Archivo para noviembre, 2010
‘Salvados’ abofetea a las elecciones catalanas
El Salvados de esta semana había que verlo con un ojo en Suecia y con otro puesto en los resultados de las elecciones autonómicas catalanas. Esto no lo sabía de antemano, es un pensamiento que me ha asaltado al leer hoy la prensa y ver las interpretaciones de los resultados electorales de los responsables de los distintos partidos. Cada vez Jordi Évole es más sutil en sus planteamientos y, a la vez, ataca más frentes.
Anoche en Salvados se decía que la ultraderecha sueca había cambiado su discurso y que ya no iba contra los inmigrantes, sino contra las políticas abiertas de inmigración. Un discurso coincidente con el que ha estado defendiendo el PP en Catalunya, que afirma que seguirán trabajando por defender la inmigración organizada. En dbnews hacen una lectura demoledora del éxito del PPC en estas elecciones. Qué queréis que os diga, no creo que el programa de anoche de Salvados se emitiera por casualidad.
Ayer por la mañana Jordi Évole participó en A vivir que son dos días, con Montserrat Domínguez (Cadena Ser). Se hablaba de Salvados como un necesario programa para minorías (no creo que más de un millón de espectadores un domingo por la noche en laSexta sea una minoría, pero bueno), y comentaron con guasa este momentazo de hace algo más de un año en el que Évole obvió los consejos de Domínguez y emitió la polémica entrevista a Otegi. También comentaron la reciente entrevista a Eguiguren que levantó mucha polvareda en los medios nacionales aunque pocos, apenas uno o dos, se atrevieron a citar el programa como fuente de la noticia. Évole no escurrió el bulto y comentó el difícil equilibrio en el que se mueve un programa como el suyo.
El planteamiento es simple: analizar cosas del exterior que sirvan para comprender lo interior; pero llevarlo a cabo sin entrar en terrenos pantanosos debe de ser tarea de chinos. ¿Cuántas sutilezas nos pasarán desapercibidas por ver Salvados con la vitola de un programa de entretenimiento? Porque el ánimo es distinto: no miramos igual un informativo que un concurso, de ahí que existan distintos formatos. A Salvados le interesa continuar en el entretenimiento y que cale lo que tenga que calar, que cada cual interprete lo que quiera y que la responsabilidad del análisis más o menos profundo recaiga en el espectador, no en el programa. ¿Cuánta libertad perderían si Salvados fuese clasificado como un programa de actualidad político-social? No quiero ni pensarlo. Virgencita, Virgencita, que se queden como están.
Sí, he hablado otra vez de Salvados pero, qué queréis, para algo bueno que hacen en la tele… Después del programa de anoche no me puedo quitar de la cabeza la frase: “Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”. Y es que mirando otros países gracias a Salvados podemos ver qué se avecina en el nuestro. Que lo llamen entretenimiento si quieren, así no tendrán problemas para seguir adelante pero, por otro lado, qué injusto es que la gente que quiere análisis más profundos lo considere sólo entretenimiento. Nunca llueve a gusto de todos.
Anuncios del clásico
Ah, amigos, el fútbol. Qué tiempos aquellos en los que la gente iba al bar a ver los partidos y… qué caray, hemos vuelto a esos tiempos. El espejismo gratis se terminó y ahora veremos menos anuncios como los que os traigo hoy, verdaderas perlas publicitarias que hablan de los beneficios que sacan unos y otros por la emisión de estos partidos porque, si no, a santo de qué iban a publicitarlos tanto.
El polémico. De estos hicieron una serie. También está el de la ducha, por ejemplo. Terminaron retirándolos porque se consideraron demasiado.
Con caras conocidas. Esto también es un clásico. Esta semana en la radio he oído a Joaquín Reyes y Raúl Cimas hablando del asunto, cada uno va con un equipo.
Hay dos clases de personas. En ocasiones así aparecen forofos por todas partes y parece obligatorio tomar partido, nunca mejor dicho. Pues va a ser que no.
El de la épica. Cuando la belleza del deporte está por encima de todas las cosas. Igual se pasan con lo de héroes pero no es más que un anuncio que resalta los valores del fútbol, que también los tiene.
El de las bajas pasiones. Y es que el fútbol saca lo peor de nosotros mismos (de algunos más que de otros). Creo que las respectivas hinchadas quieren ganar para no tener que soportar las coñas de la semana siguiente (meses, si el seguidor rival tiene verdadera mala leche).
