Posts tagged ‘Pumuki’

Animación y realidad, una extraña combinación

Desde siempre me han gustado las series que mezclaban animación y realidad porque me parecían alucinantes. Ya de mayor he comprendido que el producto no es complicado de hacer pero de aquella admiración infantil surge hoy esta entrada. Gracias a ella he podido recordar algunas de mis series favoritas y, de paso, he encontrado un par de rarezas que no conocía. A ver qué os parece.

Las comedias de Alicia (1923-1927, Walt Disney). No se pueden considerar tele, lo sé. Pero son una colección de cuarenta y un cortometrajes en los que se mezclan animación y realidad, siendo un precedente importante del género y uno de los primeros escalones en la carrera de Disney. Os dejo uno para que le echéis un vistazo, pero en YouTube podéis verlos todos si tenéis curiosidad.

Clutch Cargo (1959). Esto es una rareza que yo no conocía pero de la que he encontrado sobrada información aquí. Según cuentan, inventaron el asunto de poner bocas reales a los dibujos para ahorrar costes y el resultado, visto ahora, es extraño, muy raro, y de un poco de “cosica”. El sistema se llamó “Syncro Vox” y, como podéis ver en el vídeo, animación en sentido estricto había poca y el resultado es un poco pobre.

Pumuki (1982). Empezó como un personaje de radionovela en Alemania pero la serie, una de las primeras en mezclar animación y realidad, tuvo éxito en toda Europa. El duende era un puñetero, como sólo podían serlo los personajes que nos llegaba de aquella parte de Europa, y me caía fatal, pero le guardo un rincón nostálgico en mi corazón y soy capaz, a día de hoy, de cantar entera la cancioncita de la intro de la serie.

Fraggle Rock (1983). Jim Henson montó una serie muy completa. La mayoría de los personajes eran marionetas, como recordaréis, pero las historias del tío Matt, el viajero, eran en entornos reales, y Doc, el inventor que tiraba las postales de Matt a la papelera era un actor cuyo perro marioneta, Sprocket, ve a Gobo cada vez que se adentra en el taller a recuperar las postales e intenta que Doc lo vea. Al final de la serie, Doc conoce a los Fraggle y se hacen amigos.

Lizzie McGuire (2001). Sí, esta serie ya me pilló mayorcita pero sabéis que nunca he dejado de ver series infantiles o juveniles si me gustaban, y esta me gustaba mucho. Era divertida, con un humor bastante negro y con unas situaciones paródicas sobre la adolescencia protagonizadas por la pandilla de frikis protagonistas. La serie es eminentemente real, pero Lizzie tiene un dibujo animado que viene a ser como su conciencia y que aparece siempre para ayudarle. La serie sirvió de plataforma a Hilary Duff.

No me diréis que no se han hecho combinaciones extrañas. El cine, eso sí, da más jugo, pero en la tele se han probado cosas interesantes y con bastante éxito. ¿Me he dejado alguna serie de la tele que mezclase animación y realidad? Podéis ponerla en los comentarios pero no quiero cerrar la entrada sin recordar a Jessica Rabbit y su gran frase: “No soy mala, es que me dibujaron así”.

Anuncios

25 julio 2010 at 09:28 16 comentarios

Series raras que nos trajo el mundo

En aquella televisión de los ochenta, en una España recién democratizada que quería abrirse al mundo, los primeros experimentos de la ficción internacional infantil llegaron de la mano de otros países, a través de las series que otras cadenas producían beneficiándose de más años de experiencia en la producción que nuestra recientemente libre Televisión Española. Los temas cambiaron, se multiplicaron, y la ciencia ficción y el terror invadieron el horario infantil, beneficiándonos de esta manera de los mitos de la países remotos, tan distintos de los nuestros, y entramos en contacto con alienígenas, duendes y personajes emblemáticos de culturas diferentes.

Chocky (Inglaterra, 1984), nos contaba la amistad entre un niño y un extraterrestre, y las complicaciones que esa amistad le trajo al niño en el medio rural en el que vivía. En el blog de Refo podemos leer una detallada sinopsis de la serie. A mí esta serie me encantaba, le tenía mucha envidia a Matthew, el niño, porque era verdaderamente especial gracias a los poderes que le otorga Chocky. Hacía unos dibujos fantásticos.

Under the Mountain (Nueva Zelanda, 1982). De esta serie recuerdo el miedo que me saba: un tío misterioso, un fantasma en el blosque, alienígenas y ese montaje de terror, con esa música y esos ruidos. Aún ahora, cuando veo las imágenes, me estremezco.

Pumuki (Alemania, 1982). Odiaba a Pumuki, me caía muy gordo porque era un impertinente, un pesado y no hacía más que darle problemas al buenazo del señor Eder, que estaba en su carpintería y no se metía con nadie. Pumuki bebía cerveza porque en la cultura bávara se deja a los niños que tomen sorbos, pero aquello en esta España nuestra era de lo más raro.

Out of this world, (Estados Unidos, 1987). Comedia familiar a la americana, pero con una niña que paraba el tiempo cuando juntaba las puntas de los dedos. Algo de distensión en ese ambiente extraño que generaban las producciones del resto de mundo.

El cuentacuentos (Inglaterra, 1988). La tradición oral del continente recreada para televisión con el inestimable John Hurt como maestro de ceremonias y con un perro parlante. Todo muy medieval, como corresponde a las leyendas que nos traía. En la Wikipedia tenéis el resumen de los episodios.

Faerie Tale Theatre (Estados Unidos, 1982). Creo que mi principal obstáculo a la hora de disfrutar de estas historias fue el formato, el teatro, al que mi mente infantil no estaba acostumbrada. Eso y Shelley Duvall, que me caía mal. Viéndolo con la distancia de los años, aquellos Cuentos de hadas estaban dirigidos y protagonizados por prestigiosos actores y directores de Hollywood, unos cameos espectaculares por los que ahora mataría cualquier serie.

La tía de Frankenstein (coproducción de Austria, Alemania del Este, Francia, Checoslovaquia y España, 1987). Una de mis preferidas. Ya os he hablado de ella otras veces.

Seguro que me he dejado alguna serie. Hagan juego, señores, ¿qué series recordáis de entonces?

21 diciembre 2008 at 10:13 111 comentarios


Teleadicta sin remedio

"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

Si te suscribes recibirás las actualizaciones del blog en tu correo electrónico.

Únete a otros 99 seguidores



Seguir a Ruth en Twitter

Puedes escucharme en La caja de spoilers

Bloguzz

bannerB&W

Han pasado por aquí

  • 2.249.150 televidentes

Están mirando esta tele…


A %d blogueros les gusta esto: