Posts tagged ‘Magnum’

Mayordomos televisivos inolvidables

Los mayordomos siempre han sido un tipo específico en las series y han servido como contrapunto a las tramas generales. Daba igual que fueran la sombra de su amo o una especie de grano en el culo. Siempre gracias a ellos hemos podido ver la realidad filtrada desde un punto de vista distinto y por eso sus papeles son tremendamente importantes para las historias. Sus aportaciones van desde la comedia más absoluta hasta el drama pasando por el sarcasmo, y suelen caracterizarse por orígenes diferentes a los del resto de protagonistas de la ficción, cosa que profundiza más aún en ese talante distinto.

Benson (1979-1986). Benson no es ni más ni menos que el mayordomo de Enredo por lo que estamos ante un spin-off. Interpretado por Robert Guillaume, Benson DuBois fue a parar a la casa del Gobernador y se encontró con una familia de locos de la que sólo se salvaba la hija pequeña. Benson con su carácter sarcástico y su buena disposición se pasó la serie intentando sacar las castañas del fuego a la familia, llegando a actuar de secretario. Era el que resolvía todos los problemas.

Higgins (Magnum, 1980-1988). Magnum y Higgins (John Hillerman), formaban una excelente pareja cómica. Higgins, el mayordomo de origen inglés estaba al cuidado de una mansión que se llegó a suponer que era suya. Su actitud con Magnum, que vivía en la casa de invitados, siempre estaba adornada por una profunda ironía pero servía de ayuda al investigador, que le confiaba las dudas sobre los casos en los que se embarcaba. Esta extraña amistad entre dos personajes tan diferentes fue la clave del éxito de la serie.

Chu-Li (Falcon Crest 1981-1990). Como curiosidad, en la versión original el personaje se llamaba Chao-Li Chi, igual que el actor que lo interpretaba. Nunca fue un personaje trascendental en las tramas pero lo cierto es que su porte serio y discreto le valieron la popularidad internacional. Era sigiloso, un experto en artes marciales y conocía todos los secretos de la casa pero su fidelidad a Angela Channing  era inmensa, a pesar de saber que ella era mala, y eso le valió el reconocimiento como pieza clave en Falcon Crest.

Mr. Belvedere (1985-1990). Muchos lo han considerado el antecedente directo de Geoffrey, del que hablo después. Su origen se remonta a una novela y a una película. En la adaptación televisiva el actor que interpretó con tremendo éxito a este mayordomo fue Christopher Hewett. Un mayordomo inglés trabajando para una familia americana de clase media, sin distinción alguna y sumida en problemas que Belvedere terminaba resolviendo con sus sabios consejos y azuzando gracias al sarcasmo que mostraba su superioridad intelectual constante. Como buena sitcom de la época tenía el inevitable tono moralizante pero lo cierto es que abordó temas de calado social, cosa que no hacían la mayoría de las sitcom.

Geoffrey (El príncipe de Bel-Air, 1990-1996). Y éste es el clásico que se nos viene a la memoria a todos. ¿Qué decir de Geoffrey que no se haya dicho ya? Su nombre completo es Geoffrey Barbar Butler y fue interpretado por Joseph Marcell. Estereotipo de inglés que se ha repetido hasta la saciedad, con un sarcasmo apabullante dirigido a ridiculizar los problemas insustanciales de una familia rica. Pese a su mordacidad, es un miembro más de la casa y se aprecian sus consejos, se le exige complicidad y, en el fondo, él quiere a todos aunque le parezca que intelectualmente no están a su nivel. Para mí, su mejor episodio es el de Raphael de la Ghetto (no he podido encontrarlo en castellano).

Niles (The Nanny, 1993-1999). No sé si habréis visto esta serie porque, si no recuerdo mal, se emitió en las autonómicas. A la casa de un distinguido rico llega una niñera estridente dispuesta a cambiarles la vida a todos. Niles, interpretado por Daniel Davis, es un mayordomo estirado y, otra vez, sarcástico, que aprecia la llegada de la niñera como un soplo de aire fresco y, a su manera, se convierte en su cómplice. Su verdadera némesis es CC, la ayudante del millonario con la que mantiene una pugna constante y despreciativa que terminará de forma sorprendente.

Y este es mi top que sigue un orden cronológico para tener que evitarme el preferir a unos antes que a otros. Gracias a esta entrada he descubierto que también hay un buen montón de series anime con mayordomos, cosa que no me esperaba en absoluto, pero eso lo dejo para otra entrada. ¿Cuál es vuestro mayordomo favorito? Como siempre, en los comentarios podéis dejar vuestras aportaciones.

16 mayo 2010 at 08:19 16 comentarios

Las series de acción de los ochenta

El coche fantástico, El Equipo A, Corrupción en Miami, Luz de luna o MacGyver son señas de identidad de una época televisiva. Todas ellas tenían estructuras parecidas, con personajes renegados, escenas de acción, tramas detectivescas y románticas, personajes  de edad que hacían de referencia, mujeres guapas y transmitían la idea de que la justicia se encontraba fuera de los cauces ordinarios de la ley. No fueron una excepción y de aquella época tenemos un buen montón de series que reproducían el esquema con pequeñas variaciones. Os traigo una pequeña muestra que he dividido en dos bloques.

Aparatos maravillosos. 1982 es el año de Michael Knight y a partir de él otros héroes intentaron convertirse en los adalides de la justicia. En 1983 El equipo A introdujo una especie de guerra clandestina en las ficciones y de ahí también bebieron muchos. En 1985 MacGyver surgió como una confluencia de todas, con la tecnología más arcaica pero con un espíritu guerrero renovado. Aquí tenéis unos ejemplos.