Lo curioso es que todos estos anuncios tienen parte de razón y es fácil que los aficionados al fútbol se sientan identificados con ellos. Porque sí, el fútbol levanta pasiones, nos guste más o menos, y mueve una cantidad de dinero brutal. Que gane el mejor.
’3 sesenta’, famosos con Samanta Villar
Cuatro, o lo que queda de ella, estrena esta noche 3 sesenta, un programa de reportajes con Samanta Villar en el que la reportera es definitivamente la protagonista. Las promos parecen las de 21 días, cosa comprensible ya que la periodista comenta que ése es el programa que le ha dado crédito a la hora de enfrentar el nuevo proyecto. Por decirlo en otras palabras, se ha encontrado el camino allanado. Los contenidos del primer programa ya los podéis ver en la promo. No me sorprende nada lo de la fiesta ibicenca, en Cuatro son aficionados a dar pábulo a las fiestas “destroyer” en varios de sus formatos.
Me sorprende que la publicidad del programa tenga dos facetas: la de los reportajes, más común; y otra mucho más filosófica, por decirlo de alguna manera. Supongo que es su forma de vender los dos aspectos que consideran más relevantes de estos formatos: información y entretenimiento, una mezcla que encierra el secreto del éxito. Un entretenimiento que a la vez incluye aspectos informativos sobre los temas, aunque en el caso de 3 sesenta la información que parece que va a suministrarnos se aleja de las realidades sociales de 21 días. La segunda promo de la que os hablo parece, de hecho, la promo de un informativo.
En la web del programa podemos ver algunos de los contenidos que llegarán en próximas semanas (el viernes que viene, la Selección Española de Fútbol), además anuncian un reportaje con Dani Martín, el cantante de El canto del loco, y otro con Marco Banderas, un actor porno. Esto me hace reafirmarme en la idea de que, si el programa empieza a las once y cuarto de la noche, el segundo reportaje será, en líneas generales, subido de tono y se emitirá pasadas las doce, en un horario poco conflictivo. A ver, no es que la vida de un actor porno me parezca no apta para menores, lo destaco porque esta estructura encaja a la perfección en la parrilla de los viernes de Cuatro donde, a partir de ciertas horas, hay programas de marcado carácter adulto. No me parece casualidad que 3 sesenta vaya a ser así.
Me queda la duda de cómo afectará la fusión al programa. Por un lado, si no contase con el beneplácito de Telecinco no se estrenaría a estas alturas, con el río tan revuelto. Además BocaBoca, la productora, ha trabajado con Telecinco en el pasado y aunque la relación haya tenido momentos bajos, en cuestiones de negocios no se puede guardar rencor siempre. Si el programa tiene éxito, que lo tendrá, y con esos contenidos cercanos a lo rosa, pero como con distinción, sería de locos pensar que Telecinco se plantease la posibilidad de cercenarlo aunque, nunca se sabe, los caminos de Vasile son inescrutables.
Cambios en Telecinco y Cuatro: fusionando que es gerundio
Para una humilde bloguera como yo es difícil saber hasta qué punto son verdad muchas de las informaciones que circulan ahora mismo sobre los contenidos de Telecinco y Cuatro a partir del año que viene. Hay cosas que huelen a chamusquina y que parecen titulares sacados para aprovechar el río revuelto. A veces se dan como informaciones confidenciales hipótesis que se le han ocurrido a alguien y que si cuelan, bien, y si no, también. Mientras lleven visitas a la página parece que esté todo justificado. Tengo la mosca detrás de la oreja, por ejemplo, con los que dicen que El hormiguero pasará a Telecinco y que CSI pasará a Cuatro. Un titular así, disfrazado de confidencial, no me merece mucha credibilidad. Igual me equivoco y terminan teniendo razón pero… no sé, estamos es un momento en el que parece que anunciar en exclusiva consecuencias de la fusión es un plus en Internet.
También se decía que Jesús Vázquez se iba a Cuatro. Esto sigue sin confirmarse pero lo que parece más cierto es que Pilar Rubio será la nueva presentadora de Operación Triunfo. Sin duda su éxito en Más que baile le ha allanado el camino y, de nuevo, tiene un reto: levantar la audiencia de un programa que estaba muy contaminado por las estrategias de Telecinco. Entre ella y Nina (que vuelve, a casa vuelve), tendrán que borrar de la memoria colectiva los lamentables episodios recientes de enfrentamientos y demás. Quizá el equipo de casting del programa tenga que elaborar un nuevo perfil de concursante y quizá la música, o lo que ellos entienden como música, vuelva a ser la protagonista del programa. A saber.
