Posts tagged ‘España’
TELE-DESEOS 2007
Con el año nuevo acabado de empezar, se me ocurren una serie de deseos televisivos que me gustaría que se cumpliesen, en favor de una televisión mejor para todos.
– Me muero de ganas de ver las nuevas temporadas de Perdidos, Anatomía de Grey y House.
– Larga vida a El Hormiguero, Sé lo que hicistéis la última semana, El intermedio y Noche Hache.
– Espero, además, que este 2007 traiga un poco de coraje y valentía a las productoras, para que se decidan a ofrecernos productos novedosos e inteligentes. Que apuesten por esos maravillosos guionistas que andan sueltos y que dejen de obligarles a adaptar productos que ya han triunfado en España. Tenemos: Matrimonio con hijos, Cinco en familia, TeleCinco prepara su Anatomía de Grey…,. ¡Por favor!
– Por último, espero que este 2007 traiga el fin de la Era Corazón y empiece, no sé, la Era del Humor Inteligente.
Ya sé que es mucho pedir. Pero ¡de ilusión también se vive!
CAMPANADAS 1990
Ya hace dieciséis años que Marisa Naranjo me dio la noche (y el año), con su funesta retransmisión de las campanadas. Para este 2007 que empieza os dejo el video con las instrucciones que NO hay que seguir si queréis evitar atrgantaros con las uvas y llegar vivos al Roscón.
¡Salud!
PEPE CARABIAS
Este que veis aquí es Pepe Carabias, actor español y, sobre todo, doblador. Es el típico ejemplo de la voz que ha superado al actor, adquiriendo personalidad propia. Una voz característica que lo mismo ha servido para hacer de Benji en Campeones, como para hacer de Pato Lucas en Quién engañó a Roger Rabbit. Además, puso voz a Rat Rattler, uno de los personajes de Los Trotamúsicos, e hizo casi de todo es Sabadabadá.
Pero, sin duda, el mayor éxito-fracaso de Carabias fue el prestar su voz al insoportable Pepe Soplillo (el muñeco de El Kiosko). Ese ha sido el personaje que me ha hecho odiar a este hombre o, para ser justos, su voz. Pepe Soplillo fue un éxito porque, sin duda, le convirtió en un personaje popular; pero también fue un fracaso porque, como decía, el tal Soplillo (repelente como él solo), hizo que los por entonces jóvenes televidentes le cogiésemos manía a esa voz de pito que tenía.
No sé, puede que a estas alturas se arrepienta de haber sido Pepe Soplillo. O no, quién sabe. Lo cierto es que, más de veinte años después (El Kiosko es de 1984), yo sigo teniéndole manía.
MUJERES

Descubrí esta serie gracias a Lidia y los lunes por la noche se llenaron de contenido. Mujeres es una serie sincera, de barrio. Como indica el título, las protagonistas son un grupo de mujeres que intentan sobrevivir, enfrentándose a problemas reales, muy lejos del lujo de las Desesperadas más famosas de la tele.
La serie ha andado a trompicones, entre cajones, hasta que se han decidido a emitirla. Ha sido necesario que fuese un bombazo en Italia para que una cadena nacional se atreviese a darle un espacio. El resultado y la rentabilidad obtenidos han sido más que satisfactorios.
De todos los personajes, muestro mi más sincera admiración por Nicolás, encarnado por Víctor Clavijo. Este actor fue Raúl, uno de los malos malísimos de Al salir de clase. Su personaje en Mujeres es un ex-toxicómano y es como si hubiera estado aparcando coches hasta ayer.
Leo en Y desperté que se ha creado un blog donde piden a gritos que la serie continue, después de finalizada la emisión de la primera temporada (la única grabada hasta el momento, y se grabó hace un par de años). Los responsables de la serie no ven posible la continuidad porque los actores ya están comprometidos en otros proyectos. Aún así, yo he dejado mi firma en apoyo a la creación de series que son capaces de mostrarnos la vida de una forma diferente.
PRODUCCIÓN PROPIA
Con la irrupción de las teles privadas en el panorama, se desató la lucha por las audiencias y se empezó a insuflar aire a la recién nacida industria televisiva en este país. Nada puedo contar que no hayan dicho ya mis visitados guionistas (un saludo, chicos), pero sí quería perder algo de nuestro valioso tiempo recordando aquellas series que se convirtieron en fenómenos mediáticos en un tiempo en el que los grandes popes tuvieron que compartir espacio con los recién llegados.
Dejando de lado las apuestas seguras llamadas Antonio Mercero (Verano Azul, Farmacia de Guardia) y Emilio Aragón (queramos o no, Médico de Familia), en la memoria quedan series antológicas y, desde mi punto de vista, cutres como ellas solas.
– Ay Señor, Señor. Con Andrés Pajares y Javier Cámara. Cura de barrio y españolada, todo en uno.
– Menudo es mi padre. El Fary es un taxista, también de barrio.
– Abierto 24 horas. Familia friqui regenta un supermercado en un barrio.
– El inquilino. Pobre Jorge Sanz, juguete roto del cine y la televisión.
– Colegio Mayor. Más Jorge Sanz en estado puro.
En fin, la lista es eterna.
CÁMARA OCULTA
El periodismo de investigación está alcanzando sus cotas más elevadas gracias a las cámaras ocultas. Programas de “investigación periodística” como Diario de…, 7 días y 7 noches o El buscador de historias abusan de la cámara oculta tanto que llegan a convertir este instrumento en una parodia, en una caricatura de sí mismo.
La cámara oculta permite obtener una información fidedigna y de primera mano, que de otra forma sería imposible conseguir. Por desgracia, este tipo de programas han desvirtuado su uso, empleándola para obtener información de escasa relevancia social. Las imágenes de cámara oculta son ya un gancho para que el espectador sepa que en ese programa va a poder disfrutar de morbo televisivo a raudales.
Esta semana, TeleCinco ha tenido que retirar de la parrilla la emisión de un reportaje sobre “El pescaílla” porque una de las implicadas denunció que había imágenes tomadas con cámara oculta en su casa que vulneraban su intimidad. El error de TeleCinco fue difundir parte de esas imágenes horas antes en el Tomate.
Pese a todo esto, yo rompo una lanza a favor de la cámara oculta como instrumento de revolución social, y os dejo un ejemplo de lo que quiero decir.








Comentarios recientes