Posts tagged ‘Daniel Diges’

Eurovisión 2010, cotilleos y puñaladas traperas

Pues la cosa no había hecho más que empezar. Daniel Diges actuaba en segundo lugar y Jimmy Jump apareció en el escenario. De nuevo la sombra friki planeaba sobre España y Uribarri casi fenece de un infarto en directo provocado por la indignación. A mí el numerito me hizo gracia, la verdad, pero en general levantó ampollas. Según recogen en Público, su entrada en la Wikipedia echaba humo: “supergilipollas con carrera” o “hijo de la gran puta”. La ola de vandalismo no se quedó sólo en Eurovisión, por lo visto. Lo mejor es que, como dicen en El Mundo, el tal Jimmy Jump ya había anunciado sus intenciones y, a pesar de eso, consiguió colarse igualmente. Ya hay gente que acusa de esto al Follonero, otros le echan la culpa a Sé lo que hicisteis y hasta he leído que el espontáneo era una mujer y se llama Coral, la eterna perdedora española. Lo que más me divierte de todo esto es el sentido del humor.

Fue la nota discordante de un Festival que les quedó niquelado, todo muy bonito, y eso que abarataron el presupuesto por cosas de la crisis. Mención a parte merecen las canciones. Terminé hasta el gorro de las baladas con ventilador y aunque la ganadora alemana me conquistó, pese a la insistencia de Uribarri en decir que parecía que estaba cantando en un karaoke (luego se retractó, el muy judas), yo iba con Islandia y, como no podía ser de otra manera, pinchó.

Pero el triunfo de Alemania ya viene cargadito de sospechas, no os vayáis a creer. A los de El País no les duelen prendas en insinuar el tongo al final del artículo. Lo hacen con sutileza y con sorna, pero lo hacen:

“En esta edición se han acreditado 2.321 periodistas de más 70 países. De todos ellos, 300 son alemanes. ¿Habrían consultado previamente con algún adivino?”.

Lo peor del Festival, sin ninguna duda, Uribarri: haciendo spoilers con las predicciones, babeando por las chicas monas, criticando a Alemania sin parar hasta el final (con Chikilicuatre hizo lo mismo), diciendo “Manga por hombro” cada vez que hablaba de los representantes de Turquía (un grupo que se llama maNga), y, en general, despotricando de los votos tradicionales de los países pero exigiendo esos votos tradicionales para España. Un ejemplo de incoherencia, un sinsentido, un protagonismo caduco y que le viene grande. Una retirada a tiempo es una victoria, dicen, pero este señor ya llega tarde.

Lo regulero del Festival: Este año se han estrenado los votos de jurados profesionales en todos los países pero, así y todo, la mayoría han votado a los vecinos y no ha habido excesivas sorpresas. Se confirma que esto tiene de Festival de canciones lo que yo de moje shaolín.

Lo mejor del Festival, y ahí coincido con Telepatético: el flashmob. El lema del Festival era “Share de moment”, muy en plan red social, y el flashmob terminó siendo emotivo y bonito. Me quedo de todas maneras con la anécdota del principio. Mientras los cantantes hacen el paseíllo entre el público, dos seguratas van cargando a lo bestia contra todos los que sobrepasan la línea, no fuera a ser que Jimmy Jump anduviese todavía por ahí.

Finalmente, Daniel Diges con su puesto 15 mejoró a Soraya, que quedó en el puesto 23, y a Chikilicuatre, que quedó en el 16 (aquí tenéis el historial completo de fracasos, adornados con algún que otro éxito). En la tertulia posterior al Festival hubo pocas cosas destacables. En general, destacó la mediocridad de los que estaban ahí sentados (exceptuando a Toni Garrido). Indignación general por los votos tradicionales, sugerencias de que el año que viene la canción española sea en inglés, Pilar Tabares pronunció la palabra “truño” y, sobre todo, un puñal que voló con dedicatoria de Mariola Orellana a Soraya quien, como recoge Adicto TV, la mandó a la mierda vía Twitter. Como decía antes, un Festival muy apoyado en las redes sociales (LOL).

Yo me lo pasé pipa comentándolo en la página del blog en Facebook y allí hay gente que dice cosas más interesantes que las que digo yo, por si os apetece pasar a echarle un ojo. Para terminar, os dejo con la canción ganadora. La cantante tiene 19 años y he leído varios titulares en los que la llaman “la Lolita alemana” (nada que ver con Lola Flores, se refieren al estereotipo popularizado por Nabokov). Y yo digo dos cosas: como la chica no enseñaba pechuga es una Lolita, ¿no?; y dos, que ha ganado el país que tiene en sus manos el liderazgo de Europa para salir de la crisis. ¡Pan y circo! Y conste que la canción me gusta, la voz también, y ella es mona a morir.

