver si entre todos somos capaces de dilucidar de qué va el asunto, ya que los señores de La Sexta no me han respondido en tiempo y forma. En cualquier caso, si me llegase una contestación la publicaría aquí de inmediato.

Dejo unas opciones para ver qué gana y podéis proponer vuestras alternativas en los comentarios:

  1. ¿Pero qué es esto? ¿Quién es el imbécil que pone ese cartel? (señor de La Sexta, dixit).
  2. Realmente, el contenido de las series se ha adaptado para que los niños que ven Me llamo Earl, una serie sobre una pandilla de delincuentes malhablados, sientan que están viendo un gag de Barrio Sésamo.
  3. Eso es una interferencia del Disney Channel (señor de La Sexta, dixit).
  4. ¡Buah! Es que lo de los dos rombos está anticuado y cuando se firmó el acuerdo de regulación de contenidos para la infancia el programador estaba de baja por estrés.

28 mayo 2008 at 09:15 24 comentarios

Ven a cenar conmigo

Esto que se promociona como un programa de citas es Ven a cenar conmigo, el programa de cocina que Antena 3 está preparando para sus tardes y que sustituirá a una de sus recurrentes telenovelas, siempre y cuando no decidan dar un golpe de timón y lo programen en prime time. El programa está producido por ZeppelinTV y es una adaptación del formato británico Come dine with me.

Yo haría un programa especial, para empezar, con Santi Santamaría, Ferrán Adriá, Arzak y alguno que otro más. No cumplen los requisitos de casting pero la cosa tendría su sustancia, ¿no? Y es que para participar hay que ser cocinero aficionado, tener una casa medio qué con un comedor en el que quepan cinco comensales y un equipo de grabación, y tener una semana para concursar (un día entero para que te graben haciendo la compra, cocinando y cenando en tu casa, y cuatro tardes para ir a cenar a casa de los demás). El suculento premio es de 3.000 euros. Menos da una piedra.

El programa apunta al reality suave (su-su-suave), porque de lo que se trata es de cocinar en tu casa para cuatro concursantes más e ir a cenar a casa de los otros cuatro. Los cinco concursantes puntuarán de cero a diez las cenas teniendo en cuenta la calidad de la comida, la decoración de la mesa y el ambiente de la cena. Una oportunidad única para criticar «con fundamento».

Dato friqui donde los haya: en esta página dan los datos para participar en el concurso y aparece como persona de contacto el correo electrónico de una tal Mafer Jiménez de Zeppelin. No es un nombre muy habitual así que tengo que suponer que esta Mafer es una de las redactoras de Gran Hermano a la que Mercedes Milá ha mencionado infinidad de veces en las Galas. Aquí podéis apuntaros al casting y ver las bases del concurso.

Con la cantidad de cosas que hay para adaptar, las series que hay para comprar y que se decidan por esto. Yo quiero ver Quién mató a JC, a ver si alguien se decide a producirlo.

27 mayo 2008 at 08:45 23 comentarios

Salvados por la Iglesia, salvados por el Follonero

No puedo ocultar mi admiración por Jordi Évole y la pandilla de la que se rodea para pergeñar Salvados, un programa que nació como promesa de campaña electoral pero que, a diferencia de las promesas de los políticos, no se ha quedado en agua de borrajas.

Creo que lo más significativo de Salvados es el estilo propio que han conseguido esbozar con la figura tan manida del reportero. El programa se distancia de, por ejemplo, CQC, en que no pretende ser hiriente ni agresivo y se mantiene siempre en el límite del respeto. Acepta los rechazos con tranquilidad y no intenta por todos los medios conseguir sus objetivos. A esto contribuye sin lugar a dudas Jordi Évole, con su pinta de niño bueno y su capacidad para dar réplicas espontáneas, inteligentes y acertadas.

Salvados por la Iglesia ha mejorado respecto a Salvados por la campaña en que ha reducido el nivel de reiteración de contenidos y así el programa es más dinámico. Tenía en contra el hecho de que, a estas alturas, todos habíamos podido conocer los momentos clave del espacio gracias a promos y a fotos célebres como ésta pero a pesar de eso el interés del programa no decayó, al menos para mí. Además de la beatificación de Jiménez Losantos o el intento de entrevista a Rouco Varela hubo otras cosas.

Me gustó mucho la entrevista en profundidad con el Padre Mundina (sí, el señor que anunciaba abono para los geranios), y las encuestas a través de los interfonos. Aluciné cuando le preguntó a una monja de clausura si la reja era por los atracos. Flipé cuando le preguntó a un Obispo si Ibiza era lo más parecido al infierno (calor, vicio, chicas ligeras de ropa…). Me quedé con la boca abierta cuando un tipo de seguridad pinchó a tiros un globo dentro de una catedral. Y qué decir del tipo que hace un «calendario romano» con fotos robadas en sus paseos por El Vaticano a curas guapetones en sotana. Y lo de «Cristivisión» también me pareció un puntazo, con las «actuaciones» musicales de los grupos cristianos de medio mundo.

