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El reportero y la noticia

Julio Muñoz estaba en Lorca cuando se produjo el terremoto de intensidad máxima que terminó como todos ya sabemos. Se encontró en el sitio adecuado en el momento oportuno y ha terminado convirtiéndose, aunque no creo que esa fuera su intención, en parte de la noticia. Pasó de ser un narrador externo a convertirse en víctima y eso es algo de lo que Televisión Española está sacando rédito.

España Directo, el programa para el que trabaja, está en la picota, y son cosas como ésta las que pueden influir en su renovación. Saltan a la palestra las definiciones de “servicio público” y demás y, aunque hay que agradecer que no se hayan regodeado en el dolor de las víctimas, no puedo evitar pensar que la contribución de la televisión en momentos así es más bien escasa y su labor informativa, prácticamente nula.

Dadas las circunstancias, Julio Muñoz hizo lo que buenamente pudo. Si en lugar de ser una conexión en directo destinada a enganchar a los espectadores hubiera sido una conexión meramente informativa en un telediario, como ha habido muchas desde entonces, ni siquiera sabríamos su nombre. ¿Era necesario que Televisión Española mantuviese la señal en directo pese al desastre? ¿Eso es verdadera información?

En su defensa destacaré que Muñoz afirma que hay imágenes y testimonios que no saldrán a la luz por lo impactantes que son, eso les honra. A cambio, hemos podido ver a personas corriendo y llorando, a gente desorientada y en estado de shock, a los servicios de emergencia desbordados, testimonios repetidos, preguntas vagas… Me vuelvo a preguntar si eso es información.

Soy consciente de que las circunstancias eran las que eran. Según el propio testimonio de Muñoz, que oscila entre la víctima y el periodista, hubo medios mucho más agresivos que ellos que tampoco buscaban la noticia, sino la imagen. Dicen que una imagen vale más que mil palabras pero yo no sé si eso debería de llevarse a rajatabla en televisión y menos en un programa de corte informativo.

No sé, las cosas me parece que se salen de madre demasiado a menudo.

14 mayo 2011 at 09:43 6 comentarios

‘Los misterios de Laura’, sin misterio

El lunes vi el estreno de la segunda temporada de Los misterios de Laura y, la verdad, me gustó tan poco como lo que vi de la primera. Seguramente no haya visto la serie por la vertiente adecuada porque, a pesar de El barco, la serie de María Pujalte superó a CSI en audiencias así que no tiene que estar tan mal, pero yo me aburro.

No soy de esas personas que pide grandes milagros a la tele, y menos tratándose de una serie para un canal generalista. Lo único: que me entretengan. Pero Los misterios de Laura no consigue ni eso. Creo que mi principal problema es con Laura, María Pujalte. No puedo dejar de ver en ella a una Jessica Fletcher con algo más de mala uva, pero poca más. Me interesan más los secundarios, diría yo, pero pesan demasiado poco como para que me entretengan todo un episodio.

Las tramas, qué queréis que os diga, tampoco me parece que sean como para tirar cohetes. Eso sí, la serie no tiene complicaciones y, aunque parezca que no, lo digo como virtud. Otras series procedimentales más complejas, con más carga emocional, han fracasado en un horario parecido. No me refiero ficción internacional, estaba pensando en UCO, por ejemplo, aquel spin off que hicieron de Desaparecida, o Guante blanco. Los misterios de Laura tiene ese toque familiar que la hace ser más cercana y accesible, aunque a mí no me guste.

A partir del lunes que viene María Pujalte hará doblete porque Antena 3 estrena Los Quién. ¿Se quitará audiencia a sí misma? No lo creo, las series son muy diferentes y la audiencia de La 1 es fiel. A veces me pregunto si no será demasiado fiel pero bueno, que en lo que a mí respecta no voy a repetir y dejaré Los misterios de Laura para que los disfruten sus seguidores. Por ahora no me engancho. Si siguen, ya veremos qué pasa más adelante, pero mucho tendrían que cambiar las cosas para que la serie me impacte.