Airwolf (1984). Es una mezcla de El coche fantástico y de El equipo A. La serie se llamó en España Lobo del aire, que no era otro que el helicóptero supersónico, y andaban metidos en el ajo la CIA con la Guerra Fría de telón de fondo. Ya sabemos que en los ochenta el clima de la Guerra Fría marcó gran parte de la producción audiovisual. La serie es de Donald Bellisario, uno de los popes de este tipo de series.

El trueno azul (1984). La damnificada por Airwolf. El trueno azul se basó en una película del mismo título pero sólo tiene once episodios porque Airwolf consiguió más audiencia pese a estrenarse después.

Street Hawk (1985). El éxito de El halcón callejero, que sólo cuenta con una temporada, sólo puede deberse a que era una imitación terriblemente mala de El coche fantástico en todos sus aspectos. La moto disparaba unos misiles enormes pero ni por esas.

Acción – seducción, o viceversa. A pesar de que parece que Luz de luna (1985), encabeza un género, la serie en realidad es heredera de otras propuestas anteriores. Detectives seductores, guapos, con relaciones difíciles con sus compañeras. Luz de luna podría ser la mezcla perfecta de las tres series que os comento a continuación. La clave que las diferencia de las anteriores es el componente romántico que las acerca a la audiencia femenina pero a pesar de ello, sigue habiendo acción y peligros al margen de la ley.

Hart y Hart (1979). En la serie, un rico matrimonio se dedica en su tiempo libre a resolver misterios.

Magnum (1980). En Magnum, otra serie de Donald Bellisario, podemos ver los rasgos de David Addison, el protagonista principal de Luz de luna. Mucho sarcasmo, ironía y frialdad, pero sólo en apariencia.

Remington Steele (1982). Aquí está claro, ¿no? La tensión sexual no resuelta entre los protagonistas es la clave. De hecho, ambas series protagonizaron un crossover y los protagonistas de Remington Steele aparecieron en Luz de luna.

La de tortas y explosiones que hemos visto en televisión gracias a estas series. Y no podemos dejar al margen la escala de valores que transmitían, al margen de las propuestas más policiales que también tuvieron mucho éxito. Ya sabéis que en los comentarios podéis insertar los vídeos que os apetezcan y completar así la lista, que seguro que me he dejado muchas en el teclado.

20 septiembre 2009 at 09:49 29 comentarios

A Tom Selleck le cierran El Montecito

Mucho tiempo ha pasado de las imágenes de arriba. Ahí donde la veis, Magnum empezó a emitirse en 1980 y terminó en 1988. Las series de antes, cuando iban bien, duraban muchos años. En Magnum Tom Selleck tenía un personaje carismático que, además, no dudaba en enseñar carne cuando el guión lo requería, como en la escena del vídeo.

El personaje de Tom Selleck en Friends, Richard, nos proporcionó algunos de los mejores momentos de la serie. Un tipo divertido y con mucho sentido del humor (falta le hacía para soportar a Mónica). Su presencia se mantuvo durante toda la serie después de su aparición y Chandler sufrió en silencio la presión de no saberse tan bueno como Richard hasta el final. Mítico el momento en el que él y Joey están investigando un armario que Mónica tiene cerrado a cal y canto y, de repente, se acerca a la puerta y pregunta: “Richard, ¿estás ahí?”.

La última aventura de Tom Selleck ha sido en la quinta temporada de Las Vegas. Su personaje intentaba cubrir el hueco dejado por el abandono de James Caan. Además, en esta quinta temporada también dejó la serie la explosiva pelirroja Nikki Cox. Las audiencias de esta temporada no han sido de escándalo pero la huelga de guionistas ha sido la puntilla y la NBC ha anunciado la cancelación de la serie de forma fulminante. El último capítulo se emitió en febrero, con lo que ese ha sido su final. Los fans de la serie están que se suben por las paredes y están empezando la campaña de salvación.

Las Vegas no ha sido una de mis series favoritas. En la estructura me recordaba a Hotel o a Vacaciones en el mar pero más macarra en todos los sentidos, desde los personajes hasta la producción, con esas cámaras de seguridad que nos llevaban por los diferentes espacios del casino, ese derroche de travelling, ese acabado de colores saturados, esa música machacona y esos cuerpos perfectos.

Por otro lado, lo siento por Tom Selleck, del que estuve profundamente enamorada en mi infancia. Revisando el panorama me parece que lo tiene crudo porque creo que no se hacen series en las que él pueda encajar. ¿Os lo imagináis en Perdidos? ¿O encerrado en la cárcel de Sona? En Dexter no pega ni con cola. Le falta algo de metrosexual para entrar en Anatomía de Grey. Quizá haya que rendirse a la evidencia y le empiece a tocar hacer de padre de familia, pero ¿de qué serie? Las Vegas era una buena oportunidad pero no ha podido ser. Esperemos que alguien le rescate pronto.

24 febrero 2008 at 10:21 11 comentarios


Teleadicta sin remedio

"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

Si te suscribes recibirás las actualizaciones del blog en tu correo electrónico.

Únete a otros 99 seguidores



Seguir a Ruth en Twitter

Puedes escucharme en La caja de spoilers

Bloguzz

bannerB&W

Han pasado por aquí

  • 2.259.391 televidentes

Están mirando esta tele…


A %d blogueros les gusta esto: