Telecinco se inunda de Operación Triunfo
De todos los reality que tiene Telecinco quizá Operación Triunfo sea el que más mimos necesite porque pese a que es un éxito de audiencia edición tras edición, lo cierto es que persigue un objetivo claro, el de crear cantantes, que no consigue, y eso siempre es un obstáculo para la credibilidad del programa. Es decir, que si otros reality se terminan cuando se entrega el premio, en el caso de Operación Triunfo lo esperable es que los concursantes copen las listas de éxitos musicales y eso hace tiempo que no ocurre, más allá de la primera explosión del momento.
Es por esto que Telecinco se monta sus campañas, y lo hacen a la perfección, para que los espectadores de la cadena perciban que, en realidad, sí que hay vida después de Operación Triunfo y comprueben que el éxito tiene caminos inescrutables y se pliega a la creatividad de los guionistas más avezados.
La exposición televisiva del concurso (este concepto lo he aprendido leyendo el fantástico libro de Almudena), no se limita ya al tiempo que dura el reality y que hace que tengamos concursantes hasta en la sopa. La cosa empieza antes y ya se pueden intuir los primeros movimientos.
- La vuelta de Allá tú. En Telecinco están promocionando la vuelta del concurso presentado por Jesús Vázquez (qué casualidad), y que en el último mes ha sido cancelado dos veces.
- Leo en Supervivientes y en Los Serrano. El ex concursante de Operación Triunfo está batallando por la supervivencia en Honduras. Para animarle le pasaron una llamada de Lorena, otra ex concursante cantante. También se anuncia su aparición en un par de capítulos de Los Serrano.
- Jesús de Manuel, ex triunfito y ex superviviente comenta en los programas de la cadena las incidencias de los supervivientes actuales y habla de la relación entre Leo y Lorena.
- En el programa de tarde Está pasando no dudan en seguir las presentaciones de los triunfitos allá donde vayan, incluyendo morreos esporádicos si la ocasión lo requiere. La reportera en cuestión es la Empleada de la Semana de Sé lo que hicisteis…,.
- En el último Gran Hermano contaron con una actuación en directo de Chenoa.
- Edurne pone la banda sonora a Yo soy Bea.
Y estas son sólo algunos apuntes de la estrategia que va a contribuir a que Operación Triunfo vuelva a estar en la lista de programas más vistos. Si hablamos de reality a todos nos viene a la mente Telecinco y no es casualidad, es la cadena que mejor los hace. Por cierto, para quien le interesen los casting las fechas se han publicado aquí.
Salvados por la campaña
Ya apuntaba maneras el Follonero cuando en Buenafuente se propuso hacerle una entrevista fragmentada al Presidente del Gobierno, una pregunta en cada acto electoral, para terminar uniendo los cortes y montar su entrevista en profundidad.
En su blog, Buenafuente promete dos especiales que se emitirán en La Sexta y augura éxitos para el Follonero por su periodismo del bueno. La verdad es que el personaje está dándoles bastante de sí. El talante de mala leche que tiene, esa forma de preguntar borderías siempre con la sonrisa en la boca y como quitándole hierro a todo le han convertido en un personaje clave para las figuras políticas. Se lo merece.
De la entrada que publica Buenafuente me llama la atención el dardo envenenado cuando dice: «Me alegro que La Sexta haya confiado en el proyecto. No como otros». Si Buenafuente hablara…,. El día que publique unas memorias va a repartir tortas a diestro y siniestro.
Y cómo no. A mí ya me tienen pillada sólo con el nombre del programa. Me puede la nostalgia, ya lo sabéis, y soy débil.
El adiós de Channel nº4
Con la preciosa metáfora del yogur de fresa que caduca el 22 de febrero, Ana y Boris anunciaron la cancelación de Channel nº4, fecha que coincide con el aniversario de los 500 programas y con los dos años y medio de emisión. Aquí sí, la razón de los índices de audiencia tiene todo el peso en la decisión y es una verdad indiscutible.
Nunca me gustó el programa y no lo he seguido con asiduidad. Si acaso, salvaría las intervenciones de Pepe Colubi, grande como él solo, y poca cosa más. El tándem Ana García Siñeriz y Boris Izaguirre siempre me pareció que cojeaba y que sus papeles estaban poco conectados. Pero sobre todo, lo que no me gustaba del programa era el rollo progre.
Qué modernos, qué políticamente correctos en los comentarios (aunque no en las formas en muchas ocasiones), cuánto glamour…,. No han engañado a nadie. Les habría ido mejor si hubieran optado por la franqueza y hubiesen afrontado la realidad: sus contenidos eran igual de malos que los contenidos del resto de programas de la tarde y nunca pudieron analizarlos desde un punto de vista distinto.
Además, planteaban discusiones totalmente absurdas, tipo guerra de sexos, con mujeres de bandera, de las que se etiquetan a sí mismas como inteligentes pero que en vez de hablar de cuestiones diferentes terminaban hablando de lo mismo que habla la Patiño. En fin, que se hacía imposible la identificación y la complicidad del espectador medio que pulula a esas horas por las cadenas, normalmente mujeres, sí, pero que no necesitan de la intelectualidad fingida para hablar de lo que les interesa y que han preferido, obviamente, fórmulas menos hipócritas y más directas.