27 abril 2011 at 07:20 11 comentarios

A tontas y a locas

No estaba muerta, que estaba de parranda. El caso es que me estoy mudando y voy a estar un poco fuera de juego durante unos días. Así es la vida, he encontrado trabajo en Madrid y allá que voy, a lo Paco Martínez Soria. Espero no terminar diciendo eso de La ciudad no es para mí. No he podido ver mucha tele, para qué nos vamos a engañar. Tenía interés en ver Vida loca, el domingo en Telecinco, pero después de haber leído las críticas parece que no me he perdido mucho. Quizá sea mejor ver la serie más adelante, cuando esté algo más asentada. Tampoco me perdonaré no haber visto Salvados, pero por el Follonero haré el esfuerzo de verlo en la web.

Sí que vi el lunes en Antena 3 La reina del sur y, bueno, me resultó una serie aburrida, muy falta de ritmo, con interpretaciones sobreactuadas y diálogos y situaciones previsibles. Tampoco es un defecto en sí porque este tipo de series son lo que son, va con el formato, sólo es que a mí estos formatos no me apasionan, qué le vamos a hacer. La serie hizo buenos datos así que es obvio que tiene su público, pero la estrenaron lunes y la semana que viene se emite otro día así que, no sé, no creo que empezar mareando al personal sea una buena estrategia.

Leo con estupor que a Alaska y Mario Vaquerizo El Terrat les está produciendo un reality para la MTV. No me diréis que no es una combinación extraña. De alguna manera pienso que esto es lo que Alaska y Mario iban buscando desde hace tiempo. Son recurrentes en platós tipo La Noria y fueron de invitados de Carmen Lomana a Las joyas de la corona. Por algún motivo creen que el rollo glam les encaja aunque a mí me resulta un poco extraño ver a dos personas que viven sin vivir en sí, por decirlo de alguna manera. Su encanto, seguramente, estriba en seguir de movida madrileña y, aunque no les quite el mérito y cada uno puede elegir su propia caricatura, a mí su filosofía vital no me interesa demasiado.

A todo esto en Telecinco parece que inauguran esta semana un nuevo reality con concursantes de realities anteriores. Algo así como Hotel Glam, Gran Hermano VIP y La parada de los monstruos. Puede ser terrorífico a más no poder. Kiko Rivera dice en Twitter que irá a Supervivientes. Sara Carbonero estará con Los Manolos en Cuatro. Sí, lo sé, éste es uno de esos párrafos que cortan la respiración. Por motivos como estos me alegra el hecho de estar sin tele unos días. Pero no quiero ser injusta así que os dejo con uno de los momentos célebres de la semana que, curiosamente, también está protagonizado por un político que tuvo su “Celebrities”.

Ana Pastor fue dura en esta entrevista, correosa y no se dio por vencida. También hay cosas buenas en la tele pero, qué casualidad, casi nunca pasan en el prime time. Y, por otro lado, quiero hacer una reivindicación: ¡queremos más periodistas como Ana Pastor! No me creo que sea la única de su especie.

16 marzo 2011 at 08:56 16 comentarios

‘España Directo’ y la producción externa en TVE

Hay cosas que no entiendo. La de hoy: que Televisión Española siga subcontratando equipos técnicos y humanos a empresas externas cuando tiene los suyos propios muertos de aburrimiento. Son cosas de los contratos que se firman. En el caso de hoy: España Directo. El contrato con Mediapro ha tenido que revisarse (seguirá hasta junio pese a la pérdida de espectadores), y el ente público ha forzado un abaratamiento de costes del programa imponiendo el uso de sus propios medios para la realización del programa.

