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La nueva Televisión Española

En El País he encontrado un resumen de lo que serán los pilares básicos de la programación de Televisión Española una vez se produzca el apagón publicitario y con sólo leerlos ya me han dado ganas de cambiar de canal, y eso que no tengo la tele puesta. Se trasluce aburrimiento, muchas obligaciones con unos y con otros, y muy poca presencia del espectador, aunque sea en segundo término. A juzgar por el vídeo de arriba, un sector de los trabajadores de la cadena tampoco parecen demasiado contentos con los planes del Gobierno.

  • Tope de setenta películas americanas de estreno en todos sus canales, en hora de máxima audiencia. Las privadas quieren rebajar la cuota a treinta. El objetivo es que la pública no entre a competir con las privadas, que son en parte las que pagan la financiación de la cadena una vez retirada la publicidad.
  • Diez horas semanales en horarios de audiencia a programas de grupos políticos, sindicatos y entidades sociales. Resulta que a esto se le llama «derecho de acceso» y, a pesar de estar aprobado y ser obligatorio desde 2006, aún no se ha aplicado.
  • Retransmisión en directo de debates parlamentarios y electorales.
  • El canal infantil tendrá que emitir programación infantil. No, no me he equivocado, parece que esta perogrullada va a contemplarse en la Ley. Además, tendrán la obligación de emitir los contenidos en dual (castellano e inglés), cuando se produzca el apagón analógico. Y yo me pregunto, ¿no lo hacen ya en la TDT? Misterios misteriosos.
  • Subtitulación, audiodescripciones y lengua de signos en una cuota de programas para dar servicio a los espectadores con discapacidad visual o auditiva.
  • Contenidos europeos en prime time. ¿Qué será esto de «contenidos europeos»? ¿Podrán emitir un reality francés?
  • Inversión en largometrajes un 20% más que las privadas. Está visto que invertir en cine es un problema y esta medida podría considerarse un castigo.
  • La externalización de la producción estará limitada a un 30% por compañía, a no ser que se trate de empresas fuertes.
  • Un 10% del total presupuestario como máximo podrá destinarse a la compra de eventos deportivos.
  • Y tendrán que promover la cultura en lo que parece una penitencia más que un objetivo.

El panorama es desolador, todo son restricciones y obligaciones de carácter abstracto. Me pregunto si Mira quién baila encajará en este nuevo proyecto de cadena o si las privadas, que parecen tener a Televisión Española cogida de salva sea la parte, nos harán el favor de pedir que no se emita el programa por ser considerado competencia desleal. No sé yo si ahora, cada vez que queramos exigir algo a la tele pública, tendremos que dirigirnos a Uteca, la asociación de teles privadas.

Lo que está claro es que la pública no podrá, a partir de dentro de poco por Ley, competir por la audiencia. Pero se me ocurre una pregunta: ¿Y si a pesar de todos estos esfuerzos por hacer un canal soporífero resulta que tienen audiencia? Sé que es difícil de imaginar visto el panorama pero, ¿qué pasaría? Yo creo que se produciría una paradoja espacio-temporal y terminaríamos todos engullidos por un agujero negro. Yo creo que eso es lo que pasa cuando se habla de televisión sin hablar de contenidos. Televisión Española y el Gobierno han vendido su alma al diablo.

1 junio 2009 at 09:10 15 comentarios

La teletienda y las tragedias cotidianas

¿Os habéis fijado en que todos los productos que se venden en formato teletienda están hechos para resolver problemas que ni siquiera sabíamos que teníamos? Y además esos problemas nos llegan como dramas personales, con imágenes saturadas, zoom dramáticos y cámara lenta para enfatizar lo malo que es, por ejemplo, hacer abdominales a pelo. Pero ellos tienen la solución, siempre la tienen (o casi siempre). ¿Y qué me decís de esas ofertas espectaculares? Lo mejor es cuando te regalan otro producto igual por el mismo precio y uno piensa, si pueden regalar uno, ¿por qué el otro lo cobran a 99 euros? Porque los precios siempre son casi redondos y terminan tachados con una equis roja para demostrar la rebaja.

La selección de hoy viene a poner en duda la teletienda y hay vídeos para todos los gustos. En este primero vemos la demostración de una escalera que sirve también, por ejemplo, de pasarela.

Otra de escaleras. Nunca, repito, nunca, compréis una escalera de la teletienda, que las carga el diablo.

En el siguiente vídeo podéis ver un sketche del programa canadiense This hour has 22 minutes. El programa tiene dieciséis temporadas y la última se emitió en diciembre de 2008. Parodian un anuncio de la teletienda con un producto muy especial y muy práctico.

Otro elemento ineludible en las teletiendas son los cuchillos, catanas y armas de filos varios. Suelen ser irrompibles, a no ser que vengan con algún problemilla de fábrica.

Y para los americanos de la Asociación del Rifle, este práctico producto auxiliar que hará más fácil su lucha contra el crimen.

Para terminar, no nos podemos olvidar de las celebridades venidas a menos y de los aparatos de gimnasia que convierten en músculo tonificado todo lo que tocan.

A pesar de todas estas pruebas, la teletienda sigue siendo uno de los productos estrella de las cadenas y sus anuncios y telepromociones consiguen embelesar a los espectadores. Yo entiendo la fascinación morbosa, lo que no consigo comprender es que alguien pague por estas cosas que no sirven para nada. Ver para creer.

31 mayo 2009 at 09:48 8 comentarios

Hasta otra, Sardá

¿Cuántas veces se ha hablado de dinero en La tribu? Ha sido uno de los temas recurrentes y se ha utilizado para dar valor a todo lo que sucedía en ese plató circense. Ahora Sardá y compañía pueden irse a hacer el indio a otro sitio, tal y como empezaron, porque el programa ha sido cancelado por acuerdo entre el presentador y Telecinco.

Sardá por lo visto tuvo un sueño que se ha terminado convirtiendo en pesadilla, pesadilla para todos, hasta para los espectadores. En Telecinco también habrán tenido que sudar la gota gorda para intentar reconducir el espacio infructuosamente hacia su terreno. A estas alturas de la película aún no sé qué pretendían unos y otros con el experimento pero lo que está claro es que ninguna de las partes ha conseguido su objetivo. Diferencias irreconciliables que, seguro, pensaron que serían más llevaderas con un share por las nubes pero como el éxito no llegó, no hubo manera de aflojar las tensiones.

No nos hemos librado de Sardá. Pese a la cancelación se dice que ya está trabajando en un nuevo proyecto para la cadena. Él sí tendrá un contrato en condiciones que le permite ir de showman sin que peligre su situación económica. Me da a mí que mucha gente del equipo no podrá decir lo mismo.

Dicen muchos que se ha querido hacer un nuevo Crónicas pero con otro nombre. Yo no lo tengo tan claro. De haber sido eso lo habrían hecho pero en todo momento han pretendido presentar La tribu como coral, sin guión, improvisado, y ahí creo yo que ha estado el error. Más que un programa de televisión el programa era un monumento al ego y otros egos más grandes han caído antes, como el de María Teresa Campos.

En fin, que Sardá volverá por sus fueros y me arriesgo a pronosticar que será en plano verano, esa época en la que triunfa lo insospechado. Espero que para entonces haya aprendido la lección y se haya bajado del pedestal. Cuanto más alto, más dura es la caída.

29 mayo 2009 at 07:31 17 comentarios

Antena 3 enseña cómo no emitir una final

Anoche llegué a casa a tiempo de ver la segunda parte de la final de la Champions. El gol de Messi me hizo pegar tal grito que mi perro salió corriendo despavorido y del susto hice que Jos se equivocara al cargar una partida en la consola a la que estaba jugando en la habitación de al lado. Soy una forofa.

La retransmisión de Antena 3 me pudo de los nervios por varios motivos:

  • Porque no se hizo para los espectadores, sino para las marcas.
  • Por el autobombo constante recomendando Fuga de cerebros y Los hombres de Paco.
  • Y porque a pesar de tener un buen número de comentaristas no les dejaban hablar. José Mari Bakero se puso a explicar el arte del gol de Messi y le interrumpieron. A saber cómo estaba de quemado a esas alturas el «Chapi» Ferrer, que intercedió en su favor y dijo algo así como que estaba explicando el gol uno de los mejores rematadores de cabeza de España y que no le habían dejado terminar.

Lo más bochornoso estaba por llegar. Cuando el árbitro pitó el final del partido y empezó la celebración los de Antena 3, a imagen y semejanza de lo que hacen otras cadenas, es justo decirlo, colocó una pantalla compartida. En la pequeña la euforia y en la grande los anuncios. Y no sólo unos cuantos anuncios, qué va, una barbaridad de mensajes publicitarios. En el césped vimos como un reportero tenía a Eto’o para entrevistarle pero pasaron de él porque estaban emitiendo anuncios, claro. Y después pasó lo que tenéis arriba: «¡¡No tengo retorno!!». Pues no, me habría gustado decirle a José Antonio Luque, ya no hay vuelta atrás.

Después apareció en la cabina de comentaristas Matías Prats y empezaron las conexiones en directo con los puntos calientes. Mientras tenían pinchado lo que sucedía en la Rambla de Canaletes, lugar de celebración de los seguidores del Barça, unos facinerosos empezaron a darle empujones a un semáforo hasta que se lo cargaron. Nadie mencionó el asunto y prefirieron cambiar el plano. ¿No habría sido un buen momento para condenar la acción y para enseñar la cara de los delincuentes? Ni hablar, no querían amargarle la fiesta a nadie y siguieron haciendo comentarios superficiales. Aquí ya no pude más y me puse a ver una capítulo repetido de House.

Cada vez tengo más claro que el fútbol ya ni siquiera es un negocio, sólo es una excusa.

28 mayo 2009 at 07:32 24 comentarios

Los anuncios hacen daño

El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, ha publicado un informe en el que alerta del elevado nivel de anuncios que emiten las cadenas y en el que habla de las consecuencias de este hecho y enumera posibles soluciones. No hacía falta recurrir a la figura para dictaminar algo así, cualquiera de nosotros podría haber dicho lo mismo.

Dice Múgica que el elevado nivel de anuncios provoca que la publicidad no haga mella en el espectador, al contrario, le cansa, y apunta que esto va en contra de los intereses de los anunciantes. Las televisiones apuran al máximo el margen de legalidad que tienen así que la solución pasa por cambiar la ley y hacerla más restrictiva para reconducir la situación. Lo que más me ha llamado la atención ha sido la inclusión de los anunciantes como víctimas de las televisiones. ¿No tendrán algo de responsabilidad ellos sobre cómo se venden sus productos? Aquí asumen claramente que sí, que hay que cambiar los modos de hacer publicidad y tratar al espectador de otra manera.

La solución aportada por Múgica pasa por incluir en el máximo actual de doce minutos todo aquello que ahora queda fuera, como las autopromociones y las televentas, y se contempla esta posibilidad como una hupótesis ante una modificación de la Ley. Es decir, que es una idea pero que puede que no se apruebe. Un brindis al sol en cualquier caso pero, eso sí, que luego no se acuse a este hombre de no haber hecho su trabajo. Si bien es cierto que su  margen de maniobra es escaso, me parece exagerado que se dedique tanto tiempo a obtener conclusiones tan evidentes.

Los anuncios son un peñazo, una pérdida de tiempo y un abuso. Es cierto que asumimos que para ver gratis determinadas cosas tenemos que aguantar publicidad, pero los niveles alcanzados últimamente, y subiendo, ponen de los nervios a cualquiera. Ya no sólo son las pantallas compartidas o las pausas de quince minutos. Ahora tenemos que aguantar mensajes en informativos, en retransmisiones deportivas, patrocionios en series y demás. Un bombardeo. Y digo yo, si el público es el objetivo, ¿por qué la publicidad nos ignora?

Antes salir en televisión era una inversión segura, ahora ha pasado a ser obligatoria. Se cuentan con los dedos de la mano las agencias y las marcas que optan por fórmulas poco típicas y que transmiten sus ideas con ingenio y con efectividad. Pocos entienden aún que hay que personalizar el mensaje y mostrar que se entiende al consumidor, creando la demanda y poniéndose en su lugar. Las televisiones se han aprovechado del asunto y los espectadores somos los principales perjudicados. Menos mal que ahora existe el mando a distancia. Pasa esto hace veinte años, cuando cambiábamos de canal a dedo, y habría sido una verdadera tortura.

27 mayo 2009 at 08:08 7 comentarios

Jesse Borrego, la caída de un mito

Ya os he contado muchas veces que he sido una adolescente de manual y me enamoré de Jesse Borrego nada más verlo en Fama, con esa melenita y esos ojos de cordero degollado. Yo por aquel entonces era joven y simplona pero de aquellos tiempos guardaba una imagen idílica de este actor hasta anoche.

Terminado de ver uno de los episodios de la actual temporada de Dexter, Jos me hizo notar que en los créditos aparecía un tal Jesse Borrego. ¿¡Cómo!? No podía ser. Empecé a repasar mentalmente los personajes y de repente se materializó la imagen en mi cabeza. ¡¡No podía ser!! Ni siquiera lo había reconocido.

Jesse Borrego es «El despellejador» en Dexter. El shock no vino porque interpretase a un malo, no, soy más superficial que eso. La impresión fue porque está físicamente tan cambiado, tan viejo, que parece otro y apenas es un pálido reflejo del tipo que me enamoró allá por los ochenta. No os pongo un vídeo de la serie por no dejar spoilers pero aquí tenéis otro.

Es absurdo, lo sé. El tiempo pasa para todos, la belleza está en el interior y demás, conozco la teoría, pero es como si de repente aquello del pasado se convirtiese en un sueño. No me leáis con esa cara que seguro que os ha pasado lo mismo. Ni que decir tiene que en Dexter lo hace genial pero lo cortés no quita lo valiente. ¿Por qué este hombre no ha sido uno de esos actores que conservan de alguna manera la lozanía juvenil? ¿Qué ha sido de su vida? En la IMDB veo que no le ha faltado trabajo y que ha salido, entre otras cosas, en 24, CSI o Urgencias (aquí tenéis un repaso en castellano). Será que no quiso cultivar su faceta de sex symbol pero podría haber avisado.

¿Qué chascos os ha traído a vosotros el paso del tiempo? ¿A quién preferiríais haber dejado tal y como lo recordábais? Ya sabéis que podéis poner vídeos en los comentarios. Sed crueles, que es lo divertido.

26 mayo 2009 at 07:42 13 comentarios

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Teleadicta sin remedio

Avatar de Desconocido"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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