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Nada x aquí en Cuatro
Nada x aquí es un programa de magia e ilusionismo hecho con acierto. En principio me resultaba una idea extraña y me costó darle una oportunidad pero después de ver varios programas uno se da cuenta de que el programa va más allá de ver a gente haciendo trucos.
La base del entretenimiento en este programa reside en la variedad de propuestas que ofrecen en cada emisión, desde homenajes a grandes magos a shows con la cámara pegada y sin cortes. Yo me quedo con la sección de las cámara oculta en la que juegan con la gente sin que esta lo sepa. Recuerdo con cariño aquel vídeo en la que la cajera de un supermercado rompía un billete que le daba el cliente porque lo consideraba falso y después lo reconstruía. El programa es divertido y sorprendente, a veces.
En la promo que os he puesto arriba podéis ver a Yunke, un mago que nunca me ha gustado demasiado porque tira hacia lo espectacular y yo prefiero trucos más de mesa. Yunke aparecía esporádicamente en Nada x aquí hasta que consiguió el papel de mago titular en la tercera temporada. Algunos de vosotros habréis podido verle en Shalakabula (2006), el programa de magia propiedad de la FORTA. De hecho, de este programa es el siguiente vídeo.
Y el año pasado, en la gala de Halloween de Gran Hermano 9 Yunke estuvo como invitando animando el cotarro y haciendo de las suyas. Si buscáis el minuto número dos del vídeo siguiente veréis lo nunca visto.
Nada x aquí se emite los sábados a las 21:30 horas en Cuatro y entre sus mayores virtudes está la presencia de Juan Tamariz que ya no hace tanto aquello de «naraniano noniano» pero que sigue siendo un verdadero crack. Además están Piedrahita, Jandro, Inés y Jorge Blass, que saltó a la fama con aquel anuncio de Telefónica y la cuerda y que estuvo años en Megatrix.
Verano de estrenos
La costumbre de las temporadas televisivas estancadas ya no es lo que era. Si desde septiembre hemos asistido al estreno de programas y series sin orden ni concierto, el verano no va a ser menos. Lo que antes era una época de aburrimiento televisivo total se convierte este año en una época de oportunidades.
El calendario de estrenos es ingente, abundan programas «frescos» tipo karaoke y cosas así, pero entre la maraña de nuevas emisiones quiero destacar algunas series que, desde mi punto de vista, no hay que perderse.
- Antena 3 nos trae el, desde mi punto de vista, sobrevalorado spin-off de Anatomía de Grey que se llamará en la cadena Sin cita previa (Private practice). Esta serie es bastante ñoña y no soporto el tema de treintañeros en crisis. En cambio, parece que la temporada 18 de Los Simpson se emitirá por fin los domingos. ¿Dejaremos de ver capítulos repetidos? No me lo puedo creer.
- No dejéis de ver Life en Telecinco, a partir del próximo lunes después de C.S.I.,. Una serie sobre un policía poco convencional que tiene que luchar por recuperar todo lo que perdió después de una falsa denuncia de asesinato que acabó con sus huesos en la cárcel.
- En La 1 emitirán el remake de La mujer biónica, una serie que está cosechando éxitos que se ha hecho con una legión de incondicionales.
- De Cuatro me quedo con Salvando a Grace, serie que estoy viendo ahora en Fox. Más allá de la trama «angelical», el personaje que interpreta Holly Hunter es brutal y ella lo hace de muerte. Junto a ella podemos disfrutar de Laura San Giacomo, un tándem que además de resolver asesinatos conseguirá abrirse paso en la vida poco a poco. La pena va a ser el horario y la publicidad, que en Cuatro ya se sabe cómo se las gastan.
- A La Sexta llega 30 Rock, una sátira sobre el mundo de la televisión que ha estado emitiendo Paramount Comedy. Con unos guiones muy buenos y muy bien interpretada, la serie hará las delicias de los amantes de la comedia de situación. Tina Fey, actriz, guionista y no sé cuántas cosas más, ha conseguido hacer una serie memorable.
Cuatro enroca su prime time
Después de la Eurocopa el prime time de Cuatro ha pegado un bajón considerable más allá de lo que podían esperar. La cosa se explica de una manera bien sencilla, me parece a mí: mientras han estado retransmitiendo el fútbol se han olvidado de todo lo demás. Las series de las que tanto se jactan se han emitido a horarios imprevistos arrastradas por la duración de los partidos; y si ha hecho falta, se han cargado capítulos para sustituirlos por eventos deportivos. ¿Cuánto ha durado la Eurocopa? Parece que una eternidad, ¿no? Pues ha durado un mes y en ese tiempo se han cargado a la audiencia más fiel que tenían.
Pensaron que si durante ese mes estrenaban sus series más competitivas a rebufo del fútbol la ficción internacional se vería beneficiada pero se equivocaban. Parece que el arrastre de la audiencia deportiva, que dio cifras espectaculares en los estrenos de las series, fue una cortina de humo y ahora, una vez disipada la niebla, se encuentran con la dura realidad. El verdadero target de las series ha puesto pies en polvorosa y ahora tendrán que hacer cambios para recuperarlo, aunque desde siempre esto de los cambios da una imagen un poco triste.
Los cambios en la parrilla de prime time buscan una adecuación a la actual competencia y persiguen una consolidación como la que les daba House, por ejemplo. Ugly Betty pasa del martes (vade retro Operación Triunfo), al miércoles. Dexter pasa del miércoles al jueves y le quita el sitio a Cuestión de Sexo, que a saber dónde parará. Los lunes y martes son para, respectivamente, las reposiciones de Kyle XY y de Medium. Como a Operación Triunfo le queda poco, es posible que en cuanto acabe el concurso Cuatro vuelva a hacer cambios, pero por ahora a partir del lunes su prime time queda como os he contado.
