Posts tagged ‘Arrested development’

De la tele al cine: estrenos y rumores

Cómo se nota que la nostalgia vende y ahora, con los nuevos medios, el negocio está servido. De todos los colores son las adaptaciones que se nos vienen y unas dan más miedo que otras. Mis recuerdos tristes del año pasado son la película de Sexo en Nueva York (una pamplina como un piano), y la adaptación de Superagente 86 (amo a Steve Carell con todas mis fuerzas, pero el guión no daba para mucho). Hace más tiempo vi Corrupción en Miami (una macarrada que deja la original a la altura del betún). Y es que parece difícil que las adaptaciones superen el filtro de nuestros recuerdos, pero una vez pagada la entrada del cine (aquí en Elche las pelis en 3D valen diez euros en fin de semana), lo que menos importa a la industria es si la peli gusta o no. Si picamos con el trailer, estamos perdidos, así que ojo con estas adaptaciones que os traigo hoy porque yo no me responsabilizo si las pelis al final resultan ser un asco. Aquí ya hablé de MacGyver y El equipo A, así que vamos con otras.

  • Los Pitufos. Ojo que uno de los guionistas fue guionista de la serie en los ochenta. Espero que eso sea garantía de algo. Yo no puedo evitarlo, debe de ser una tara generacional, pero cada vez que veo a Papá Pitufo, me acuerdo de Martes y Trece con su “Papá Pitufo, Papá Pitufo. Papaaa Pitufooo”.
  • Entourage. A punto de empezar a emitirse la séptima temporada, que será la última, en Estados Unidos, ya hay vía libre para la película, que en la IMDB tiene fecha para 2013. Mark Wahlberg (de New Kids on the block al cielo), ha prometido que la peli estará a la altura de las expectativas. Sobre todo de las expectativas de su bolsillo. El rollo adolescente puede dar mucho de sí en las salas de cine pero como le quiten el componente intelectual de la serie, va a ir a ver la película quién yo me sé.
  • The equalizer. Otra de los Ochenta que aquí se conoció como El justiciero. Acción por un tubo con un protagonista de excepción, Russell Crowe, que anda algo perjudicado económicamente hablando porque su último estreno, Robin Hood, le ha dejado el bolsillo temblando. La película tiene fecha de estreno en 2011 y lo que yo les pediría es que mantuviesen ese sórdido rollo ochentero y que no incluyesen a los enemigos públicos americanos, pero quizá sea demasiado. Eso sí, una tiarrona guapa no nos la quita nadie, aunque en la serie el personaje no existiera como tal.
  • 24. Por ahora tiene fecha de estreno para 2012 y es una de las pelis más esperadas por los fans de la serie, que la llevan reclamando mucho tiempo. Jack Bauer ha dejado un vacío de los grandes y si la peli funciona creo que podemos tener saga para rato porque cumple todos los requisitos: acción, tramas renovadas, estructura y un héroe reconocible.
  • Arrested development. ¿No habéis visto esta serie? Pues no sé a qué estáis esperando. El verano es buena época y sólo son tres temporadas pero, eso sí, os aviso de que fue cancelada de mala manera y la peli es una redención que lleva años rumoreándose pero que parece que ahora sí, por fin, llegará en 2011. Amantes de lo absurdo y del gag de situación, no la dejéis escapar, es una verdadera obra maestra. Aquí me extendí glosando sus virtudes y espero la peli con ansia porque el responsable es el genio que creó la serie, Michell Hurwitz.
  • Friends. La IMDB que todo lo sabe no dice ni media de esta peli, que lleva rumoréandose años. Las últimas noticias la sitúan en 2011 y a mí me da más miedo que una granizada porque siempre que se habla del tema se comenta que será una reunificación de los “colegas” años después. Para eso, que dejen la serie en paz, por favor, que andamos escasos de mitos como para que nos vayan tirando por tierra los que tenemos,

20 junio 2010 at 08:39 14 comentarios

Padre no hay más que uno

Padres abnegados en la historia de la tele los hay a patadas, hasta miles diría yo. Padres sacrificados que lo dan todo por sus hijos y por sus familias, que trabajan horas y horas para hacerles más felices, que dan todo lo que tienen y más por conseguir una vida decente para los suyos…, pero hoy hablaremos de los otros. Aquí va una colección de padres que todos les desearíamos a nuestros enemigos.