Con el tiempo, el programa fue derivando hacia la histeria como fórmula, pero siempre intentando un contraste con la eterna Pepito Grillo para relajar los ánimos y encauzar la conversación. Fallido. A Ana le ha venido grande el papel de Fernando Swartz. Supongo que los de Cuatro habrán aprendido la lección. Un magacín de tarde es lo que es y si quieren hacer algo diferente pues me alegro y alabo el intento pero Channel nº4 de diferente tenía poco, aunque quisieran hacernos creer lo contrario.
Mueve tu mente, nuevo concurso de La 1
Otro concurso para Televisión Española. El próximo lunes en prime time estrena Mueve tu mente, un programa de agilidad mental que pretende poner a prueba las mentes de la ciudadanía y calcular la agilidad cerebral de los concursantes. Adornado con la etiqueta de «interactivo«, el programa viene acompañado de una intensa campaña a través de preguntas en las emisiones de la cadena y una web en la que podemos ir entrenándonos de cara al especial del lunes. Yo he sacado ocho miserables puntos, quizá debería de dejar de ver tanta tele.
Los especiales estarán protagonizados por famosos y por colectivos (rubias, raperos, intelectuales, futbolistas…), y los resultados servirán para elaborar una suerte de estudio sociológico que marcará las capacidades según sexo, edad, religión…,. Todo muy científico.
Aunque inspirado en un programa francés, Mueve tu mente reúne las características de algunos de los concursos más recientes en la historia de nuestra televisión como Gente de mente (Cuatro), o Uno contra cien (Antena 3). En el primero los concursantes famosos demostraban su pericia intelectual y en el segundo participaban colectivos.
En cualquier caso, parece que es mandamiento de Televisión Española ese de «ponga un famoso en su tele» pero eso sí, tratándolo con respeto y consideración, sometiéndole a pruebas para acercarle a la sociedad, humanizando al personaje. A ellos les funciona.
Lo de las conclusiones estadísticas es totalmente anecdótico e incompresible si manejamos términos como rigor, pero no nos olvidemos que estamos hablando de televisión. Qué mejor para un concurso que hacer competir a colectivos enteros si con ello se consigue audiencia. Es la competición elevada al grado sumo. Si os fijáis en los programas que siguen esta fórmula, los grupos suelen ser estereotípicos y nada definidos, apoyados muchas veces en profesiones. Es decir, son cajones de sastre donde cabe cualquiera y en los que cualquier ciudadano puede encontrar su sitio.
Yo sigo prefiriendo los concursos individuales, tipo Pasapalabra, Alta Tensión o Saber y Ganar. Son más convencionales pero es que me cuesta identificarme con colectivos predefinidos. Aquí os dejo un vídeo del concurso de mis sueños en el que jamás tuve la oportunidad de participar. Por éste me merecería la pena hacer un viaje en el tiempo.
Física o química, bueno o malo
Ya tenemos nuevo fenómeno de fans. Los alumnos del instituto que anoche abrió sus puertas en Antena 3 tienen todos los ingredientes para convertirse en estrella de las carpetas adolescentes. Guapos y guapas que representan a un buen número de los estereotipos sociales más conocidos y que, como el título de la serie, obligan al posicionamiento de parte de unos o de otros. La audiencia respaldó el estreno con un 20,9% del share y más de tres millones y medio de espectadores, y eso que la serie llevaba un día colgada en la web de la cadena.
En la web que Antena 3 le dedica a la serie podemos escoger si ser de física o química, como ya hizo Telecinco en la web de Sin tetas no hay paraíso. En cualquier caso, el título de la serie de Antena 3 es curioso porque ninguno de los profesores protagonistas da ni física ni química. Son profesores de materias más artísticas, con excepción del profe de gimnasia, tipo El club de los poetas muertos pero en versión patria.
Mucho se ha especulado sobre si la serie sería deudora de Compañeros o Al salir de clase. Comparte con ellas el tema de la adolescencia pero sí es cierto, tal y como anunciaban, que Física o química es una serie bastante más dura en sus planteamientos, afronta más directamente aspectos de preocupación social y no resulta tan moralinosa como los antecedentes, pero es que son otros tiempos.
La producción de la serie me ha parecido impecable: exteriores, transiciones con pantalla partida, banda sonora, ritmo…,. Si acaso podrían haber intentado que el colegio no se pareciese tanto al Azcona de Compañeros (este se llama Zurbarán). Los actores están correctos pero también es cierto que una serie de estas características no permite grandes alardes interpretativos. Eso sí, Blanca Romero parece que tiene la sangre de horchata y a alguno de los adolescentes se le ve algo anquilosado pero se justifica con la falta de experiencia, supongo, porque son todos actores noveles.