En cualquier caso, ¿confirma esto que Jesús Vázquez se va a Cuatro? Pues unos dicen que sí, que se confirma, y otros no publican la noticia todavía. El asunto se vende como una especie de castigo a Jesús Vázquez, que estaba teniendo en Telecinco horas bajas, aunque suponga para el profesional la tarea de elevar la cuota de audiencia del departamento de entretenimiento de Cuatro, que no consigue éxitos más allá de los formatos tradicionales de los viernes. ¿Qué es mejor, ser cola de león o cabeza de ratón? Dicen que va a presentar Pekín Express y me parecería absurdo porque el programa tal y como está, funciona, pero ellos sabrán.
Lo que sí parece confirmarse es que Juan Pedro Valentín pasará a ser el director de informativos de toda la división. Las directrices recibidas por el profesional (y esto sí que me parece menos fiable), son hacer que los informativos de Cuatro sean más impactantes y que no se hable de Prisa. ¿No os parecen unas órdenes algo pueriles? Se dice además que será el responsable de Las mañanas de Cuatro, a ver qué puede hacer ahí.
Y por ahora, estos son los dimes y diretes del asunto. No creo que vayan desencaminados porque entretenimiento e informativos son dos de los puntos fuertes de Telecinco y es normal que quieran aplicar sus principios en Cuatro quien, pese a tener una imagen de marca mucho más distinguida, no consigue salir de la segunda división de las audiencias. ¿Podrán hacer el cambio en Cuatro sin que sus espectadores se sientan traicionados? Es un misterio que empezará a resolverse en enero porque, según dicen, en diciembre se cerrará el plan.
‘Medium’, por qué te vas
Mi relación con Medium ha sido tormentosa. Las primeras temporadas las seguí a salto de mata y llegué a decir que la serie no me gustaba (me fastidiaba el tono doméstico de las conversaciones en la cama del matrimonio). La quinta temporada, la de Anjelica Houston, tampoco me mató, pero hacia el final empecé a sentirme más interesada. Y ahora que decido engancharme (voy por la mitad de la sexta temporada), sale Patricia Arquette diciendo que la serie está cancelada. Mi gozo en un pozo.
Las audiencias no son su punto fuerte. Primero pasó de emitirse en la NBC a la CBS, hace dos años, y cuando todos respiraban tranquilos la CBS decidió recortar la séptima temporada, la actual, dejándola en sólo trece episodios. Parece cierto que los Dubois ya no calan entre los espectadores y, maldita sea, estoy viviendo ese oscuro momento que nos ha pasado a todos alguna vez: la cancelación incomprensible de una serie que nos gusta. Dicen que van a darle un final cerrado y digno, eso está bien. También podemos pensar que siete temporadas son un logro tal y como están las cosas últimamente, cierto. Y comprendo que el rumbo actual de la serie la aleja de los inicios. Para mí el camino actual de las tramas es mejor que el anterior pero para gustos, los colores.
En cuando la serie ha dejado de ser doméstica me ha empezado a gustar, en cuanto los problemas han traspasado la puerta de la residencia familiar he empezado a sentirme implicada en la historia. El tono actual, más lóbrego, era justo el que necesitaba. Sin olvidar el carácter procedimental de los episodios, que sigue como siempre, ahora Medium me parece menos inocente que antes, menos sencilla en su estructura y con unas implicaciones que van más allá de los muertos, por decirlo de alguna manera. Es este cambio me parece esencial el desarrollo de los personajes de las hijas, que participan de los misterios cada una a su manera y según su propia personalidad. En este sentido, si Bridget siempre me había parecido especial, su papel ahora en la serie es espectacular y su evolución, como la de las demás, es lógica, coherente y acertada.
Será que a mí me gusta lo tenebroso, justo lo contrario de los que nos enseñan en Entre fantasmas, por ejemplo, pero esta sexta temporada me está pareciendo impresionante. El proceso de los sueños ha cambiado por unos motivos más que justificados (no digo más para no soltar spoilers), y todo el ambiente se ha tornado inestable, frágil. Si antes la casa era el refugio de Allison, ahora es su aliada pero las reglas del juego han cambiado de una manera mucho más interesante para mí, sí, pero parece ser que a la audiencia no le ha hecho gracia la pérdida de inocencia. Qué se le va a hacer.