En animación me quedo sin lugar a dudas con Peter Griffin (Padre de familia). Un ser abyecto y ruin, egoista hasta la médula, que no sabe qué es el sentido de la responsabilidad y que trata a sus hijos como si fuera el matón abusón del colegio. Una perla de padre se mire por dónde se mire.

¿Tony Soprano os parece un mal padre? El hombre no es el ejemplo a seguir, que digamos, pero no se le puede negar volcado en su familia (extensa). Aunque sus decisiones puedan parecer cuestionables, la intención es lo que cuenta, ¿no?

En Perdidos tienen una colección de padres horrendos que tira para atrás. Con razón los pobres han terminado en una isla para, entre otras cosas, exorcizar fantasmas personales, no es para menos. Yo al que más odio de todos es al padre de Locke.

Y en comedia es más fácil encontrar padres malos, pero yo me quedo, como casi siempre, con el padre de la saga Bluth en Arrested Development, un señor que es escancerlado por evasión de impuestos y tráfico de influencias y, una vez en prisión, descubre que allí dentro está más seguro y protegido y opta por hacer su vida allí.

¿Y para vosotros cuál es el mejor peor padre de la tele? Hay donde elegir, ¿eh?

19 marzo 2009 at 09:32 13 comentarios

Mis personajes frikis preferidos

Después de una árdua investigación que ha consistido en tirar de memoria (disculpadme la falta de rigor pero es que estoy inmersa en el primer catarro de la temporada), he seleccionado a una serie de personajes exttraños que se han convertido como de la familia por obra y gracia de la televisión.

La comedia americana ha dado a luz a los personajes más extravagantes de los últimos tiempos, pero así y todo, dentro de esa amalgama de raros, han sido capaces de delimitar la delgada línea entre la normalidad de un defecto exagerado hasta la enfermedad y la rareza de la extravagancia propiamente dicha. El drama también tiene personajes fuera de lo común pero es menos habitual porque en pro de la verosimilitud, tan poco necesaria en las sit-com, se han sacrificado los caracteres extremos. Podríamos citar aquí repartos enteros, como los de Seinfeld, Frasier, Cosas de marcianos o Padre de familia, por ejemplo, pero he preferido destacar a ciertos personajes que se han ganado un rincón en mi corazoncito.

Dicho esto y sin más dilación:

  • Dwight Schrute (The Office, versión americana), interpretado por Rainn Wilson. Esta claro que con esta cara Rainn Wilson no tiene las características propias de un personaje “normal”. Salió también en A dos metros bajo tierra interpretando a un psicótico trabajador contratado por la funeraria que termina liándose con la madre. Dwight es el blanco de las bromas del listo de la oficina, es un trepa sin demasiadas posibilidades de éxito porque nadie se lo toma en serio, tiene unas férreas convicciones morales extremadamente conservadoras, se cree un súper-hombre capaz de cualquier cosa, es extremadamente fiel al jefe y pelota hasta la saciedad. Es una joya de tipo.
  • Tobias Fünke (Arrested development), interpretado por David Cross. Tobias está casado con la hija pija de la familia rica y de repente descubre que quiere ser actor y que, quizá, es gay. Es un personaje enormemente tierno que lucha por ser él mismo dentro de un contexto en el que no encaja para nada. Sus atuendos, su bondad y su inocencia le hacen merecedor de estar en esta lista.
  • Cliff Clavin (Cheers), interpretado por John Ratzenberger. Cliff es un soltero que vive con su madre y que trabaja de funcionario de correos. Vive en la estricta observancia a las leyes, que cumple a rajatabla, desarrolla aficiones poco comunes nacidas del aburrimiento que le provoca su propia vida y da la sensación de que está casado con su madre, con quien mantiene una relación casi marital provocada por todos los años de convivencia. Es un buen tipo, se puede contar siempre con él, pero cuando se pone pesado no hay quien le aguante.