Como algo tengo que criticar reconozco que no me gustó que el programa terminase anunciando que habrá una segunda parte. Hubiese preferido ver todo el programa del tirón o, al menos, saber de antemano que era la primera parte del reportaje pero qué le vamos a hacer, está claro que cuanto más puedan estirar el espacio, mejor. Mientras la segunda parte no decaiga, me conformo. ¡Ah! Y gran frase de final de créditos que paso a citar a continuación:

Gracias a los que nos han ayudado y a los que no también. Hemos aprendido a poner la otra mejilla.

26 mayo 2008 at 09:04 15 comentarios

Rodolfo Chikilicuatre y su puesto 16

Antes que nada, voy a repetir las dos frases más memorables de Eurovisión: «Gracias, Andorra» y «las votaciones se sabían desde anteayer». Dicho esto, empiezo.

Si jubilaron a Uribarri fue por algo. A lo largo de la Gala de anoche el señor se ganó, gracias a la habilidad de poner motes de Jos, el sobrenombre de «Guarribarri», a este hombre le gustaban todas. Sus ansias de protagonismo molestaban con sus comentarios ridículos basados en estadísticas. Raffella Carrá no se entera de nada la mujer, pero al final tuvo su gracia porque le otorgaron el papel de diablo y supo callar las invectivas de algunos de sus tertulianos, sobre todo de Juan Adriansens (¿ein?), de Antonio Albert (¿cómo?) y tuvo de partenaire a Aitor Trigos (¿mande?). Lo que no consiguió fue que Boris Izaguirre (¡jar!), se bajase los pantalones. ¿Y dónde estaba congelado Fernandisco? ¿Y por qué Loles León sigue vistiendo de leopardo?

En fin, esto es como unas elecciones. Ahora los hay que dicen que esto ha sido un triunfo y los hay que dicen que ha sido un fracaso. De acuerdo, lo entiendo. Pero lo que no acabo de comprender es cómo Remedios Amaya (cero points), criticaba el Chiki-Chiki en La Noria. Ellos aprovecharon la coyuntura para poner a parir a La Sexta y a Televisión Española. Grande Jimmy Giménez Arnau que le dijo a la de la barca: «esta señora canta bien pero la canción era horrorosa». ¿Y qué hacía uno de D’Nash, vigésimos, criticando la canción en La 1?

Íñigo lo tenía claro: «Eurovisión es un programa de televisión» y el lunes habrá que ver las audiencias, que seguro que han sido inmensas. El rollo de lo del cantante «de verdad» ya está más que superado, sobre todo después de ver cómo anoche ganó un tipo que llevaba a un señor patinando y a otro haciendo el cabra con un Stradivarius. Los franceses llevaron a un coro de mujeres con barba postiza. Otros hicieron un espectáculo clown rarísimo. También había otros disfrazados de ángeles. En fin, que normales, lo que se dice cantantes normales, había muy pocos. Y Rodolfo cantó bien y hubo un momento en el que le crucificaron y todo, ¡ole sus huevos narices!

Yo ahora elevo una petición a las altas esferas y es: que dejen descansar a David Fernández. Intuyo que este puesto 16 es el bálsamo necesario para que Rodolfo perezca en extrañas circunstancias. Yo le echaré de menos, la verdad, pero creo que es más importante que recuperemos el genio de David Fernández para otros menesteres a los que esté llamado. Rodolfo, descansa en paz, hombre, que te lo has ganado. ¡Ah!, y David Fernández se merece un premio por su interpretación, que no ha perdido al personaje ni un momento.

25 mayo 2008 at 08:52 32 comentarios

Los Simpsons están en huelga

Los actores de doblaje americanos de Los Simpsons están en huelga de voces caídas mientras no se acepten las mejoras de contrato que piden. El del vídeo es Dan Castellaneta, el actor que le pone la voz a Homer, al abuelo, a Barney y a Krusty. ¿Habéis visto cómo modula su voz? Es un crack.

Pues bien, tanto él como el resto de los actores principales del reparto exigen una subida salarial acorde con los beneficios que genera la serie. La cifra que se maneja es la del medio millón de dólares por episodio, una pasada, y estas reivindicaciones han hecho que la temporada veinte sea la más corta de todas con tan sólo veinte episodios. Su principal fuerza de presión se basa en el hecho de que un cambio de voces sería muy negativo para la serie con lo que esperan que Fox pase por el aro.

Actualmente, los actores mejor pagados de la serie cobran unos 360.000 dólares por episodio y revisando cómo está el mercado de actores americanos sabemos que, por ejemplo, Grissom cobra 500.000 dólares por episodio, House cobre 300.000 dólares por episodio más un porcentaje de los beneficios, y Grey o Eva Longoria (la señora Solís de Mujeres Desesperadas) llegan a los 200.000 dólares por capítulo. Estas cifras son del verano pasado, es de suponer que les habrán actualizado el IPC (ironía off).

