Posts tagged ‘Jingles’
Jingles que pasaron a la historia
Hay cancioncitas de anuncios que pasan a formar parte de la memoria colectiva y se convierten en muletillas habituales. Aciertos como esos se dan muy de tanto en tanto pero perduran en el tiempo y sirven de enlace generacional. Son como una especie de claves que hacen que nos identifiquemos con el que usa el tema, si es que le pillamos la gracia. Ya sabéis que yo ya tengo una edad así que aquí voy a publicar los temas más significativos de mi memoria, y de la de otros. Algunos os parecerán una tontería pero oye, qué le vamos a hacer, a veces las cosas más tontas son las que terminan teniendo más tirón.
- Un «reloaded» para empezar. De alguna manera tenían que llegar los de esta marca a las nuevas generaciones, lo entiendo, aunque yo siempre guardaré el tema original como un tesoro. Batallita de abuela Cebolleta: eso de «leche, cacao, avellanas y azúcar…», lo cantábamos en el colegio dándole un tinte escatológico, no sé si me explico.
- Uno atemporal. Todos hemos sido «aquel negrito» y tiene mucho mérito. Tal y como explican en la descripción del vídeo en YouTube, este jingle se creó para la radio en 1956 (aún no existía la tele), se utilizó para hacer un anuncio en cines en 1962 y de ahí pasó a la tele cuando se permitieron los anuncios. Sobran las palabras. Es un clásico por derecho propio.
- «Tenemos chica nueva en la oficina». Esto fue un bombazo en los Ochenta y bebe directamente de Flashdance. En aquella época que las mujeres trabajasen fuera de casa era aún muy raro y de repente irrumpió en las casas esta moderna, guapa y agresiva señorita. Como para olvidarla.
- «Busco a Jaqc’s». Llamadme carca si queréis pero yo sigo usando la frasecita de marras cuando la ocasión lo permite. Ese cuero y ese par de tetas no pasaron inadvertidas en una tele en la que aún no abundaba el erotismo. Hoy en día cualquier escote provocativo merece el comentario pero, eso sí, cuidado, porque si el interlocutor no tiene cierta edad no va a pillar la broma.
- «Vuelve a casa, vuelve». Éste es uno de los ñoños que sigue funcionando. Le dan al toque nostálgico y aunque actualicen las versiones (ya no cuela el chaval volviendo de la mili), el estribillo se mantiene de forma casi inalterable. Cuando suena éste tema un click se activa en la memoria colectiva y, como si fuéramos el perro de Pavlov, sentimos la Navidad.
- «Qué peso me quita de encima». Éste era de los irritantes y es fácil saber por qué viendo el anuncio. Así y todo, o quizá por eso, la frase se hizo repetitiva. Por suerte es de las que ha caducado, pero tuvo su momento de gloria y fue un acierto.
Y podría seguir poniendo y poniendo vídeos porque esto de los jingles tiene enjundia, pero en algún momento tengo que parar. Si os interesa el tema de las canciones de la publicidad os dejo el enlace a este blog en el que podréis saciar vuestra curiosidad y, como siempre, en los comentarios podéis poner vuestra aportación porque seguro que tenéis alguna, que este tema da para mucho.








Comentarios recientes