Lo sé, lo sé, no hay ninguna chica en la mini-lista pero es que no me viene ninguna a la cabeza. Refrescarme la memoria mientras yo voy a tomarme otro paracetamol.

5 octubre 2008 at 08:46 21 comentarios

Brutal Dirty Sexy Money

Ayer decidí ver el estreno de Dirty Sexy Money en Antena 3 (ellos llaman a la serie Sexy Money, vaya usted a saber por qué). Tenía miedito por aquello de las pausas publicitarias eternas pero hicieron una emisión altamente respetuosa, teniendo en cuenta que son una generalista. Empezaron puntuales, el primer episodio se emitió del tirón, hubo un corte cuando terminó y un segundo corte de seis minutos al final del segundo capítulo. Menos mal que me había hecho la cena antes.

La serie me enganchó con la presentación de los personajes en el funeral, momento que podéis ver en el vídeo de arriba. Ante tamaña prueba de audacia y de inteligencia no pude hacer más que someterme y quedarme prendada de los Darling. En cierta manera el contexto de la serie me recordaba a Arrested development, otra serie de una familia rica con problemas y un pepito grillo en forma de abogado, sólo que Arrested development es una comedia y Dirty Sexy Money es un drama.

El reparto es absolutamente impresionante. Ya he comentado otras veces mi predilección por Peter Krause (A dos metros bajo tierra, La habitación perdida), y el resto del elenco no desmerece en absoluto esa tendencia actual de componer familias de rancio abolengo, como los Walker de Cinco hermanos (Brothers & Sisters en el original), con una equilibrada mezcla de actores y actrices del cine y de la tele de los que yo destacaría a Donald Sutherland, como un patriarca que da la falsa impresión de que no se entera de nada; Seth Gabel, como a un hijo con problemas dignos de Gossip Girl y que me dejó marcada cuando apareció brutalmente atormentado en Nip/Tuck; y Samaire Armstrong, la hija mimada que “renuncia” a su fortuna y que me cayó muy bien en The O.C., donde hacía de la lista fea, una especie de Andrea Zuckerman moderna (la de Sensación de Vivir); y también sale el que se ha comido a William Baldwin.

De todos los personajes me quedo con Brian Darling, el cura menos piadoso de la tele y que mantiene una relación de odio con Nick, el salvador de la familia (Peter Krause). Pero si es que sólo podía salir una buena serie del teclado de Craig Wright, que ha escrito también en Cinco hermanos, Perdidos y A dos metros bajo tierra.

Si la audiencia lo permite y Antena 3 sigue emitiendo la serie así de bien, voy a pasar los domingos muy entretenidos hasta que Telecinco estrene Hermanos y detectives el mes que viene, entonces me encontraré ante un dilema que aún no sé cómo voy a solucionar. Igual me toca confiar en los designios de mi disco duro para ver si cae algún capítulo de algún sitio porque la serie de Telecinco, que no tiene nada que ver con ésta, también me gusta bastante.

29 septiembre 2008 at 07:35 29 comentarios

Aquellos maravillosos años llega a los 80

No parece tener fin la idea de revisitar éxitos pasados y esta vez le ha tocado a Aquellos maravillosos años (1988 – 1993), una serie maravillosa como su título que supo analizar los cambios sociales y económicos de una época clave para los americanos, sí, pero también y de rebote para el resto del mundo.