En principio parece una buena noticia, ¿no? Así nos la venden al menos. A mí me gustaría saber por qué hasta ahora no se han primado las medidas de transparencia de las que ahora presumen desde el Consejo de Administración de RTVE. ¿Qué pasaba antes? ¿Que todo el monte era orégano? Más o menos. Hablamos de ello hace un tiempo refiriéndonos a La mañana de La 1 y como decía el otro, la vida sigue igual. De aquellos polvos vienen estos lodos y se ve que para solucionar la externalización no basta con dar un puñetazo en la mesa, hay que hacerlo con cuidado. De hecho, en el caso de España Directo, Mediapro sigue en la producción, aunque haya perdido algo de autonomía / ingresos por el camino.

Según afirmó el propio Jaume Roures, Presidente de Mediapro, los trece millones de euros que cuesta el programa están justificados. Sí, trece millones de euros que paga Televisión Española por un programa que recoge sucesos, recetas de cocina, información de pueblos de España y poco más. No lo entiendo. Desde el Consejo de Administración de RTVE valoraron la cancelación del espacio porque según consta en el contrato este se puede anular si ese gasto no se corresponde en audiencia (los datos de las últimas semanas están en torno al 12% de share). Muy bien, lo tenían todo a mano para tomar las riendas de la parrilla. ¿Qué ha pasado?

Y aquí, queridos, me pierdo. A ver si alguien de la casa, que esté en el meollo, puede aclararnos la historia. Simplificando los hechos el asunto queda así: Televisión Española tiene un programa desde julio de 2005 que le cuesta trece millones de euros y que ha subcontratado a pesar de tener medios. En el contrato se estipula que si la audiencia baja, el contrato puede ser revocado. La audiencia baja y lo que hacen es forzar que se usen medios propios pero siguen contando con Mediapro para la producción. Ya comenté hace un tiempo que la externalización de la producción en Televisión Española ha generado conflictos sindicales que han sido silenciados. Desde el ente público dicen que abogan por la transparencia pero yo, que soy una común mortal, veo una opacidad tremenda en todo esto. ¿Hasta cuándo va a durar?

10 marzo 2011 at 08:56 4 comentarios

Televisión Española rechaza el “basado en hechos reales”

Parece ser que Alberto Oliart se ha puesto firme con el asunto y ha declarado que Televisión Española ya no emitirá más TV Movies basadas en hechos reales que aún no haya resuelto la justicia. Una buena decisión, aunque llega un poco tarde porque el catálogo reciente de TV Movies de la cadena está trufado de este tipo de productos, TV Movies o miniseries que abordan desde fuentes periodísticas casos judicialmente populares y cuya gran parte de interés reside en eso, en el componente de actualidad (aquí tenéis los datos referidos a 2010).

El asunto estriba en que una cadena pública no debe de hacer negocio con un tema de actualidad mediante una ficción más o menos ajustada a los hechos. De acuerdo, pero no quiero dejar pasar el hecho de que, además, dejará también de hacerle competencia a las privadas que, por aquello de que son empresas privadas, pueden hacer lo que les rote en el espacio radioeléctrico público en el que operan. No deja de ser superficial la distinción, y hasta hipócrita, si pensamos que el mismo Gobierno que otorga unas licencias a las privadas para que hagan lo que les venga en gana al mismo tiempo que condena esas emisiones en la cadena pública.

Entra en juego entonces el concepto de responsabilidad y servicio público, que sólo es exigible a Televisión Española, a pesar de que las privadas se beneficien de esas restricciones porque, como hemos visto, no es que emitan TV movies y miniseries cargadas de juicios paralelos, sino es que además las repiten cuando lo consideran procedente y siempre al ritmo de la justicia ordinaria, que viene a ser demasiado lenta, para variar.

