Posts tagged ‘Juzgado de guardia’

Música de series: abogados

Las series de abogados han sido un continuo en mi vida de espectadora televisiva. Siempre me han gustado, a veces creo que más que las de médicos (están ahí, ahí), y su banda sonora siempre ha ido ligada de alguna manera a mis acontecimientos vitales. Como en las series nada es casual, a través de sus créditos podemos llegar a saber muchas cosas de la serie en sí. Aquí os dejo una selección de temas con los motivos que me han llevado a escogerlos. He intentado ser variada pero, claro, he tenido que hacer una criba importante.

Perry Mason (1957 – 1966). El tema es Park Avenue Beat, de Fred Steiner, y es uno de lo más reconocibles de la tele. Yo esta serie no la vi en su momento (no soy tan mayor, aún), pero la canción es mítica y esa intro, con Perry Mason sentado sólo en una sala de juicios, examinando pruebas y sonriendo, es un excelente resumen de la serie en sí, en la que éste abogado defensor de inocentes siempre terminaba encontrando al verdadero asesino.

Juzgado de guardia (1984 – 1992). Al ser de una comedia de situación estos créditos son menos narrativos pero el tema es un clásico de Jack Elliott que os puede sonar de un episodio de Padre de familia (el trece de la quinta temporada), donde Bill Clinton lo interpreta con el saxo. Ya sabéis, lo que no sale en Padre de familia, no existe.

Turno de oficio (1986 – 1987). La aportación española a la lista. He estado a punto de poner Anillos de oro, mítica, pero valorando los créditos me gustan más estos. La música es el Concierto para trompeta en Fa menor de Georg Philipp Telemann y encajaba a la perfección con el ambiente de la serie. San Antonio Mercero me perdone pero ¿no veis similitudes entre las cabeceras de Turno de oficio y Juzgado de guardia?

La ley de Los Ángeles (1986 – 1994). Éste es el componente sentimental de la lista. Esta serie y Canción triste de Hill Street las tengo vinculadas a ver la tele con mi padre, que no era muy amante del medio pero que disfrutaba mucho con ambas, cosa que a mí me hacía pensar que eran buenas. Nos sabíamos las sintonías de memoria y las cantábamos mucho.

Ally McBeal (1997 – 2002). Ésta no podía faltar de ninguna de las maneras. En esta serie la música era esencial porque servía para expresar los pensamientos y sentimientos de los personajes. En este sentido, la que hizo su agosto siendo el alter ego de Ally McBeal fue Vonda Shepard, que interpretó la gran mayoría de temas y tenía incluso apariciones en la serie, casi siempre sentada al teclado. Se puso muy de moda, demasiado diría yo. Tanto que yo siempre preferí los momentos de Barry White.

Y tenía que terminar pero me quedaban tres apuntadas y no sabía cuál elegir: ahí estaban El abogado (The practice) y Damages, pero finalmente la elegida ha sido:

The good wife (2009 – ). La secuencia de créditos dura apenas once segundos, no aparece hasta bien empezado el episodio y es capaz con unas imágenes congeladas y esos tonos de piano explicar todo el conflicto de la trama. La música, si no me equivoco, es de Chris Knox. Claro, no soy objetiva, Julianna Margulies y Josh Charles, sobre todo, me gustan mucho.

3 octubre 2010 at 10:24 7 comentarios

La solvencia de algunas series clásicas

Leyendo este artículo de El País me he acordado de Lidia, que el otro día me comentaba que estuvo viendo Enredo (Soap) a las tantas de la mañana. Y parece que no fue la única. Por lo visto a determinadas horas las series clásicas, aunque no todas, son una excelente apuesta para las cadenas porque dan audiencias más que potables a cambio de importes poco elevados.

Con un perfil de audiencia muy cercano al del target comercial que comentábamos el otro día, series del año de la polca como Pipi Calzaslargas, Galáctica, estrella de combate, V o El príncipe de Bel-Air consiguen sentar frente a la tele a un buen montón de gente.

La nostalgia es un elemento con mucho tirón, pero además es que estas series no tienen la complejidad argumental de la mayoría de series actuales y no requieren un seguimiento exhaustivo. Es posible ver un capítulo de Juzgado de guardia sin necesidad de haber tenido que ver le serie entera.

Entre las que no triunfan se cita a Melrose Place, aquella ficción de los noventa llena de mala uva, y lo entiendo. Para empezar, no es una comedia. Cierto que V tampoco, pero el lado del culebrón entorpece un visionado esporádico y los capítulos son bastante más largos que los de una comedia de situación. Y qué caray, que la serie tuvo su momento y a mi me gustaba, pero no soporta un segundo visionado, en mi caso al menos.

Una que, según parece, aguanta el tirón es Verano Azul pero yo no me lo acabo de creer. Yo creo que con Verano azul pasa algo extraño. Es como una serie intocable y no se puede hablar mal de ella pero siendo realistas no creo que tenga sentido emitirla ahora, pero en este tipo de artículos sale una y otra vez. Eso sí, ninguna cadena se ha atrevido a programarla.

En cualquier caso, es cuestión de horarios, me parece a mí, porque hace un año Televisión Española creó un contenedor de serie clásicas para los viernes por la noche en el que prometían Las chicas de oro, Alf, Aquellos marvillosos años…, y la idea les duró un par de semanas. Después tuvieron que cancelar el experimento porque en prime time nadie se enganchó al asunto. Quizá si hubieran emitido las series de madrugada, como hace Cuatro, estarían haciendo palmas con las orejas por los fantásticos datos de audiencia.

18 agosto 2008 at 10:06 10 comentarios


Teleadicta sin remedio

"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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