En realidad Lost in ’80s (Perdido en los Ochenta), no es un spin-off, ni un remake, ni ninguna otra palabreja que se le parezca. Es más bien un “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid”, porque lo único que compartirá con la serie original será a Bob Brush, guionista de la serie primigenia al que le han encargado el piloto junto a Mitch Hurwitz (Arrested development, Las chicas de oro).

No hay muchas series que aprovechen el contexto histórico de los Ochenta para mostrar los cambios sociales, aunque el cine sí que ha encontrado en esto cantera y hay una verdadera colección de clásicos al respecto, la mayoría de ellos rodados en la época o poco después. Los anuncios también recuperan el momentos aprovechando que los que crecimos en aquella época hemos alcanzado el ansiado nivel adquisitivo necesario (al menos la mayoría). En nuestro país, no puedo dejar de recordar la serie Los Ochenta, con José Coronado, que fue un fiasco, lo mismo pasó con Gominolas, y en Cuéntame ya van por el triunfo de Adolfo Suárez, así que en poco tiempo, a lo sumo en la próxima temporada, tendrán que hacer frente a la época de la movida madrileña y demás.

Lo cierto es que de tanto oir hablar de la década, ya no sé qué es verdad y qué no de todo lo que se dice y la nostalgia se muestra como un arma de doble filo. Hemos visto tantas series de la época, de corte tan distinto, que yo diría que lo hemos visto casi todo, pero de todas maneras espero ansiosa la nueva propuesta, que tardará porque van a poner en marcha el piloto, porque no me canso de que me recuerden que crecí en la mejor época de todas.

10 septiembre 2008 at 07:36 9 comentarios

Impares merece una oportunidad

Impares es una serie que suma algunas de las tradiciones con más éxito de la televisión actual. Los testimonios grabados en la agencia matrimonial se inspiran en el talk show (gente contando a cámara sus intimidades), y me recuerda a aquella primera etapa de Sexo en Nueva York, cuando se incluían testimonios de personajes anónimos para contextualizar las tramas de la serie. Este recurso también lo utilizaron en la película Cuando Harry encontró a Sally.

Las citas están grabadas con cámara al hombro, al más puro estilo Mockumentary, como The Office, El show de Larry David o Arrested development, aunque en el caso de Impares la crítica no es tan ácida como en el resto de ejemplo.

La estructura en tres actos de las historias es un elemento perfecto por su versatilidad, por el ritmo que imprime y por las facilidades de edición . En Camera café también lo hacen sólo que en este casos las historias suceden de forma continuada, con cortes o transiciones, y en Impares se intercalan con otras tramas.

Pese a todo esto Impares no se parece a nada de lo anterior, tiene un estilo propio basado en unos buenos guiones que saben explotar al máximo la comedia a través de los defectos clave de cada uno de sus personajes. Los estereotipos que se manejan nos son conocidos y pese a la brevedad de las historias nos resulta fácil conectar con cada una de las personalidades que desfilan por la pantalla porque en todo momento podemos identificar qué tipo de personaje es el que tenemos delante. Las historias, llevadas al límite, están bien resueltas, y en ese límite es donde salta la risa.

Por desgracia, creo que Impares tiene un problema grave, casi imposible de resolver, y que le va a complicar el hacerse un hueco en la parrilla. Aunque a mí me gusta como está, sí que pienso que en general la gente necesita continuidad con los personajes y reconocer de un primer vistazo a quien está en la pantalla. Esa familiaridad facilita al espectador ponerse en situación y generar una expectativa. Impares en este sentido es más exigente y cada capítulo empieza de cero porque los personajes no se repiten, al menos por ahora. Quiero decir que la aparición de, por ejemplo, Cañizares ante la máquina de café ya genera una corriente de información y empatía con el espectador, cosa que en Impares no se produce y que, desde mi punto de vista, es su principal punto débil.

6 agosto 2008 at 07:26 39 comentarios


Teleadicta sin remedio

"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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