Tampoco se puede soslayar el hecho de las quejas de los aludidos en esas ficciones porque ven menoscabado su derecho a la defensa, su presunción de inocencia y no sé cuántas cosas más. Una televisión pública, por supuesto, no debe de entrar en ese juego, pero ¿una televisión privada es libre de hacerlo? Lo que me molesta de este debate es que no se tiene en términos de la dignidad de las personas ni nada parecido; todo se valora en función de índices de audiencia y de temas que, rechazados por una, van a parar al resto de cadenas. Lo demás importa bien poco.

Lo estamos viendo con el caso de las menores desaparecidas o asesinadas, con debates morbosos, peticiones desorbitadas, testimonios desencajados y ficciones que acompañan todo eso. Fotografías de menores sacadas de las redes sociales, amigos hablando con el permiso de unos padres desorientados, linchamientos, multas que las cadenas pagan con la gorra… Para qué seguir, sabéis bien de qué estoy hablando. De manera que sí, me parece bien que Televisión Española cese esas prácticas (tarde y a petición de la Comisión de Control Parlamentaria), lo triste es que se haga por los motivos equivocados de audiencia, exclusividad de los temas e ingresos en publicidad.

24 febrero 2011 at 09:06 4 comentarios

‘Destino Eurovisión’, operación fracaso

La selección de un cantante para Eurovisión termina esta noche en La 1 y, la verdad, no he seguido nada (no he sido la única). Televisión Española anda a la búsqueda de cantantes y no debe de estar muy contenta con el resultado porque pese a tener ya finalistas aún tienen el cuajo de manifestar en los medios que es una pena que ningún cantante conocido haya querido optar a representar a España en el Festival.

Yo no entiendo nada. Pretendían desde Televisión Española que artistas consagrados se apuntasen a la selección llamando a un teléfono y pasasen la criba de la misma manera que los aspirantes no conocidos. ¿En serio? Luego seremos los demás lo que no nos tomamos en serio el certamen. Con lo que cuesta todo el tinglado sería de esperar que desde la cadena tuviesen un plan algo más consistente para afrontar el reto, que no es otro que no pasar inadvertidos en todo este asunto, como así está ocurriendo.

Luego podemos comprobar que han hecho una promo de la final de la selección con la canción que ganó el año pasado en Eurovisión así que la gente que, como yo, no ha visto nada del proceso de selección, seguimos sin saber quiénes son los aspirantes. Si, en la noticia habla de dos solistas y de un grupo de chicos pero, al no ser conocidos, pues me quedo igual que estaba. Mi curiosidad no llega hasta buscarlos en YouTube pero ahí están.

¿Me lo parece a mí o esto es un despropósito? Otros años ya lo ha sido, claro, pero en sentido diferente. Me da la sensación de que tanto cambio de normas, tantos filtros para evitar apoyos externos y tanta precaución han conducido a la invisibilidad de Eurovisión en Televisión Española. Ojo, no me refiero al Festival en sí, sino a todas estas selecciones y demás. Parece que todo era más divertido cuando el público podía participar de una manera más activa y, desde luego, a nivel nacional, todo era mucho más conocido cuando era la cadena la que elegía al artista en cuestión. Los datos de audiencia han ido cayendo en picado semana a semana: 10,6% el estreno, 9,5% la semana siguiente y un 7,6% la semana pasada. Lo que decía: Destino Eurovisión ha sido prácticamente invisible.

No creo que valga la pena decir lo mismo de cada año, eso de que Televisión Española no debería de participar en Eurovisión porque, se diga lo que se diga, es una cuestión política y van a seguir aportando cada año la pasta que les toca. Pero ya que se ponen, podrían intentar que su esfuerzo valiera la pena. Yo no creo que lo vea pero seguro que encontrarían más espectadores si dejasen de hacer esas galas casposas y previsibles de todos los años.

18 febrero 2011 at 08:29 12 comentarios

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"La tele que me parió" es un blog sobre televisión, sobre cómo la vemos y sobre cómo la hacen. Sólo es televisión pero me gusta y aquí encontrarás una entrada diaria de mis delirios catódicos de espectadora irredenta.

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