30 mayo 2010 at 07:37 22 comentarios

Eurovisión, más política que nunca

No deja de resultarme curioso que, estando la vieja Europa inmersa en una crisis económica de padre y muy señor mío, las semifinales de Eurovisión (por primera vez con jurado), hayan dado al traste con las aspiraciones del tan traído y llevado bloque del Este. Pudiera parecer que un certamen supuestamente musical poco tiene que ver con las condiciones económicas del continente pero ya sabemos cómo funciona eso del “pan y circo” y cómo la moral colectiva puede subir como la espuma si de repente aparece una causa común. Es algo así como el fútbol, que creo que ahora mismo el Presidente del Gobierno rezará novenas a diario para que España gane el Mundial.

Eurovisión estaba de capa caída desde que los países más cercanos a la antigua Unión Soviética ejercían el intercambio de votos. Que eso lo hagamos España, Portugal y Andorra tiene un pase porque somos tres, pero el bloque del Este parecía amenazar la supuesta heterogeneidad del concurso (esto siempre me ha parecido una excusa barata que oculta intereses más elevados). Así que este año ya no hay bloque que valga: en la primera semifinal han caído Malta, Polonia, Eslovenia, Estonia, Letonia y Macedonia. Mientras la Europa de toda la vida estaba subida en el euro a nadie de la organización pareció importarle demasiado que los países del Este acaparasen el Festival, pero ahora que el euro boquea como pez fuera del agua, creo que han decidido tomar cartas en el asunto.

Yendo más allá y tratando de tocarle la moral a RTVE, se publican ahora de nuevo los datos que ya se alumbraron hace una año, cuando el entonces Presidente de la Corporación, Luis Fernández, compareció en el Congreso para responder a las preguntas de los diputados sobre este tema. Se retoman ahora aquellas cifras con el fin de remover el cotarro, que es lo que interesa: 224.000 euros fijos para que España vaya directamente a la final, sin pasar filtro. Eso sí, hay que introducir una matización: en ese importe que se abona a la UER (Unión Europea de Radiodifusión), se incluyen además “programas educativos, documentales y coproducción de series de animación, además de imágenes para informativos y negociación de algunos derechos de difusión de retransmisiones deportivas”. ¡Qué bien!, ¿eh? Resulta que con ese dinero se compran también programas. ¿Alguien ha visto alguno? A estos 224.000 euros hay que sumar los gastos de llevar a un artista, de los comentaristas…, que el año pasado ascendieron a unos 61.000 euros más y se afirma que el importe total se recuperó gracias a…, ¡premio! La publicidad.

Este año la cadena pública ya no tiene publicidad con la que recuperar la inversión pero el gasto va a hacerse igual. La matraca que están dando con Daniel Diges, el representante de España, es de aúpa (uououo), y aunque no creo que quieran ganar el Festival porque eso sería un dispendio importante, no les molestaría que obtuviese un puesto razonable para que la gente, al menos por un rato, mirase hacia otro lado y para que en Europa se nos viese con otros ojos, que nos están apretando las tuercas cosa mala. Ya sabéis que el entretenimiento nacional, las cuestiones identitarias, nunca sufren recortes en tiempos de crisis, al revés. Estoy segura que de seguir existiendo el Festival de la OTI, desde España se echaría el resto, por ejemplo.

Así que yo sólo aviso: preparados para un desembarco importante de España y Europa en la reconquista de un evento con el que piensan obnubilar la mentalidad colectiva. Cuando la crisis dé su brazo a torcer todo volverá a ser como antes pero, por ahora, vamos a tener Eurovisión hasta en la sopa.

27 mayo 2010 at 07:17 15 comentarios

Nada es para siempre

¿Os acordáis de aquella serie de Antena 3 que se llamaba Nada es para siempre? Fue un intento de hacer un Al salir de clase con gente joven, culebrón a punta pala, Pastora Vega, un bar…,. El título parecía una premonición porque la serie no tuvo el éxito de la otra y acabó siendo engullida por la noche de los tiempos.

Yo recuerdo algo de lo que vi y de entonces ha quedado en mi memoria el rescoldo de que ningún personaje me caía bien, ninguno, pero el que menos uno que se hacía llamar Gato (Daniel Diges), al que podéis ver maullar como un ídem en el vídeo de arriba (es un fragmento de la última gala de Operación Triunfo). Lo más correcto sería decir que es el tipo que se comió a Gato, que con el paso del tiempo (Nada es para siempre es de 1999), ha duplicado su masa corporal y se ha formado, o lo ha intentado, en las artes interpretativas del musical y se ha convertido en el Zack Efron patrio.

Lo dicho, nada es para siempre. Aquí os dejo un fragmento de la serie para que podáis comparar. Gato sale a partir del minuto tres del vídeo con un aspecto de pipiolo impresionante. Si no os apetece darle al play, su imagen ocupa el fotograma central del vídeo y ya podéis verle aquí asiendo un teléfono.

19 julio 2008 at 09:26 25 comentarios


Teleadicta sin remedio

"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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