Últimamente me da la sensación de que Cuatro no sabe a qué palo jugar y eso se manifiesta en la volatilidad de sus programaciones, cosa nada beneficiosa para la audiencia. Ayer, sin ir más lejos, en horario de tarde, colocaron de imprevisto la semifinal de Wimbledon y dieron eliminaron de un plumazo la emisión de Visto y Oído, que se ha estrenado esta semana y no ha mejorado los datos de la cadena. Si a la pregunta de «¿qué hacen hoy en Cuatro?», no sabemos qué responder, mal asunto.
Puesta de largo para Visto y oído
Con la victoria de la Selección Española a Cuatro se le ha aparecido la Virgen y van a cerrar el mes reventando en audiencias. Pero sobre todo los más afortunados van a ser los de Visto y oído, el nuevo programa de las tardes que ha pasado de empezar de cero a estrenarse con los actos conmemorativos de la victoria, con lo que luego podrán presumir (y seguro que lo harán), de haber tenido el estreno de programa más espectacular de todos los tiempos.
Los presentadores de Visto y oído, Raquel Sánchez Silva y Joaquín Prat (el hijo, no me seáis macabros), empezarán su andadura a partir de las cinco y media de la tarde en Zona Cuatro. El programa es otro más de reporteros y conexiones, como Está pasando o España Directo, pero ellos dicen que van a ser diferentes, que «en principio» no habrá crónica rosa y que sacarán el «lado humano» de la actualidad. Veremos en qué quedan estas declaraciones de intenciones porque como tengan a alguien en casa de la abuela de Iker Casillas yo cambio de canal inmediatamente.
El estreno del programa, además, contará con el ¿atractivo? de ver cumplir las promesas que los profesionales de Cuatro se han dedicado a hacer a lo largo de la Eurocopa: los de Visto y oído dijeron que se bañarían entre tiburones; los Manolos prometieron despelotarse en la Plaza de Colón; Concha García Campoy amenazó con teñirse de rubio platino; e Iker Jiménez dijo que se subiría a la estatua del Ángel Caído. Contenido de autobombo y, por qué no decirlo, algo ridículo. No me apetece demasiado ver la euforia de los de Cuatro, queriéndose como se quieren y jactándose de haber podido todo el rato. Es que se ponen muy pesados.
Para terminar, os dejo una curiosidad. La señora de la promo de Visto y oído y la de los Pelochos que se van de boda son la misma. Mira que me gusta encontrar estas tonterías.
Silvia Jato presentará El Millonario de Cuatro
La compra de un formato como El millonario supone para Cuatro una apuesta por introducir en su parrilla un concurso de éxito, consolidado y con una marca muy específica. Da igual como lo llamen, pocos cambios pueden introducir para hacerlo suyo si quieren aprovechar el tirón del concurso en sí.
Si hasta ahora el programa se había llamado Quién quiere ser millonario o 50×15, los de Cuatro van a darle su toque pijo y lo van a llamar Fifty Fifty, derrochando glamour y cursilería. Para abundar en esta nueva imagen nadie mejor que Silvia Jato quien dará un sello personal con su uso y abuso de los apelativos cariñosos como «chiquitín», que es muy de la Jato, o con su reconocido optimismo como el que demuestra en el vídeo que encabeza la entrada.
El programa, tal y como lo conocemos hasta ahora, ha sido conducido siempre con mano de hierro, con seriedad, creando tensión y con algún toque de ironía y sarcasmo, un equilibrio que no sé si está al alcance de la Jato, a la que veo más próxima a una actitud tipo Leticia Sabater de alegría y buen rollo.
Para presentar el nuevo Millonario yo, de haber trabajado en Cuatro, habría propuesto a Luis Larrodera que hace un trabajo fantástico al frente de Alta tensión y que parece que dentro de poco se quedará sin programa (rumore, rumore). Además, este señor ganó al segunda edición VIP de Soy el que más sabe de televisión del mundo y demostró que es un friqui de padre y muy señor mío, cosa que le valida para estar en mi panel de tipos favoritos a pesar de que durante un tiempo me cayó mal.
Cuatro y sus retransmisiones
La retransmisión de los partidos de la Eurocopa en Cuatro es desesperante. Lo que más me molesta es la pantalla compartida de la que hacen uso y abuso para mostrar la Plaza de Colón y su Zona Cuatro, pero tampoco acabo de entender los planos a los periodistas de la Cadena Ser que hacen el Carrusel. Ya sé que son compañeros y tal, pero qué interés tiene ver a tres tíos allá, a lo lejos. Además, los de Cuatro hacen su retransmisión demasiado personal para mi gusto, abundando en las bromas privadas. Llamadme conservadora pero dónde está José Ángel de la Casa cuando más se le necesita.
Anoche, cuando Cesc marcó el penalti dichoso que terminó con la agonía y en medio de la celebración por la clasificación, zasca, cuatro minutos de anuncios que nos impidieron ver la celebración, la euforia de los jugadores, las caras de los italianos…,. Que eso también es fútbol, señores.
Me sale en esta entrada la vena futbolera de la que no suelo hacer mucha gala pero que ahí está, latente (el Barça no me da últimamente para hacer muchos aspavientos). Cuando me siento a ver el fútbol espero una retransmisión que complemente el partido de fútbol y no que quiera quitarle protagonismo al deporte pero estos de Cuatro están más pendientes de sí mismos que de todo lo demás (para muestra las promos). Y al final del partido, después de los anuncios, a uno de los pocos protagonistas del partido que consiguieron entrevistar, además de a Casillas, fue al Rey y es comprensible porque el hombre jugó tan bien… (ironía off).
Yo creo que pueden hacerlo mejor. ¡Podemos!








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