Entiendo que en la cadena que se emite, una generalista como la CBS, está vuelta de tuerca no encaja con el perfil general de sus producciones de más éxito. En este sentido, de esta cadena es por ejemplo El mentalista, que también me gusta pero sobre todo por el gancho del personaje principal (las tramas me parecen más bien flojas). Entre fantasmas también es suya. Las comparaciones son odiosas, claro, pero salta a la vista que el tono familiar más desenfadado de antes era el apropiado y que lo de ahora tiene una querencia clara hacia lo minoritario, algo que una cadena así no puede permitirse.
En fin, que soy todo lo comprensiva que haga falta y asumo que mis gustos a veces pueden ser algo retorcidos pero echaré de menos a los Dubois de ahora, que conectan mejor conmigo, que a los de antes. Precisamente creo que este es uno de los motivos de la cancelación, este y el crecimiento de las niñas, que es uno de los peligros de las series con críos de por medio. Cuando crecen, o se les manda a la universidad o están condenados. La opción de Medium me parece la mejor, claro, pero a la vista está que si yo fuera guionista no me iba a comer un colín.
‘Sherlock’, oscura y acertada revisión del clásico
Qué ganas tenía de ver Sherlock. Llevaba tiempo leyendo cosas, no demasiadas por miedo a los spoilers, y los titulares me habían llevado a hacerme una idea equivocada. Llegué incluso a pensar que había algo de viajes en el tiempo pero no hay nada de eso, ni falta que le hace. Sherlock es una adaptación más de las novelas de Conan Doyle, una vuelta de tuerca que reinterpreta las historias situándolas en el presente y amoldando los personajes a la nueva realidad.
El mundo en Sherlock es gris, con la excepción de algunos colores saturados, y es decadente, sucio, desordenado. Vemos un Londres más cercano al ambiente de Dickens que al de las típicas postales del Big Ben. Flota en el aire el pesimismo contemporáneo, la frustración y la angustia de vivir tan típica de los momentos que corren. En este contexto Sherlock es un personaje deshumanizado, sociópata, como se define él, un buscador de sensaciones que centra toda su existencia en los desafíos mentales, en la resolución de crímenes, y su personalidad complicada le sitúa en el punto de mira de un departamento de policía mediocre que le odia tanto como lo necesita.
Watson es un fracasado que reprime sus emociones y se niega a sí mismo la posibilidad de vivir sin lastres. Se siente más cómodo en su psicología alterada por un trauma hasta que conoce a Sherlock, alguien similar a él pero que, por contra, disfruta siendo un personaje tarado en una sociedad enferma. Es complicado reconocer las propias debilidades pero, sobre todo, es difícil para Watson ser consciente y asumir las propias fortalezas en un mundo en el que no son muy bien vistas.
La galería de personajes que les acompañan son los mismos que en las novelas y todos están afectados por ese contexto general, gris, poco dado a aceptar transgresiones y mucho menos a reconocer que esas transgresiones son la solución a todas las cosas. En este caso, el reconocimiento pasa por evidenciar que la postura general es la errónea, aunque sea la socialmente aceptada.
El proceso deductivo en Sherlock está ilustrado con secuencias frenéticas que imitan el proceso mental del personaje, con rótulos sencillos que simplifican el clásico momento de encontrar las pistas y las nuevas tecnologías juegan un papel importante, aunque no clave, y esto me gusta. Sherlock usa los teléfonos móviles, claro, pero casi nunca usa el suyo, y para usar Internet está Watson, que termina siendo un escudero en la sombra, un admirador que persigue a su ídolo pese a que todos le dicen que es mala idea. La genialidad de Sherlock sólo es admirada por Watson y las capacidades de Watson sólo son descubiertas por Sherlock así que estaban condenados a encontrarse.
Y para terminar, los guiones son redondos y no les puedo poner ninguna pega. La trama procedimental es evidente, estamos hablando de un detective, pero se complementa con una trama transversal y se aliña con la evolución de los personajes, nada estáticos, cambiantes, que crecen poco a poco. No quiero olvidarme del humor que han conseguido plasmar en los diálogos y en las situaciones implícitas. Es lo que nosotros llamaríamos “humor inglés”, sarcástico, ácido y lleno de alusiones a situaciones incómodas que nunca son expresadas con claridad.
En fin, podría seguir contando cosas. Los actores son fantásticos, por ejemplo, pero lo resumiré diciendo que me parece una miniserie redonda.








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