Lo cierto es que conociendo la situación precaria de los actores de doblaje españoles nos puede resultar difícil imaginar la relevancia de Dan Castellaneta y compañía en Estados Unidos, pero para eso tenemos la IMDB. Los principales actores de la serie ha intervenido recientemente en Entertainment Tonight y en American Idol. Harry Shearer (Ned Flanders), es un tipo del renacimiento que lo mismo escribe el guión de Saturday Night Live, hace una banda sonora o interpreta monólogos en el show de Conan O’Brien. Hank Azaria ha pisado los platós de la late más famosos de la tele americana y, además, ha salido en Friends o en Loco por ti. Y así podría seguir hasta el infinito y más allá.

¿Quiere esto decir que merecen cobrar unos salarios tan elevados? En esto de los sueldos de la tele (americana), hay que valorar el éxito del producto, por supuesto, pero también la trascendencia de los actores. En este caso, es evidente que todos los americanos saben quiénes son Los Simpsons. Ahora habrá que ver si la Fox valora las voces o si, por el contrario, se monta un casting y renueva el reparto. Yo creo que terminarán pagando, pero les gusta hacerse de rogar.

24 mayo 2008 at 09:24 8 comentarios

Qué quieres ver en FDF

FDF (Factoría de Ficción), es uno de los canales temáticos de la TDT que ahora es propiedad de Telecinco. En él se ofrece lo más chusco de la ficción de la cadena (ellos les llaman sus series clásicas), además de miles de anuncios tipo teletienda que acaban con los nervios del más pintado y alguna que otra serie que no está mal revisionar, como Vientos de agua o Periodistas.

Ahora lanzan una campaña de lo más novedosa en la que el espectador, a través del voto en su web, tendrá la posibilidad de elegir qué nueva serie se emite en el contenedor «Factoría de función» que presentará Miquel Serra, el ex-reportero del Tomate (ese raro y con marcado acento catalán).

Las series que proponen son, a cada cual, mejor. Algunas de ellas apenas tuvieron audiencia en Telecinco, que ya es decir, pero las recuperan como si fueran el oro del moro. Así que nada, a ver qué preferiríais ver vosotros. Es difícil elegir, dado el nivelón.

  • Abogados (2001): Una temporada, siete episodios y punto pelota. Ni me acuerdo de qué iba pero viendo el título me lo puedo imaginar. Me encuentro que aquí fue guionista Daniel Sánchez Arévalo, el director de Azul oscuro casi negro.
  • Los 80, la edad de oro (2004): Una temporada, seis episodios y punto pelota. Un loable intento por hacer una serie enmarcada en hechos históricos pero que se caía de tanto tópico. José Coronado empezó aquí a estrellar producciones.
  • Más que amigos (1997): Una especie de Al salir de clase pero con veinteañeros que les funcionó bastante bien. Tiene una temporada completa de veintidós episodios y una segunda de seis. El reparto era bueno y los nombres se han consolidado como Alberto San Juan, Paz Vega o Melanie Olivares. Esta es la serie que más votos lleva en estos momentos pero ya se emitió en FDF hace un tiempo. Qué paradojas.
  • Pepe Carvalho (1999): Una coproducción entre España, Francia e Italia que tampoco llegó a tener una temporada completa. Juanjo Puicorbé era el protagonista y la serie era rara, rara.
  • Petra Delicado (1999): Un temporada de trece episodios. La pareja Ana Belén – Santiago Segura era de lo más extraña. La serie no estaba mal pero desde mi punto de vista se regodeaba demasiado en el tormento interior.
  • Tirando a dar (2006): Una temporada de seis episodios. Que me aspen si la vi alguna vez, y eso que es reciente. Fernando Guillén Cuervo, Álex Angulo, Víctor Clavijo…,. Un reparto muy extenso para una comedia ambiciosa que no conectó con la audiencia. De los guionistas de Cuestión de sexo que ahora están en La familia Mata.
  • 20 tantos (2002): Ni idea, oiga. Ni siquiera la IMDB sabe a ciencia cierta qué es esto.
  • De tal Paco tal astilla (1997): A rebufo del éxito de Truhanes, con Paco Rabal como estrella y cuatro episodios. Un peñazo.
  • Maneras de sobrevivir (2005): Una temporada de trece capítulos. Otra comedia no llegó a cumplir las expectativas de la cadena y que se pegó un buen tortazo.
  • Moncloa, ¿dígame? (2001): Una temporada de trece capítulos. Le dieron mucho bombo y salía Javier Veiga pero no se comieron un colín. Era bastante cutre. Yo sólo puedo decir «Hola, Raffaella».
  • Quítate tú pa’ ponerme yo (1998): Otros trece episodios en una temporada protagonizada por Carlos Sobera. No me acuerdo de nada.

Hala, si después de tamaño ejercicio de memoria sois capaces de recordar alguna de las series y os apetece volver a verla, podéis votar aquí. A dos años del apagón analógico y esto es lo mejor que Telecinco puede ofrecernos en la TDT. ¿Para esto querían un canal? Juntando varias de estas series no se llega a completar una temporada.

23 mayo 2008 at 07:15 19 comentarios

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Teleadicta sin remedio

Avatar de Desconocido"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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