El guión de este primer episodio rebosó drama a raudales. No faltó de nada: alcohol, drogas, suicidio, racismo, rebeldía, padres irresponsables, profesores que desprecian a los alumnos, profesores novatos que se ponen de parte de los chavales, sexo, desnudos, cuestionamiento ético…,. Estaba todo. Comprendo que un primer episodio es crucial para enganchar al espectador pero es que sólo era la primera semana de clase. No quiero ni pensar qué nos deparará un trimestre entero.
La serie es perfecta para el público al que va dirigida. A mí no me interesó demasiado, veía claramente a unos personajes planos con una característica relevante para facilitar la asimilación. Toda la supuesta complejidad de la trama se sustentaba en un posicionamiento simple: cada cosa que pasaba, cada reacción, cada comentario, era para situar a buenos y malos. Por otro lado, sería hipócrita por mi parte cuestionar la bondad de una serie de estas características ahora, después de haberme pasado la adolescencia tragándome Sensación de vivir, Melrose Place y similares. Hasta tuve una etapa de ver Compañeros. Eso sí, vosotros podéis decir lo que queráis.
La Gala de los Goya
Aún no me puedo creer que vaya a afirmar esto: la Gala me gustó. Tenía mis dudas y era escéptica al respecto pero en líneas generales se me hizo bastante llevadera. Y me alegro de que hayan conseguido hacer una Gala decente, ya era hora.
Corbacho estuvo mesurado, aunque hizo algún que otro comentario pasado de rosca, pero su histrionismo estuvo frenado todo el rato. Me pareció que estaba natural y su mala leche me hizo gracia (soy de las de Corbacho sí, qué le voy a hacer). La cara de Carlos Larrañaga era un poema cuando, al no ganar el premio al que estaba nominado, Corbacho le dijo que dos buenas noticias en una misma semana eran demasiadas, que tenía bastante con el fin del Tomate.
El guión supo combinar el humor en diferentes niveles, haciendo bromas sobre el cine en general, los temas que más preocupan a la industria y la televisión, los tres pilares sobre los que se apoya la Gala. Los cortes de Woody Allen propugnándose como director español y pidiendo votos para su película porque ha rodado en España pusieron de relevancia la absurdez de que, según la Ley del Cine, sólo es cine español el cine dirigido por españoles (independientemente de la producción). Los falsos doblajes de las películas nominadas a Mejor Película fueron divertidos e introdujeron un punto de vista de preocupación social (El Orfanato, por ejemplo, se tradujo como los problemas de una pareja para encontrar vivienda). Hubieron reiteradas menciones a la televisión. Y las parodias de las propias Galas anteriores se consumaron en la protesta contra el Euribor, que recordó aquella Gala del No a la Guerra, y en la imitación de Ángeles González Sinde que hizo Corbacho, que superó a la original.
En el lado negativo, el retardo en la emisión que permitió cortar determinados agradecimientos para agilizar la emisión pero, sobre todo, fue la excusa perfecta para introducir cortes de publicidad muy medidos (diez minutos de anuncios cada media hora). La Gala empezó a las diez y terminó sobre la una, con lo que una hora de la emisión se fue en publicidad. En realidad, la Gala terminó sobre las doce de la noche y a esa hora ya estaban en Internet los resultados.
El discurso de la Presidenta de la Academia, Ángeles González Sinde, volvió a ser una metáfora larguísima y, por ello, incomprensible, y fue leído con empeño y buena voluntad, pero resultó fallido porque es imposible pillarle el rollo a esta mujer, poniendo símiles que se hilvanan párrafo a párrafo y con un exceso de literatura atroz para un discurso. Para arengas, las de Mercedes Sampietro.
El Goya de Honor a Alfredo Landa fue un poco triste porque al pobre le superó la emoción y no consiguió articular frases inteligibles (literalmente). Al final tuvo que salir José Sacristán a llevárselo y yo creo que a Landa se le ha quedado un espinita clavada con el asunto. Señor Landa, no se preocupe, a cualquiera nos hubiera podido ocurrir lo mismo.
En resumen, que la Gala mantuvo la emoción en los momentos clave, tuvo un ritmo aceptable y Corbacho la condujo con naturalidad. Hasta los «entregadores» estuvieron bien, incluidos los que aceptaron hacer numerito, como la partida de póquer para ver quién entregaba el Goya al director revelación. Entre los premiados no puedo dejar de mencionar a mi adorado Alberto San Juan, que fue honrado y sacó su lista de agradecimientos que incluía un brindis por la disolución de la Conferencia Episcopal.
Quizá la anécdota de la noche fue la recurrente confusión entre Bayona (director de El Orfanato), y su acompañante. Si veis el vídeo, cuando se habla de la peli y les enfocan, enfocan al tío equivocado y el pobre gesticula diciendo que Bayona es el otro. Pues llegado el momento de la entrega del Goya al Director Revelación, en el cuadradito aparecía el acompañante. ¿Cuál diréis que fue la solución? Bayona dio un salto y se cambió el sitio con el compañero para salir en el cuadro. Cero para la realización, hombre.








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